jueves, 25 de agosto de 2011

Declaratoria de Independencia del Uruguay.

Texto de la Declaratoria de Independencia de la Provincia Oriental (Uruguay) y de las dos leyes complementarias de Unión y de creación de la bandera nacional - 25 de agosto de 1825


Texto y promulgación.

La Honorable Sala de del Río de la Plata, en uso de la Soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente inviste, para constituir la existencia política de los pueblos que la componen, y establecer su independencia y felicidad, satisfaciendo el constante, universal y decidido voto de sus representados; después de consagrar á tan alto fin su mas profunda consideración; obedeciendo la rectitud de su íntima conciencia, en el nombre y por la voluntad de ellos, sanciona con valor y fuerza de ley fundamental lo siguiente:

1 - Declara írritos, nulos, disueltos y de ningún valor para siempre, todos los actos de incorporación, reconocimientos, aclamaciones y juramentos arrancados á los pueblos de la Provincia Oriental, por la violencia de la fuerza unida á la perfidia de los intrusos poderes de Portugal y el Brasil que la han tiranizado, hollado y usurpado sus inalienables derechos, y sujetándole al yugo de un absoluto despotismo desde el año de 1817 hasta el presente de 1825. Y por cuanto el Pueblo Oriental, aborrece y detesta hasta el recuerdo de los documentos que comprenden tan ominosos actos, los Magistrados Civiles de los pueblos en cuyos archivos se hallan depositados aquellos, luego que reciban la presente disposición, concurrirán el primer día festivo en unión del Párroco y vecindario y con asistencia del Escribano, Secretario, o quien haga sus veces á la casa de Justicia, y antecedida la lectura de este Decreto se testará y borrará desde la primera línea hasta la última firma de dichos documentos, extendiendo en seguida un certificado que haga constar haberlo verificado, con el que deberá darse cuenta oportunamente al Gobierno de la Provincia.

2 - En consecuencia de la antecedente declaración, reasumiendo la Provincia Oriental la plenitud de los derechos, libertades y prerrogativas, inherentes á los demás pueblos de la tierra, se declara de hecho y de derecho libre é independiente del Rey de Portugal, del Emperador del Brasil, y de cualquiera otro del universo y con amplio y pleno poder para darse las formas que en uso y ejercicio de su soberanía estime convenientes.

Dado en la Sala de Sesiones de la Representación Provincial en la Villa de San Fernando de, la Florida, etc. Juan Francisco de Larrobla, Presidente, Diputado por el Departamento de Guadalupe. - Luis Eduardo Perez, Vice Presidente, Diputado por el Departamento de San José. - Juan José Vázquez, Diputado por el Departamento de San Salvador. - Joaquín Suárez, Diputado por el Departamento de la Florida. - Manuel Calleros, Diputado por el Departamento de Nuestra Señora de los Remedios. - Juan de León, Diputado por el Departamento de San Pedro. - Carlos Anaya, Diputado por el Departamento de Maldonado. - Simón del Pino, Diputado por el Departamento de San Juan Bautista. Santiago Sierra, Diputado por el Departamento de las Piedras. - Atanasio Lapido, Diputado por el Departamento de Rosario. - Juan Tomás Nuñez, Diputado por el Departamento de las Vacas. - Gabriel Antonio Pereira, Diputado por el Departamento de Pando. - Mateo Lázaro Cortés, Diputado por el Departamento de Minas. - Ignacio Barrios, Diputado por el Departamento de Víboras. - Felipe Alvarez Bengochea, Secretario.


INCORPORACION DE LA PROVINCIA ORIENTAL A LAS PROVINCIAS UNIDAS DEL RIO DE LA PLATA

Texto y promulgación

La Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental del Río de la Plata, en virtud de la soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente reviste, para resolver y sancionar todo cuanto tienda á la felicidad de ella, declara: que su voto general, constante, solemne y decidido, es y debe ser por la unión con las demás Provincias Argentinas, á que siempre perteneció por los vínculos más sagrado que el mundo conoce. Por tanto ha sancionado y decreta por ley fundamental la siguiente:

Queda la Provincia Oriental del Río de la Plata unida á las demás de este nombre en el territorio de Sud América, por ser la libre y espontánea voluntad de los pueblos que la componen, manifestada en testimonios irrefragables y esfuerzos heroicos desde el primer periodo de la regeneración política de dichas Provincias.

Dado en la Sala de Sesiones de la Representación Provincial, en la Villa de San Fernando de la Florida, a 25 del mes de Agosto del año de 1825.

