lunes, 3 de diciembre de 2018

PROHÍBEN UN ANUNCIO NAVIDEÑO EN REINO UNIDO SOBRE EL ACEITE DE PALMA POR SER “DEMASIADO POLÍTICO”



Un anuncio navideño de Reino Unido ha sido censurado por mostrar la deforestación del sudeste asiático debido al aceite de palma.
El anuncio de dibujos animados, narrado por la actriz Emma Thompson y producido por Greenpeace, presenta la dificultosa vida de un pequeño orangután en la selva tropical debido a la deforestación provocado por el cultivo de aceite de palma.

Clearcast, el organismo regulador de los anuncios de televisión ha prohibido su emisión alegando tintes políticos. Cuando el anuncio navideño simplemente pone de manifiesto la deforestación del sudeste asiático provocado por la explotación del la selva para producir aceite de palma.

LA MAYOR DEFORESTACIÓN DEL PLANETA

Las selvas del Sureste Asiático caracterizadas por su gran biodiversidad, sufre una de las mayores tasas de deforestación del planeta.

Indonesia ha perdido la cuarta parte de sus bosques en los últimos 25 años. La deforestación, ha puesto a Indonesia como el tercer país emisor en gases de efecto invernadero del mundo.

El anuncio muestra a un niño desesperado después de que un pequeño orangután, “Rang-tan”, se está volviendo loco en su habitación. Cuando le pregunta al orangután por qué está así, él dice: “hay un humano en mi bosque”. El anuncio se convierte en una escena gris con la tala de la selva, la casa de los orangutanes.
El aceite de palma se encuentra en más del 50 por ciento de los productos que se encuentran en los supermercados del Reino Unido.

Esta atentado ambiental está teniendo efectos devastadores en la población de orangutanes, cada año se estima que entre 1.000 y 5.000 orangutanes mueren en explotaciones de aceite de palma.

A principios de este año, Iceland se convirtió en el primer supermercado del Reino Unido en eliminar el aceite de palma de los productos de su marca, y también se comprometió a eliminar los envases de plástico , así como a lanzar una extensa gama vegana.

Richard Walker, Director General de Iceland, dijo:

“Aunque nuestro anuncio nunca llegará a las pantallas de televisión, esperamos que los consumidores acudan a las redes sociales para ver la película, lo que crea conciencia sobre un importante problema mundial. Nuestro compromiso de ayudar a proteger el hogar de los orangutanes permanece extremadamente cerca de nuestros corazones. Estamos orgullosos de alentar a los consumidores a tomar decisiones más sostenibles, incluso sin el apoyo de la publicidad televisiva, antes de la temporada de compras navideñas “.

https://www.concienciaeco.com


martes, 16 de octubre de 2018

¿Por qué migra la población del Triángulo Norte Centroamericano?



Este es un artículo de opinión de Julio Berdegué, representante regional de la FAO para América Latina y el Caribe, y de Silvia Saravia, asesora de Apoyo Estratégico para la dirección regional de la FAO.
De los 33 millones de migrantes internacionales originarios de América Latina y el Caribe, cerca de 15 millones provienen de México y de tres países que conforman el llamado Triángulo Norte Centroamericanos: Guatemala, El Salvador y Honduras.
Los migrantes de dichos países tienen como principal destino final Estados Unidos y su movimiento migratorio se da a través México, conformando así uno de los principales corredores migratorios de nuestra región y del mundo.
La importancia de la migración internacional no es menor en las economías de los países del Triángulo Norte Centroamericano: en 2015 las remesas representaron 18 por ciento del producto interno bruto (PIB) de Honduras, 17 por ciento del PIB de Salvador y 10 por ciento del PIB de Guatemala.
El crecimiento de las remesas también ha sido sustancial: entre 2007 y 2016, se expandieron en 75 por ciento en Guatemala, 47 por ciento en Honduras y 24 por ciento en El Salvador.
Si consideramos que cerca de 40 por ciento de las remesas internacionales se destinan a zonas rurales, queda claro hasta qué punto los flujos internacionales de personas y remesas son fundamentales para la subsistencia de las comunidades más rezagadas.
Las causas de la migración en el Triángulo Norte se asocian no solamente al deseo de buscar mejores opciones económicas, sino a la presión de escapar de la pobreza rural, el hambre, la inestabilidad climática y la violencia.
La inestabilidad climática como causa de la migración en el Triángulo Norte se hace evidente en el denominado Corredor Seco Centroamericano, una ecorregión de bosque tropical seco que abarca casi un tercio del territorio de América Central en la cual viven cerca de 11 millones de personas.
El 60 por ciento vive en pobreza y en años recientes se han registrado de forma más frecuente situaciones de “hambruna estacional”.
La violencia es otro aspecto que incide directamente en los flujos migratorios internos e internacionales del Triángulo Norte. En el caso de Guatemala, El Salvador y Honduras, la tasa de homicidios fue de 31, 64 y 74 personas por cada cien mil habitantes, respectivamente, en 2014.
En los países del Triángulo Norte, un estudio reciente de Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha identificado 218 municipios con tasas extremadamente altas de emigración, en los cuales viven cerca de 4,5 millones de personas.
Si deseamos mitigar la migración, será indispensable estimular el desarrollo de estos territorios expulsores de migrantes, con estrategias que abarquen al menos cuatro dimensiones
Ellas son: acceso acelerado a niveles mínimos de bienestar, comenzando por la seguridad alimentaria y nutricional; nuevas y mejores oportunidades de empleo e ingreso; resiliencia a eventos climáticos extremos y adaptación al cambio climático; y fortalecimiento del tejido social y del estado de derecho para abatir el crimen organizado y la violencia.
La FAO junto a la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y otros socios estratégicos, han conformado una Alianza para enfrentar con eficacia las causas de la migración rural en Mesoamérica.
El principal aporte de la Alianza serán propuestas de políticas concretas, adaptadas a la realidad de esa subregión, que puedan mitigar la presión migratoria propiciando el desarrollo de los territorios de origen.
Estas propuestas enfrentaran los factores que provocan o exacerban los grandes desplazamientos, y permitirán crear condiciones que permitan a las comunidades y personas desarrollarse y vivir en paz, pues la migración debe ser ante todo una opción.

