Magia, hadas y dioses envuelven La Noche de San Juan. Es una festividad muy antigua en la que, durante la madrugada del 23 al 24 de junio, se celebra la llegada del solsticio de verano en el hemisferio norte. La festividad es una noche de leyendas, tradiciones y rituales con dos protagonistas: el fuego y el agua.
A pesar de que el solsticio de verano del hemisferio norte es el 21 de junio, la noche del 23 se festeja como la más corta del año, en la que según la mitología ocurren sucesos extraños y algunos dioses paganos se hacen visibles.
Es el punto de partida de ferias y fiestas que tendrán lugar en gran parte del territorio español. Cada región celebra La Noche de San Juan siguiendo costumbres de sus antepasados, pero todas ellas giran en torno al ensalzamiento del fuego.
El ritual por antonomasia consiste en encender una hoguera, cuyo fin es "dar más fuerza al sol", que a partir de estos días, va haciéndose más "débil". Pero rendir tributo al sol no es la única finalidad de esta festividad, ya que también tiene como objetivo purificar los pecados del hombre. El agua y el fuego son los elementos que ayudan en esta noche; el agua purifica y el fuego quema lo antiguo para comenzar una nueva etapa.
Origen, tradiciones y leyendas
La fiesta de La noche de San Juan es de origen pagano. Uno de sus antecedentes es la celebración celta del Beltaine. El nombre significaba "bello fuego" y era un festival anual en honor al dios Belenos. Durante esta celebración se encendían hogueras que eran coronadas con largas pértigas. También hacían pasar el ganado entre las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades.
La festividad se cristianizó en honor a San Juan Bautista y celebra su nacimiento. Según la Biblia, Zacarías, padre de San Juan, no creía que su mujer estuviera embarazada y cuando dio a luz, encendió hogueras para anunciar el nacimiento de su hijo. Son muchas tradiciones y actos que se pueden o deben hacer durante esta noche tan mágica
- Toda persona que se bañe o se lave la cara en el agua del mar a media noche, conservará la belleza eterna.
- El mismo momento en que el primer rayo de Sol alumbra el amanecer del día 24, las aguas de arroyos y fuentes se vuelven mágicas y adquieren poderes especiales para curar.
- Si saltas tres veces sobre una hoguera, te limpias y purificas, haciendo desaparecer tus problemas.
- También es común mojarse los pies en el agua a media noche, con el fin de hacer desaparecer los malos espíritus.
- Los deseos (o problemas) se escriben en un papel que se quema en la hoguera, para que se cumplan (o desaparezcan).
Celebraciones en España
La Noche tiene, en cada lugar, sus propias particularidades y sus tradiciones, pero siempre, todas ellas giran en torno al fuego, con las famosas hogueras, y a los ritos, que permiten dejar atrás lo malo y dar paso a lo bueno. En muchos lugares, las hogueras se utilizan también para quemar muñecos que, originariamente, representaban a Judas Iscariote.
En Andalucía tiene especial tradición la quema de los muñecos de trapo conocidos como "juanillos" o "júas", dependiendo de la región. Cádiz o Málaga son algunas de las ciudades donde se celebra la noche de San Juan quemando estos muñecos que son confeccionados por entidades, peñas o particulares y que suelen representar a algún personaje popular, grotescamente caracterizado.
La "Nueche de San Xuan" en Asturias también tiene como tradición la quema de las fogueras. Pero los asturianos conservan una costumbre especial en esta noche mágica: enraman las fuentes. En zonas como Gijón o Isierto (Mieres) los vecinos recogen flores y sanjuanes para hacer una corona, que a medianoche llevan a la fuente.
En Cantabria, la música, los fuegos artificiales, el agua, y en especial el fuego, se dan cita en la playa de San Juan de la Canal donde tiene lugar una de las quemas de hogueras con más tradición de toda Cantabria. Como en muchos otros lugares la gente salta sobre las hogueras, pisa las cenizas y danza a su alrededor, haciendo peticiones.
Castilla y León destaca por la Noche de San Juan de Soria. Esta festividad se conoce también como la fiesta de la madre de Dios y ha sido declarada de interés turístico Nacional. La fiesta dura cinco días y tienen especial protagonismo los toros, tanto por festejos taurinos como por la degustación posterior de la carne de los novillos. La carne cocida, el chorizo, el pan y la botella de vino son los elementos que comparten todos los presentes.
La Comunidad Valenciana destaca por la Noche de San Juan en Alicante, que ha sido declarada de interés turístico internacional. La fiesta alicantina tiene la particularidad de las 'hogueras' o 'ninnots', monumentos artísticos de madera, cartón, corcho y pintura que contienen una profunda carga satírica y que se queman después de lanzarse una palmera de fuegos artificiales desde el monte Benacantil.
Galicia y Cataluña disfrutan la fiesta, especialmente, a través de la gastronomía. En la primera son populares las "sardiñadas" y churrascadas populares, así como la degustación la típica queimada. En las "Verbenas de San Juan" de Cataluña la cena típica consiste en la tradicional "coca" de postre, de la que existen variantes dulces y saladas; y la bebida típica es el cava.
viernes, 24 de junio de 2011
miércoles, 22 de junio de 2011
La vida en los océanos está en riesgo
La vida en los océanos está en riesgo inminente de la peor oleada de extinciones en millones de años por amenazas como el cambio climático y la sobrepesca, según mostró un estudio el martes.
El tiempo se está acabando para hacer frente a peligros como el fin de los arrecifes de coral o la extensión de “zonas muertas” bajas de oxígeno, según un trabajo del Programa Internacional sobre el Estado del Océano (IPSO, por sus siglas en inglés).
“Ahora nos enfrentamos con la pérdida de especies marinas y ecosistemas enteros, como los arrecifes de coral, dentro de una sola generación”, según un estudio de 27 expertos presentado a las Naciones Unidas.
“A menos que se den pasos ahora, las consecuencias de nuestras actividades tienen un gran riesgo de causar, a través de los efectos combinados del cambio climático, la sobreexplotación, la polución y la pérdida de hábitat, la próxima extinción significativa a nivel global en el océano”, dijo.
Los científicos tienen datadas cinco grandes extinciones en 600 millones de años – la más reciente la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años, aparentemente tras el choque de un asteroide. Entre otros, el período pérmico que terminó abruptamente hace 250 millones de años.
“Los hallazgos son sorprendentes”, dijo Alex Rogers, director científico de IPSO, en las conclusiones de un trabajo de 2011 de expertos en los océanos llevado a cabo por IPSO y la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) en la Universidad de Oxford.
El pescado es la principal fuente de proteínas para una quinta parte de la población mundial y el océano ayuda a absorber el dióxido de carbono, el principal gas de efecto invernadero de las actividades humanas.