Juan Francisco de Larrobla. Diputado por la Villa de Guadalupe, Presidente. - Luis Eduardo Perez. Diputado por la Villa de San José, Vicepresidente. - Juan José Vázquez. Diputado por la Villa de San Salvador. Joaquín Suárez. Diputado por la Villa de San Fernando de la Florida. - Manuel Calleros. Diputado por la Villa de Nuestra Señora de los Remedios. - Juan de León. Diputado por la Villa de San Pedro. - Carlos Anaya. Diputado por la Ciudad de San Fernando de Maldonado. - Simón del Pino. Diputado por la Villa de San Juan Bautista. - Santiago Sierra, Diputado por la Villa de San Isidro de las Piedras. - Atanasio Lapido. Diputado por la Villa del Rosario. - Juan Tomás Nuñez. Diputado -por el Pueblo de las Vacas. - Gabriel Antonio Pereira. Diputado por la Villa de Concepción de Pando. - Mateo Lázaro Cortes. Diputado por la Villa de Concepción de Minas. - Ignacio Barrios. Diputado por la Villa de Víboras. Felipe Alvarez Bengochea, Secretario.


PABELLON NACIONAL

Texto y promulgación

La Honorable Sala de Representantes de la Provincia Oriental del Río de la Plata, en uso de la soberanía ordinaria y extraordinaria que legalmente reviste, ha sancionado y decreta con valor y fuerza de ley, lo siguiente:

Siendo una consecuencia necesaria del rango de Independencia y Libertad que ha recobrado de hecho y de derecho la Provincia Oriental, fijar el pabellón que debe señalar su Ejército y flamear en los pueblos de su territorio, le declara por tal, el que tiene admitido, compuesto de tres fajas horizontales, celeste, blanca, y punzó, por ahora, y hasta tanto que incorporados los Diputados de esta Provincia, a la Soberanía Nacional, se enarbole el reconocido por el de las Unidas del Río de la Plata, a que pertenece.

Dado en la Sala de Sesiones de la Representación Provincial en la Villa de San Fernando de la Florida, a veinte y cinco días del mes de Agosto de mil ochocientos veinticinco.

Juan Francisco de Larrobla. Diputado por la Villa de Guadalupe, Presidente. - Luis Eduardo Perez. Diputado por la Villa de San José, Vicepresidente. - Juan José Vázquez. Diputado por la Villa de San Salvador. Joaquín Suárez. Diputado por la Villa de San Fernando de la Florida. - Manuel Calleros. Diputado por la Villa de Nuestra Señora de los Remedios. - Juan de León. Diputado por la Villa de San Pedro. - Carlos Anaya. Diputado por la Ciudad de San Fernando de Maldonado. - Simón del Pino. Diputado por la Villa de San Juan Bautista. - Santiago Sierra, Diputado por la Villa de San Isidro de las Piedras. - Atanasio Lapido. Diputado por la Villa del Rosario. - Juan Tomás Nuñez. Diputado -por el Pueblo de las Vacas. - Gabriel Antonio Pereira. Diputado por la Villa de Concepción de Pando. - Mateo Lázaro Cortes. Diputado por la Villa de Concepción de Minas. - Ignacio Barrios. Diputado por la Villa de Víboras. Felipe Alvarez Bengochea, Secretario.

miércoles, 24 de agosto de 2011

La libreta de nuestra vida.

¿Has contado el tiempo de tu felicidad? En la libreta de nuestra vida.


Un día un hombre llegó a un lugar bello pero también misterioso que le llamó mucho la atención. El hombre entró a aquella colina y caminó lentamente entre los árboles y unas piedras blancas. Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor.

Sobre una de las piedras, descubrió aquella inscripción: "Aquí yace Abdul Tareg, vivió cinco años, seis meses, dos semanas y tres días".

Se sobrecogió un poco al darse cuenta que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estuviera enterrado en ese lugar. Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta que la piedra de al lado tenía también una inscripción. Se acercó a leerla; decía: "Aquí yace Yamin Kalib", vivió tres años, ocho meses y tres semanas.

El hombre se sintió terriblemente abatido. Ese hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una leyó las lápidas; todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto. Pero lo que más le conectó con el espanto fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los seis años.

Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar. El cuidador del cementerio, que pasaba por ahí, se acercó. "¿Qué pasa con este pueblo? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar?", le preguntó al cuidador.

El anciano respondió: "Puede usted serenarse. Lo que sucede es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré: Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta. Y es tradición entre nosotros que a partir de ese momento, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abra la libreta y comience a anotar en ella: a la izquierda, qué fue lo disfrutado en los pequeños y grandes detalles... a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo interior, la felicidad, a pesar de las adversidades. Las tumbas que usted ve aquí, no son de niños, sino de adultos; y el tiempo de vida que dice la inscripción de la lápida, se refiere a la suma de los momentos que duró la verdadera felicidad de cada una de las personas que descansan en este lugar".

"Así pues –prosiguió el anciano dando una palmada en la espalda de su interlocutor-, cuando alguien muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque es, amigo caminante, el único y verdadero tiempo vivido".

En cada detalle, en los buenos y amargos momentos, el tiempo que vivimos llenos de gozo por sabernos amados por Dios, por descansar nuestra alma en la esperanza que nos ofrece, es el tiempo que dura nuestra felicidad, y es el tiempo que dura la verdadera plenitud de nuestra vida.

Tu vida es como esa libreta en tus manos, ¡comienza a llenarla con lo mejor de ti y no dejes de hacerlo!

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viernes, 5 de agosto de 2011

El jardín del Edén.

