martes, 11 de junio de 2013

China, el basurero electrónico del mundo.


 ¿Alguna vez te has preguntado qué pasa con tu vieja laptop o teléfono celular cuando lo tiras a la basura?
Es probable que algunos de esos electrónicos viejos termine en China.
Según un informe reciente de la Organización de las Naciones Unidas(ONU), "China parece ser ahora el mayor vertedero de desechos electrónicos en el mundo".
En la basura electrónica, o e-waste, hay de todo, desde televisores, refrigeradores y sistemas de aire acondicionado hasta esa vieja computadora de escritorio que puede acumular polvo en tu closet.
Muchos de estos gadgets inicialmente fueron fabricados en China. Debido a un extraño giro en la economía global, gran parte de esta basura electrónica regresa a morir al país asiático.
"De acuerdo con los datos de la ONU, aproximadamente el 70% de los desechos electrónicos generados a nivel mundial terminan en China", dijo Ma Tianjie, un vocero de la oficina en Beijing de Greenpeace.
"Gran parte de ellos llega a través de canales ilegales debido a que bajo las convenciones de la ONU, existe una prohibición específica en que los desechos electrónicos sean transferidos de países desarrollados como Estados Unidos a países como China y Vietnam".
Durante la última década, la ciudad de Guiyu en el sureste de China, situada en la principal zona de fabricación de China, ha sido un centro importante para la eliminación de desechos electrónicos. Aquí cientos de miles de personas son expertos en el desmantelamiento de la basura electrónica del mundo.
Aparentemente, en cada calle los trabajadores se sientan en el pavimento afuera de los talleres mientras arrancan las entrañas de electrodomésticos con martillos y taladros. Los caminos en Guiyu están llenos de paquetes de plástico, cables y otros desechos. Los componentes son separados de acuerdo a su valor y potencial para ser revendidos.
En una calle se encuentra una pila de placas verdes y doradas de circuitos. En otra, las cajas metálicas de computadoras de escritorio.
En ocasiones, parece que los trabajadores arrancan una cosecha gigante de plástico, especialmente cuando las mujeres se paran en las carreteras y examinan "campos" de chips plásticos que llegan hasta los tobillos.
En un taller, los hombres cortan sacos de estos chips plásticos, que después vierten en grandes tinas de fluido. Luego utilizan palas y sus propias manos para remover esta mezcla sintética.
"Vendemos este plástico a Foxconn", dijo uno de los trabajadores, refiriéndose a la empresa taiwanesa que fabrica productos para muchas empresas globales de electrónicos, incluidas Apple, Dell y Hewlett-Packard.
Un trabajo sucio y peligroso
Esta puede ser una de las mayores operaciones informales de reciclado en el mundo para desechos electrónicos. En el garaje de una familia, los trabajadores parecían especializarse en clasificar plástico de viejos televisores y automóviles en cestas diferentes. "Si este vaso de plástico tiene un agujero, lo tiras", dijo un hombre que dirigía la operación, mientras señalaba una taza de plástico rosa. "Lo tomamos y lo revendemos".
Pero reciclar en Guiyu es un trabajo sucio y peligroso. "Cuando el reciclaje se hace apropiadamente, es algo bueno para el medio ambiente", dijo Ma, el vocero de Greenpeace en Beijing.
"Al hacerlo de forma primitiva como lo hemos visto en China, es altamente devastador para el medio ambiente local".
Según el informe de abril de 2013 de la ONU, E-Waste in China(Desechos Electrónicos en China), Guiyu sufrió una "catástrofe ambiental" como resultado de la industria de eliminación de desechos electrónicos a gran escala que hay en el área.
Gran parte de la contaminación tóxica se produce por las placas de circuitos, plástico y cables de cobre que se queman, o porque las lavan con ácido hidroclórico para recuperar metales valiosos como el cobre y el acero. Este proceso contamina a los trabajadores y al medio ambiente con metales pesados tóxicos como el plomo, berilio y cadmio, al mismo tiempo liberan cenizas de hidrocarburos en el aire, agua y tierra, de acuerdo con el informe.
Para los que visitan Guiyu por primera vez, el aire les deja una sensación de ardor en los ojos y la nariz.
Tecnología tóxica
Los estudios realizados por el Colegio Médico de la Universidad Shantou, en China, reveló que muchos niños examinados en Guiyu tenían niveles de plomo más altos de lo normal en su sangre, lo que puede impedir el desarrollo del cerebro y el sistema nervioso central.
Montones de chatarra tecnológica han sido tirados en un campo de lodo justo afuera de la ciudad. Allí, los búfalos pastan y se empapan en estanques rodeados de montones de componentes electrónicos con etiquetas que dicen Hewlett-Packard, IBM, Epson y Dell.
Los enormes animales casualmente pisoteaban montones de vidrios, que claramente habían sido retirados de monitores de video.
Las pantallas planas a menudo utilizan mercurio, un metal altamente tóxico.
"Las liberaciones de mercurio pueden ocurrir durante el desmantelamiento de equipo como las pantallas planas", escribió Greenpeace en un informe titulado Toxic Tech (Tecnología tóxica). "La incineración o depósito en vertederos también puede resultar en liberaciones de ese metal al medio ambiente… que pueden bioacumularse y biomagnificarse en altos niveles en las cadenas alimentarias, particularmente en los peces".
