miércoles, 3 de junio de 2015

Los chimpancés ‘claves’ para conocer el origen de la cocina .



Un nuevo estudio sugiere que la capacidad cognitiva de los seres humanos para cocinar también la tienen los chimpancés. Con las herramientas precisas, serían capaces de hacerlo.
Esto incluye una preferencia por los alimentos cocinados, la capacidad de comprender la transformación de los alimentos crudos en cocinados e, incluso, la posibilidad de guardar y transportar alimentos desde la distancia con el propósito de cocinarlos.
Los hallazgos, que se revelan en una artículo publicado en la edición de este miércoles de 'Proceedings of the Royal Society B', sugieren que esas habilidades surgieron temprano en la evolución humana y que, aparte de control del fuego, los chimpancés pueden poseer todas las habilidades cognitivas necesarias para participar en la cocina.
"Cuándo surgió la cocina en la evolución humana es una pregunta importante. Pensamos que una manera de llegar a esta cuestión es investigar si los chimpancés, en principio, tienen las capacidades cognitivas esenciales para cocinar. Si nuestro pariente evolutivo más cercano posee estas habilidades, sugiere que una vez que los primeros seres humanos fueron capaces de utilizar y controlar el fuego también podrían utilizarlo para cocinar", afirma Felix Warneken, profesor asociado de Ciencias Sociales en la Universidad de Yale, Estados Unidos.
Una serie de estudios anteriores, en particular los dirigidos por Richard Wrangham, profesor de Antropología Biológica y conservador de Biología del Comportamiento Primate en el Museo Peabody de Arqueología y Etnología, han planteado la hipótesis de que la cocina juega un papel clave en la evolución humana haciendo los alimentos más fáciles de digerir y permitiendo a los primeros seres humanos extraer más energía de su dieta.
Sin embargo, al tratar de comprender los orígenes evolutivos de la cocina, los estudios anteriores se centraron en gran medida en lo que es claramente un aspecto crítico de la cocina, el control del fuego. Ahora, Warneken y y Alexandra Rosati, compañera post-doctoral en el Departamento de Psicología de la Universidad de Yale, decidieron abordar la cuestión desde una dirección alternativa.
"La gente se centran en el control del fuego, porque eso parece muy sobresaliente, pero incluso teniendo un palo con fuego, se requiere varios otros puntos de vista antes de que usarlo para cocinar --señala Rosati--. Obviamente, los chimpancés no pueden controlar el fuego, pero se trata de una hipótesis sobre algunos de los otros aspectos de la cocina, como la comprensión causal que si pones este alimento crudo en el fuego se crean alimentos cocinados, o en el extremo de nuestro estudio, la capacidad de planificar".
"Lo que es particularmente interesante acerca de la cocina es que es algo que todos hacemos, pero se trata de una serie de capacidades que, incluso sin el contexto de la cocción, se cree que son exclusivamente humanas. Por eso hemos querido estudiar esto en los chimpancés", añade.
Para llegar a esas preguntas, Warneken y Rosati viajaron en el verano de 2011 al Santuario de Chimpancés Tchimpounga del Instituto Jane Goodall en la República del Congo, donde llevaron a cabo una serie de experimentos con chimpancés salvajes para probar si eran capaces de dar mentalmente los saltos necesarios para cocinar.
Sus primeras pruebas se centraron en replicar los resultados de otros estudios: demostrron que el chimpancés prefirió la batata que habían sido "cocinada" -- colocada en una sartén caliente, sin mantequilla o aceite, durnte un minuto-- que cruda, y que los chimpancés estaban más dispuestos a pagar un coste temporal, en forma de una espera de un minuto de duración, para obtener el alimento cocinado.