http://www.ipsnoticias.net/2018/10/migra-la-poblacion-del-triangulo-norte-centroamericano/

viernes, 12 de octubre de 2018

12 de octubre “descolonizados-descolonizadores”



El 12 de octubre debería ser un motivo no solo para cuestionar lo que se llamó “descubrimiento” y mucho después “día de la raza”, también deberíamos cuestionar y REFLEXIONAR acerca de cómo las formas de dominación que se establecieron con la colonización hoy por hoy se han renovado, han tomado formas más “aceptables”, más seductoras, y hasta se presentan como “cosas” propias de los “indígenas” y/o por las que deberían luchar.

Esta reflexión es sumamente necesaria y urge hacerla, pues muchos en sus pretensiones “descolonizadoras” solo hacen parte del juego perverso de la dominación que se estableció con la colonia; caen cándida e inocentemente en la trampa. Otros, más astutos, se disfrazan de “descolonizados-descolonizadores” para perpetuar las relaciones coloniales y todo esto en nombre de la descolonización.

En tiempos en los que el Estado colonial boliviano sufrió la erosión de su institucionalidad (2000-2005) por varios factores, entre ellos por la explosiva insurrección de la Nación Aymara, las formas de dominación perdieron la “naturalidad” de sus manifestaciones cotidianas y se expresaron en formas desgarradoramente brutales.

Se escuchó gritar frases tales como: “raza maldita”, “indios de mierda”, etc. Además, estas frases eran escritas en muros en diferentes lugares de Bolivia. Se vivió y se vio (en muchos casos por tv y casi “en vivo y directo”) agresiones que llegaban a los golpes llenos de odio y los agresores se mostraban orgullosos de sus actos.  Irónicamente muchos de los agresores eran tan o más morenos que sus víctimas, pues eran hijos de “indígenas”.

Esas formas desgarradoras hoy han cambiado porque la reproducción de la dominación, ante la insurrección de una nación sin Estado que ha logrado “desnudar” el carácter colonial del Estado boliviano, necesita para persistir en el tiempo de un nuevo “ropaje”. Ya no se muestra como un “ogro” agresivo y sediento de sangre; ahora se muestra de manera más agradable y hasta seductora: “reconocimiento “, “inclusión”, “respeto a la diversidad”, “tolerancia”, etc.

Ahora no se trata de insultar al “indio de mierda” sino de “coquetearle” para aquietar al sujeto insurrecto. Se trata de obnubilar al “indígena” con lo que la dominación ha hecho de él, pero dándole un vuelco valorativo con el cual deja de ser un “indio de mierda” y pasa a ser un “buen salvaje”, el que vive en “estado natural”, “preservando la naturaleza” y además, “salvará a la humanidad”.

En esta “revolución valorativa” lo que opera es el juego de la apariencia, juego en el que se toma algo por lo que no es: la re-colonización por descolonización. Bolivia es un gran ejemplo de esto, de cómo la dominación colonial se “transfigura” y esto se evidencia en cosas tales como: “masticado tradicional de la hoja de coca”, “usos y costumbres”, etc.

¿Cómo funciona esto?
Por ejemplo, el tema de la coca y la forma en la que se la “defiende” lleva un problema no menudo. Hasta donde se sabe, la coca en tiempos precoloniales se la utilizaba con fines rituales, pero durante la colonia, con el fin de ahorrar recursos, los colonizadores optaron por dar a los “indios” coca en lugar de comida, pues eso les resultaba menos costoso.

Es desde entonces que en los Andes la coca se consume para calmar el hambre y “sustituir” la comida. Defender el “consumo tradicional” de la coca, no es más que defender la tradición colonial, defender algo que es parte de los “usos y costumbres” de la colonia y que hoy se defiende en nombre de la descolonización. Cosas como estas son muy habituales en Bolivia y lo triste es que son tomadas por otros pueblos que ven a Bolivia como un referente político.

Pero lo más llamativo es –para mí– la exaltación que se hace del “indígena” como un ser que casi viviría en otro planeta o que sería un ser inmaculado. Esta exaltación, que viene bien financiada por países coloniales y que es reproducida por los propios “indígenas”, consiste en referirse al ser colonizado como un ser fuera de las relaciones de dominación y que por lo mismo debería seguir en la condición en la que está, pues “así está bien” (“vive bien”).

Entonces adular al “indígena” es una estrategia colonial o neocolonial porque hace abstracción de las condiciones en las que la dominación colonial ha sumido a los pueblos colonizados; peor aún, no solo hace tal abstracción, sino que atribuye esas condiciones y los sentidos producidos en ellas como algo propio de los “indígenas” y por lo tanto, defender a los “indígenas” (paternalismo) seria defender lo que la colonización ha hecho de los colonizados… ahí está la trampa!