La mayoría de los trabajadores en Guiyu involucrados en el negocio de los desechos electrónicos son migrantes de regiones necesitadas en China y con una educación pobre. Muchos de ellos minimizaron el daño potencial que la industria podría causar a su salud.
Pidieron que solo se utilizaran sus apellidos, para proteger su identidad.
"Por supuesto que no es saludable", dijo Lu, una mujer que rápidamente clasificaba fragmentos de dispositivos como teclados de computadora, controles remotos, incluso, mouses de computadora. Junto con sus colegas quemaban plástico con encendedores y sopletes para identificar diferentes tipos de material.
"Pero hay familias que han vivido aquí durante generaciones… y hay poco impacto en su salud", añadió.
Varios migrantes dijeron que aunque el trabajo es difícil, les da más libertad que trabajar en fábricas donde los niños no pueden entrar a los locales y tienen horarios estrictos.
Solía ser peor...
A pesar de que la degradación ambiental y los gases tóxicos permean el aire, muchos en Guiyu dijeron que las condiciones han mejorado dramáticamente con el paso de los años.
"Recuerdo que en 2007, cuando vine por primera vez aquí, había una inundación de basura", dijo Wong, un hombre de 20 años que transportaba montones de desechos electrónicos en una motocicleta con un remolque enganchado a ésta.
"Antes las personas lavaban metales, quemaban cosas y eso dañaba gravemente sus pulmones", añadió Wong. "Pero ahora, las autoridades se han puesto más estrictas".
Pero los residentes que no trabajaban en el negocio de los desechos electrónicos ofrecían un punto de vista muy diferente sobre la contaminación en Guiyu.
Un grupo de agricultores que había migrado de la provincia vecina de Guangxi para cultivar arroz en Guiyu dijo a CNN que no se atrevían a beber el agua del pozo local.
Afirmaban que si intentaban lavar ropa y telas como sábanas o toallas se volvían amarillas al contacto con el agua.
El jefe del grupo, quien se identificó como Zhou, tenía otra confesión impactante.
"Puede sonar lindo, pero no nos atrevemos a comer el arroz que cultivamos porque es sembrado aquí con toda la contaminación", dijo Zhou, mientras señalaba el campo de arroz empapado a su lado.
Cuando le preguntaron quién comía el arroz cosechado, Zhou respondió: "¿Cómo podría saberlo? Se vendió mucho… no se atreven a etiquetarlo como 'cultivado en Guiyu'. Escribirán que es de otro lugar".
No es de sorprenderse si consideramos que el escándalo alimentario más reciente que golpeó al país a principios del mes pasado fue el arroz con cadmio añadido. Los funcionarios en la ciudad Guangzhou, aproximadamente a 400 kilómetros de Guiyu, encontraron niveles altos de cadmio en el arroz y productos hechos a base del cereal. Según la Dirección de Alimentos y Medicamentos de la ciudad, las muestras tomadas de un restaurante local, un vendedor de comida y dos comedores universitarios mostraron altos niveles de cadmio en el arroz y los fideos.
Los funcionarios no especificaron cómo entró el alimento contaminado a los suministros de la ciudad.
CNN hizo varios intentos para contactar al alcalde de Guiyu. Los funcionarios del gobierno no quisieron comentar sobre el tema de los desechos electrónicos y colgaron el teléfono.
Sin embargo, parece que los esfuerzos del gobierno para restringir las importaciones de desechos extranjeros reducen el flujo de basura electrónica en el lugar.
"¿Por qué impiden que la basura llegue a nosotros?", preguntó un hombre que dirigía un taller de clasificación de plástico. "Por supuesto que daña a nuestro negocio", añadió.
Los desechos electrónicos locales aumentan
El gobierno chino tuvo algo de éxito al regular la eliminación de desechos electrónicos con un "Programa de Descuento en Nuevos Electrodomésticos al Entregar los Viejos", que fue probado desde 2009 hasta 2011.
Con la ayuda de generosos subsidios del gobierno, el programa recolectó decenas de millones de electrodomésticos obsoletos, según la ONU.
Incluso si las autoridades chinas tienen éxito en la limitación de suministros de contrabando de basura extranjera, la ONU advierte que el país rápidamente genera su propio suministro de desechos electrónicos.
"La producción local de desechos electrónicos aumenta rápidamente como resultado del desarrollo tecnológico y electrónico", reportó la ONU. Citó estadísticas que muestran un aumento exponencial en las ventas de televisores, refrigeradores, lavadoras, aires acondicionados y computadoras en China en un periodo de 16 años.
Para evitar un círculo vicioso de contaminación, a causa de la fabricación y eliminación de electrodomésticos, Greenpeace presionó a los fabricantes para que utilicen menos químicos tóxicos en sus productos.
La organización también tiene un mensaje para los consumidores que parecen cambiar sus teléfonos, tabletas y otros dispositivos de computación cada vez con más frecuencia.
"Piensa a dónde va tu teléfono móvil o tus gadgets", dijo Ma, la activista de Greenpeace.
"Cuando quieras cambiarlo, o comprar uno nuevo, siempre piensa en la huella que dejas en el planeta".