Pruebas posteriores perseguían medir si los chimpancés realmente comprendieron la transformación de alimentos crudos a cocidos y si estaban espontáneamente tratando de "cocinar" los productos. Para ello, presentaron a los chimpancés dos dispositivos: un "dispositivo de cocción" que convirtió trozos de batata crudos en cocinados y un dispositivo de control que los dejó sin cambios.
Durante la prueba, los chimpancés vio la batata cruda transformarse en ambos, pero tuvieron elegir un dispositivo antes de ver su contenido. Warneken y Rosati explican que casi cada chimpancé optó por el dispositivo de cocción, lo que sugiere que rápidamente comprendieron la transformación que realizaba. Sin embargo, fue el último experimento el que realmente reveló la capacidad de los chimpancés para cocinar.
"Nos preguntamos si podrían ser capaces de aferrarse a la recompensa y seleccionar activamente poner la comida en el dispositivo de cocción", relata Warneken. "Eso es muy difícil, porque, por lo general, cuando los chimpancés tienen comida, comen", subraya.
"Pensé que no habría manera de que hicieran eso --añade Rosati--. Hay una gran cantidad de investigación que dice que los animales tienen problemas con el autocontrol cuando se trata de poseer comida, pero estuvimos en el santuario unos pocos días, así que decidimos probarlo".
Para su sorpresa, según reconoció esta experta, numerosos chimpancés, cuando recibieron un trozo de batata cruda, optaron esencialmente por cocinarla colocándola en el "dispositivo de cocción" y, a cambio, recibir una pieza cocinada de los alimentos.
"La primera vez que uno de los chimpancés hizo esto, me quedé asombrada", recuerda Rosati. "Realmente no lo había previsto. Cuando uno de ellos lo hizo, pensamos que quizás ese chimpancé era un genio, pero con el tiempo alrededor de la mitad de ellos lo hizo", destaca.
El sorprendente resultado dejó a Warneken y Rosati con una serie de preguntas adicionales que tendrían que esperar hasta que regresaron al Congo el verano siguiente, como por ejemplo, si la comprensión del proceso de cocción se extendía a otros alimentos.
Los chimpancés hicieron lo mismo con las zanahorias, con el añadido de que ellos nunca vieron que los investigadores ponían también la zanahoria en el dispositivo pero fueron capaces de generealizar ese proceso. Además, cuando se les dio una patata y un trozo de madera, sólo colocaron la patata en el dispositivo de cocción, lo que indica que entendían que sólo se pueden cocinar los elementos comestibles.
En los dos últimos experimentos, Warneken y Rosati se centraron en una de las cuestiones actuales más acuciantes en la cognición animal, si los animales son capaces de planificar el futuro. Aunque un puñado de estudios han sugerido que los chimpancés pueden guardar herramientas para su uso posterior, "esos estudios son muy diferentes de la cocina", según Rosati.
No obstante, los chimpancés estaban dispuestos a transportar alimentos por la oportunidad de cocinarlos. Cuando se les administraron trozos de patata cruda en un lado de un recinto, varios chimpancés mostraron una buena voluntad para llevarlas a cuatro metros, donde el dispositivo de cocción.
"En algunos casos, en realidad lo llevaron en su boca, y se podía ver que a veces se lo comían, casi por accidente --describe Rosati--. Éste fue un problema difícil, por lo que eran menos propensos a ponerlo en el dispositivo de cocción si tenían que llevarlo, pero lo consiguieron la mitad del tiempo, por lo que fueron capaces de hacerlo".
Para probar si los chimpancés ahorrarían alimentos en previsión de la cocción más tarde, a lo largo de varios ensayos, se les dio comida, pero pusieron a su alcance el dispositivo de cocción sólo tres minutos más tarde. Para su sorpresa, Warneken y Rosati informan de que varios de los chimpancés fueron capaces de realizar la tarea, y dos guardaron casi cada pedazo de alimento crudo que se les dio para cocinarlo después.