En el Medio Oriente se le llama Midbar o Arabá, en hebreo, y Badiya, en árabe.
Aquí, en este teatro donde transcurren la acción y la pasión del mundo bíblico y donde la guerra entre los hijos de Sarah (la señora, la princesa, en hebreo) y de Agar (la extranjera, y por ende la esclava, que eso era) sigue ardiendo hoy al igual que otrora, se repitió una y otra vez ese enfrentamiento ancestral.
Los cultivadores de palmeras y los camelleros, los comerciantes pacíficos del zoco y los atrevidos criadores de cabras y mehara -plural de mehari, un tipo de dromedario-, fueron, en los escenarios alternos donde triunfa la frescura o domina la intemperie devorada por el sol, los agonistas de un antiguo drama. En efecto, este ancestral combate ha sido reiterado por los palestinos -que se proclaman descendientes de los cretenses fundadores de la ciudad de Minoah en la actual costa de Gaza- contra los israelíes.
Pero no es cierto que los filisteos sean los antepasados de los actuales palestinos pues aquellos invasores, tras terrible luchas, fueron acabados lenta e implacablemente por los hebreos, los habiru, ya por entonces (1200 a.e.c) establecidos en la Tierra Prometida.
Los palestinos actuales son árabes de pura cepa, y no otra cosa.
El oasis es la sombra, el reposo, la deliciosa posada de sociabilidad y descanso en medio de un espacio infecundo, asediado por un clima extremoso. Quien introdujo la palabra oasis en el idioma griego fue Herodoto. Este viajero y narrador, mitad veraz, mitad fabuloso, expresa en Los nueve libros de la historia, III, 26, lo que sigue: " Acerca de los ejércitos enviados contra los amonios lo que de veras se sabe es que partieron desde Tebas y fueron llevados por sus guías, siempre atravesando arenales, hasta la ciudad de Oasis [...] distante de Tebas siete jornadas y ubicada en una región a la cual los griegos, en su lengua, llaman Isla de los Bienaventurados..."
Herodoto considera al oasis como una ciudad, como una minúscula polis donde las relaciones interpersonales son intensas y permanentes. También lo califica Isla de los Bienaventurados, dadas sus condiciones excepcionales de ameno jardín en medio de un infierno de arena, aunque en este caso se trataba de una cárcel geográfica, de un sitio de destierro y no de una especie de Campos Elíseos.
El término oasis, como ya dije, no es griego. Es copto, y significa lugar donde hay frescura y agua, dado que sus componentes son ueh, techo, casa, sombra, y saa, beber. ¿Qué otra cosa desearía ver y disfrutar sino frescura y agua quien por pistas reverberantes atraviesa las dunas movedizas del erg, o los guijarros del reg, o las losas ardientes de la hammada, enceguecido por un sol asesino, golpeado por los granos de arena que levantan el soplo abrasador del simún, el khamsin o el harmattán- llamados así según el cuadrante del que soplan-, atormentado por la sed y el hambre, y por ende propenso a los caprichos del subconsciente que la Otra Realidad convierte en alucinaciones terroríficas ?
No en balde el demonio, el Seth Amentet de los egipcios, se refugiaba en los desiertos, allí donde las tentaciones de la carne del Yétzer ha-rá y los malignos ofrecimientos de los Shedim, los espíritus viles, martirizaron, como cuenta el mito, a Jesús, a San Antonio y a otros tantos eremitas que huían del mundanal ruido.
El Tentador, el Enemigo, el Enredador, llamado ya Beelzebú (Señor de las Moscas), ya Satanás( Obstaculizador, Enemigo), ya Lucifer( El Luminoso, el Brillante, el Ángel de la Luz), ya el Diablo, ya el Demonio, ya el Angel del Abismo, ya el Príncipe de la Potestad del Aire, ya el Rey de este Mundo, entre las decenas de denominaciones provenientes de distintos idiomas y culturas, tiene por dominio propio el desierto. No olvidemos que en latín la voz desertum denomina al reino de la soledad y que desertus quiere decir abandonado.
El desertor que abandona sus obligaciones en la ciudad o en la aldea y se interna en el campo crudo, de espaldas a la civilización, queda librado a sus propias fuerzas. Al convertirse en un matrero del "nosotros , el que deserta y gana el desierto - todo un juego de palabras - se desentiende del grupo humano al que pertenece y de las responsabilidades que éste le impone. De tal modo busca en la vida solitaria, en la lejanía deshabitada donde se dilata el horizonte, una forma de morir, y quizá - no todos los rebeldes son réprobos - otra de renacer.