http://cnnespanol.cnn.com/2013/06/11/china-el-basurero-electronico-del-mundo/

domingo, 9 de junio de 2013

Migración laboral .



Millones de personas de todo el mundo se han mudado de su país para realizar todo tipo de trabajos, desde la cosecha de campos cultivados hasta la programación de computadoras. Si todos vivieran juntos, formarían el quinto país más poblado de la tierra. Y durante las próximas décadas se espera un aumento acelerado en el número de personas que migran y cruzan las fronteras en busca de empleos y seguridad, debido a que la globalización no ha logrado producir suficientes oportunidades laborales y económicas.


Cultivando los retoños de las zonas rurales
Es imposible hablar sobre desarrollo sostenible sin considerar este simple hecho: la mitad de la población mundial, y setenta y cinco por ciento de los pobres del mundo, viven en zonas rurales. "Las ciudades están muchas veces saturadas en términos de empleo y vivienda. La calidad de vida y los tipos de empleos a veces son muy malos

Esta tendencia es particularmente visible en África donde, según los demógrafos, el crecimiento urbano ha disminuido debido a la falta de oportunidades de empleo. Como resultado, muchas personas que habían migrado a las ciudades desde las zonas rurales están regresando al campo. Muchos países de Asia y América Latina también tienen problemas de sobrepoblación en las ciudades.

"Dejemos de hablar de las zonas rurales sólo en términos de pobreza. Reconozcamos que mediante políticas adecuadas se puede crear trabajo decente en las zonas rurales. Es allí donde vive gran parte de la gente que precisa trabajo". "Las zonas rurales pueden ser un trampolín para el crecimiento económico. Tienen el potencial tanto en términos de recursos humanos y físicos."

75 por ciento de los pobres del mundo viven en las zonas rurales. La mitad de la población del mundo vive y trabaja en las zonas rurales. Sólo el 10 por ciento de la fuerza de trabajo rural está organizada en sindicatos. Las mujeres rurales producen entre 60 y 80 por ciento de los alimentos en los países en desarrollo. 1/3 de la producción de alimentos se desperdicia, en gran parte a causa de la falta de infraestructura. 60 por ciento de los niños que trabajan lo hacen en la agricultura. En las zonas rurales, 39 por ciento de las niñas y 45 por ciento de los niños asisten a la escuela secundaria (comparado con 59 por ciento y 60 por ciento, respectivamente, en las zonas urbanas).

Se puede llegar fácilmente a la conclusión de que los trabajadores migrantes tropiezan con muchas penurias y abusos, en forma de salarios bajos, malas condiciones de trabajo, falta prácticamente total de protección social, denegación del derecho de sindicación y de derechos laborales, discriminación y xenofobia, como así también exclusión social. Muchísimas veces se usa a los trabajadores migrantes (y se abusa de ellos) como fuente de mano de obra barata.

Además de los problemas con que tienen que lidiar estos trabajadores, muchísimas veces no se toman en cuenta los sacrificios que hacen ni sus aportes a la economías de los países de procedencia y de destino. Y, sin embargo, los trabajadores migrantes generan enormes beneficios para ambos.


Trabajo decente
El trabajo decente resume las aspiraciones de la gente durante su vida laboral. Significa contar con oportunidades de un trabajo que sea productivo y que produzca un ingreso digno, seguridad en el lugar de trabajo y protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración a la sociedad, libertad para que la gente exprese sus opiniones, organización y participación en las decisiones que afectan sus vidas, e igualdad de oportunidad y trato para todas las mujeres y hombres.

http://www.ilo.org/global/topics/labour-migration/lang--es/index.htm

miércoles, 5 de junio de 2013

5 de Junio : Dia Mundial del Medio Ambiente.



El Día Mundial del Medio Ambiente fue establecido en 1972 por las Naciones Unidas durante la Conferencia de Estocolmo.

La celebración del Día Mundial del Medio Ambiente tiene que ver con cómo acciones individuales pueden provocar un cambio global positivo.

Anteriores ediciones del Día Mundial del Medio Ambiente trataron cuestiones como el cuidado de la tierra y el agua, la capa de ozono, el cambio climático, la desertificación y el desarrollo sostenible, entre otros.

El DMMA se celebra en todo el mundo a través de conciertos "verdes", actividades en las calles, competiciones escolares, campañas de limpieza y reciclaje, y mucho más.



¿Por qué celebrar el Día Mundial del Medio Ambiente?
 
el DMMA es un día para dejar a un lado esas diferencias y pensar qué puedes hacer tú para proteger el medio ambiente.

Al celebrar el Día del Medio Ambiente recordamos la importancia de cuidar nuestro planeta y sobre todo, nos damos cuenta de que cada acción cuenta así que unidos debemos celebrarlo cada año en todas partes y todos juntos.

PIENSA.ALIMÉNTATE.AHORRA.REDUCE TU HUELLA ALIMENTARIA -

Este año el Día Mundíal del Medio Ambiente tiene como lema Piensa.Aliméntate.Ahorra. Según FAO, cada año se desechan 1,3 billones de comida, lo que equivale a la producción total del África Subsahariana. Al mismo tiempo una de cada siete personas en el mundo se va a la cama hambrienta y más de 20.000 niños menores de cinco años mueren diariamente de hambre. Así, un 98% del hambre mundial se da en países en vías de desarrollo.

Piensa.Aliméntate.Ahorra pretende animar a todos a disminuir la huella alimentaria evitando el desequilibrio actual y sus efectos en el medio ambiente. Hemos de ser conscientes de las consecuencias de nuestras decisiones alimentarias y de cómo tomarlas de forma más acertada.

Actualmente nuestro planeta trata de ofrecer los recursos necesarios para sus 7 billones de habitantes (9 millones en 2050), sin embargo, FAO estima que un tercio de la producción alimentaria se pierde o es desechada. Ese hecho es altamente perjudicial para los recursos naturales y genera consecuencias negativas en el medio que nos rodea.

