Con la partida de Jobs pensé en Apple, pensé en la manzana… y su simbolismo… me pareció una forma original de recordarlo.
La manzana es un símbolo histórico de la humanidad que se remota a miles de años de antigüedad. Pero pienso ser justo si señalo que hay dos simbologías que están a flor de piel en la sociedad. Una de ellas, la bíblica, que hace de la manzana el fruto prohibido, el símbolo mismo del llamado pecado original que condenó para siempre a la especie humana. Y otra, la manzana de la leyenda de Newton, que cayendo sobre su cabeza, lo ilumina hacia el fenomenal descubrimiento de la ley de gravedad, siendo esta última leyenda la que inspiró el logo de Apple.
En principio uno diría que esas dos simbologías son contradictorias, pero si vamos un poco más allá, veremos que el fruto prohibido era el del “árbol de la sabiduría, del bien y del mal”, que haría “sabios” a quienes lo comieran, por lo que literalmente en la Biblia, es un símbolo del conocimiento, tal como lo es la manzana de Newton. Y si mantenemos cierta osadía en el razonamiento, pienso que seremos justos si consideramos que desde siempre, utilizando las más increíbles formas, el conocimiento ha sido, precisamente, el fruto que se le ha venido queriendo prohibir a la humanidad…
Por lo que la manzana es, en ambos casos, el símbolo mismo de esa forma sugerente que tiene el conocimiento de hacerse apetecible a la razón. La manzana mordida pues, no es un símbolo que inventó Apple, pero tiene la virtud de hacer que recuerde siempre, a aquellos espíritus indómitos que se atrevieron a morder el fruto del saber, que aunque se intentó prohibir, señala el camino hacia el destino natural del género humano…
http://tallandoideas.com/
viernes, 7 de octubre de 2011
Steve Jobs, Apple y la simbología de la manzana..
miércoles, 5 de octubre de 2011
lunes, 3 de octubre de 2011
Yo me declaro....
“Todos podemos ser defensores o defensoras de los derechos humanos. No se trata de una función que requiera credenciales profesionales. Lo esencial es que nos preocupemos por nuestros semejantes, que comprendamos que todos somos titulares de todos los derechos humanos y que nos comprometamos a convertir este ideal en una realidad”.
(Navi Pillay, Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos)
http://www.yomedeclaro.org/
miércoles, 21 de septiembre de 2011
La Tierra vista desde la Estación Espacial Internacional.
Poder contemplar la vista de nuestro planeta desde la Estación Espacial Internacional es una experiencia al alcance de muy pocos. Afortunadamente para todos, la NASA pone a disposición de todos nosotros las imágenes que cada día, desde hace años, toma constantemente de nuestro planeta.
Para aquellos que deseen acceder al enorme archivo disponible en internet, basta con que acudan a esta dirección y exploren :http://eol.jsc.nasa.gov/sseop/mrf.htm.
Con este material, y usando la técnica del time lapse que consiste en unir fotografías tomadas con un cierto intervalo de tiempo, se preparó este video, compuesto de imágenes grabadas por la EEI según orbita nuestro planeta durante la noche.
Las primeras imágenes muestran el océano Pacífico mientras la EEI orbita sobre Norte América y Sur América antes de terminar con el amanecer en la Antártica. Algunas de las ciudades que sobrevuela, en este orden son Vancouver Island, Victoria, Vancouver, Seattle, Portland, San Francisco, Los Angeles, Phoenix. Después le toca el turno a Tejas, Nuevo México y México, en la que se puede apreciar la ciudad de México y el Golfo de México para continuar con imágenes del Atlántico, Guatemala, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, y el Amazonas.
En este espectacular video se puede apreciar además el brillo de los rayos entre las nubes y la ionosfera, la línea amarilla que se ve en el horizonte.
Imágenes: NASA
Para aquellos que deseen acceder al enorme archivo disponible en internet, basta con que acudan a esta dirección y exploren :http://eol.jsc.nasa.gov/sseop/mrf.htm.
Con este material, y usando la técnica del time lapse que consiste en unir fotografías tomadas con un cierto intervalo de tiempo, se preparó este video, compuesto de imágenes grabadas por la EEI según orbita nuestro planeta durante la noche.
Las primeras imágenes muestran el océano Pacífico mientras la EEI orbita sobre Norte América y Sur América antes de terminar con el amanecer en la Antártica. Algunas de las ciudades que sobrevuela, en este orden son Vancouver Island, Victoria, Vancouver, Seattle, Portland, San Francisco, Los Angeles, Phoenix. Después le toca el turno a Tejas, Nuevo México y México, en la que se puede apreciar la ciudad de México y el Golfo de México para continuar con imágenes del Atlántico, Guatemala, Panamá, Colombia, Ecuador, Perú, Chile, y el Amazonas.