Fuera del Paraíso
La expulsión sufrida por la pareja transgresora del Jardín de las Delicias pintado por el Bosco, el tees tryphes como se le llama tambien al Paraíso en la versión griega de los Setenta - que la Vulgata latina convierte en paradisum voluptatis - nada tiene que ver con el abandono voluntario sino con una sanción divina. Adám y Hawaah (Eva) luego de haber comido el fruto prohibido del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, aunque no se les negó el del Árbol de la Vida, el dador de la inmortalidad, que al cabo en esa región no era otro que la palmera, son arrojados al adâmâh, al polvo de una desolada comarca donde los condenó el Dios Todopoderoso: al uno, a ganar el pan con penuria corporal, y a la otra, a parir los hijos con dolor y a sufrir toda la vida, sujeta al dominio del macho, y a ambos y su descendencia a la inevitabilidad de la muerte.
Detrás de los límites del benéfico jardín donde la Edad de Oro desplegaba sus dones -ni lucha por la existencia, ni enfermedad, ni hambre, ni coito (recién en Génesis 4 se dice literalmente que "Adam penetró a Eva, su mujer") ni corrupción del cuerpo ni abyección del espíritu - aguardan las acechanzas del Edén, los peligros del desierto, los agujeros negros del desamparo. En la beatitud del Paraíso, donde la inocencia anonadaba los sentidos, no cabía el amor carnal entre el hombre y la mujer creados por YHWH (en el hebreo escrito no hay vocales).
Cuando se produce el descubrimiento del Bien y del Mal instigado por la Serpiente sobreviene la expulsión de la pareja infractora, y, a partir de ese momento catastrófico y a la vez incitante, comienza el vaivén entre el reto de la naturaleza y la repuesta del hombre, quien pone en marcha al pensamiento, al sentimiento, a la voluntad, al trabajo y, por ende, a la historia. Solo el intrépido amor del Varón (is) y la Varona(issa) - el total, el entero, el que va desde la piel, "lo mas profundo del hombre" según Valery, a la más recóndita entraña, y que desde allí regresa a la superficie de la cotidianidad donde dialogan el Eros griego con la Caritas cristiana el Amor, sin más -, solo esa estrategia del alma, repito, será la única defensa posible del Tú y el Yo, mancomunados en un mutuo entendimiento, para ponerse a salvo de la ferocidad del mundo, para inaugurar la casa de la ternura en una tierra arrasada por la adversidad y la muerte.
El amor es el oasis de las almas en el desierto moral donde impera la agresión física y anímica del Otro. El amor es el valeroso recurso al que apelan los corazones para hacerle frente a las fuerzas hostiles que amenazan y a la vez templan la combatiente condición humana. En el mundo exterior al Paraíso, entre otros desvalores, será inaugurado el imperio de la envidia, la mentira, el egoísmo y la soberbia. Y sobre todo, triunfará El Poder respaldado por la fuerza y el orgullo. Caín, el agricultor, mata a su hermano Abel, el pastor.
O, yendo en busca de la historia: el neolítico, escenario de la agricultura y la ganadería de la aurora, la cerámica y el tejido, la vida sedentaria y la esclavitud de los más débiles, el entronizamiento del hombre y la minusvalía de la mujer, culminará con el advenimiento de la ciudad la primera, la de Enoch, la construyó Caín- , y, lejos de ella, los pastores seguirán tras sus rebaños en las soledades de las praderas subdesérticas. Hoy, en el conflicto israelí-palestino siguen chocando las mentalidades de los ciudadanos y los pastores, la ilustración urbana contra la sagrada prepotencia del fundamentalismo religioso, esa fanática encarnación del espíritu nomádico y rapaz.