De hecho, la producción global de alimentos ocupa un 25% de la superficie habitable, un 70% de consumo de agua, un 80% de deforestación y un 30% de gases. Es, por tanto, uno de las actividades que más afectan a la pérdida de biodiversidad y a los cambios en el uso del suelo.

Pero, ¿qué significa tomar decisiones acertadas? Elegir aquellos alimentos cuyo impacto al medio ambiente es menor, es el caso de la comida orgánica en la que apenas se usan productos químicos. O adquirir productos en mercados locales en los que se sabe que no ha sido necesario el transporte y por tanto, no han supuesto grandes emisiones de gas.

CIFRAS SOBRE LOS DESECHOS ALIMENTICIOS

El impacto de los desechos alimenticios no es sólo financiero. El medio ambiente es uno de los grandes afectados por los desperdicios ya que estos suponen el uso de fertilizantes y pesticidas. Además, el empleo de gasolina para su transporte genera metano, uno de los gases más dañinos para el efecto invernadero y el cambio climático. En este sentido, el metano es 23 veces más potente que el dióxido carbono. De igual modo, los vertederos contribuyen de manera significante al calentamiento global.
Cada año se pierde o se desecha aproximadamente un tercio de la comida producida en todo el mundo para consumo humano, unos 1,3 billones de toneladas.
Los consumidores de los países ricos malgastan prácticamente la misma cantidad de comida (222 millones de toneladas) que la producción neta de alimentos del África Subsahariana (230 millones de toneladas).
Los desechos y comida que se pierden cada año equivalen a más de la mitad del cultivo de cereales mundial. (2,3 billones de toneladas en 2009-2010) .
La pérdida y desperdicio de alimentos suponen además un importante gasto de agua, tierra, trabajo y capital que inevitablemente favorece el efecto invernadero y por tanto, el calentamiento global y el cambio climático.
En países en vías de desarrollo, la mayor parte de los desechos y pérdidas se producen en la primera fase de la producción, estos podrían ser controlados con técnicas de gestión y financieras que mejoren el almacenamiento y conservación de los alimentos. Reforzar ese proceso a través de la ayuda a granjeros, inversiones en infraestructuras y transporte ayudaría a reducir los alimentos que se pierden y se desechan.
En países con nivel de ingresos medio o alto, la mayor parte de los desechos tienen lugar en la fase final del proceso productivo. Los consumidores juegan un papel importante en estos países a la hora de generar desperdicios. Además, un estudio mostró la falta de coordinación entre los distintos actores de la producción de alimentos. Acuerdos entre granjeros y productores podrían ayudar a mejorar esa situación. Por otra parte, una mayor conciencia en la industria, el comercio y los consumidores y el aprovechamiento de esa comida que más tarde es desperdiciada, ayudarían a reducir las pérdidas y desechos alimenticios.
Cada año se producen desembarques de entre 100 y 130 toneladas de pescado, de los cuales 30 millones de toneladas son descartados.
En Estados Unidos se desechan cada año un 30% de todos los alimentos producidos, lo que supone un valor de 48,3 billones de dólares (32,5 billones de euros). Se calcula que la mitad del agua empleada para la producción de esos alimentos también es desperdiciada. (Jones, 2004 cited in Lundqvist et al., 2008)
Los desechos generados por una familia en el Reino Unido alcanzan los 6,7 millones de toneladas al año, alrededor de un tercio de los 21,7 millones de toneladas compradas. Esto significa que aproximadamente un 32% de los alimentos que se compran cada año no se consumen. Las autoridades se incautan una gran parte de estos (5.9 millones de toneladas o un 88%). La mayor parte de los desechos alimenticios (4,1 millones de toneladas o un 61%) podrían haberse evitado y haberse comido si hubiesen sido mejor gestionados. (WRAP, 2008; Knight and Davis, 2007).
o El desecho de materias orgánicas en Estados Unidos es el segundo componente más abundante de los vertederos, que son a su vez la principal fuente de emisión de gas metano..

CONSUMO SOSTENIBLE

Cada día nuestro planeta pierde algo de su capacidad regeneradora. Ello se debe a que la población mundial produce y consume más recursos que nunca.

La creciente población mundial consume recursos naturales de forma que nuestro planeta se ha visto seriamente afectado. El modo en que se emplean las energías renovables y la manera en que se han transformado las fuentes naturales nos llevado a un camino sin retorno en el que el agua, el aire,... necesitan ser regenerados y por tanto, se hace necesario encontrar el equilibrio entre lo que se produce y lo que se desecha.

Precisamente en eso consiste el consumo sostenible. En hacer más con menos, reduciendo de este modo la degradación y contaminación y mejorando así la calidad de vida de todos.

El consumo masivo de energías renovables y no renovables no sólo ha afectado a la biodiversidad, con 1000 veces más de aves, anfibios y mamíferos en peligro de extinción que en épocas anteriores, sino que también afecta a la población pobre del planeta al desaparecer gran parte de los recursos vitales para su subsistencia como la pesca, la ganadería o la agricultura.

Nuestra calidad de vida y bienestar se ven comprometidas por la contaminación y la sobreexplotación de los recursos de la Tierra. Nuestro planeta no puede continuar así. Es necesario el cambio a una nueva forma de vida sostenible que asegure el bienestar de las futuras generaciones.

Existen muchas formas de convertir nuestro consumo en sostenible. Hacer más con menos es esencial para no agotar todo lo que nuestro planeta tiene que ofrecer. Debemos ser creativos e innovadores para hacer realidad un estilo de vida sostenible y que al mismo proteja la naturaleza que nos rodea.

jueves, 30 de mayo de 2013

Niveles históricos de dióxido de carbono ponen en peligro al planeta.