Es en esta lógica perversa que muchos “expertos” en cosmovisión indígena o “indio-logos”, se inventan cada cosa para sacar provecho, estafando a los que están hambrientos de algún referente cultural. Hay que estar alertas y cuestionar de manera reflexiva el cómo hoy se manifiesta la dominación colonial.

En este afán de nada sirve el resentimiento o la bronca contenida. Proyectar una reflexión seria nos obliga a dejar de asumir el papel de víctimas y al a vez nos obliga a asumirnos como sujetos políticos. No se trata solo de recordar lo bárbaro que fue la colonización, ni de quedarse en idealizaciones de las sociedades precoloniales, esas actitudes harán borrosa, y hasta nos alejaran de, cualquier posibilidad de enfrentar los retos que este siglo implica para nuestros pueblos.


https://www.servindi.org/actualidad-noticias/11/10/2018/proposito-del-12-de-octubre

viernes, 28 de septiembre de 2018

Países vulnerables al cambio climático reclaman mayor mitigación.



Los gobernantes del Caribe quieren que los grandes países aceleren el ritmo de trabajo para hacer frente a los desafíos que plantea el cambio climático y contener la destrucción de estados enteros, entre ellos los más vulnerables de esta región.
Diann Black-Layne, embajadora de cambio climático en el Ministerio de Agricultura, Tierras, Vivienda y Ambiente de Antigua y Barbuda, señaló que en la actualidad, la mayoría de los estudios indican que nos encaminamos hacia un aumento de la temperatura promedio de tres grados centígrados para antes de fines de este siglo.
Ya se sienten las consecuencias extremas como las grandes tormentas, el derretimiento de los casquetes glaciales, las mayores temperaturas en general, la fragmentación de las especies, el aumento de especies invasivas y muchas más, observó.
“En la actualidad, necesitamos estar dos grados por debajo, preferentemente 1,5 grados, para ver una mejora drástica del clima”, explicó Black-Layne a IPS.
“Para poner esto en contexto, en promedio tenemos un grado más que en la era preindustrial”, acotó.
Black-Layne agregó que los gobiernos deben acompañar las palabras con acciones e intensificar el trabajo para mejorar las contribuciones determinadas a escala nacional para 2020, en el marco del Acuerdo de París, aprobado en 2015, y acelerar el mecanismo.
La contribución de los pequeños estados insulares en desarrollo (PEID) al volumen global de gases contaminantes es despreciable, pero cada una de las acciones para frenar los efectos del recalentamiento global cuentan.
“Lo más importante es que un acuerdo global requiere que todos hagan su parte para construir confianza y alentar a otros a actuar”, subrayó Black-Layne.
“Los PEID podemos ser de los primeros en descarbonizar nuestras economías, eso quiere decir hacer crecer la economía sin aumentar las emisiones” de gases contaminantes, apuntó.
En el último Diálogo de Talanoa, que tuvo lugar este mes en San Francisco, la nueva primera ministra de Barbados, Mia Mottley, comentó que si bien los países del Caribe no son responsables de los grandes cambios de clima, son los primeros en sufrir.
“Dominica soportó los huracanes Irma y María, cuya destrucción ascendió a 275 por ciento de su producto bruto interno el año pasado. Y a eso se sumó la (tormenta tropical) Erica, que destruyó comunidades y dejó personas muertas”, recordó Mottley, cuyo Partido Laborista de Barbados obtuvo 30 escaños parlamentarios en las elecciones del 24 de mayo.
“Esa es la realidad que vivimos en el Caribe. No es un debate académico. Es difícil para nosotros”, insistió Mottley.
“Y por eso, cuando comenzó la discusión entre si eran 1,5 o dos grados, otros podrán regodearse en debates académicos. Pero para nosotros tendrá consecuencias para la supervivencia de comunidades en el Caribe, el Pacífico y otras partes del mundo”, recordó.
En 2015, 196 estados partes aprobaron el Acuerdo de París para transformar la trayectoria de su desarrollo y poner al mundo en el camino del desarrollo sostenible, con el fin de limitar el recalentamiento global a entre 1,5 y dos grados, respecto de la era preindustrial.
En el marco del Acuerdo de París, las partes también fijaron un objetivo de adaptación a largo plazo, aumentar la capacidad de adaptarse a los efectos adversos del cambio climático y fomentar la resiliencia climática y reducir el desarrollo de emisiones de gases invernadero, de forma de no perjudicar la producción de alimentos.
También acordaron trabajar para que el flujo de fondos sea consistente con el camino hacia un desarrollo con bajas emisiones contaminantes y resiliencia climática.
En junio de 2017, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, interrumpió la implementación de los acuerdos no vinculantes del Acuerdo de París.
Eso incluye sus contribuciones al Fondo Verde para el Clima (para ayudar a los países más pobres a adaptarse al cambio climático y ampliar la energía verde) e informar sobre las emisiones de dióxido de carbono, aunque está obligado a hacerlo por las leyes nacionales.
Pero Estados Unidos sigue formando parte de la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC).
Hace 40 años, Barbados comenzó a utilizar calentadores solares de agua mediante incentivos fiscales. En la actualidad, nadie en este país piensa en construir una vivienda sin un calentador de agua solar, puntualizó Mottley.
Ese simple ejemplo nos muestra cómo el cambio de comportamiento de los ciudadanos puede marcar una diferencia fundamental en el resultado. Apostamos a tener un entorno sin combustibles fósiles para 2030, pero no podemos hacerlo así no más”, observó.
Al explicar que Barbados logró un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, se lamentó de que su nuevo gobierno heredara una situación en la que este es el tercer país más endeudado del mundo.
“Quiere decir que nuestras opciones de desarrollo y financiamiento están seriamente limitadas, pero nuestra realidad de lucha contra lo que quizá es el desafío más difícil de nuestros tiempos continúa. No podemos pedirle prestado al Banco Mundial ni a otra gran entidad porque nos dijeron que nuestros ingresos por habitante son muy elevados”, se lamentó Mottley.
“En 48 horas, como le pasó a Dominica, podemos perder 200 por ciento del producto interno bruto. Esa es la definición misma de vulnerabilidad si es que existe. Y a menos que cambiemos, veremos la aniquilación de las civilizaciones o problemas transformados en cuestiones de seguridad y migraciones con las que el mundo no quiere lidiar”, alertó.