http://www.ecoticias.com/naturaleza/104034/los-chimpances-claves-para-conocer-el-origen-de-la-cocina

domingo, 31 de mayo de 2015

Cambio climático y pesticidas están matando a las abejas silvestres.



Los datos son alarmantes, solo este año apicultores han perdido el 40% de sus colmenas y las abejas silvestres sufren el mismo problema, según reciente informe de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) financiado por la Comisión Europea El 9,2 % de las abejas silvestres europeas afronta el riesgo de desaparecer, junto a un 5,2 % que probablemente correrá la misma suerte en un futuro próximo, según el estudio, que por primera vez aporta información de los 1.965 tipos de ese insecto que existen en el continente
Las abejas continúan desapareciendo: en sólo un año apicultores pierden el 40% de sus colmenas.
Aunque no se tienen estudios específicos para nuestro continente los datos de seguro son similares o peores.
Pese a la falta de estadísticas, los investigadores insisten en que las abejas silvestres siguen siendo esenciales para los ecosistemas y la fertilidad de los suelos, ya que, al igual que otros insectos, permiten el intercambio de polen entre las flores. De hecho, contribuyen a la polinización de cultivos que representan el 35 % de la producción agrícola mundial.
Además de la intrincada relación entre la polinización y el cambio climático, los especialistas citan otros factores como el efecto de ciertos pesticidas, la agricultura intensiva o la pérdida de hábitats.
Esos seres están sufriendo con las altas temperaturas que cada vez aparecen antes o varias veces en el invierno y les dan una falsa alarma, alterando su función polinizadora como si ya estuvieran en primavera.
También se arriesgan a perder su sentido de la orientación, su comunicación con otros miembros de su especie o su capacidad de alimentar a su familia al absorber sustancias químicas procedentes de pesticidas.
Los insecticidas son otra de las mayores amenazas, que ya hace unos años dañaron al menos la mitad de las colmenas en Italia, por lo que los apicultores piden que se restrinja su uso definitivamente y no solo con medidas temporales.
Y más allá de esas reivindicaciones, siempre se puede optar por la más simple recomendación de los expertos: plantar flores en los jardines, ya sea en el campo o la ciudad, para dar vida a esos pequeños seres.

http://diarioecologia.com/preocupante-cambio-climatico-y-pesticidas-estan-matando-a-las-abejas-silvestres/
  

lunes, 4 de mayo de 2015

Origen de la Quinua.



Dicen, que antiguamente la gente aymara podía encontrarse y conversar hasta con las estrellas. De allí que relatan que en tiempos muy antiguos, en las cercanías del LagoTiticaca, en la temporada en que las chacras empezaban a tener los primeros productos, por las noches alguien arrancaba las matas de las papas, pero había un joven que cuidaba las chacras, por lo que una noche quiso sorprender al ladrón de las chacras. Así en la noche aparecieron varias jóvenes campesinas, entonces atrapó a una de ellas, huyendo las demás, por lo que de inmediato tenía que llevarlo donde el mayku, pero casi al amanecer la joven se convierte en ave y se fue volando hacia lo alto hasta llegar a donde sus compañeras que eran las estrellas, de lo que el joven se quedó admirado. Pero al día siguiente se fue donde el cóndor para suplicarle que le llevara donde las estrellas que habían huido de la tierra, entonces el cóndor lo condujo a donde la joven estrella. Ella vivió junto al joven alimentándolo con quinua, así el joven quería regresar a la tierra para ver a sus padres. La estrella envió quinua, desconocida en la tierra, desde entonces se siembra la quinua para que sirva de alimento al aimara, producto que hasta entonces era desconocida por la humanidad.
“El origen de la quinua” es la leyenda aymara que cuenta cómo una estrella bendijo al pueblo aymara con el “grano dorado”, luego de conocer a un joven campesino. El video fue dirigido por Jorge Carmona y producido por Celia Barreda. La narración es de Gregorio Ordoña.
Lea “El origen de la quinua” y otras historias tradicionales y cuentos orales aymaras recopiladas por el antropólogo aymara Edgar Quispe Chambi

Narrado por Alipio Chipana

miércoles, 29 de abril de 2015

El Síndrome de Peter Pan y Wendy: Atrapados en Nunca Jamás.