Flores y espinas de la historia
Varias generaciones después de la expulsión de Adam y Eva, al extenderse la mancha demográfica de la humanidad pecadora , sobrevendría el Diluvio para purgar al mundo de la ignominia de los hombres. Solo sobrevirán los elegidos, esto es, los animales sin malicia, integrantes del reino natural de la fauna, y las pocas gentes fieles a la palabra de Dios, a cuyo frente estaba el patriarca Noé y su familia.
Como antes advertí y ahora repito nada se dice de la flora, que Noé no cargó en el arca mítica, y que , bajo las aguas, no habría podido sobrevivir. Claro está que este primer genocidio desatado por la ira divina deja muy mal paradas a la misericordia y caridad del Creador que, historia adelante, desatará matanzas, hará degollar niños y reventar inocentes, sean estos los antiguos fieles transgresores de La Ley, sean los infames idólatras de imágenes y piedras, sean los que cierran el paso a la Tierra Prometida.
Actualmente nos hemos quedado sin Paraíso, sin Noé, sin Arca y sin la inocencia de los niños mancillados por los pederastas clericales: el "eclipse de Dios" está acabando con la religiosidad de Occidente, aunque Él, que no es un artesano ocioso sino un Señor Providente, según la Biblia, atiende con misericordia el ruego de sus imperfectas criaturas. Perdidos en la selva de nuestras malas conciencias, atormentados por hybris, la desmesura, y orgé, la cólera, solo nos resta desencadenar la guerra nuclear como supremo recurso de expiación colectiva, previa la bendición del Señor de los Ejércitos, que cada bando en pugna invoca a su manera y reclama como propio.
De tal modo caerán en una sola redada los crímenes perpetrados por los poderosos y las sevicias padecidas por los miserables. Y cuando la humanidad se autoelimine, cegada por el odio, aguijoneada por la locura, herida por la violencia que por igual aqueja a los gendarmes del mundo y a los falsos profetas de viejas y nuevas religiones, para siempre reinará el desierto.
Pero no nos adelantemos y volvamos a un tema que, si bien parece ser cosa del pasado, por igual atañe a los días que corren: no podemos evadirnos de nuestra residencia en la Tierra, de nuestro cronotopo humano. Siempre vivimos en un eterno presente, siempre somos contemporáneos y coetáneos de nuestra peripecia colectiva, sea en Magog, la " comarca de las tinieblas , donde residían los escitas descendientes de Jafet, como enseña el Génesis, sea al pie de las difuntas torres gemelas de New York.
El uroboros de la historia, sin pausa y con prisa, se ha devorado y se devorará a sí mismo, juntando la cabeza con la cola, desde el origen hasta el fin de nuestra especie.
Uno de los azotes, consustancial a todo espacio sin fronteras, es el de la rapiña, el ataque, la razzia.
Así se denomina en Argelia lo que los árabes llaman ghazia, algarada guerrera (al- ghazi, es el conquistador) llevada a cabo por los bandoleros de la temible trastierra, el "afuera" donde no funciona la protección del hermano, del amigo o del vecino. En el desierto viven los leones y en el oasis los zorros, según el símil zoologizante de Pareto, el viejo sociólogo italiano del cual ya nadie se acuerda. Los unos son hábiles en el combate a mano armada, los otros en la bilateralidad mañosa de la compraventa, en el juego del regateo, en el arte de la palabra meliflua, y también en el arte, donde los ocios conversan con los símbolos.
Según relatan los cronistas españoles las zonas áridas del México antiguo ocupadas por los chichimecas, los bárbaros del norte, se denominaban " tierras de guerra". En el hábitat de los civilizados aztecas, la meseta de Anahuac, dedicada a la agricultura, se extendían las cultivadas e irrigadas " tierras de paz".No le demos fe a esta engañosa taxonomía. Los miles de corazones arrancados para calmar la sed de divinidades terribles solo daban cuenta de la paz de los sepulcros.
Estas vísceras, extraídas a filo de obsidiana , constituían el botín de las guerras floridas emprendidas contra los tlaxcaltecas para conseguir carne humana, alimento de los sangrientos rituales.
Después de haber llevado a cabo su genocidio, los españoles no debieron escandalizarse demasiado ante los sacrificios humanos impuestos por sus vencidos. Estaban a mano.
Bárbaros y cristianos invocaban por igual el auxilio y bendición de sus dioses. Recuerdo un emblemático dicho de Ruy López de Villalobos, cuando la conquista de México, al que los invasores españoles convierten en La Nueva España: Hagamos diligencia para que en nuestro oficio, matando e hiriendo, enderecemos nuestras acciones a hacer esto en defensa de la Fe de Nuestro Señor Jesucristo para que en su favor y en su servicio, a lanzadas y cuchilladas, nos ganemos el cielo .
El nómada, el que va tras los herbazales para alimentar a sus ganados famélicos -nómada deriva del griego nomás, el que camina tras las pasturas- es un ser desarraigado y errante, pero al cabo es un señor. Un señor del espacio terrestre y del tiempo histórico, un señor de su cabalgadura y de los rumbos de su voluntad y, sobre todo, un señor de los pacíficos apeados.
El agricultor, el artesano y el mercader sedentario, el patán, esto es, el que va a pata, a pie, desde siempre han sido subyugados por el jinete o por el camellero que les imponen tributos y servidumbres. Ya en los desiertos, ya en las comarcas agrícolas, tanto el beduino como el mongol, o el huno, o el jenízaro, conquistaron los centros poblados, los ocuparon, los saquearon, y, a veces, se instalaron para ejercer el mando en aquellos refugios dulcificantes, donde la vida era muelle y refinada.

Allá abajo, en el oasis
Cuando desde un helicóptero o un pequeño avión volando a media altura se contempla un oasis sahariano en los instantes que preceden al amanecer, el panorama de allá abajo, iluminado por una rasante luz lechosa, revela los contrastes existente entre un cuadro minúsculo y un marco inmenso. Por un lado, la mancha de verdor en medio de las arenas hace pensar en el ombligo viviente de un cuerpo cadavérico, momificado por la sequedad del aire, insepulto en un cementerio de rocas erosionadas y arenas insurgentes.
El oasis, en verdad, es un escándalo de la vida abundante concentrada en un punto del vasto territorio donde alienta la vida escasa de una flora y una fauna a la defensiva, apenas perceptibles, cuando no ausentes , como sucede en la epidermis salinas del chott o en el interior de los terribles tanezruft. Con este último nombre los imoshagh (los nobles, los libres) designan a las extensiones yermas, azoicas, del Sáhara argelino. Estos pastores que habitan en tiendas rojas y portan velos azules son llamados despectivamente tuareg (salteadores extranjeros, bárbaros que hablan otra lengua) por los árabes, quienes también los denominan mulithemin, (los del rostro cubierto por un velo).
Al cabo, el oasis configura un micro-universo donde, oprimidos por un anillo de palmeras, a veces muy espeso y extenso, se apretujan los cubos enjalbegados de las casas, los oscuros bosquecillos de árboles frutales, los macizos aromáticos de los jardines, los paños multicolores del sukh, (zoco, mercado), los ojos apenas entreabiertos de los hassi ( pozos de agua), el descarnado minarete de la mezquita y, en medio de todo y alrededor de todo, el laberinto de las calles que no son tales sino dédalos por donde discurren los actores y espectadores del diario vivir.
En torno de esa isla perdida en el mapa y a modo de antítesis se dilata un océano de arena cuyas olas inmóviles, tersas, impecables, amenazantes, recorridas por los fantasmas nocturnos que habitan el iguidi (movimiento, alusión a las arenas voladoras), se pierden en la lejanía. Entonces el oasis, insignificante en su tamaño, comparado con tanta grandeza infecunda, con tanta soledad rencorosa, cobra el significado de un símbolo. Es nada menos que el testimonio del talante testarudo, del impulso colonizador, propio del empecinamiento humano. Su lema tal vez pueda ser el del alpinista recordado por Toynbe: j´y suis, j´y reste.