Por Desmond Brown
http://www.ipsnoticias.net/2018/09/paises-vulnerables-al-cambio-climatico-reclaman-mayor-mitigacion/

miércoles, 22 de agosto de 2018

Mitad de jóvenes de barrios pobres centroamericanos desean migrar


La Carpio es una isla urbana empobrecida de la periferia de la capital de Costa Rica, donde a un lado fluyen las aguas más contaminadas del país, las de río Torres, mientras al otro hay un enorme depósito de basura.

Una planta de tratamiento de aguas negras provenientes de 11 ciudades también circunda el asentamiento, mientras en medio, entre casas sin pintar, bazares, más de setenta tabernas y un centenar de iglesias de diferentes confesiones, viven casi 25.000 personas, a unos 10 kilómetros del centro de San José.

Ahí se tejen las historias de miles de costarricenses y nicaragüenses, en la que se considera la mayor comunidad de migrantes de ese país vecino en América Central. La mayoría son jóvenes que debieron migrar debido a la desigualdad y el miedo a la violencia de diferente signo.

“En promedio, la diferencia entre los países de origen y de destino a nivel mundial en cuanto a ingreso es de uno a 70, y se estima que en unos 25 años hablaremos de 100 a uno. Es muy difícil que en ese mundo será sencillo convencer a los migrantes de no migrar a donde está el ingreso y el bienestar”: Salvador Gutiérrez.
En promedio, casi la mitad de los residentes de entre 14 y 24 años dice que se irían de sus países… si pudieran, en barrios centroamericanos degradados similares a La Carpio, como Jorge Dimitrov (Managua), El Limón (Ciudad de Guatemala), Nueva Capital (Tegucigalpa) o Popotlán (Área Metropolitana de San Salvador).

El dato se recoge en una investigación del el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica (UCR), que entrevistó a 1.501 jóvenes de esos cinco barrios pobres de las periferias de las capitales centroamericanas, divulgada en parte en junio con el título de “Centroamérica desgarrada. Demandas y Expectativas de jóvenes residentes en comunidades empobrecidas”.

El estudio se basó en entrevistas realizadas de forma domiciliaria durante el último trimestre de 2017, y consultó a 300 jóvenes en cada comunidad con la ayuda de casi un centenar de encuestadores reclutados en cada una de ellas.

En esas localidades, en promedio casi dos tercios de los jóvenes perciben la distribución de la riqueza como “muy injusta”, o “injusta”,  alrededor de la mitad  dice haber sentido miedo recientemente por la violencia de su entorno e igual porcentaje cree que tienen “un destino que no depende de ellos”.

El caso salvadoreño

En Popotlán, en  el municipio metropolitano salvadoreño de Apopa, 76 por ciento de los menores de 24 años afirmaron que desean emigrar, mientras en el barrio de Tegucigalpa lo dijeron 60 por ciento, en La Carpio 50 por ciento, en el de Ciudad de Guatemala 49 por ciento y en el de Managua 47 por ciento.

Los jóvenes de Popotlán viven sumergidos en la violencia, bajo la estigmatización de habitar en una zona con límites territoriales de pandillas, problemas de salubridad y acceso a la alimentación.

Lo sabe bien  Maria,  por vivir en ese barrio y coordinar una organización comunitaria que apoya a jóvenes con alimentación y estudios y que días después de la entrevista pidió identificarla con ese nombre supuesto y no indicar como se llama su colectivo, tras producirse varias muertes en el área.

“Ser joven aquí pareciera  un delito. Tú dices contento ‘ya voy a ser mayor de edad’, pero aquí eso no pasa. Aquí es el temor de que la policía te agarre porque eres joven, no tanto porque estés en la pandilla, sino porque vives en la colonia. Para buscar trabajo es muy fuerte decir que eres de Popotlán”, se lamentó a IPS en diálogo por teléfono.

La juventud, rasgo dominante de migración
“En general el grupo que más migra es el que se comprende entre los 14 y los 24 años, en el caso de Centroamérica.  Lo que se ve claramente como un elemento diferenciador en el caso de la migración de jóvenes es el hecho de que estas personas están construyendo un proyecto de vida”, dijo a IPS en la oficina regional en San José.