El Síndrome de Peter Pan hace referencia a aquellos adultos que continúan comportándose como niños o adolescentes sin ser capaces de tomar la responsabilidad de sus actos y la vida adulta. Son personas que se niegan a crecer con una marcada inmadurez emocional matizada por una fuerte inseguridad y un gran temor a no ser queridos y aceptados por lo demás.
Los Peter Pan son los jóvenes eternos que se desentienden de las exigencias del mundo real escondiéndose en un mundo de fantasía, en su país de Nunca Jamás. Atrapados en él, no pueden desarrollar los roles que han de asumir, como el de padre, pareja o profesional, tal y como se espera en la adultez. Se pueden reconocer porque muchos de ellos puede que se resistan a independizarse de los padres, mantengan relaciones afectivas superficiales y sin compromiso o no acaben de encontrar su sitio en el mundo laboral. Como el conocido personaje de J.M Barrie, vuelan continuamente buscando aventuras pero se sienten incapaces de detener su vuelo y conseguir una estabilidad en la vida real.
Esta resistencia a crecer, más frecuente en varones que en mujeres, fue definida por el psicólogo americano Dan Kiley en 1983, y es un problema cada vez más frecuente, pues sociológicamente este trastorno cada vez se encuentra más cronificado como consecuencia de la sociedad capitalista y de la inmediatez, en la que cada día las cosas se consiguen con menor esfuerzo y sin necesidad de compromiso, y en la que consumimos para rellenar los huecos afectivos. Todo ello nos reporta un placer inmediato, pero efímero. Las personas que padecen SPP pueden parecer despreocupadas y felices, pues viven según la máxima del Carpe Diem, pero al indagar un poco en su vida o persona, afloran sentimientos de soledad e insatisfacción, acompañados de dependencia personal, pues necesitan a su lado a otra persona que satisfaga sus necesidades y les haga sentir protegidos. Esta persona que se encarga de satisfacerle generalmente son los padres, hermanos mayores o la pareja.

Consecuencias del síndrome de Peter Pan
 
Las consecuencias del SPP dan lugar a importantes alteraciones emocionales, siendo frecuentes los altos niveles de ansiedad y tristeza, pudiendo derivar en cuadros de depresión. También se sienten poco realizados con su vida, ya que al no asumir la responsabilidad de sus actos tampoco siente sus logros como suyos (locus de control interno) lo que repercute directamente en la autoestima del individuo. Además, generalmente las personas con SPP se sienten incomprendidas y les resulta difícil darse cuenta de su problema e ignoran que lo padecen hasta que se da alguna situación crítica y se dan cuenta de que su forma de comportarse y enfrentar el mundo no es efectiva o es anómala respecto a la del resto de sus iguales.

Adultos que no asumen responsabilidades
 
A nivel relacional, también surgen dificultades debido a la falta de compromiso y la gran exigencia con los demás. Generalmente, la persona Peter Pan parece segura de sí misma, incluso hasta parecer arrogante, pero como hemos comentado antes, detrás se esconde una baja autoestima. Goza de muchas cualidades personales como la creatividad y el ingenio y generalmente es un buen profesional. Además, se esfuerza por despertar la admiración y el reconocimiento de la gente que lo rodea. Pero aunque socialmente puedan ser líderes apreciados por su capacidad de divertirse y amenizar el ambiente, en la intimidad despliegan su parte exigente, intolerante y desconfiada. Asi que podría resumirse con la frase: "un líder fuera y un tirano en casa".
A nivel de relaciones amorosas, muchos de ellos son solteros que llegan a ser donjuanes por su gran capacidad de seducción, y van de una relación a otra constantemente. Los que tienen pareja pueden crear relaciones superficiales, estando años sin llegar a comprometerse mucho.
También es candidato a actuar como Peter Pan el chico que pasa sin esfuerzo de ser el objeto de afecto de la madre al de la compañera o esposa. En este caso, como no llega a estar solo nunca, no aprende a hacerse cargo de su vida.

Señales del Síndrome de Peter Pan
 
Para poder acabar de reconocer Peter Pan presentaré las señales más características:
Aunque los adultos han llegado a la treintena o incluso rondan la cuarentena de años continúan comportándose como niños pequeños.
Sienten una gran necesidad de atención por parte de quienes le rodea.
Su actitud se centra en recibir, pedir y criticar y no se molesta en dar o hacer por los demás. Quiere que le den lo que pide o si no se enfada, porque no toleran la frustración.
Vive centrado en sí mismo y en sus problemas sin preocuparse demasiado por lo que le sucede a quienes le rodean.
Siente insatisfacción constante con lo que tiene, pero actúa para solucionar su situación, desea tenerlo todo pero sin que le suponga ningún esfuerzo para conseguirlo.
Considera el compromiso como un obstáculo a la libertad.
No se responsabiliza de sus actos sino que pretende que los otros lo hagan por él. Además culpa a los demás por lo que no le va bien.
Se esconden detrás de excusas o mentiras para disimular su incapacidad para crecer.
Se siente muy atraído por la juventud, etapa vital idealizada para el sujeto con SPP.
Miedo a la soledad.
Mucha inseguridad y baja autoestima.