OXIGENO
Jelle Bijma, del Instituto Alfred Wegener, dijo que los océanos se enfrentan a un “trío mortal” de amenazas de temperaturas más altas, acidificación y falta de oxígeno, conocido como anoxia, que se han registrado en varias extinciones en el pasado.
Una acumulación de dióxido de carbono, del que un comité de la ONU culpa al uso de combustibles fósiles, está calentando el planeta. Absorbido por los océanos, causa acidificación, mientras que las fugas de fertilizantes y la contaminación incrementan la anoxia.
“Desde un punto de vista geológico, las extinciones masivas se producen de la noche a la mañana, pero en el calendario humano podemos no darnos cuenta de que estamos en medio de un acontecimiento”, escribió Bijma.
El estudio dijo que la sobrepesca es lo que más fácilmente pueden controlar los gobiernos – contrarrestar el calentamiento global significa un cambio desde los combustibles fósiles a, por ejemplo, energías limpias como la eólica y la solar.
“A diferencia del cambio climático, puede ser abordada directa e inmediatamente por un cambio de políticas”, dijo William Cheung, de la Universidad de East Anglia.
“Se estima que la sobrepesca representa ahora más del 60 por ciento de la extinción local y mundial de peces”, escribió.
martes, 14 de junio de 2011
La primavera árabe tiene perfume de mujer.
Las revueltas árabes contaron con la presencia de numerosas protagonistas invisibilizadas por los medios occidentales. Las revoluciones de Túnez y Egipto instalaron a la figura femenina como protagonista del cambio. El efecto de la Primavera Árabe tiene aires de expansión y en las últimas semanas se concentró en Bangladesh.
Durante el pasado mes de abril, en Bangladesh, activistas de la organización nacional de mujeres Jatiya Mahila Sangstha se manifestaron en por la implementación de una política nacional a favor de la igualdad de género, pese a la dura resistencia de religiosos islámicos.
La movilización, llevada a cabo en diversas ciudades del país, congregó a cientos de mujeres que realizaron una cadena humana, pidiendo por el cumplimiento de la Política Nacional para el Desarrollo de las Mujeres (PNDM).
El proyecto, redactado por primera vez en 1997 y modificado en numerosas oportunidades, fue aprobado por el primer ministro de Bangladesh, Jeque Hasina, los primeros días de marzo, en vísperas del Día Internacional de la Mujer.
La PNDM reconoce la situación desigual de la mujer y plantea la necesidad de tomar medidas que involucren diversos ámbitos de la vida, tanto en el plano social como en el político y económico. El principal reconocimiento plasmado en el documento, es la consideración de los derechos de la mujer como derechos humanos.
La iniciativa que promueve la igualdad de género produjo el rotundo rechazo de los líderes islámicos, aliados con la principal fuerza opositora, el Partido Nacionalista de Bangladesh (PNB). Los clérigos se manifestaron públicamente una semana antes de la movilización femenina y sostuvieron que se oponen a la equidad de género porque las normas del Islam no lo permiten.
Los opositores, reunidos bajo la bandera de la organización llamada "Comité de Aplicación de la Ley Islámica" se niegan, principalmente, a adoptar leyes que garanticen a las mujeres los mismos derechos de propiedad y herencia que los hombres.
Cabe destacar que Bangladesh, con un 90 por ciento de población musulmana, tiene un sistema judicial laico. Sin embargo, la población religiosa sigue cumpliendo con la ley islámica en asuntos relacionados a propiedad y herencia. Las mujeres, al heredar, reciben tan sólo la mitad de lo que les corresponde.
El principal campo de explotación y discriminación por género es el laboral. Más de dos tercios de las mujeres trabajan en talleres textiles, pertenecientes a grandes marcas como Zara, Gap, H&M y Wal-Mart, en condiciones infrahumanas.
Según la organización española Intermón Oxfam las víctimas "están expuestas al acoso moral y sexual, no cuentan con medidas que apoyen su maternidad, se dificulta su derecho a ejercer la sindicación, sufren problemas de seguridad e higiene y, en general, soportan mayor precariedad que los hombres".
En materia laboral, la PNDM apunta a promover la igualdad de derechos y a crear una fuerza de trabajo femenina educada y capacitada que pueda contribuir al desarrollo nacional.
Sultana Kamal, integrante de "Ain-O-Salish Kendra" -una de las más importantes organizaciones de Bangladesh que lucha por los derechos femeninos- afirmó que "habrá más mujeres capacitadas y educadas, tomarán decisiones informadas y tendrán papeles de liderazgo en el desarrollo de áreas rurales".
Precedentes en Túnez y Egipto
La participación activa de las mujeres en la defensa de los derechos humanos, no se acota al país bengalí. Antes estuvo presente en otras revueltas como las de Egipto y Túnez. La presencia femenina en las calles no constituyó una mera fuerza de apoyo sino que fueron las encargadas de la organización, la estrategia y la difusión de la información. En Túnez, las mujeres alzaron su voz y tuvieron un papel clave en el derrocamiento del régimen de Zine el Abidine Ben Alí.
Además, la revolución tunecina no se redujo a la destitución del líder que llevaba más de 23 años en el poder. Las luchadoras femeninas continúan manifestándose para lograr el procesamiento judicial de varios miembros de las fuerzas policiales que, durante la época del caos, entraron a muchas casas, y atacaron, violaron y torturaron a decenas de mujeres y niños.
La Asociación Tunecina de Mujeres Demócratas (ATFD por sus siglas en inglés), lucha desde los años de 1990 por los derechos igualitarios para las mujeres. Recientemente creó la "Comisión de la verdad", una alternativa autónoma a la oficial para investigar los crímenes cometidos durante la dictadura de Ben Alí.
Desde la organización se continúa el reclamo de justicia para las familias afectadas por los ataques de efectivos policiales, además de pedir por el otorgamiento de los recursos necesarios para que cada caso en se pueda llevar a juicio y se condene a los responsables de los hechos.
Paralelamente, la ATFD realiza trabajo barriales bajo el lema "Igualdad y ciudadanía" para fomentar el conocimiento y la lucha por los derechos de la mujer en zonas marginales y pueblos del interior del país.
Desde el trabajo por cambios legislativos, las mujeres en lucha también participan de la comisión preparatoria de los cambios constitucionales en defensa de sus dos banderas más importantes: la separación de lo religioso de lo político, y la igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos.
Del mismo modo, en Egipto, activistas femeninas participaron de la revolución que terminó con el gobierno de Hosni Mubarak, después de 30 años de dictadura. Las mujeres ocuparon roles claves en la organización y utilizaron las nuevas redes sociales para convocar a la participación popular.
Gran repercusión tuvo el video, difundido a través de la red social Facebook, en el que una muchacha islámica, Asmaa Mahfuz, invitaba a los egipcios a manifestarse masivamente el 25 de enero en la Plaza Tahrir.