La dialéctica de Abenjaldún
La dialéctica sociocultural de la pareja desierto - oasis fue descripta e interpretada por el historiador tunecino Abenjaldún en el siglo XIV, según resulta de su admirable libro Al - Muqaddimah, o sea Introducción a la Historia Universal, que hoy ya nadie lee en estas épocas mal llamadas posmodernas, manipuladas por una información mediática que acabó con aquella formación (Bildung) enderezada hacia el recto conocimiento de los seres y de las cosas.
Y no debe callarse -esta es una buena ocasión- la denuncia a ciertos delirantes sectores de nuestra sociedad occidental que rinden culto a la subjetivización .
Estos gestores de lo que llaman nuevo pensamiento y nuevo léxico están representados por la gramatología de Derrida, Deleuze, Guattari y otros sumos sacerdotes de la confusión. Estos seudo intelectuales y prolíficos embaucadores han hecho un mal inmenso a los psicólogos y psicoanalistas catequizados por la proliferación de rizomas , campos de experiencia , ecosofías , microrredes , degenerescencias , mesetas y otras exhalaciones mefíticas de un lenguaje incongruente, plagado de neologismos deliberadamente incrustados en el discurso, quizá pour épater le bourgeois.
Lo triste, lo patético de esta descarada ostentación de irracionalidad, es la existencia de una numerosa clientela académica que, por fas o por nefas, ha adoptado la terminología indescifrable de unos remendones hechiceriles de la mente que heredaron y ampliaron la jerga lacaniana. Felizmente, no todos los integrantes del gremio le siguen la corriente a esos disparatados embaucadores, o bromistas.
Y al decir esto recuerdo al fabricante del Hombre de Piltdown, el inefable Conan Doyle, que todavía se debe estar riendo en su tumba de aquel embuste tomado en serio por los paleoantropólogos.
Sospecho que cuando se reúnen en seminarios y congresos estos inventores de oráculos, que ellos se encargan de traducir en términos abstrusos y ridículos, sucede lo que Horacio decía de los augures romanos: Cuando están juntos, se miran entre sí y se ríen .
Pero volvamos a nuestro tema. Los aguerridos hombres del desierto invaden y ocupan los oasis hasta que la vida regalada los adormece, y allí, trocando la flacura ascética por el vientre ahíto, se dejan ganar por el lujo y la lujuria, o sea el ejercicio lujoso de los sentidos, y al final se quedan, olvidando las antepasadas costumbres marciales del pequeño esfuerzo , el yihad de la espada. No obstante son incapaces, la mas de las veces , de emprender el yihad del gran esfuerzo , de la batalla que expulsa el rescoldo titánico que ensucia el alma humana.
Con el tiempo vendrá otra tanda de guerreros desde la lejanía ardiente a ocupar el paisaje volcado hacia adentro donde, gracias al hombre, se yerguen las palmeras, cantan las fuentes y florecen las rosas. (¿Quién podría, me pregunto, olvidar las del oasis argelino de al - Golea, aquellas recatadas y a la vez orgullosas reinas del desierto?).Y cuando esto suceda los invasores, en su turno, sucumbirán de nuevo ante el hechizo de una existencia adocenada y sensual, aunque no exenta de pensamiento y pasión creadora.
Así eran las cosas en la época de Abenjaldún y ahora tampoco son muy distintas, aunque los nombres de los lugares, de los protagonistas, de las estrategias de combate y de los argumentos en pro de la guerra y en pro de la paz hayan cambiado con el paso de los siglos.
Siempre habrá nómadas que conquistan y sedentarios conquistados, siempre audaces que atacan y timoratos que se repliegan, siempre alabanzas para el político, el nómada del poder que atropella y procura adueñarse, en el mejor de los casos, del apoyo popular, y siempre elegías en el oasis de la biblioteca donde, inerme, desarmado, cautivo del espíritu sedentario, el quejumbroso intelectual que se autodenomina apolítico fustiga la osadía de los audaces, la acción los pragmáticos y el poderío de los fuertes.
Daniel Vidart. Antropólogo, docente, investigador, ensayista y poeta.
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias

miércoles, 27 de julio de 2011

Encuentran el quásar mas lejano de la galaxia.