 De cierta forma, es solo una cifra, pero es un número que tiene grandes consecuencias.

Los científicos registraron por primera vez una concentración promedio de dióxido de carbono en la atmósfera de 400 partes por millón en Mauna Loa, Hawaii, en donde se encuentra el observatorio de la Administración Nacional del Océano y la Atmósfera de Estados Unidos (NOAA).

"La mayoría de los expertos que estudian las concentraciones de CO2 calculan que no habíamos tenido esa concentración de CO2 en nuestra atmósfera desde hace unos tres millones de años", dijo J. Marshall Shepherd, experto en cambio climático y profesor de la Universidad de Georgia.

En otras palabras, los humanos modernos nunca habían visto estas concentraciones de dióxido de carbono.

Los científicos dicen que al parecer la actividad humana —la combustión de carbón, petróleo y gas natural— ha provocado un rápido aumento de los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera.

El dióxido de carbono cambia el clima y provoca la acidificación del océano.

"Una vez que se ha emitido, permanece en el sistema atmosférico del océano por miles de años y calienta al planeta. Cambia el clima y todo ese tiempo propicia la acidificación del océano", dijo Jim Butler, científico sénior de la NOAA.

Entre los muchos riesgos que conlleva el incremento de la temperatura, se espera que la agricultura, la silvicultura, los ecosistemas y la salud humana, sufran a consecuencia de las tendencias del cambio climático.

La cantidad de dióxido de carbono varía diariamente y ha cumplido con los ciclos históricos, en concordancia con los cambios en la órbita terrestre, fenómeno conocido como ciclos de Milankovitch. Sin embargo, el incremento exponencial de los niveles de dióxido de carbono desde la Revolución Industrial está lejos de lo normal, dicen los expertos.

La concentración de dióxido de carbono simboliza lo que muchos expertos creen que es un inevitable aumento de la concentración de este gas en nuestra atmosfera, dijo Shepherd. Se esperaba que alcanzáramos estas concentraciones.

"También es una especie de señal de advertencia de que tenemos que abordar realmente este problema", dijo. "Está ocurriendo justo ante nuestros ojos".

En unos ocho o diez años, los niveles no bajarán de las 400 partes por millón, dijo Butler. Además, el ritmo al que se alcanzaron las 450 partes por millón será mayor, dadas las tendencias observadas, dijo Shepherd.

En comparación, la última vez que se registró una concentración anual de 350 partes por millón de CO2 fue en la década de 1980. Butler compara el fenómeno a una manta eléctrica. Cuando la enciendes, tarda un poco en calentarse. Es como si los humanos hubieran encendido el control de la manta de la Tierra y es cuestión de tiempo para que sintamos el calor.

"Aún si dejáramos de emitir CO2, las temperaturas seguirían subiendo durante una década o dos porque el sistema tiene que estabilizarse", dijo Butler.

La mayor parte del dióxido de carbono se encuentra en el hemisferio norte, porque la mayor parte de la población del planeta está allí, dijo Butler.

En 2012, las estaciones de monitorización en el Ártico registraron 400 partes por millón, pero la concentración registrada en Mauna Loa es un nuevo récord. El promedio mundial se igualará en un año o dos, dijo.

Desde que los científicos empezaron a medir en Mauna Loa, en 1958, la concentración de dióxido de carbono se ha elevado cada año, señaló la NOAA. El ritmo de este incremento se ha acelerado: a finales de la década de 1950 se registraron 0.7 partes por millón (ppm) y durante la última década se registraron 2.1 ppm.

Antes de la Revolución Industrial del siglo XIX, la concentración promedio de dióxido de carbono a nivel mundial era de cerca de 280 partes por millón. Durante los últimos 800,000 años, según la NOAA, los niveles han oscilado entre las 180 y las 280 partes por millón.

Tal vez te preguntes cómo puede ser que el planeta se está calentando si este invierno fue relativamente frío.

Shepherd explica que el estado del tiempo es como el estado de ánimo, pero el clima es como la personalidad. El estado del tiempo cambia con frecuencia, pero el clima es más fundamental y determina los patrones generales.

En general, podría parecer que para empezar no hay mucho dióxido de carbono en nuestra atmósfera. El gas más abundante es el nitrógeno (78%), seguido del oxígeno (21%). Una pequeña parte de dióxido de carbono es esencial para nuestra supervivencia: sin él, el planeta sería demasiado frío.

Sin embargo, es malo que haya demasiado dióxido de carbono, ya que provoca un calentamiento general excesivo.

Aunque es imposible decir que un evento en particular es "consecuencia del calentamiento global", dice Shepherd, el cambio climático colabora y aumenta las probabilidades de que ocurran eventos como la supertormenta Sandy del año pasado.

Estas tormentas se vuelven más destructivas conforme se eleva el nivel de los océanos. El nivel del mar cerca de la ciudad de Nueva York era 25 centímetros más elevado en 2012 que en 1900, dijo Shepherd.

La estación Mauna Loa fue la primera del mundo en la que se midió el dióxido de carbono.

"Hemos superado un indicador alarmante", dijo Butler. "Mauna Loa, el sitio icónico de la medición del CO2, ha alcanzado las 400 por primera vez en un solo día. Eso es mucho".