Los jóvenes centroamericanos se diferencian también de otros migrantes porque huyen de la violencia y el crimen, muchas veces sufrida en primera persona, quieren reunificarse con sus familias que viven ya en otros países, o buscan trabajar como “relevo” agrícola de productores rurales que migraron a su vez.

El estigma de ser joven en Popotlán lleva a muchos a migrar, pero otros como la activista comunitaria deciden quedarse y luchar por los jóvenes del barrio, “en una zona donde el Estado apenas llega”. Cinco de esos jóvenes están por ingresar a la universidad.

“Vivir es un milagro, e intentamos animarles a descubrir los valores que pueden ofrecer a los demás. (…) Un joven me decía que quería entrar a la universidad, y que quería que sus papás se sintieran orgullosos. A veces duele mucho cuando la misma familia no cree en ti”, afirmó Maria.

Un entorno desgarrado

Carlos Sandoval, coordinador del estudio de la UCR, analizó para IPS que 31 años después del Acuerdo de Esquipulas II, que en su preámbulo dijo que se destinaba a  las juventudes del istmo y que fijo medidas para una “paz duradera” en la región, “América Central sigue desgarrada”.

“Incluso el principal logro de la democracia electoral como un mecanismo de legitimación política se nos está cayendo. Tal vez lo que aporta este estudio es que hay un gran vacío propositivo de cómo pensar Centroamérica”, comentó.

“No nos extrañemos si lo que ocurre en Nicaragua  abre un nuevo ciclo de movilización social”, reflexionó, en referencia a la rebelión social estallada en ese país en abril, y que no decae pese a que su brutal represión ha provocado ya más de 370 muertos, mayormente jóvenes, y está generando una explosión de emigración.

Esa situación la ha vivido Mario de León, quien nació en Nicaragua y creció en La Carpio, gracias al cuido de una madre que crió sola a sus cuatro hijos.

“Mi mamá  trabajaba de seis de la mañana a nueve de la noche de lunes a domingo en un supermercado. Nosotros pudimos comer, estudiar y vestirnos por ella”, dijo. Ahora, De León, con 30 años recién estrenados, es profesor de matemáticas en la UCR.

Él llegó a La Carpio a los 6 años, contó mientras acompañaba a IPS por el barrio. Su familia había perdido todo en Nicaragua durante la guerra, había vivido algún tiempo en Guatemala y llegó a Costa Rica a mediados de los años 90.

“Era horrible estudiar. La escuela era de cuatro latas, techo y un piso de tierra. Llovía, la luz se iba y se acababan las clases. Yo me quedaba estudiando, mientras el agua se metía en las paredes. Uno mismo trataba de motivarse”, recordó.

Solo este año La Capio estrenó una moderna escuela para unos 2.100 estudiantes. Aunque el acceso a la educación ya existía, garantizar servicios de calidad para comunidades como esta suele ser una tarea a la que el Estado llega tarde, si llega.

En los barrios consultados,  la gran mayoría de los jóvenes (entre 64 por ciento en Costa Rica y 79 por ciento en El Salvador) afirmó que no le importaba que el gobierno “sea o no democrático”, si no que “resuelva problemas”.

Para Gutiérrez, de la OIM, con el contexto que evidencia el estudio, es crucial la cooperación para el desarrollo entre estos países, si desea abordarse la migración.

“Hay que trabajar en las causas estructurales de la migración: la pobreza, la desigualdad, la seguridad y oportunidades de desarrollo entendidas desde un punto de vista amplio”, dijo.

Para él, eso implica crear oportunidades de regularización de migrantes, cooperar para atender la seguridad pública y disminuir la desigualdad entre ciudadanos y, sobre todo, entre países.

“En promedio, la diferencia entre los países de origen y de destino a nivel mundial en cuanto a ingreso es de uno a 70, y se estima que en unos 25 años hablaremos de 100 a uno. Es muy difícil que en ese mundo será sencillo convencer a los migrantes de no migrar a donde está el ingreso y el bienestar”, señaló.

Esa es la razón, establece el estudio de la UCR, por la que en las comunidades pobres de América Central la mitad de los jóvenes piensan que de emigrar depende tener un futuro.

Edición: Estrella Gutiérrez
Por Daniel Salazar
http://www.ipsnoticias.net/2018/07/mitad-jovenes-barrios-pobres-centroamericanos-desean-migrar/

viernes, 17 de agosto de 2018

Inmigración, muchos mitos y escasa realidad.



Según las últimas estadísticas, en lo que va de 2018  el flujo de inmigrantes en Europa es de 50.000 personas, frente a 186.768 el año pasado, 1.259.955 el 2016 y 1.327.825 el 2015. Existe una diferencia tan asombrosa entre la realidad y las percepciones, que está claro que estamos ante una de las manipulaciones más notables de la historia.

La última encuesta, en la que participaron 23.000 ciudadanos de Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, Suecia y Estados Unidos, muestra una enorme desinformación. En cinco de estos países, la gente cree que los inmigrantes son tres veces más numerosos que en la realidad.

Los italianos piensan que son 30 por ciento de la población cuando son 10 por ciento, menos que el promedio de la Unión Europea. Los suecos se acercan más a la realidad: creen que los inmigrantes son 30 por ciento, cuando de hecho son 20 por ciento.

Los italianos creen que 50 por ciento de los inmigrantes son musulmanes, cuando de hecho son el 30 por ciento.

Por el contrario, 60 por ciento de los inmigrantes son cristianos, y los italianos creen que son el 30 por ciento y en los seis países, los ciudadanos piensan que los inmigrantes son pobres y carecen de educación o conocimientos, y que representan, por lo tanto, una pesada carga financiera.