Causas del Síndrome de Peter Pan
 
El síndrome de Peter Pan, como la mayoría de fenómenos psicológicos, seguramente sea debido al efecto de múltiples factores, tales como rasgos de personalidad dependientes o evitativos, estilo de afrontamiento de los problemas o patrones educativos, pero parece que el que más peso tiene en este desajuste es la historia vital de la propia infancia; una infancia muy feliz y despreocupada que puede ser idealizada por la persona con SPP o por el contrario muy infeliz y sin afecto. En el primer de los casos, el síndrome busca perpetuar los momentos felices viviendo en infancia constante que se niega a superar, mientras que en el segundo la función del síndrome es recuperar la infancia robada, mediante la libertad que otorga el ser adulto.

"Madurar": redefiniendo el concepto
 
Crecer como persona es parte del desarrollo natural de los seres humano, pero no por ello significa que sea sencillo. Ser adulto requiere decidir de crecer y adoptar valores y objetivos en la vida. También requiere renunciar a algunas cosas para conseguir el objetivo, responsabilizarse de los propios errores y tolerar la frustración día a día.
Madurar no significa perder el niño que llevamos dentro, no dejarlo salir ocasionalmente convierte a las personas en demasiado rígidas, pero no hay que dejar que el niño domine y obstaculice la vida del adulto, como en el caso de los Peter Pan. Es imprescindible una relación de comprensión y cariño entre el adulto y el niño interior, pues madurar exitosamente consiste en lograr mantener un equilibrio entre ambas partes de la persona.

 

El Síndrome de Wendy
 
Ya hemos dicho que detrás de un Peter pan siempre hay una persona cuidando de él. Esa persona es Wendy, y tiene una necesidad imperiosa de satisfacer al otro, principalmente si es su pareja o sus hijos. Ejemplos del Síndrome de Wendy serían el padre o la madre que prácticamente le hace los deberes a su hijo, que le despierta todas las mañanas para que no llegue tarde a la escuela aunque ya tenga edad de hacerlo solo, busca hacerle siempre la vida fácil a quienes le rodean o también el ama de casa que asume todas las responsabilidades en el hogar para que el marido y los hijos no tengan que hacerlo; o un miembro de una pareja que asume todos los deberes y toma las decisiones y además justifica la informalidad de su pareja ante los demás.

Características del Sindrome de Wendy
 
Para que quede más claro, veamos las características de una persona con el Síndrome de Wendy son:
Se siente imprescindible para los demás.
Entiende el amor como sacrificio y resignación.
Siente la necesidad de cuidar y proteger a los demás asumiendo una figura maternal. Termina por asumir el papel de padre o madre de su pareja.
Evitar a toda costa que las personas a su alrededor se enfaden o se disgusten.
Intenta hacer feliz a los demás constantemente.
Busca agradar siempre a quienes la rodean.
Insiste en hacer las cosas y asumir responsabilidades en lugar de la otra persona.
Pedir continuamente perdón por todo aquello que no ha hecho o no ha sabido hacer aún cuando la responsabilidad no es suya.
Se deprime por falta de atención y depende de la aceptación social.

Necesidad de seguridad
 
Hasta ahora esta descripción puede hacernos recordar a nuestras madres y padres y puede que el lector opine que no sea negativo ya que todo esto parece algo bonito y altruista, pero Wendy no hace esto por placer genuino, sino que este conjunto de comportamientos los realiza por miedo al rechazo, por la necesidad de sentirse aceptada y respaldada y por el temor a que nadie le quiera. Lo que, en resumidas cuentas, les lleva a ser exageradamente serviles con los demás es una necesidad de seguridad.
Otro de los aspectos negativos de este trastorno comportamental es que quienes padecen el Síndrome de Wendy difícilmente controlan su propio rumbo en la vida, por lo que se enfocan en tratar de controlar la vida de otras personas. También es probable que una madre Wendy tenga un hijo con Síndrome de Peter Pan.
Quien padece este síndrome difícilmente reconoce que esta sea su realidad y su diagnóstico, aunque se trata de una entidad clínica no establecida, se realiza porque las personas acuden a la consulta sintiéndose "quemadas", sobresaturadas o agobiadas. Quienes padecen este síndrome acuden al especialista por voluntad propia.
Como en el SPP con frecuencia el origen del síndrome se encuentre en el pasado familiar de quien lo padece, en el que la persona se sintió apartada y desprotegida, por lo que en la edad adulta compensa la falta de dirección y protección asumiendo el rol de los padres ausentes o que deseó tener. Y a diferencia del SPP, el Síndrome de Wendy afecta más a mujeres que a hombre, esto puede ser debido a debido a factores culturales y educativos.