Por Elizabeth Landau
http://cnnespanol.cnn.com/2013/05/30/los-niveles-historicos-de-dioxido-de-carbono-ponen-en-peligro-al-planeta/

viernes, 24 de mayo de 2013

Dinero de emigrantes sostiene la economía birmana.


Nangnyi Foung se dirige al secarropas, retira otro par de pantalones y lo coloca sobre la tabla de planchar. "Todavía tengo varios lavados más que hacer", dice cuando el reloj señala las 21:00 y hace ya 14 horas que está trabajando.

Desde las 07:00 de la mañana está en pie en este lavadero ubicado en la norteña ciudad tailandesa de Chiang Mai. Esperaba haber terminado cuando llegaron dos clientes más.

No está en condiciones de rechazar a ninguno. "Necesito el dinero. Mi familia necesita que yo trabaje", explica a IPS, mientras su voz tiene un dejo de desesperación al poner otra carga en el lavarropas.

A la entrada de este local hay seis máquinas de lavar. Los peldaños de una escalera conducen a la vivienda de Nangnyi Foung, a la que baja a altas horas de la noche solo para caer rendida antes de levantarse y volver a empezar.

Oriunda del estado de Shan, en la vecina Birmania, Nangnyi Foung llegó a Bangkok sumida en deudas.

Huyendo de la violencia persistente en su país natal, sacó préstamos y pagó abultadas sumas a intermediarios para que la trasladaran de modo seguro a Tailandia, donde, según había oído, la esperaban oportunidades laborales.

Diez años más tarde, todavía sigue trabajando para saldar sus deudas, levantándose diariamente para cumplir su riguroso turno de 14 horas, lavando, secando y planchando ropa ajena.

Al cabo de siete días de labor ininterrumpida, sus ganancias son de apenas poco más de seis dólares, buena parte de los cuales envía como remesa a su familia en Birmania.

Tomando la plancha a vapor, esta mujer relata a IPS que ahorra dinero durmiendo en el sótano del local. Si también tuviera que pagar alojamiento no podría mandar nada a sus cuatro familiares.

Los birmanos, que representan alrededor de 80 por ciento de los 2,5 millones de inmigrantes que componen la fuerza laboral de Tailandia, ayudan así de modo vital a sus parientes agobiados económicamente.

Birmania es uno de los países más pobres del sudeste asiático, y lucha por recuperarse tras décadas de estancamiento económico.

Actualmente, el salario mínimo en Birmania, equivalente a unos 180 dólares mensuales, alcanza para comprar entre ocho y 10 veces menos productos básicos de consumo diario, como arroz, sal, azúcar y aceite para cocinar, que hace 20 años. Allí, los ciudadanos promedio viven con menos de un dólar al día.

Aunque Birmania es el mayor exportador mundial de teca, jade, perlas, rubíes y zafiros, y tiene lucrativas industrias extractivas como la minera y la maderera, además de la generación de electricidad, muy poca de la riqueza natural del país llega a las masas. Aproximadamente 32 por ciento de la población vive bajo la línea de pobreza, y el desempleo es de 5,4 por ciento.

Según un estudio de 2006 sobre los trabajadores emigrantes de Birmania realizado por el Centro de Investigaciones Asiáticas para las Migraciones, más de dos tercios de los 600 consultados admitieron estar desempleados antes de emigrar a Tailandia.


Remesas sortean obstáculos
Aunque los trabajadores migrantes llenan vacíos cruciales en el mercado laboral tailandés y sus remesas representan cinco por ciento del producto interno bruto de Birmania, ninguno de los dos gobiernos ha intentado facilitar el flujo de dinero entre esas personas y sus familias.

Pese a que existen bancos comerciales o locales oficiales de "Xpress Money" (dinero exprés), la mayoría de los inmigrantes prefieren usar el canal informal de remesas conocido como sistema "hundi".

Estas transacciones no autorizadas involucran a personas en Tailandia que transmiten los mensajes a miembros de su red en Birmania, quienes luego entregan la suma necesaria a la familia.

Algunos inmigrantes dependen de amigos y otros seres queridos que viajan entre los países vecinos para actuar como conductos, eludiendo así las costosas transferencias bancarias.

"No se puede confiar en los bancos, que además requieren un permiso de trabajo, una carta de recomendación de nuestro empleador y un pasaporte", dice Nangnyi Foung. Muy pocos extranjeros tienen acceso a ese tipo de documentación.

Los inmigrantes cuyas familias viven en áreas rurales utilizan los servicios de intermediarios, que entregan el dinero en efectivo en la propia puerta del receptor, facilitándole el trámite.

Según un informe divulgado el 20 de este mes por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola, los países asiáticos despacharon unos 60 millones de emigrantes al mundo, y estos "enviaron casi 260.000 millones de dólares a sus familias en 2012. Esto representó 63 por ciento de los flujos mundiales a los países en desarrollo".

Pero el continente parece mal equipado para hacer frente a la llegada de remesas, que benefician a uno de cada 10 hogares asiáticos.

"Aunque la clara mayoría de la población de la región vive en áreas rurales, 65 por ciento de los lugares de pago están en áreas urbanas", señala el informe. En la mayoría de los países asiáticos, solo los bancos están autorizados a realizar transacciones de divisas, dificultando que las comunidades rurales pobres accedan a fondos que proceden del exterior.

El estudio enfatiza la urgente necesidad de brindar "más opciones" a las familias receptoras de remesas para garantizarse y gastar este dinero, especialmente dado que nueve países asiáticos reciben actualmente envíos que "exceden 10 por ciento del producto interno bruto".