Los italianos creen que el 40 por ciento de los inmigrantes están cesantes, pero en realidad no superan el 10 por ciento, el mismo porcentaje de paro de todo el país.

Luego, el séptimo informe sobre el impacto económico de la Inmigración, de la Fundación Leone Moressa, basado en datos del Instituto Italiano de Estadísticas, presentó algunos hechos totalmente ignorados.

Los 2,4 millones de inmigrantes en Italia han producido 130.000 millones de euros, es decir 8,9 por ciento del producto interno bruto (PIB): un monto mayor que el PIB de Hungría, Eslovaquia y Croacia.

Roberto Savio
Roberto Savio

En los últimos cinco años, las empresas fundadas por inmigrantes constituyen el  25,8 por ciento del total, con 570.000 empresas, 9.4 por ciento del total.

El director del sistema de pensiones italiano, Tito Boeri, dijo en el parlamento que los inmigrantes le aportan al sistema 11.500 millones de euros, más de lo que cuestan. También hizo hincapié en que Italia está viviendo una crisis demográfica, con siete nacimientos por cada 11 muertos.

Matteo Salvini, el emergente líder italiano que ha basado su éxito político en transformar a los inmigrantes en la mayor amenaza que enfrenta Italia, le respondió usando Twitter: “Boeri vive en Marte”. Y ahí se terminó la historia. Para más de 50 por ciento de los italianos, el tuit de Salvini fue más efectivo que las estadísticas reales.

Lo mismo ocurrió con hasta este mes director general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), William Swing, quien citó un estudio realizado por esa agencia de las Naciones Unidas y el McKinsey Global Institute que señaló que “solo  3,5 por ciento  de la población mundial son migrantes, producen nueve por ciento de la riqueza global, medida en términos del PIB, que es más del cuatro por ciento que si se hubieran quedados en sus casas”.

Esto no tuvo ningún impacto en los electores del presidente estadounidense Donald Trump, los cuellos blancos, rurales y rojos, que están convencidos de que la inmigración es una amenaza para el país, un país donde todos son inmigrantes.

En otras palabras, los hechos son irrelevantes. Las percepciones subjetivas pesan más.

Consideremos el caso de Alemania, donde la canciller Angela Merkel se está debilitando por el tema de la inmigración, controlando al último minuto una rebelión de su Ministro del Interior, Horst Seehofer,  líder de la Unión Social Cristiana de Baviera (CSU), el partido hermano de la Unión Demócrata Cristiana (CDU) de la jefa de gobierno.

El tímido y cohibido Trump se mostró feliz al acudir en ayuda de Seehofer, tuiteando que el pueblo de Alemania se está “volcando contra” su gobierno por el tema de la inmigración, lo que ha llevado a un aumento de la criminalidad.

Es interesante ver la diferencia entre la nueva y la vieja derecha. La vieja derecha no estaba contra los inmigrantes, entre otras cosas porque proporcionaban mano de obra barata. Era ligeramente nacionalista, pero nunca fue xenófoba (aparte de con los judíos). La nueva derecha alternativa no está interesada en las estadísticas ni en la economía. Solo le interesa fomentar el miedo para llegar al poder, y sostiene que la realidad es una noticia falsa fabricada.
El hecho de que en Alemania haya habido una fuerte disminución de la delincuencia, por supuesto, no tiene ninguna importancia para alguien que ha escrito más de 3.750 declaraciones falsas entre sus 38.187 tuits, con más de 53 millones de seguidores.

La circulación total, de los 1.331 diarios de Estados Unidos, es de aproximadamente 62 millones, pero el tiraje total de los 100 diarios más grandes está por debajo de los 10 millones de copias. Por lo tanto, todo lo que escriben está sumamente fustigado por los tuits de Trump.

Trump no está solo en su campaña… tiene aliados como el húngaro Viktor Orbán, el italiano Matteo Salvini, el polaco Jaroslaw Kazynscky, el austriaco Sebastián Kurz, el eslovaco Peter Pellegrini y el checo Milos Zeman, todos en el poder.

Luego, en los flancos tenemos Marine Le Pen en Francia, Nigel Farage en Gran Bretaña y así sucesivamente en casi todos los países europeos, con excepción de España y Portugal. Todos juntos, han utilizado la inmigración, el nacionalismo y la xenofobia como la herramienta del nuevo “derecho alternativo” para el éxito.

Volvamos al caso de Alemania. Baviera, que amenaza al gobierno de Berlín, es el Estado más rico de Alemania, con una población de 12,2 millones de personas. Múnich, con 1,4 millones de habitantes, es la tercera ciudad del país, después de Berlín y Hamburgo. La capital bávara  es el segundo mayor empleador del país, y ha atraído inmigrantes, que en conjunto son menos de 200.000. El diario local, Suddeutsche Zeitung, estima que los musulmanes son 32.000.

Alternativa para Alemania (AfD), el partido de extrema derecha que obtuvo 13 por ciento de los votos en las últimas elecciones, logrando 92 escaños en el parlamento, se basa esencialmente en una plataforma antiinmigrante.

En una encuesta realizada en marzo,  superó levemente a los socialdemócratas de centro izquierda. La encuesta encargada por el periódico Bild al instituto demoscópico INSA,  indicó un apoyo de 16 por ciento a AfD,  en comparación con 15,5 por ciento del Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD), un nuevo mínimo para el que tradicionalmente ha sido uno de los partidos más grandes del país.