En este espectacular video se puede apreciar además el brillo de los rayos entre las nubes y la ionosfera, la línea amarilla que se ve en el horizonte.
Imágenes: NASA
martes, 13 de septiembre de 2011
Indígenas brasileños exigen a Shell que salga de sus tierras.
Indígenas guaraníes de Brasil han exigido al gigante energético Shell que deje de utilizar sus territorios ancestrales para la producción de etanol.
Ambrosio Vilhalva, un hombre guaraní de una de las comunidades afectadas, dijo a Survival International: "Shell debe abandonar nuestra tierra… las empresas deben dejar de utilizar tierra indígena. Queremos justicia, queremos que nuestro territorio sea demarcado y protegido para nosotros".
Shell se ha unido a la empresa brasileña de etanol Cosan en una "joint venture" llamada Raizen. Parte del etanol de Raizen, que se vende como biocombustible, se produce con caña de azúcar cultivada en el territorio ancestral de los guaraníes.
En una carta a ambas empresas, los indígenas advierten de que "desde que la fábrica comenzó a operar, la salud de todos nosotros se ha deteriorado: la de niños, adultos y animales".
Se piensa que los productos químicos que se usan en las plantaciones de caña de azúcar están causando diarrea aguda a los niños guaraníes, y matando peces y plantas.
Los guaraníes aseguran: "Ya no podemos encontrar muchas de las medicinas que solían crecer en la selva… las plantas han muerto a causa del veneno".
La carta continúa: "Los agricultores nunca nos han pedido permiso ni nos han consultado antes de empezar a plantar en nuestra tierra".
Descargar la carta de los guaraníes (pdf, 266 kb) (portugués).
El fracaso del Gobierno brasileño a la hora de cumplir sus propias leyes y demarcar y proteger el territorio guaraní para su uso exclusivo ha provocado que la tierra sea vulnerable de ser explotada por las plantaciones de caña de azúcar.
Mientras tanto, muchos guaraníes viven en condiciones lamentables en reservas superpobladas o acampados en las cunetas de carreteras.
Decenas de guaraníes han sido asesinados cuando trataban de reocupar sus tierras ancestrales, y muchos otros han sido víctimas de la violencia. Los guaraníes de Pyelito Kuê han sido los últimos en ser atacados, después de que reocuparan su tierra a comienzos de agosto.
Fuentes internas a Survival expresaron hoy: "Es una triste ironía que la gente compre etanol de Shell como una alternativa ‘ética’ a los combustibles fósiles: desde luego, no hay nada ético en su horrendo trato a los guaraníes. El Gobierno brasileño tiene que hacer cumplir sus leyes y poner fin a la destrucción generalizada del territorio guaraní".
Descargar el informe de Survival para Naciones Unidas sobre la crítica situación a la que se enfrenta este pueblo indígena en inglés o portugués.
http://www.survival.es/noticias/7668
Ambrosio Vilhalva, un hombre guaraní de una de las comunidades afectadas, dijo a Survival International: "Shell debe abandonar nuestra tierra… las empresas deben dejar de utilizar tierra indígena. Queremos justicia, queremos que nuestro territorio sea demarcado y protegido para nosotros".
Shell se ha unido a la empresa brasileña de etanol Cosan en una "joint venture" llamada Raizen. Parte del etanol de Raizen, que se vende como biocombustible, se produce con caña de azúcar cultivada en el territorio ancestral de los guaraníes.
En una carta a ambas empresas, los indígenas advierten de que "desde que la fábrica comenzó a operar, la salud de todos nosotros se ha deteriorado: la de niños, adultos y animales".
Se piensa que los productos químicos que se usan en las plantaciones de caña de azúcar están causando diarrea aguda a los niños guaraníes, y matando peces y plantas.
Los guaraníes aseguran: "Ya no podemos encontrar muchas de las medicinas que solían crecer en la selva… las plantas han muerto a causa del veneno".
La carta continúa: "Los agricultores nunca nos han pedido permiso ni nos han consultado antes de empezar a plantar en nuestra tierra".
Descargar la carta de los guaraníes (pdf, 266 kb) (portugués).
El fracaso del Gobierno brasileño a la hora de cumplir sus propias leyes y demarcar y proteger el territorio guaraní para su uso exclusivo ha provocado que la tierra sea vulnerable de ser explotada por las plantaciones de caña de azúcar.