El reporte tiene implicaciones políticas particularmente vitales para Asia sudoriental, donde 13 millones de migrantes actualmente viven y trabajan en el exterior. Tailandia se ha vuelto una "importadora neta" de mano de obra migrante, atrayendo a más del doble de la cantidad de migrantes para trabajar en su economía en expansión que lo que envía fuera de fronteras.


Mujeres resignan sus derechos laborales
Las mujeres constituyen casi 49 por ciento de los 214 millones de trabajadores migrantes en el mundo y son responsables de la mayor parte de las remesas que fluyen.

Muy conscientes de las necesidades de sus familias, como alimentación, vivienda, educación para hijos y hermanos menores, así como atención a la salud, a menudo las mujeres soportan condiciones extremas para enviar dinero a sus hogares.

El poblado de Mae Sot, ubicado en la frontera entre Tailandia y Birmania, alberga a la mayor cantidad de trabajadoras migrantes tailandesas, que trabajan más de 15 horas diarias en fábricas de vestimenta. Se estima que en 2012 este sector facturó 6.300 millones de dólares, mientras que las obreras que mantienen a la industria en funcionamiento ganaron entre 66 y 100 dólares por mes.

Kyoko Kusakabe, profesora adjunta de género y desarrollo en el Instituto Asiático de Tecnología y coautora de "La fuerza laboral oculta de Tailandia", dijo a IPS que la mayoría de las inmigrantes en Mae Sot "evitan las huelgas y pierden sus derechos" en pro de mantener sus empleos.

Según ella, esto es parte de una cultura que obliga a las mujeres a ser "responsables" desde edades muy tempranas, mientras sus pares del sexo opuesto tienen pocas obligaciones.

Para Kusakabe, esta cultura se refleja en los patrones de las remesas: cuando la economía está en auge, los envíos de dinero que hacen los hombres aumentan, volviendo a caer cuando la economía está en crisis. En cambio, las remesas de las mujeres se mantienen estables independientemente del clima económico general, lo que sugiere que ellas ahorran más y postergan sus propias necesidades en épocas de austeridad económica, a fin de preservar el sustento de sus familias.

La investigación de Kusakabe concluyó que aunque las mujeres no cobren sus salarios o pierdan sus empleos, piden prestado dinero para enviarlo a sus hogares, temerosas de que sus hijos o sus padres pasen hambre sin su apoyo financiero.

http://www.ipsnoticias.net/2013/05/dinero-de-emigrantes-sostienen-la-economia-birmana/

lunes, 15 de abril de 2013

El caso de los chicos de Scottsboro.


Los libros de Historia y las crónicas de numerosos periódicos están llenos de sorprendentes casos judiciales llevados a cabo contra personas que no cometieron el delito por el que se les juzgó y a los que sometieron a esa situación simplemente por cuestiones de odio racial.

En los inicios de la década de los años 30, del pasado siglo XX, nos encontramos con una de esas infames historias que hacen poner los pelos de punta solo con pensar en las injusticias por la que tuvieron que pasar nueve adolescentes de entre 13 y 19 años que fueron acusados de un delito que jamás cometieron y por el que se les condenó, a ocho de ellos, a la pena de muerte.

Todo comenzó el 25 de marzo de 1931 en un tren que transitaba por el condado de Jackson (Estado de Alabama). En él viajaban los nueve protagonistas de esta historia, aunque tan solo cuatro de ellos se conocían entre sí.

El tren se dirigía hacia Memphis, una ciudad a la que la mayoría de los pasajeros que allí viajaban iban con la intención de encontrar algún trabajo y poder subsistir. Eran los años más duros de la crisis, tras el crack de la Bolsa del año 29.

Fue entonces cuando un grupo de alborotadores jóvenes de raza blanca (con ganas de pelea) comenzaron a insultarlos, provocándolos y llegando finalmente a las manos. Los muchachos blancos fueron expulsados del tren por camorristas, algo que les indignó y sirvió como excusa para dirigirse al sheriff local y denunciar que en el ferrocarril viajaban unos chicos negros que andaban peleándose y metiéndose con el resto de viajeros.

En la estación de Paint Rock esperaron la llegada del tren un grupo de policías locales con la orden de detener a todos los jóvenes de raza negra que allí viajasen.

Durante el registro del convoy, la policía encontró a dos jóvenes muchachas llamadas Ruby Bates y Victoria Price, quienes se habían escapado de casa e iban vagabundeando. Ante el miedo a ser detenidas por ello, no se les ocurrió nada mejor que decir que habían sido violadas por un grupo de chicos negros, señalando como culpables a los inocentes viajeros.

El sheriff local ordenó detener y trasladar a todos los jóvenes de raza negra hasta la prisión de Scottsboro, lugar en el que pasarían un largo tiempo encerrados a la espera de ser juzgados.

El proceso siguió adelante a pesar de que Ruby y Victoria fueron examinadas por un médico forense y éste no encontró indicios de haber sido violadas. Manteniendo éstas su versión de los hechos y la acusación contra los chicos de Scottsboro, apelativo que les asignó la prensa y con el que se les conocería a partir de aquel momento, la opinión pública se posicionó contra los muchachos.

El gobernador de Alabama tuvo que enviar a la mismísima Guardia Nacional para que custodiase la prisión, debido a que los artículos racistas e incendiarios que se publicaron sobre el caso hizo que miles de personas se concentrasen para intentar entrar y linchar a los jóvenes. Cabe destacar que, por aquella época, solo por el hecho de que un hombre negro mirase a una mujer blanca ya era motivo por el que quisieran lincharlo.