Las mujeres egipcias representan más de un 20 por ciento de la fuerza laboral asalariada; y fueron las que tomaron la inciativa, en muchos casos, de organizar protestas y huelgas en reclamo por derechos laborales. Incluso, durante el apogeo de manifestaciones contra el régimen de Murabak, las trabajadoras formaron un nuevo sindicato de alcance nacional.
A pesar del derrocamiento del Estado autoritario en Egipto y el desmantelamiento de su poder y del de sus seguidores, las mujeres aún tienen mucho por qué luchar: las leyes que atentan contra la igualdad y dignidad de los ciudadanos de Egipto deben desaparecer.
Se creó un comité especial para redactar un borrador de una nueva Constitución (para sustituir a la anterior, reformada en forma arbitraria por Mubarak). Sin embargo, en este comité no participa ninguna mujer, lo que despertó protestas por parte de organizaciones femeninas y de aquellos egipcios que apoyan los ideales revolucionarios.
Los levantamientos femeninos son una realidad innegable en mundo árabe. La imagen reproducida en occidente de mujer sumisa, sin derecho a voz ni a voto, poco tiene que ver con la mujer islámica de hoy. Bangladesh, Túnez y Egipto, son tan sólo tres de los países musulmanes que luchan por un cambio. La primavera árabe parece estar recién empezando, y tiene perfume de mujer.
Durante el pasado mes de abril, en Bangladesh, activistas de la organización nacional de mujeres Jatiya Mahila Sangstha se manifestaron en por la implementación de una política nacional a favor de la igualdad de género, pese a la dura resistencia de religiosos islámicos.
La movilización, llevada a cabo en diversas ciudades del país, congregó a cientos de mujeres que realizaron una cadena humana, pidiendo por el cumplimiento de la Política Nacional para el Desarrollo de las Mujeres (PNDM).
El proyecto, redactado por primera vez en 1997 y modificado en numerosas oportunidades, fue aprobado por el primer ministro de Bangladesh, Jeque Hasina, los primeros días de marzo, en vísperas del Día Internacional de la Mujer.
La PNDM reconoce la situación desigual de la mujer y plantea la necesidad de tomar medidas que involucren diversos ámbitos de la vida, tanto en el plano social como en el político y económico. El principal reconocimiento plasmado en el documento, es la consideración de los derechos de la mujer como derechos humanos.
La iniciativa que promueve la igualdad de género produjo el rotundo rechazo de los líderes islámicos, aliados con la principal fuerza opositora, el Partido Nacionalista de Bangladesh (PNB). Los clérigos se manifestaron públicamente una semana antes de la movilización femenina y sostuvieron que se oponen a la equidad de género porque las normas del Islam no lo permiten.
Los opositores, reunidos bajo la bandera de la organización llamada "Comité de Aplicación de la Ley Islámica" se niegan, principalmente, a adoptar leyes que garanticen a las mujeres los mismos derechos de propiedad y herencia que los hombres.
Cabe destacar que Bangladesh, con un 90 por ciento de población musulmana, tiene un sistema judicial laico. Sin embargo, la población religiosa sigue cumpliendo con la ley islámica en asuntos relacionados a propiedad y herencia. Las mujeres, al heredar, reciben tan sólo la mitad de lo que les corresponde.
El principal campo de explotación y discriminación por género es el laboral. Más de dos tercios de las mujeres trabajan en talleres textiles, pertenecientes a grandes marcas como Zara, Gap, H&M y Wal-Mart, en condiciones infrahumanas.
Según la organización española Intermón Oxfam las víctimas "están expuestas al acoso moral y sexual, no cuentan con medidas que apoyen su maternidad, se dificulta su derecho a ejercer la sindicación, sufren problemas de seguridad e higiene y, en general, soportan mayor precariedad que los hombres".
En materia laboral, la PNDM apunta a promover la igualdad de derechos y a crear una fuerza de trabajo femenina educada y capacitada que pueda contribuir al desarrollo nacional.
Sultana Kamal, integrante de "Ain-O-Salish Kendra" -una de las más importantes organizaciones de Bangladesh que lucha por los derechos femeninos- afirmó que "habrá más mujeres capacitadas y educadas, tomarán decisiones informadas y tendrán papeles de liderazgo en el desarrollo de áreas rurales".
Precedentes en Túnez y Egipto
La participación activa de las mujeres en la defensa de los derechos humanos, no se acota al país bengalí. Antes estuvo presente en otras revueltas como las de Egipto y Túnez. La presencia femenina en las calles no constituyó una mera fuerza de apoyo sino que fueron las encargadas de la organización, la estrategia y la difusión de la información. En Túnez, las mujeres alzaron su voz y tuvieron un papel clave en el derrocamiento del régimen de Zine el Abidine Ben Alí.
Además, la revolución tunecina no se redujo a la destitución del líder que llevaba más de 23 años en el poder. Las luchadoras femeninas continúan manifestándose para lograr el procesamiento judicial de varios miembros de las fuerzas policiales que, durante la época del caos, entraron a muchas casas, y atacaron, violaron y torturaron a decenas de mujeres y niños.
La Asociación Tunecina de Mujeres Demócratas (ATFD por sus siglas en inglés), lucha desde los años de 1990 por los derechos igualitarios para las mujeres. Recientemente creó la "Comisión de la verdad", una alternativa autónoma a la oficial para investigar los crímenes cometidos durante la dictadura de Ben Alí.
Desde la organización se continúa el reclamo de justicia para las familias afectadas por los ataques de efectivos policiales, además de pedir por el otorgamiento de los recursos necesarios para que cada caso en se pueda llevar a juicio y se condene a los responsables de los hechos.
Paralelamente, la ATFD realiza trabajo barriales bajo el lema "Igualdad y ciudadanía" para fomentar el conocimiento y la lucha por los derechos de la mujer en zonas marginales y pueblos del interior del país.
Desde el trabajo por cambios legislativos, las mujeres en lucha también participan de la comisión preparatoria de los cambios constitucionales en defensa de sus dos banderas más importantes: la separación de lo religioso de lo político, y la igualdad entre hombres y mujeres en todos los ámbitos.
Del mismo modo, en Egipto, activistas femeninas participaron de la revolución que terminó con el gobierno de Hosni Mubarak, después de 30 años de dictadura. Las mujeres ocuparon roles claves en la organización y utilizaron las nuevas redes sociales para convocar a la participación popular.
Gran repercusión tuvo el video, difundido a través de la red social Facebook, en el que una muchacha islámica, Asmaa Mahfuz, invitaba a los egipcios a manifestarse masivamente el 25 de enero en la Plaza Tahrir.