Mientras tanto, muchos guaraníes viven en condiciones lamentables en reservas superpobladas o acampados en las cunetas de carreteras.
Decenas de guaraníes han sido asesinados cuando trataban de reocupar sus tierras ancestrales, y muchos otros han sido víctimas de la violencia. Los guaraníes de Pyelito Kuê han sido los últimos en ser atacados, después de que reocuparan su tierra a comienzos de agosto.
Fuentes internas a Survival expresaron hoy: "Es una triste ironía que la gente compre etanol de Shell como una alternativa ‘ética’ a los combustibles fósiles: desde luego, no hay nada ético en su horrendo trato a los guaraníes. El Gobierno brasileño tiene que hacer cumplir sus leyes y poner fin a la destrucción generalizada del territorio guaraní".
Descargar el informe de Survival para Naciones Unidas sobre la crítica situación a la que se enfrenta este pueblo indígena en inglés o portugués.
http://www.survival.es/noticias/7668
viernes, 9 de septiembre de 2011
2011 Año Internacional de los Bosques.
Si 2010 fue el Año Internacional de la Biodiversidad, 2011 será el de los bosques. Naciones Unidas organizará diversas actividades para concienciar a la sociedad de los problemas que sufren los recursos forestales de todo el planeta y frenar su deterioro. Cada año desaparecen más de 13 millones de hectáreas de bosques en todo el mundo, una superficie equivalente a la cuarta parte de la península Ibérica. Los consumidores pueden asumir varias medidas para combatir esta deforestación, que afecta a la biodiversidad y al bienestar de miles de millones de personas.
El Año Internacional de los Bosques pretende llamar la atención de todos los ciudadanos del mundo durante 2011. Su objetivo es aumentar los esfuerzos de recuperación y conservación de las masas arbóreas mundiales y recordar que son parte esencial del desarrollo sostenible del planeta, gracias a los beneficios económicos, socioculturales y ambientales que proporcionan.
Sus responsables realizarán a lo largo de todo el año diversas actividades para implicar a instituciones, empresas y ciudadanos y llamar la atención sobre las mayores amenazas que sufren los recursos forestales. Se promoverán iniciativas para aumentar la ordenación sostenible, la conservación y el desarrollo de todo tipo de bosques, incluidos los árboles fuera de ellos. Además, se intercambiarán conocimientos sobre estrategias que han frenado la deforestación y la degradación forestal
Con esta edición, será ya la segunda que los bosques son protagonistas de un Año Internacional: en 1985 el Consejo de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) pidió a sus Estados Miembros que tomaran conciencia de la necesidad de proteger esta parte esencial de la naturaleza.
Según estimaciones de la FAO, cada año desaparecen más de 13 millones de hectáreas de bosques en todo el mundo, una superficie equivalente a la cuarta parte de la península Ibérica. Los expertos señalan diversas causas, todas ellas provocadas por los seres humanos: la sobreexplotación y la tala ilegal, la conversión a tierras agrícolas y ganaderas, la recolección insostenible de la madera, la gestión inadecuada de la tierra, la creación de asentamientos humanos, las explotaciones mineras y petrolíferas, la construcción de embalses y carreteras, las especies invasoras, los incendios forestales, los cultivos para agrocombustibles, la fragmentación de los ecosistemas o la contaminación atmosférica
Mención aparte merecen los bosques vírgenes conservados en su estado original, que desaparecen a gran velocidad en todo el mundo. Conocidos como bosques primarios, cubren un 10% de la superficie terrestre, aunque se estima que cada año se pierden o modifican unos seis millones de hectáreas. La organización ecologista Greenpeace asegura que solo se conservan el 20% de los bosques primarios originarios, que el 80% ya se ha destruido o alterado y que el 20% restante está en peligro. Por su parte, los árboles singulares, algunos con más de mil años de edad o del tamaño de un rascacielos, tampoco disfrutan de una mejor situación.
En España, la mitad de la superficie forestal está desarbolada y la actividad humana amenaza la calidad biológica de los bosques que perviven. Así lo señala el informe "Los bosques que nos quedan. Propuestas para su restauración", elaborado por expertos de la organización conservacionista WWF y de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
La deforestación causa hasta un 20% de las emisiones mundiales de CO2
Los bosques son mucho más que madera. Más de 1.600 millones de personas en los países más pobres del mundo sobreviven por los alimentos, los materiales, el agua o las medicinas que consiguen gracias a ellos. Algunos son pueblos indígenas únicos en peligro de desaparición. Además, son el hogar del 80% de la biodiversidad mundial de plantas y animales y, por ello, su destrucción pone en peligro la supervivencia de muchas especies. Los bosques tropicales son el caso más extremo, debido a la gran cantidad y variedad de seres vivos y a las deforestaciones masivas que padecen.