En las últimas encuestas, AfD parece ganarle a la CSU en Baviera, donde los inmigrantes musulmanes son escasos. Sin embargo, la base principal de AfD se encuentra en la antigua Alemania Oriental, donde los inmigrantes representan un cuarto de los de Alemania Occidental. Por lo tanto, no existe un vínculo racional entre reaccionar a la presencia de inmigrantes y el sufragio. AfD saca más votos donde hay menos inmigrantes.

La CDU ahora está desplazándose agitadamente hacia posiciones xenófobas de extrema derecha para no perder electores con respecto al AfD. Probablemente perderá de todos modos ya que la historia muestra que los electores siempre prefieren el original a las copias. Pero se cree que los alemanes y los bávaros son personas racionales.

Las estadísticas son claras. Cada año hay 300.000 trabajadores menos. De los 80,6 millones de alemanes, solo el 61 por ciento  está en edad laboral. En 2050, se reducirá a 51 por ciento, y los mayores de 65 aumentarán de 21 por ciento  a 33 por ciento.

La tasa de natalidad en Alemania es de 1,5 hijos por mujer, mientras que sería necesaria una tasa de natalidad de 2,1 hijos por mujer, para que la población no disminuya. La gran afluencia de inmigrantes ha aumentado la tasa de natalidad a un modesto 1,59. Los inmigrantes tienden a imitar las tendencias locales y tampoco quieren tener  muchos hijos.

Por lo tanto, está claro para todos que dentro de dos décadas la productividad disminuirá drásticamente (algunos sostienen que en 30 por ciento) debido a la menor cantidad de personas trabajando y no habrá suficientes contribuyentes para mantener funcionando los sistemas de pensiones y de seguridad social. Será el fin de la locomotora alemana.

La misma consideración se aplica a toda Europa, que tiene una tasa de natalidad de 1,6 hijos por mujer, lo que significa que la población disminuirá aproximadamente en un millón de personas cada año.

La División de Población de la Organización de las Naciones Unidas  considera que Europa debería tener una afluencia de 20 millones de inmigrantes solo para mantener su población y su economía. Esto es claramente imposible en el sistema político de hoy.

En una muy acertada observación, la filósofa española Adela Cortina ha hecho notar que los jugadores de fútbol, ​​los artistas y los ricos -incluso los musulmanes, como los príncipes-,  son bienvenidos en Europa. Los que no son bienvenidos son los pobres.

Ella escribió un libro sobre por qué no nos enfrentamos a la xenofobia real. Lo que enfrentamos, escribió, es la aporofobia, un término que acuñó usando la palabra ‘apora’, el vocablo griego que significa pobre. De hecho, esta defensa de la civilización europea es una versión actualizada del colonialismo.

Se cuenta con muchos datos sobre el impacto positivo de la inmigración. El último es un estudio muy complejo que contempla más de 30 años de inmigración, llevado a cabo por el muy respetado Centro Nacional Francés de Investigación Científica (CNRS) y publicado por Science Advances.

Contempla los 15 países europeos que recibieron 89 por ciento de las solicitudes de asilo en 2015, el año de la gran afluencia desde Siria, Iraq y Afganistán.

Después de cuatro años, en parte debido a la duración del proceso burocrático, el PIB aumenta en 0.32 por ciento.

Los impactos en el sistema fiscal también son relevantes. El profesor Hippolyte D’Albis, uno de los autores, observa que inicialmente los inmigrantes, por supuesto que son un costo, pero este dinero público se reinvierte en la sociedad y durante diez años producen más riqueza que la población local. Después de 10 años se engloban en las estadísticas generales.

Es obvio que el sueño de las personas que vienen a Europa para escapar del hambre o la guerra es encontrar un trabajo lo antes posible, pagar impuestos y contribuciones, trabajar duro para garantizar su estabilidad y futuro. Al menos por una década.

Es interesante ver la diferencia entre la nueva y la vieja derecha. La vieja derecha no estaba contra los inmigrantes, entre otras cosas porque proporcionaban mano de obra barata. Era ligeramente nacionalista, pero nunca fue xenófoba (aparte de con los judíos). La nueva derecha alternativa no está interesada en las estadísticas ni en la economía. Solo le interesa fomentar el miedo para llegar al poder, y sostiene que la realidad es una noticia falsa fabricada.

Trump ha afirmado que los 250.000 manifestantes contrarios a su visita a Gran Bretaña, que lo mantuvieron fuera del centro de Londres, eran sus partidarios. No necesitas ser solo un narcisista, también necesitas revertir la realidad.

Por lo tanto hay que preguntarse ¿qué le ha pasado a la gente? El hecho de que Trump tergiversara la intención de 250.000 manifestantes normalmente habría caído en el ridículo.

Por Roberto Savio
http://www.ipsnoticias.net/2018/07/inmigracion-muchos-mitos-escasa-realidad/

jueves, 19 de julio de 2018

Separación de niños inmigrantes: No permitamos que Estados Unidos caiga en el odio otra vez.