Las mujeres egipcias representan más de un 20 por ciento de la fuerza laboral asalariada; y fueron las que tomaron la inciativa, en muchos casos, de organizar protestas y huelgas en reclamo por derechos laborales. Incluso, durante el apogeo de manifestaciones contra el régimen de Murabak, las trabajadoras formaron un nuevo sindicato de alcance nacional.
A pesar del derrocamiento del Estado autoritario en Egipto y el desmantelamiento de su poder y del de sus seguidores, las mujeres aún tienen mucho por qué luchar: las leyes que atentan contra la igualdad y dignidad de los ciudadanos de Egipto deben desaparecer.
Se creó un comité especial para redactar un borrador de una nueva Constitución (para sustituir a la anterior, reformada en forma arbitraria por Mubarak). Sin embargo, en este comité no participa ninguna mujer, lo que despertó protestas por parte de organizaciones femeninas y de aquellos egipcios que apoyan los ideales revolucionarios.
Los levantamientos femeninos son una realidad innegable en mundo árabe. La imagen reproducida en occidente de mujer sumisa, sin derecho a voz ni a voto, poco tiene que ver con la mujer islámica de hoy. Bangladesh, Túnez y Egipto, son tan sólo tres de los países musulmanes que luchan por un cambio. La primavera árabe parece estar recién empezando, y tiene perfume de mujer.
martes, 7 de junio de 2011
"El hombre de hoy sigue siendo un esclavo"
A sus 76 años, el psiquiatra chileno Claudio Naranjo es considerado como uno de los maestros contemporáneos en vida. Profesor de una docena de prestigiosas universidades de todo el mundo y doctor honoris causa por la italiana de Udine, es autor, entre otros ensayos, de Carácter y neurosis y Cambiar la educación para cambiar el mundo. También es el fundador del programa Searchers After Truth (SAT), orientado a promover el autoconocimiento y el desarrollo personal, integrando herramientas y disciplinas occidentales y orientales. Naranjo ha sido invitado recientemente por Esade para reflexionar sobre cómo impulsar una formación más humanista como respuesta a la deshumanización de las empresas y de la sociedad.
Pregunta. ¿Cómo es posible que se deshumanicen los seres humanos?
Respuesta. Cada ser humano cuenta con dos fuerzas antagónicas en su interior. Uno es el falso yo, más conocido como ego o personalidad, relacionado con la ignorancia, la inconsciencia, el egocentrismo, la insatisfacción y el miedo. El otro es el verdadero yo, nuestra verdadera esencia y que está conectado con la sabiduría, la consciencia, el bienestar y el amor incondicional. Cualquier persona que no esté en contacto con su esencia está en vías de deshumanizarse, pues poco a poco va olvidando y marginando sus verdaderos valores, lo que repercute en su forma de pensar, vivir y relacionarse con los demás.
P. ¿Cómo se sabe que una persona vive identificada con su ego?
R. Es fácil: en primer lugar, porque a pesar de hacer y tener de todo siente un vacío en su interior, como si le faltara algo esencial para vivir en paz. De tanto dolor acumulado, finalmente se desconecta de su verdadera humanidad. Desde el ego, las personas actúan movidas por el miedo y la necesidad de supervivencia física y emocional. Su objetivo es conseguir que la realidad se adapte a sus deseos, necesidades y expectativas egoístas, lo que les lleva a vivir una vida marcada por el sinsentido, el malestar y la necesidad constante de evasión y narcotización de sí mismos.
P. ¿Por qué prevalece la deshumanización de las empresas y de la sociedad?
R. Porque llevamos muchas décadas condicionando a los seres humanos con falsas creencias sobre quiénes son y cuál es su relación con el mundo. Debido a la ignorancia ha prevalecido el ego, desde el que se ha construido una sociedad competitiva, agresiva, avariciosa, superficial, insatisfecha, vacía y ambiciosa, que a su vez sigue condicionando a las nuevas generaciones para preservar el establishment.
P. ¿A qué se refiere?
R. El mundo se ha convertido en un negocio en manos de las grandes corporaciones. Debido al sistema monetario, todas las instituciones funcionan bajo un mismo principio creador: su propia supervivencia. Tanto los Gobiernos como las entidades financieras, las empresas y las instituciones religiosas, que tanta influencia tienen en la sociedad, están orientadas a optimizar sus recursos para tener el mayor lucro posible. El bienestar de la humanidad y del medio ambiente les trae sin cuidado porque no es rentable.
P. De ahí la dificultad de tener verdaderos líderes humanistas...
R. Exacto. A la maquinaria del sistema monetario sólo le interesa que las cosas sigan como están, incluyendo los 40 conflictos armados existentes hoy y que tanto dinero generan a la industria armamentística mundial. Por eso, líderes como los hermanos Kennedy, Gandhi, Luther King y tantos otros fueron asesinados. Los que tienen el poder tan sólo están interesados en continuar teniéndolo, y para eso necesitan seguir esclavizando a los pueblos por medio de la deuda y los intereses bancarios, que impiden que la humanidad salga de este círculo vicioso.
P. ¿Y cuál es su propuesta?
R. Un cambio radical en el proceso de formación humano. Ahora prevalece el condicionamiento egoico, que provoca que el hombre siga siendo un esclavo. En cambio, una educación basada en nuestra verdadera naturaleza potencia el desarrollo de nuestra conciencia, lo que nos libera de las falsas creencias acumuladas por el ego y que tanto limitan nuestra existencia. La crisis económica tan sólo pone de manifiesto nuestra crisis de conciencia. Es un indicador de que algo está funcionando muy mal.
P. Usted suele hablar de "la búsqueda de la verdad"...
R. Todos los grandes sabios de la humanidad, como Buda, Lao Tse, Jesucristo o Sócrates, han dicho lo mismo: el sentido de la vida es aprender a trascender nuestro egoísmo y egocentrismo para que podamos ver a los demás y al medio ambiente que nos rodea como parte de nosotros mismos. No existe la fragmentación, sólo la unidad: todos somos uno. Buscar la verdad implica cuestionar el condicionamiento sociocultural recibido para recuperar el contacto con nuestra verdadera naturaleza. No es ningún síntoma de inteligencia adaptarse a una sociedad como la actual, profundamente enferma. El líder que las empresas necesitan para mejorar la realidad debe ser, ante todo, un hombre consciente, libre y sabio. -
http://filosofiauruguaya.spruz.com/
Pregunta. ¿Cómo es posible que se deshumanicen los seres humanos?
Respuesta. Cada ser humano cuenta con dos fuerzas antagónicas en su interior. Uno es el falso yo, más conocido como ego o personalidad, relacionado con la ignorancia, la inconsciencia, el egocentrismo, la insatisfacción y el miedo. El otro es el verdadero yo, nuestra verdadera esencia y que está conectado con la sabiduría, la consciencia, el bienestar y el amor incondicional. Cualquier persona que no esté en contacto con su esencia está en vías de deshumanizarse, pues poco a poco va olvidando y marginando sus verdaderos valores, lo que repercute en su forma de pensar, vivir y relacionarse con los demás.