Los recursos forestales juegan también un papel clave en el cambio climático. Los árboles son uno de los principales sumideros de carbono, al absorber el dióxido de carbono (CO2). Por ello, la deforestación causa hasta un 20% de las emisiones mundiales de CO2, una cifra similar a la generada por el sector del transporte, según datos del Banco Mundial.
Todavía hay tiempo de actuar. Los bosques cubren más del 30% de todo el territorio mundial y contienen más de 60.000 especies de árboles, muchas de ellas todavía sin descubrir. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha calculado que para compensar la pérdida de árboles sufrida el decenio pasado habría que repoblar un área equivalente a la superficie de Perú con unos 14.000 millones de árboles anuales durante diez años consecutivos.
Los consumidores pueden contribuir a recuperar la masa boscosa del planeta de diversas maneras. La más activa es plantar un árbol con sus propias manos. La pionera en este sentido fue la Campaña de los mil millones de árboles, promovida por la Premio Nobel de la Paz Wangari Maathai. En España, iniciativas como las de la Fundación Más Árboles, Apadrina un árbol, Acciónatura, Ecologistas en acción o Arba también instan a los ciudadanos a que contribuyan a la reforestación del planeta. Otra opción es ayudar a las asociaciones ecologistas o que trabajan con árboles, aprender más sobre ellos y apreciar su importancia, o denunciar posibles casos de talas indiscriminadas o cualquier otro problema que les afecte.
Los consumidores también pueden presionar a las instituciones para que emprendan medidas que defiendan los bosques, como la creación de espacios protegidos y corredores entre estas áreas, el apoyo a prácticas eficientes y una gestión forestal sostenible o la repoblación con especies autóctonas de las zonas deforestadas.
Pueden asumir hábitos de consumo que eviten la utilización insostenible de los bosques. Se puede empezar por aplicar las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) en los productos procedentes de la madera y otros involucrados en la deforestación, como los combustibles o los productos agroganaderos. También es posible consumir productos con etiquetas ecológicas (en el caso de la madera, el sello FSC) o realizar actividades de ecoturismo.
Según estimaciones de la FAO, cada año desaparecen más de 13 millones de hectáreas de bosques en todo el mundo, una superficie equivalente a la cuarta parte de la península Ibérica. Los expertos señalan diversas causas, todas ellas provocadas por los seres humanos: la sobreexplotación y la tala ilegal, la conversión a tierras agrícolas y ganaderas, la recolección insostenible de la madera, la gestión inadecuada de la tierra, la creación de asentamientos humanos, las explotaciones mineras y petrolíferas, la construcción de embalses y carreteras, las especies invasoras, los incendios forestales, los cultivos para agrocombustibles, la fragmentación de los ecosistemas o la contaminación atmosférica.
Mención aparte merecen los bosques vírgenes conservados en su estado original, que desaparecen a gran velocidad en todo el mundo. Conocidos como bosques primarios, cubren un 10% de la superficie terrestre, aunque se estima que cada año se pierden o modifican unos seis millones de hectáreas. La organización ecologista Greenpeace asegura que solo se conservan el 20% de los bosques primarios originarios, que el 80% ya se ha destruido o alterado y que el 20% restante está en peligro. Por su parte, los árboles singulares, algunos con más de mil años de edad o del tamaño de un rascacielos, tampoco disfrutan de una mejor situación.
En España, la mitad de la superficie forestal está desarbolada y la actividad humana amenaza la calidad biológica de los bosques que perviven. Así lo señala el informe "Los bosques que nos quedan. Propuestas para su restauración", elaborado por expertos de la organización conservacionista WWF y de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
Los bosques son mucho más que madera. Más de 1.600 millones de personas en los países más pobres del mundo sobreviven por los alimentos, los materiales, el agua o las medicinas que consiguen gracias a ellos. Algunos son pueblos indígenas únicos en peligro de desaparición. Además, son el hogar del 80% de la biodiversidad mundial de plantas y animales y, por ello, su destrucción pone en peligro la supervivencia de muchas especies. Los bosques tropicales son el caso más extremo, debido a la gran cantidad y variedad de seres vivos y a las deforestaciones masivas que padecen.