Los días de verano son largos y calurosos en el Valle del Río Grande, la fértil llanura fluvial que se extiende unos 160 km a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, en Texas, entre las ciudades de McAllen y Brownsville. Este es el epicentro de la crisis de separación familiar generada por el presidente Donald Trump, en la que al menos 2.047 niños fueron arrancados de los brazos de sus madres y padres y permanecen encarcelados. El principal centro de detención de Brownsville se erige en un antiguo local de Walmart. Su espacioso interior ya no está lleno de productos elaborados por trabajadores de sueldos bajos en fábricas de países remotos, sino de 1.400 niños encerrados en jaulas de malla metálica y confortados solamente por mantas de emergencia de poliéster. La agencia sin fines de lucro Southwest Key, que administra este centro de detención, lo llama “Casa Padre”; un doloroso recordatorio para los numerosos niños separados de sus progenitores.

La detención de familias inmigrantes ha estado sucediendo durante años; incluso se aceleró durante la presidencia de Barack Obama. El 7 de mayo de este año, sin embargo, el cruel triunvirato integrado por Trump, su famoso asesor antiinmigrantes Stephen Miller y el fiscal general Jeff Sessions promulgó por decreto la política de “tolerancia cero”. Sessions prometió: “Quien ingrese ilegalmente con un niño será enjuiciado y separado del niño, tal como lo establece la ley”. El fiscal general debería comprender que no es ilegal proteger a un hijo de la violencia mediante el ingreso a Estados Unidos para solicitar asilo político. Sessions citó las Sagradas Escrituras en defensa del secuestro y el encarcelamiento de niños por parte del Estado: “Citaría a Pablo el apóstol, con su clara y sabia orden, en Romanos 13, de obedecer las leyes del gobierno, porque Dios ha dispuesto el gobierno para sus propósitos”.

El jueves pasado, más de mil personas se congregaron frente al tribunal federal de Brownsville bajo el lema “Las familias merecen estar unidas”. Entre ellas se encontraba Juanita Valdez-Cox, directora ejecutiva de La Unión del Pueblo Entero (LUPE). En una entrevista para Democracy Now!, relató una escalofriante historia de cómo se implementa la política de separación familiar de Trump en el Valle del Río Grande: “Un padre viajaba con sus hijos, de 8 y 10 años de edad. Cuando cruzaron la frontera fueron detenidos por Inmigración. El padre está aquí en un centro de detención y los niños fueron ubicados por separado”.

La activista continuó: “Entonces el padre llama a la familia, ansioso y preocupado porque no sabía adónde iban los niños. Estuvimos intentando encontrar y reunir a los niños durante tres días. … Finalmente los encontramos. Un niño de 8 y otro de 10 años. Fueron deportados por su cuenta. Ni la madre ni el padre sabían dónde estaban”. Valdez-Cox contó que los funcionarios del gobierno estadounidense se llevaron a estos dos niños, los condujeron a un puente sobre el Río Grande, les señalaron el sur y les dijeron que caminaran de regreso a México, solos.

“La familia es la base de nuestra nación” es el lema moralista que plasma el Partido Republicano en su sitio web, en el capítulo “Valores familiares”. Hay que comparar este mensaje con las dificultades que enfrentaron estos niños, arrancados de sus padres y obligados a caminar hacia Reynosa, México, una ciudad fronteriza conocida por su violencia.

Juanita Valdez-Cox nos habló de otro caso que involucra a dos pequeños: un niño de un año y un bebé de nueve meses. LUPE ayudó a sus angustiados familiares a localizarlos: “Es desgarrador ver llorar a los niños. Sí, [los empleados del centro de detención] los alimentan y les cambian el pañal, pero no se les permite alzarlos ni abrazarlos. Aparentemente, el gobierno quiere ser cuidadoso en torno al abuso infantil. ¿No es irónico? Ya les están haciendo lo peor que les puede pasar a los niños”.

El 26 de junio, el juez federal de San Diego Dana Sabraw emitió una orden que establece que la política de “tolerancia cero” “viola el derecho constitucional de los demandantes a la integridad familiar”, e instruyó al gobierno a reunir a todos los niños detenidos menores de 5 años con sus padres en un plazo de 14 días –o sea, para el 10 de julio– y a los niños de 5 años en adelante en un plazo de 30 días.

Aunque el gobierno se ha negado sistemáticamente a informar qué ha pasado con los niños y niñas detenidos, el secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, inexplicablemente le dijo al Senado hace una semana: “No hay ninguna razón por la cual los padres no puedan saber dónde se encuentran sus hijos. Yo podría… con solo presionar un par de teclas, en cuestión de segundos, podría encontrar a cualquier niño a nuestro cuidado para cualquier madre o padre”.

El 28 de junio, el equipo de Democracy Now! se cruzó con dos diferentes grupos de niños inmigrantes. Un par de muchachos en su adolescencia, recién liberados después de pasar tres meses de detención en Casa Padre, partían del aeropuerto de Brownsville. Otro grupo de seis, mucho más pequeños, estaba en tránsito en el aeropuerto de Dallas. Sus supervisores adultos no nos permitieron hablar con ellos mientras abordaban el mismo vuelo que nosotros a Newark.

Este fin de semana del Día de la Independencia, en el que las familias de todo el país se reúnen para celebrar con un picnic, recordemos que muchas familias han sido separadas y encarceladas. Recordemos también que gran parte de los abundantes alimentos disfrutados en esos picnics habrán sido cosechados por manos de inmigrantes. No permitamos que Trump haga caer en el odio a Estados Unidos otra vez.

Amy Goodman y Denis Moynihan
https://www.democracynow.org/es/2018/7/6/separacion_de_ninos_inmigrantes_no_permitamos