P. ¿Cómo se sabe que una persona vive identificada con su ego?
R. Es fácil: en primer lugar, porque a pesar de hacer y tener de todo siente un vacío en su interior, como si le faltara algo esencial para vivir en paz. De tanto dolor acumulado, finalmente se desconecta de su verdadera humanidad. Desde el ego, las personas actúan movidas por el miedo y la necesidad de supervivencia física y emocional. Su objetivo es conseguir que la realidad se adapte a sus deseos, necesidades y expectativas egoístas, lo que les lleva a vivir una vida marcada por el sinsentido, el malestar y la necesidad constante de evasión y narcotización de sí mismos.
P. ¿Por qué prevalece la deshumanización de las empresas y de la sociedad?
R. Porque llevamos muchas décadas condicionando a los seres humanos con falsas creencias sobre quiénes son y cuál es su relación con el mundo. Debido a la ignorancia ha prevalecido el ego, desde el que se ha construido una sociedad competitiva, agresiva, avariciosa, superficial, insatisfecha, vacía y ambiciosa, que a su vez sigue condicionando a las nuevas generaciones para preservar el establishment.
P. ¿A qué se refiere?
R. El mundo se ha convertido en un negocio en manos de las grandes corporaciones. Debido al sistema monetario, todas las instituciones funcionan bajo un mismo principio creador: su propia supervivencia. Tanto los Gobiernos como las entidades financieras, las empresas y las instituciones religiosas, que tanta influencia tienen en la sociedad, están orientadas a optimizar sus recursos para tener el mayor lucro posible. El bienestar de la humanidad y del medio ambiente les trae sin cuidado porque no es rentable.
P. De ahí la dificultad de tener verdaderos líderes humanistas...
R. Exacto. A la maquinaria del sistema monetario sólo le interesa que las cosas sigan como están, incluyendo los 40 conflictos armados existentes hoy y que tanto dinero generan a la industria armamentística mundial. Por eso, líderes como los hermanos Kennedy, Gandhi, Luther King y tantos otros fueron asesinados. Los que tienen el poder tan sólo están interesados en continuar teniéndolo, y para eso necesitan seguir esclavizando a los pueblos por medio de la deuda y los intereses bancarios, que impiden que la humanidad salga de este círculo vicioso.
P. ¿Y cuál es su propuesta?
R. Un cambio radical en el proceso de formación humano. Ahora prevalece el condicionamiento egoico, que provoca que el hombre siga siendo un esclavo. En cambio, una educación basada en nuestra verdadera naturaleza potencia el desarrollo de nuestra conciencia, lo que nos libera de las falsas creencias acumuladas por el ego y que tanto limitan nuestra existencia. La crisis económica tan sólo pone de manifiesto nuestra crisis de conciencia. Es un indicador de que algo está funcionando muy mal.
P. Usted suele hablar de "la búsqueda de la verdad"...
R. Todos los grandes sabios de la humanidad, como Buda, Lao Tse, Jesucristo o Sócrates, han dicho lo mismo: el sentido de la vida es aprender a trascender nuestro egoísmo y egocentrismo para que podamos ver a los demás y al medio ambiente que nos rodea como parte de nosotros mismos. No existe la fragmentación, sólo la unidad: todos somos uno. Buscar la verdad implica cuestionar el condicionamiento sociocultural recibido para recuperar el contacto con nuestra verdadera naturaleza. No es ningún síntoma de inteligencia adaptarse a una sociedad como la actual, profundamente enferma. El líder que las empresas necesitan para mejorar la realidad debe ser, ante todo, un hombre consciente, libre y sabio. -
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jueves, 2 de junio de 2011
Bolsas de plástico reconvertirdas en moda.
Recoger bolsas de plástico para reconvertirlas en bolsos, sombreros y otros accesorios de moda ha ayudado a un pequeño pueblo de Camboya a mejorar su nivel de vida y al mismo tiempo limpiar de basura su comunidad.
Chamcar Bei, una localidad de unos 4.000 habitantes situada en la provincia costera de Kep, es uno de los pocos lugares del país donde apenas pueden verse desperdicios acumulados, ya que aquí la mayoría de los desechos vale dinero.
La población, uno de los últimos reductos del antiguo régimen del Jemer Rojo hasta los años noventa, ha vivido durante décadas bajo el umbral de la pobreza y con el arroz y la ganadería como casi únicos sustentos de la economía.
Así fue hasta 2008, cuando llegó a Chamcar Bei la ONG británica Funky Junk, que ofreció pagar a los vecinos por recoger las bolsas de plástico que se apilaban en cada esquina.
"Pensamos en cuál era el problema más importante de contaminación y, sin duda, son las bolsas, ya que nadie las quiere una vez utilizadas y las tiran en cualquier lado", asegura a Efe Sob Misy, uno de los responsables de Funky Junk en la aldea.
Las botellas, el metal o la madera ya eran compradas por otros comerciantes, pero el resto de desechos se amontonaban a la orilla de los caminos o dentro de los estanques.
Ahora los residentes guardan celosamente sus bolsas de plástico en canastos hasta que tienen suficientes para vender y queman el resto de desperdicios, aunque algunos aún se esconden en rincones.
"Todavía no han terminado de entender que la pequeña basura también deben recogerla, aunque de momento no la reciclemos. No todos lo hacen", continúa Misy.
Funky Junk compra cada mes unos 160 kilos del "género", pero el pueblo no genera la cantidad suficiente, por lo que la limpieza se ha extendido a localidades cercanas como la capital provincial, Kep, o la más lejana y turística Sihanoukville.
Una vez recolectadas, las bolsas son lavadas y cortadas en tiras, para luego ser tejidas en un pequeño taller que emplea a una decena de "costureras" del pueblo.
Los trozos de plástico se convierten después en accesorios de moda como gorros y bolsos, aunque también fabrican canastos de diferentes tamaños y coloridos diseños que se venden en lugares turísticos o a través de Internet.
Hein Pove y sus cuatro hijos vivían antes de lo poco que daba una pequeña parcela de arroz de apenas diez metros cuadrados, por la que correteaban algunos pollos y un par de perros.
"Entonces no teníamos dinero para desayunar nada por la mañana. La tierra daba muy poco", señala la sonriente mujer de 33 años.
Hace cinco años, comenzó a entrenarse como una habilidosa tejedora de plástico, y ahora trabaja cinco días a la semana en el taller, actividad que le reporta entre 60 y 70 dólares mensuales, suficiente para comprar carne y pescado varias veces por semana.