Investigadores del Imperial London College (Reino Unido) han liderado un equipo que ha observado al quásar más brillante descubierto hasta el momento: ULAS J1120+064. El estudio, publicado en Nature, podría resultar útil para comprender la formación del universo ya que las observaciones de estas formaciones astronómicas revelan el estado de ionización del medio intergaláctico que tuvo lugar mil millones de años después del Big Bang. Entre los objetos que son lo suficientemente brillantes como para ser estudiados en detalle, este es el más distante.

Los quásares son galaxias distantes muy luminosas, alimentadas por un agujero negro supermasivo en su centro. Su brillo los convierte en poderosos faros que pueden ayudar a investigar la época en que se formaron las primeras estrellas y galaxias.

Los quásares han sido identificados históricamente en estudios ópticos, insensibles a fuentes de desplazamiento al rojo más allá de 6,5. Ahora, el trabajo revela que ULAS J1120+0641 tiene un acercamiento de 7,085, lo que significa 770 millones de años después del origen del universo. El quásar más cercano a este punto observado hasta el momento tenía un desplazamiento de 6,44 (100 millones de años más joven que el localizado ahora). Estudiar la distancia entre los dos "faros" servirá para arrojar algo de luz a una época de la que los científicos no tienen mucha información.

"Creemos que solo hay unos 100 quásares brillantes con desplazamiento al rojo superior a 7 en todo el cielo", explica Daniel Mortlock, autor principal del estudio e investigador del Imperial London College (Reino Unido). "Encontrar este objeto implicó una búsqueda minuciosa, pero valió la pena el esfuerzo para poder develar algunos de los misterios del Universo primitivo", añade. Objetos similares que se encuentran más distantes no pueden ser detectados mediante rastreos en luz visible debido a que su luz, estirada por la expansión del universo, se ha desplazado casi por completo hacia la parte infrarroja del espectro al momento de llegar a la Tierra.

"Este quásar es una evidencia vital del universo primordial", explica Stephen Warren, coautor del trabajo. "Es un objeto muy raro que nos ayudará a entender cómo crecieron los agujeros negros supermasivos unos cientos de millones de años después del Big Bang", añade. Las observaciones mostraron que la masa del agujero negro situado en el centro de ULAS J1120+0641 equivale a dos mil millones de veces la masa del Sol. Una masa tan grande es difícil de explicar en una etapa tan temprana después del Big Bang. Las actuales teorías sobre el crecimiento de agujeros negros súpermasivos predicen un lento incremento de la masa a medida que el compacto objeto atrae materia desde sus alrededores.

http://www.muyinteresante.es/ciencia

viernes, 1 de julio de 2011

La inquisición de los alimentos.



Las granjas industriales, también llamadas Concentrated Animals Feeding Operations (CAFO) son el ejemplo perfecto de un modelo que solamente parece viable mientras existen los combustibles baratos. Todo su proceso utiliza enormes cantidades de energía y no podría existir si el petróleo barato desapareciera: por un lado están las enormes concentraciones de animales, cuyos alimentos les llegan desde lejos, lo que conlleva un enorme gasto de combustible; además, esos alimentos provienen de una agricultura industrial que utiliza gran cantidad de petróleo en forma de fertilizantes, que también se transportan desde lejos; a esto hay que incluir la energía que se consume durante el proceso de secado de los piensos, todo esto solamente para hacer llegar los alimentos hasta los animales.

Las explotaciones agrícolas invierten de media el 50% de su presupuesto en combustibles. Joel Salatin, ganadero, conferenciante y autor de diversos libros sobre agricultura y autosuficiencia alimentaria, afirma que su granja solamente destina el 5% de su presupuesto a combustibles. Gracias a esta reducción, según sus cálculos, aunque el precio del diesel llegara a 8 o 10 dólares el galón, su negocio seguiría siendo viable. Después a los animales hay que sacarlos y procesarlos en otro lugar, transportar sus excrementos y, por último, el producto final (la carne, los productos lácteos, etc.) se transportan hasta el consumidor, que se encuentra a miles de kilómetros de distancia