http://psicologiaymente.net/atrapados-en-nunca-jamas-el-sindrome-de-peter-pan-y-wendy/

viernes, 24 de abril de 2015

Coltán: el mineral de la guerra.



El Coltán es un mineral muy escaso que sólo se encuentra en unas cuantas zonas de nuestro planeta, como Tailandia ( 5%), Brasil 5(%), Australia (10%) y Africa Central (80%, la mayor parte en la República del Congo).
Este mineral está formado por la combinación de dos elementos, ambos raros, llamados Columbio y Tantalio, y es componente fundamental de gran cantidad de aparatos e instrumentos de las llamadas nuevas tecnologías, como los móviles, las pantallas de plasma, los Gps, las videoconsolas, los Mp3 y Mp4, las cámaras de fotos y los juguetes electrónicos.
También requieren Coltán algunas estructuras tan importantes como los cohetes espaciales, las armas teledirigidas y los satélites artificiales.

República del Congo: riqueza, pobreza y guerra
 
Esta impresionante fuente de riqueza se extrae del suelo congoleño en minería a cielo abierto o por medio de la excavación de galrías y cuevas superficiales. En teoría debería ser una bendición económica para un país con una superficie de 2'34 millones de kilómetros cuadrados (5'5 veces España) y una esperanza de vida tan sólo de 47 años, pero lamentablemente no es así. ¿Qué ocurre con el Coltán en la República del Congo?

Esclavos por este nuevo "oro negro"
 
Mientras las mafias internacionales y los contrabandistas se enriquecen, los mineros congoleños trabajan en condiciones de verdadera esclavitud y vigilados por fuerzas paramilitares. Miles de niños trabajan en las minas y en consecuencia abandonan la escuela y los estudios.
Por término medio un trabajador congoleño cobra 10 dólares mensuales en otros trabajos mientras en las minas, obteniendo un kilo de coltán al día, puede llegar a los 50 dólares semanales. El mineral puede alcanzarel precio de 500 dólares por kilo, así que las cuentas están claras: no es rentable trabajar en agricultura y ganadería, lo que conduce al abandono de las tierras de cultivo y de los animales domésticos.

Las guerras del coltán
 
Los ingentes beneficios de la explotación del coltán provocan algunas de las numerosas guerras fronterizas que son tan frecuentes en el continente africano y que por lo general pasan inadvertidas en Europa. Más de sesenta simultáneas se han llegado a contabilizar mientras algunas organizaciones pacifistas de los países desarrollados ni siquiera parecían enterarse. Los misioneros sí conocen bien la magnitud del desastre.
Estos conflictos suelen provocar grandes desplazamientos de población, con las consiguientes consecuencias: hambrunas, enfermedades y violencia. Realmente sale muy caro el mineral, esa "escoria negruzca", recurso estratégico de las nuevas tecnologías.
El abandono de las tierras de cultivo para concentrarse la población en la minería de coltán acarrea desastrosas consecuencias ecológicas y económicas.
En algunas zonas llega a faltar el abastecimiento de productos básicos, mientras en otras, la invasión de tierras vírgenes provoca grandes daños para la fauna salvaje. Estos verdaderos santuarios de la humanidad pierden sus posibilidades de desarrollarse por la vía del turismo, como ha demostrado brillantemente el ejemplo de Kenya.
Los refugiados, sin hogar ni tierras, son otra de las consecuencias de estos grandes desplazamientos poblacionales. La acción constante de las guerrillas sobre la población indefensa es habitual, y poco o nada pueden hacer las fuerzas de pacificación internacionales. El coltán, que debería ser una bendición para la República del Congo, dista mucho en la realidad de ello.