Pove utiliza además los coloridos canastos que ella misma crea para recoger la basura en su propia casa o como maceta para las flores y plantas del jardín.
"Ahora nos preocupamos por tener todo limpio, no sólo para vender desechos, sino porque así los niños están menos enfermos", explica mientras sus hijos juegan en un estanque de aguas casi impecables.
En la casa de Mou Earn, una humilde choza construida con unos trozos de bambú y hojas de palmera desecadas, aún se pueden ver los restos de años de desperdicios acumulados que han ido quemando poco a poco en un rincón del jardín.
Las frutas que vendía su madre y el arroz que recolectaban cada año daba apenas de comer a los ocho miembros de su familia, por lo que enseguida se interesaron por el reciclaje.
"Resulta fácil conseguir dinero recolectando las bolsas de plástico, pero el trabajo es más estable tejiendo", afirma mientras ensambla dos tiras con una gran aguja.
Earn ha sido uno de los más activos en concienciar a sus vecinos para que recogieran los desperdicios, aunque no pudieran venderlos: "Les digo que tienen que recoger la basura, pero no me cuesta mucho convencerlos. Están contentos de ver el pueblo limpio.".
Según un reciente estudio del Ministerio de Medio Ambiente, apenas un 1,5 por ciento de los camboyanos cree que es necesario mantener las comunidades limpias para luchar contra el impacto del cambio climático.
http://www.lapatilla.com/site/
Chamcar Bei, una localidad de unos 4.000 habitantes situada en la provincia costera de Kep, es uno de los pocos lugares del país donde apenas pueden verse desperdicios acumulados, ya que aquí la mayoría de los desechos vale dinero.
La población, uno de los últimos reductos del antiguo régimen del Jemer Rojo hasta los años noventa, ha vivido durante décadas bajo el umbral de la pobreza y con el arroz y la ganadería como casi únicos sustentos de la economía.
Así fue hasta 2008, cuando llegó a Chamcar Bei la ONG británica Funky Junk, que ofreció pagar a los vecinos por recoger las bolsas de plástico que se apilaban en cada esquina.
"Pensamos en cuál era el problema más importante de contaminación y, sin duda, son las bolsas, ya que nadie las quiere una vez utilizadas y las tiran en cualquier lado", asegura a Efe Sob Misy, uno de los responsables de Funky Junk en la aldea.
Las botellas, el metal o la madera ya eran compradas por otros comerciantes, pero el resto de desechos se amontonaban a la orilla de los caminos o dentro de los estanques.
Ahora los residentes guardan celosamente sus bolsas de plástico en canastos hasta que tienen suficientes para vender y queman el resto de desperdicios, aunque algunos aún se esconden en rincones.
"Todavía no han terminado de entender que la pequeña basura también deben recogerla, aunque de momento no la reciclemos. No todos lo hacen", continúa Misy.
Funky Junk compra cada mes unos 160 kilos del "género", pero el pueblo no genera la cantidad suficiente, por lo que la limpieza se ha extendido a localidades cercanas como la capital provincial, Kep, o la más lejana y turística Sihanoukville.
Una vez recolectadas, las bolsas son lavadas y cortadas en tiras, para luego ser tejidas en un pequeño taller que emplea a una decena de "costureras" del pueblo.
Los trozos de plástico se convierten después en accesorios de moda como gorros y bolsos, aunque también fabrican canastos de diferentes tamaños y coloridos diseños que se venden en lugares turísticos o a través de Internet.
Hein Pove y sus cuatro hijos vivían antes de lo poco que daba una pequeña parcela de arroz de apenas diez metros cuadrados, por la que correteaban algunos pollos y un par de perros.
"Entonces no teníamos dinero para desayunar nada por la mañana. La tierra daba muy poco", señala la sonriente mujer de 33 años.
Hace cinco años, comenzó a entrenarse como una habilidosa tejedora de plástico, y ahora trabaja cinco días a la semana en el taller, actividad que le reporta entre 60 y 70 dólares mensuales, suficiente para comprar carne y pescado varias veces por semana.
Pove utiliza además los coloridos canastos que ella misma crea para recoger la basura en su propia casa o como maceta para las flores y plantas del jardín.
"Ahora nos preocupamos por tener todo limpio, no sólo para vender desechos, sino porque así los niños están menos enfermos", explica mientras sus hijos juegan en un estanque de aguas casi impecables.
En la casa de Mou Earn, una humilde choza construida con unos trozos de bambú y hojas de palmera desecadas, aún se pueden ver los restos de años de desperdicios acumulados que han ido quemando poco a poco en un rincón del jardín.
Las frutas que vendía su madre y el arroz que recolectaban cada año daba apenas de comer a los ocho miembros de su familia, por lo que enseguida se interesaron por el reciclaje.
"Resulta fácil conseguir dinero recolectando las bolsas de plástico, pero el trabajo es más estable tejiendo", afirma mientras ensambla dos tiras con una gran aguja.
Earn ha sido uno de los más activos en concienciar a sus vecinos para que recogieran los desperdicios, aunque no pudieran venderlos: "Les digo que tienen que recoger la basura, pero no me cuesta mucho convencerlos. Están contentos de ver el pueblo limpio.".
Según un reciente estudio del Ministerio de Medio Ambiente, apenas un 1,5 por ciento de los camboyanos cree que es necesario mantener las comunidades limpias para luchar contra el impacto del cambio climático.
http://www.lapatilla.com/site/
martes, 24 de mayo de 2011
El Factor Dios - José Saramago
En algún lugar de la India. Una fila de piezas de artillería en posición. Atado a la boca de cada una de ellas hay un hombre. En primer plano de la fotografía, un oficial británico levanta la espada y va a dar orden de disparar. No disponemos de imágenes del efecto de los disparos, pero hasta la más obtusa de las imaginaciones podrá 'ver' cabezas y troncos dispersos por el campo de tiro, restos sanguinolentos, vísceras, miembros amputados.Los hombres eran rebeldes.
En algún lugar de Angola. Dos soldados portugueses levantan por los brazos a un negro que quizá no esté muerto, otro soldado empuña un machete y se prepara para separar la cabeza del cuerpo. Esta es la primera fotografía. En la segunda, esta vez hay una segunda fotografía, la cabeza ya ha sido cortada, está clavada en un palo, y los soldados se ríen. El negro era un guerrillero.
En algún lugar de Israel. Mientras algunos soldados israelíes inmovilizan a un palestino, otro militar le parte a martillazos los huesos de la mano derecha. El palestino había tirado piedras.