El día que se inició el primer juicio al que se enfrentaron los muchachos, necesitaron ser escoltados por 118 guardias que debían velar por su seguridad, algo incomprensible vista la cantidad de pruebas falsas y sin fundamento que se presentaron contra ellos y la parcialidad del tribunal al escoger a todos los miembros del jurado de raza blanca, rechazando cualquier posibilidad de que entre ellos hubiese ninguno negro.

Ocho de los jóvenes (a excepción del más joven) fueron declarados culpables y condenados a la pena de muerte.

Miles de personas se concentraron en Scottsboro para linchar a los jóvenes acusados falsamente …Pero esta farsa de juicio y condena hizo que las asociaciones norteñas de los Estados Unidos más progresistas (entre ellas el Partido Comunista Norteamericano) apelasen a la Corte Suprema, consiguiendo que se repitiese el juicio. Pero de poco sirvió ya que nuevamente el jurado estuvo formado por blancos y las pruebas y métodos fueron los mismos.

Samuel Leibowitz, el abogado que se les asignó a los chicos, se encontró con mil y un impedimentos para poder llevar adelante una defensa justa y digna. Una y otra vez (hasta siete) fueron los juicios, recursos y apelaciones que tuvieron lugar a lo largo de los siguientes años. Y a pesar de que las jóvenes se desdijeron de la acusación y declararon que había sido una invención, los veredictos continuaban siendo contrarios a los muchachos.

Finalmente se consiguió conmutar la pena de muerte por años de prisión.

No todos los chicos de Scottsboro corrieron con la misma suerte. Hubo quienes se escaparon de prisión (a algunos los atraparon y a otros no), quien murió asesinado por un balazo de un guardia o quien se pasó muchísimos años encerrado.

El caso de los chicos de Scottsboro fue conocido mundialmente como uno de los hechos más vergonzosos de la judicatura norteamericana, convirtiéndose en un claro ejemplo de lo que jamás se debe hacer en un proceso judicial.

http://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-historias/el-infame-caso-los-chicos-scottsboro-214844226.html

miércoles, 3 de abril de 2013

Todos iguales ante el amor.


Podríamos decir, temerariamente, del avance de la justicia y libertad. La lucha por la igualdad de derechos está directamente imbricada con la superación de discriminaciones, que no son declarativas, empeoran las condiciones materiales y subjetivas de vida de diferentes colectivos. La discriminación asesina, golpea y expulsa personas, excluye y cimenta las bases de una sociedad injusta.

Leyes más justas generan mejor democracia. Establecen un ethos. Tendemos a pensar que lo que está permitido por la ley es positivo, y eso permea todos los estratos de la sociedad, de allí la centralidad en avanzar en proyectos como el Matrimonio Igualitario. Nos harán más respetuosos de las diversas formas de sentir, y eso ya es positivo en sí mismo.

Se podría repasar todas las convenciones internacionales que apoyan el principio jurídico de igualdad ante la ley y el derecho a formar una familia de todas las personas sin distinción alguna[i], y veremos que hoy estos principios están heridos porque no somos todos iguales ante la ley por una discriminación de género o sexual. El Estado discrimina a las personas homosexuales, lesbianas, trans y queers no permitiéndoles acceder al matrimonio, como a las personas heterosexuales, es una discriminación institucionalizada

No sólo se trata del acceso a una institución como el matrimonio, se trata también de todas las obligaciones y beneficios que ella conlleva, muy diferentes a los establecidos en la Unión Concubinaria[ii].

Aquellos que dicen estar de acuerdo -con la idea- con el derecho a que dos personas se quieran, pero no a usar el sacrosanto término "matrimonio" olvidan lo que maravillosamente ha escrito Claudia Piñeiro "…las palabras nombran la realidad, nombran todo lo que existe, sea tangible como una mesa o intangible como un sueño. Pero el camino es de ida y vuelta, porque al nombrar, las palabras también construyen la realidad. O la niegan. (...) quien nos niega el uso de una palabra, nos niega también la existencia de lo que esa palabra nombra, y si esa palabra nos nombra a nosotros, entonces quien se apropió de ella nos reduce a lo que no existe." ¿Quién nos creemos para negar la forma de sentir de cualquier ser humano? ¿Quién para negarle el derecho a ser y acceder a los mismos derechos?

El Instituto Nacional de Estadística entiende que "La familia es una institución social sobre la cual se apoyan los procesos de reproducción biológica, parte de los procesos de socialización de los individuos y un conjunto de decisiones y estrategias económicas de las personas." Existe una diversidad enorme de composiciones familiares, no hay un modelo único y defino, y es nuestra obligación facilitar la continuidad de todas familias. Decíamos en la exposición de motivos: Vivir en familia es poner en común valores de reproducción social tales como el amor, el trabajo, el estudio, la crianza de los hijos e hijas, la solidaridad y todos aquellos que componen la vida y el entramando social, no tiene nada que ver con la sexualidad de los padres. Casos como el del joven Daniel Lezana quién escribiera una emocionante carta al senado argentino (abandonado cuatro veces por parejas heterosexuales y adoptado finalmente por una pareja homosexual) debería hacernos reflexionar en este sentido[iii]. Lo único que importa a la hora de la crianza es el amor.

Articulo completo.
http://blogs.montevideo.com.uy/sebastiansabini
http://blogs.montevideo.com.uy/bloghome_24809_1_1.html