Extrañas cuentas sobre el mineral
 
Algunos países fronterizos con el Congo, que no tienen coltán, hacen figurar este mineral en sus cuentas de beneficios anuales. Se trata de un coltán "apropiado", por decirlo de manera benevolente. Las invasiones pulsantes de las guerrillas financiadas por las mafias explican estas posesiones del recurso que costado muchas muertes entre la población.
Para decirlo claramente, hay un gran negocio de contrabando de coltán que implica a Ruanda, Uganda y Burundi.

Los otros masacrados
 
El santuario de los gorilas de montaña de los volcanes Virunga se encuentra en tierras fronterizas afectadas plenamente pr la "guerra del coltán", y suele ser invadido periódicamente por las guerrillas que avanzan o retroceden en función de los avatares de las contiendas. Los científicos se ven obligados a escapar a toda prisa, y cuando pueden volver suelen encontrar diezmadas a las familias de gorilas que estaban estudiando.
La población de gorilas de montaña se ha reducido en un 90% en las zonas afectadas por la actuación de las guerrillas, la de elefantes lo ha hecho en un 80%. Una verdadera destrucción masiva que acabará a corto plazo con la gran fauna centroafricana.

La sociedad del despilfarro
 
Mientras todo esto sucede en el corazón de África, en el mundo desarrollado parece que no se tiene en cuenta algo tan fundamental como esto: muchos de los ingenios de nuevas tecnologías se basan en recursos muy escasos como el coltán y otros minerales y elementos raros. ¿Hasta dónde puede consumirlos la sociedad del despilfarro?
¿Podemos abandonar o tirar tranquilamente un móvil u otro aparato similar, sin pensar en la necesidad imperiosa de reciclarlo?
Quienes reciclan sus teléfonos, sus ordenadores, sus televisores o sus electrodomésticos en general, son ciudadanos especialmente motivados, sin duda ejemplares, pero lo que hoy es un hábito saludable y solidario será muy pronto una necesidad inexcusable.
De seguir el consumo al ritmo actual no habrá suficiente coltán, ni litio, ni bastantes "tierras raras" para atender la demanda de nuevas tecnologías, y algunos tendrían muy dificil a estas alturas prescindir de ellas. ¿Se imaginan carecer de móviles y tener que ir a la centralita para poner una conferencia?
En tiempos de la explosión ecologista de los años ochenta no cabe duda de que se plantearon numerosas fórmulas de imposible cumplimiento, pero recordemos aquella "regla de las tres erres" que se formulaba como principio fundamental: reduce, recupera, recicla. Lejos de haber perdido actualidad, por el contrario la contemplamos hoy como norma inexcusable de conducta ciudadana.

Por
http://www.libertaddigital.com/opinion/miguel-del-pino/coltan-el-mineral-de-la-guerra-70814/

miércoles, 22 de abril de 2015

22 de abril Día Internacional de la Madre Tierra.




El Día de la Tierra es un día celebrado en muchos países el22 de abril. Su promotor, el senador estadounidense Gaylord Nelson, instauró este día para crear una conciencia común a los problemas de la superpoblación, la producción decontaminación, la conservación de la biodiversidad y otras preocupaciones ambientales para proteger la Tierra.
La primera manifestación tuvo lugar el 22 de abril de 1970, promovida por el senador y activista ambiental Gaylord Nelson, para la creación de una agencia ambiental. En esta convocatoria participaron dos mil universidades, diez mil escuelas primarias y secundarias y centenares de comunidades. La presión social tuvo sus logros y el gobierno de los Estados Unidos creó la Environmental Protection Agency (Agencia de Protección Ambiental) y una serie de leyes destinada a la protección del medio ambiente.1
En 1972 se celebró la primera conferencia internacional sobre el medio ambiente: la Cumbre de la Tierra de Estocolmo, cuyo objetivo fue sensibilizar a los líderes mundiales sobre la magnitud de los problemas ambientales.
Las Naciones Unidas celebran el día de la Tierra anualmente en el primer equinoccio del año (alrededor del 21 de marzo). El 26 de febrero de 1971, el secretario general U Thant firmó una proclamación a ese efecto.

martes, 7 de abril de 2015

Cloud Housing, la vivienda al servicio de las personas.