Estados Unidos de América del Norte, ciudad de Nueva York. Dos aviones comerciales norteamericanos, secuestrados por terroristas relacionados con el integrismo islámico, se lanzan contra las torres del World Trade Center y las derriban. Por el mismo procedimiento un tercer avión causa daños enormes en el edificio del Pentágono, sede del poder bélico de Estados Unidos. Los muertos, enterrados entre los escombros, reducidos a migajas, volatilizados, se cuentan por millares.
Las fotografías de India, de Angola y de Israel nos lanzan el horror a la cara, las víctimas se nos muestran en el mismo momento de la tortura, de la agónica expectativa, de la muerte abyecta.
En Nueva York, todo pareció irreal al principio, un episodio repetido y sin novedad de una catástrofe cinematográfica más, realmente arrebatadora por el grado de ilusión conseguido por el técnico de efectos especiales, pero limpio de estertores, de chorros de sangre, de carnes aplastadas, de huesos triturados, de mierda.
El horror, escondido como un animal inmundo, esperó a que saliésemos de la estupefacción para saltarnos a la garganta.
El horror dijo por primera vez 'aquí estoy' cuando aquellas personas se lanzaron al vacío como si acabasen de escoger una muerte que fuese suya. Ahora, el horror aparecerá a cada instante al remover una piedra, un trozo de pared, una chapa de aluminio retorcida, y será una cabeza irreconocible, un brazo, una pierna, un abdomen deshecho, un tórax aplastado.
Pero hasta esto mismo es repetitivo y monótono, en cierto modo ya conocido por las imágenes que nos llegaron de aquella Ruanda- de-un-millón-de-muertos, de aquel Vietnam cocido a napalm, de aquellas ejecuciones en estadios llenos de gente, de aquellos linchamientos y apaleamientos, de aquellos soldados iraquíes sepultados vivos bajo toneladas de arena, de aquellas bombas atómicas que arrasaron y calcinaron Hiroshima y Nagasaki, de aquellos crematorios nazis vomitando cenizas, de aquellos camiones para retirar cadáveres como si se tratase de basura.
Siempre tendremos que morir de algo, pero ya se ha perdido la cuenta de los seres humanos muertos de las peores maneras que los humanos han sido capaces de inventar.
Una de ellas, la más criminal, la más absurda, la que más ofende a la simple razón, es aquella que, desde el principio de los tiempos y de las civilizaciones, manda matar en nombre de Dios.
Ya se ha dicho que las religiones, todas ellas, sin excepción, nunca han servido para aproximar y congraciar a los hombres; que, por el contrario, han sido y siguen siendo causa de sufrimientos inenarrables, de matanzas, de monstruosas violencias físicas y espirituales que constituyen uno de los más tenebrosos capítulos de la miserable historia humana.
Al menos en señal de respeto por la vida, deberíamos tener el valor de proclamar en todas las circunstancias esta verdad evidente y demostrable, pero la mayoría de los creyentes de cualquier religión no sólo fingen ignorarlo, sino que se yerguen iracundos e intolerantes contra aquellos para quienes Dios no es más que un nombre, nada más que un nombre, el nombre que, por miedo a morir, le pusimos un día y que vendría a dificultar nuestro paso a una humanización real.
A cambio nos prometía paraísos y nos amenazaba con infiernos, tan falsos los unos como los otros, insultos descarados a una inteligencia y a un sentido común que tanto trabajo nos costó conseguir.
Dice Nietzsche que todo estaría permitido si Dios no existiese, y yo respondo que precisamente por causa y en nombre de Dios es por lo que se ha permitido y justificado todo, principalmente lo peor, principalmente lo más horrendo y cruel.
Durante siglos, la Inquisición fue, también, como hoy los talibán, una organización terrorista dedicada a interpretar perversamente Links sagrados que deberían merecer el respeto de quien en ellos decía creer, un monstruoso connubio pactado entre la Religión y el Estado contra la libertad de conciencia y contra el más humano de los derechos: el derecho a decir no, el derecho a la herejía, el derecho a escoger otra cosa, que sólo eso es lo que la palabra herejía significa.
Y, con todo, Dios es inocente. Inocente como algo que no existe, que no ha existido ni existirá nunca, inocente de haber creado un universo entero para colocar en él seres capaces de cometer los mayores crímenes para luego justificarlos diciendo que son celebraciones de su poder y de su gloria, mientras los muertos se van acumulando, estos de las torres gemelas de Nueva York, y todos los demás que, en nombre de un Dios convertido en asesino por la voluntad y por la acción de los hombres, han cubierto e insisten en cubrir de terror y sangre las páginas de la Historia.
Los dioses, pienso yo, sólo existen en el cerebro humano, prosperan o se deterioran dentro del mismo universo que los ha inventado, pero el `factor Dios´, ese, está presente en la vida como si efectivamente fuese dueño y señor de ella.
No es un dios, sino el `factor Dios´ el que se exhibe en los billetes de dólar y se muestra en los carteles que piden para América (la de Estados Unidos, no la otra...) la bendición divina. Y fue en el `factor Dios´ en lo que se transformó el dios islámico que lanzó contra las torres del World Trade Center los aviones de la revuelta contra los desprecios y de la venganza contra las humillaciones.
Se dirá que un dios se dedicó a sembrar vientos y que otro dios responde ahora con tempestades. Es posible, y quizá sea cierto. Pero no han sido ellos, pobres dioses sin culpa, ha sido el `factor Dios´, ese que es terriblemente igual en todos los seres humanos donde quiera que estén y sea cual sea la religión que profesen, ese que ha intoxicado el pensamiento y abierto las puertas a las intolerancias más sórdidas, ese que no respeta sino aquello en lo que manda creer, el que después de presumir de haber hecho de la bestia un hombre acabó por hacer del hombre una bestia.
Al lector creyente (de cualquier creencia...) que haya conseguido soportar la repugnancia que probablemente le inspiren estas palabras, no le pido que se pase al ateísmo de quien las ha escrito. Simplemente le ruego que comprenda, con el sentimiento, si no puede ser con la razón, que, si hay Dios, hay un solo Dios, y que, en su relación con él, lo que menos importa es el nombre que le han enseñado a darle. Y que desconfíe del `factor Dios´. No le faltan enemigos al espíritu humano, mas ese es uno de los más pertinaces y corrosivos. Como ha quedado demostrado y desgraciadamente seguirá demostrándose
El Factor Dios - José Saramago
Filosofia ProyectoSofia, el Lunes, 23 de mayo de 2011 - Uruguay.
http://filosofiauruguaya.spruz.com/
En algún lugar de Angola. Dos soldados portugueses levantan por los brazos a un negro que quizá no esté muerto, otro soldado empuña un machete y se prepara para separar la cabeza del cuerpo. Esta es la primera fotografía. En la segunda, esta vez hay una segunda fotografía, la cabeza ya ha sido cortada, está clavada en un palo, y los soldados se ríen. El negro era un guerrillero.