Los recursos forestales juegan también un papel clave en el cambio climático. Los árboles son uno de los principales sumideros de carbono, al absorber el dióxido de carbono (CO2). Por ello, la deforestación causa hasta un 20% de las emisiones mundiales de CO2, una cifra similar a la generada por el sector del transporte, según datos del Banco Mundial
Todavía hay tiempo de actuar. Los bosques cubren más del 30% de todo el territorio mundial y contienen más de 60.000 especies de árboles, muchas de ellas todavía sin descubrir. El Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha calculado que para compensar la pérdida de árboles sufrida el decenio pasado habría que repoblar un área equivalente a la superficie de Perú con unos 14.000 millones de árboles anuales durante diez años consecutivos.
Los consumidores pueden contribuir a recuperar la masa boscosa del planeta de diversas maneras. La más activa es plantar un árbol con sus propias manos. La pionera en este sentido fue la Campaña de los mil millones de árboles, promovida por la Premio Nobel de la Paz Wangari Maathai. En España, iniciativas como las de la Fundación Más Árboles, Apadrina un árbol, Acciónatura, Ecologistas en acción o Arba también instan a los ciudadanos a que contribuyan a la reforestación del planeta. Otra opción es ayudar a las asociaciones ecologistas o que trabajan con árboles, aprender más sobre ellos y apreciar su importancia, o denunciar posibles casos de talas indiscriminadas o cualquier otro problema que les afecte.
Los consumidores también pueden presionar a las instituciones para que emprendan medidas que defiendan los bosques, como la creación de espacios protegidos y corredores entre estas áreas, el apoyo a prácticas eficientes y una gestión forestal sostenible o la repoblación con especies autóctonas de las zonas deforestadas.
Pueden asumir hábitos de consumo que eviten la utilización insostenible de los bosques. Se puede empezar por aplicar las tres erres (reducir, reutilizar y reciclar) en los productos procedentes de la madera y otros involucrados en la deforestación, como los combustibles o los productos agroganaderos. También es posible consumir productos con etiquetas ecológicas (en el caso de la madera, el sello FSC) o realizar actividades de ecoturismo.
http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2010/11/24/197304.php
Mención aparte merecen los bosques vírgenes conservados en su estado original, que desaparecen a gran velocidad en todo el mundo. Conocidos como bosques primarios, cubren un 10% de la superficie terrestre, aunque se estima que cada año se pierden o modifican unos seis millones de hectáreas. La organización ecologista Greenpeace asegura que solo se conservan el 20% de los bosques primarios originarios, que el 80% ya se ha destruido o alterado y que el 20% restante está en peligro. Por su parte, los árboles singulares, algunos con más de mil años de edad o del tamaño de un rascacielos, tampoco disfrutan de una mejor situación.
http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2010/11/24/197304.php
jueves, 8 de septiembre de 2011
Los delfines emiten sonidos similares a los que emiten los humanos.
Los sonidos que emiten los delfines no son silbidos sino una forma de comunicarse muy parecida a la que utilizamos los humanos.
Estos cetáceos acuáticos producen sus característicos chillidos con la vibración de unos tejidos equiparables a las cuerdas vocales de las personas. Así lo revela un nuevo estudio del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Aarhus publicado en la revista Biology Letters.
El autor del estudio, el investigador Peter Madsen, ha explicado a Discovery News que el tono de voz de un delfín no se define por el tamaño de su cavidad nasal, un hecho que demuestra que lo que hace "no es que silbar".
"Por el contrario, hace vibrar su tejido conectivo en la frecuencia que quiere ajustando la tensión muscular y el flujo de aire sobre ese tejido". Madsen asegura que esa "es la misma forma con la que los humanos hacemos sonido con las cuerdas vocales para hablar".
http://www.lavanguardia.com/index.html
Estos cetáceos acuáticos producen sus característicos chillidos con la vibración de unos tejidos equiparables a las cuerdas vocales de las personas. Así lo revela un nuevo estudio del Departamento de Ciencias Biológicas de la Universidad de Aarhus publicado en la revista Biology Letters.
El autor del estudio, el investigador Peter Madsen, ha explicado a Discovery News que el tono de voz de un delfín no se define por el tamaño de su cavidad nasal, un hecho que demuestra que lo que hace "no es que silbar".
"Por el contrario, hace vibrar su tejido conectivo en la frecuencia que quiere ajustando la tensión muscular y el flujo de aire sobre ese tejido". Madsen asegura que esa "es la misma forma con la que los humanos hacemos sonido con las cuerdas vocales para hablar".
http://www.lavanguardia.com/index.html
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