 

La Economía Colaborativa también ha llegado al mundo inmobiliario de mano del Cloud Housing, concepto de vivienda que potencia la flexibilidad y la comunidad para aproximar este mercado a las necesidades de las personas y encontrar una salida sostenible de la crisis de la vivienda.
La clave del Cloud Housing son edificios que combinan pisos, espacios y servicios comunes para los usuarios bajo un modelo de pago por uso. Este modelo rompe con el paradigma de consumo individual y apuesta por la creación de espacios de vida (edificios, barrios, comunidades) que funcionen como economías y sociedades colaborativas, donde sus miembros puedan aportar y beneficiarse del uso conjunto de recursos, conocimientos y habilidades.
Cloud Housing se inspira en experiencias y proyectos parecidos en otros países europeos y latinoamericanos, incorporando características propias diferenciales
En este planteamiento, los espacios comunes adquieren una especial relevancia y se programan y diseñan con un proyecto arquitectónico completo. Sin embargo, para que la relación entre lo privado, lo común y lo público se adapte a las necesidades reales, la comunidad participa en la definición del programa específico y en el diseño y cuenta con herramientas propias de gestión, mantenimiento y financiación.
Su precursora, la arquitecta Mariona Soler planteó este paradigma, que en la actualidad está desarrollando a través de la plataforma Vida+Fácil, haciendo foco en el objetivo fundamental es sacar el máximo rendimiento de la superficie disponible y de los recursos.
Con respecto a la utilización las viviendas, cada familia o usuario paga una cuota por la vivienda que utiliza, pudiendo cambiar de piso si cambian sus necesidades. Por ejemplo, si se tienen hijos o se van de casa, es posible trasladarse a otro de diferente tamaño, en el mismo edificio o en cualquier otro de los que compondrían una red de cloud housing, ya que la solución no se limita a un edificio.
Los edificios que se crean bajo esta idea colaborativa formarían parte de una gran comunidad con una oferta flexible: las viviendas deben adaptarse a los usuarios y no al contrario. Eso además facilita la movilidad laboral.
La organización de los espacios y servicios comunes pasa por racionalizar el acceso a recursos y servicios. No tiene sentido que en un edificio haya decenas de contratos diferentes de conexión a Internet, que cada piso tenga una lavadora propia o que no se aprovechen las azoteas.
Compartiendo se consigue un gran ahorro al poder comprar al por mayor (por ejemplo, un contrato de Internet para toda una comunidad es menos costoso que uno individual) y se aprovechan mejor todos los recursos (agua, limpieza, reciclaje…), incluidos los energéticos.
Bibliotecas, lavanderías, servicios de guardería y de cocina, arreglos domésticos, huertos urbanos, gimnasio… Todos los vecinos se involucran en la oferta comunitaria fomentando además la sociabilidad y la colaboración. La idea es cubrir todas las necesidades de la vida diaria.
Para organizar el pago de estos servicios y recursos, las cuotas se fijan según el tipo de vivienda y los servicios que utilizas. Se plantea que el pago pueda ser con dinero, o incluso con tiempo, dando más sentido si cabe a los postulados colaborativos. Si alguien se queda sin trabajo podría ofrecer su mano de obra al comedor social del edificio y así poder comer gratis todos los días.
Los ingresos se destinan al mantenimiento del edificio y al pago de los servicios. Cada inmueble contaría con un gestor encargado de asegurar el buen uso de los equipamientos y la coordinación de todas las actividades comunes.
A pesar de las dificultades que está encontrando el Cloud Housing para desarrollarse, principalmente relativos a la captación de financiación, existen proyectos incipientes como el de Recoopera, una rehabilitación en el barrio de Orba en Alfafar (Valencia España), premiado en el Concurso de Revitalización de Vivienda Urbana organizado por la ONU.
Pese a las reticencias que suscita todo cambio de modelo, la sociedad demanda nuevas alternativas, y en esto la economía colaborativa tiene mucho que decir Ya ha revolucionado otros sectores, como el transporte o el turismo, y ahora inicia su aportación de soluciones colaborativas y responsables en el ámbito de la vivienda.

http://www.ecointeligencia.com/2015/03/cloud-housing/