En algún lugar de Israel. Mientras algunos soldados israelíes inmovilizan a un palestino, otro militar le parte a martillazos los huesos de la mano derecha. El palestino había tirado piedras.
Estados Unidos de América del Norte, ciudad de Nueva York. Dos aviones comerciales norteamericanos, secuestrados por terroristas relacionados con el integrismo islámico, se lanzan contra las torres del World Trade Center y las derriban. Por el mismo procedimiento un tercer avión causa daños enormes en el edificio del Pentágono, sede del poder bélico de Estados Unidos. Los muertos, enterrados entre los escombros, reducidos a migajas, volatilizados, se cuentan por millares.
Las fotografías de India, de Angola y de Israel nos lanzan el horror a la cara, las víctimas se nos muestran en el mismo momento de la tortura, de la agónica expectativa, de la muerte abyecta.
En Nueva York, todo pareció irreal al principio, un episodio repetido y sin novedad de una catástrofe cinematográfica más, realmente arrebatadora por el grado de ilusión conseguido por el técnico de efectos especiales, pero limpio de estertores, de chorros de sangre, de carnes aplastadas, de huesos triturados, de mierda.
El horror, escondido como un animal inmundo, esperó a que saliésemos de la estupefacción para saltarnos a la garganta.
El horror dijo por primera vez 'aquí estoy' cuando aquellas personas se lanzaron al vacío como si acabasen de escoger una muerte que fuese suya. Ahora, el horror aparecerá a cada instante al remover una piedra, un trozo de pared, una chapa de aluminio retorcida, y será una cabeza irreconocible, un brazo, una pierna, un abdomen deshecho, un tórax aplastado.
Pero hasta esto mismo es repetitivo y monótono, en cierto modo ya conocido por las imágenes que nos llegaron de aquella Ruanda- de-un-millón-de-muertos, de aquel Vietnam cocido a napalm, de aquellas ejecuciones en estadios llenos de gente, de aquellos linchamientos y apaleamientos, de aquellos soldados iraquíes sepultados vivos bajo toneladas de arena, de aquellas bombas atómicas que arrasaron y calcinaron Hiroshima y Nagasaki, de aquellos crematorios nazis vomitando cenizas, de aquellos camiones para retirar cadáveres como si se tratase de basura.
Siempre tendremos que morir de algo, pero ya se ha perdido la cuenta de los seres humanos muertos de las peores maneras que los humanos han sido capaces de inventar.
Una de ellas, la más criminal, la más absurda, la que más ofende a la simple razón, es aquella que, desde el principio de los tiempos y de las civilizaciones, manda matar en nombre de Dios.
Ya se ha dicho que las religiones, todas ellas, sin excepción, nunca han servido para aproximar y congraciar a los hombres; que, por el contrario, han sido y siguen siendo causa de sufrimientos inenarrables, de matanzas, de monstruosas violencias físicas y espirituales que constituyen uno de los más tenebrosos capítulos de la miserable historia humana.
Al menos en señal de respeto por la vida, deberíamos tener el valor de proclamar en todas las circunstancias esta verdad evidente y demostrable, pero la mayoría de los creyentes de cualquier religión no sólo fingen ignorarlo, sino que se yerguen iracundos e intolerantes contra aquellos para quienes Dios no es más que un nombre, nada más que un nombre, el nombre que, por miedo a morir, le pusimos un día y que vendría a dificultar nuestro paso a una humanización real.
A cambio nos prometía paraísos y nos amenazaba con infiernos, tan falsos los unos como los otros, insultos descarados a una inteligencia y a un sentido común que tanto trabajo nos costó conseguir.
Dice Nietzsche que todo estaría permitido si Dios no existiese, y yo respondo que precisamente por causa y en nombre de Dios es por lo que se ha permitido y justificado todo, principalmente lo peor, principalmente lo más horrendo y cruel.
Durante siglos, la Inquisición fue, también, como hoy los talibán, una organización terrorista dedicada a interpretar perversamente Links sagrados que deberían merecer el respeto de quien en ellos decía creer, un monstruoso connubio pactado entre la Religión y el Estado contra la libertad de conciencia y contra el más humano de los derechos: el derecho a decir no, el derecho a la herejía, el derecho a escoger otra cosa, que sólo eso es lo que la palabra herejía significa.
Y, con todo, Dios es inocente. Inocente como algo que no existe, que no ha existido ni existirá nunca, inocente de haber creado un universo entero para colocar en él seres capaces de cometer los mayores crímenes para luego justificarlos diciendo que son celebraciones de su poder y de su gloria, mientras los muertos se van acumulando, estos de las torres gemelas de Nueva York, y todos los demás que, en nombre de un Dios convertido en asesino por la voluntad y por la acción de los hombres, han cubierto e insisten en cubrir de terror y sangre las páginas de la Historia.
Los dioses, pienso yo, sólo existen en el cerebro humano, prosperan o se deterioran dentro del mismo universo que los ha inventado, pero el `factor Dios´, ese, está presente en la vida como si efectivamente fuese dueño y señor de ella.
No es un dios, sino el `factor Dios´ el que se exhibe en los billetes de dólar y se muestra en los carteles que piden para América (la de Estados Unidos, no la otra...) la bendición divina. Y fue en el `factor Dios´ en lo que se transformó el dios islámico que lanzó contra las torres del World Trade Center los aviones de la revuelta contra los desprecios y de la venganza contra las humillaciones.
Se dirá que un dios se dedicó a sembrar vientos y que otro dios responde ahora con tempestades. Es posible, y quizá sea cierto. Pero no han sido ellos, pobres dioses sin culpa, ha sido el `factor Dios´, ese que es terriblemente igual en todos los seres humanos donde quiera que estén y sea cual sea la religión que profesen, ese que ha intoxicado el pensamiento y abierto las puertas a las intolerancias más sórdidas, ese que no respeta sino aquello en lo que manda creer, el que después de presumir de haber hecho de la bestia un hombre acabó por hacer del hombre una bestia.
Al lector creyente (de cualquier creencia...) que haya conseguido soportar la repugnancia que probablemente le inspiren estas palabras, no le pido que se pase al ateísmo de quien las ha escrito. Simplemente le ruego que comprenda, con el sentimiento, si no puede ser con la razón, que, si hay Dios, hay un solo Dios, y que, en su relación con él, lo que menos importa es el nombre que le han enseñado a darle. Y que desconfíe del `factor Dios´. No le faltan enemigos al espíritu humano, mas ese es uno de los más pertinaces y corrosivos. Como ha quedado demostrado y desgraciadamente seguirá demostrándose
El Factor Dios - José Saramago
Filosofia ProyectoSofia, el Lunes, 23 de mayo de 2011 - Uruguay.
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lunes, 23 de mayo de 2011
Una "favelización" a la uruguaya.
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