Estamos haciendo cosas tan ridículas como premiar a las cocinas públicas que mandan todos sus desechos a compostar a ocho millas de distancia. Todo este proceso también requiere mucha energía. ¿Por qué no colocar el gallinero próximo a la misma cocina, de forma que los pollos se coman los restos de la cocina y los huevos vayan directamente a la misma? De esta forma consigues un ciclo cerrado en el que no se requiere ningún combustible, solamente se requeriría la energía de las personas que empujan un carrito de un lado a otro. Eso es un sistema integrado.
Se podría alimentar al mundo de esta manera? EEUU cuenta con una superficie de 35 millones de acres de césped, y otros 36 millones de acres ocupados por caballos de recreo. Ambas superficies suman un total de 71 millones de acres, más que suficiente para cultivar todos los alimentos necesarios en EEUU sin una sola granja. El problema, lo que está impidiendo que esto ocurra es toda una serie de normativas que prohíben por ejemplo la tenencia de gallinas en una vivienda, porque dicen que son sucias; o comprar leche o queso directamente de un granjero; o sacrificar un pollo, o hacer salchichas y vendérselas a tu vecino, a no ser que cuentes con una instalación de acero inoxidable que cuesta 500.000 dólares, está completamente esterilizada y en la que un inspector se sienta y le da al botón en caso de que pase algo… A esto le llamo yo la Inquisición de los Alimentos. En este país existe una Inquisición de los Alimentos que no reconoce la transparencia inherente de los sistemas de alimentos locales, cuya seguridad es comparable a la de toda la documentación y papeleo de otros sistemas de producción en cadena. Esta influencia gubernamental y legislativa está creando una serie de normativas que excluyen del mercado de forma caprichosa y arbitraria a los pequeños productores y elaboradores locales. Como yo digo, cuando el gobierno se entromete en lo que como o dejo de comer, se está inmiscuyendo en mi privacidad.

Una civilización como la nuestra, en la que el ciudadano medio ha sido apartado de tal manera de la producción de alimentos, no puede sobrevivir. Cuando asumimos esta verdad universal, la siguiente pregunta debe ser: ¿cómo vuelvo a conectarme? Seguramente existen multitud de respuestas, pero la mía, para el ciudadano de a pie, es: compra alimentos no procesados. Este acto tiene dos consecuencias: en primer lugar, evitamos la tremenda industria del procesado de alimentos, que desintegra la herencia culinaria y la sustituye por unos ingredientes que ni siquiera podemos pronunciar (si nos fijamos en las etiquetas, veremos que el 80% de los ingredientes son impronunciables). Estoy convencido de que los "alimentos impronunciables" van a convertirse en una de las atrocidades más graves de nuestra civilización. Si queremos librarnos de estos alimentos impronunciables tendremos que comprar alimentos no procesados y volver a nuestras cocinas. Ninguna sociedad jamás se ha gastado tantísimo dinero en modernizar y equipar sus cocinas y, sin embargo, ha estado más perdida en ellas de lo que lo estamos nosotros. Cerremos las revistas del corazón, levantémonos del sofá, y alegrémonos de poder redescubrir las artes culinarias domésticas. Esta combinación de adquisición de alimentos no procesados y de redescubrimiento de las artes culinarias domésticas va a suponer un freno a la elaboración de alimentos. Al mismo tiempo, esto llevará a los consumidores a adquirir productos locales, porque los agricultores y los granjeros locales no elaboran los alimentos de la forma que lo hace la industria. Además, el consumidor va a liberarse de la necesidad de recurrir al supermercado cada vez que necesita alimentos ya que, una vez haya descubierto sus habilidades culinarias, podrá adquirir alimentos directamente del agricultor y, así, empezar a relocalizar la economía.

Esto requiere un cambio de mentalidad: mientras sigas creyendo que el desayuno lo componen las galletas y los cereales envasados, mientras estés convencido de que la cena es una caja de pizza congelada o un plato preparado, mientras todo esto siga considerándose alimentos, seguiremos potenciando el diseño industrial del actual sistema alimentario. Tenemos que comprar alimentos sin elaborar y volver a nuestras cocinas para recuperar la tradición culinaria de nuestras comunidades.


He aquí algo que me parece inmoral: en el lugar donde vivo se están construyendo de quinientas a ochocientas viviendas anuales. En ninguna de esas nuevas urbanizaciones he visto ni una sola casa que tenga un invernadero en su jardín. Absolutamente todos los espacios dirigidos al sur deberían contar con un invernadero o un solario. Esto no tiene ninguna dificultad, y sin embargo no hay nadie que lo esté haciendo: un solario no solamente reduce tu factura energética, ya que recoge la energía del sol y calienta la casa; además, en él se pueden cultivar alimentos frescos para la cocina durante el invierno, de forma que no tenemos que adquirir alimentos provenientes de California, que además pueden estar contagiados de e-coli.

Hace poco pasé una semana en California y me encontré con que todo el mundo se está preguntando ¿puede California alimentarse a sí misma, con su enorme población? Pues bien, California puede alimentarse perfectamente si deja de producir alimentos para toda la costa Este. Por ejemplo: si todo el petróleo que se consume en el transporte refrigerado, que en invierno lleva frutas y verduras insípidas desde California hasta la costa Este del país, si todo ese petróleo se utilizara para producir plásticos para invernaderos y solarios en la costa Este, no necesitaríamos el sistema de autopistas, ni de transporte por camiones, California podría alimentar a California y la Costa Este podría alimentar a la Costa Este gracias a esta prolongación de la temporada agrícola. No costaría ningún dinero: dejamos de costear el transporte para invertir en prolongar la temporada de cultivo. Además, nos alimentamos mejor, no consumimos energía en transporte y nos ahorramos toda la inversión necesaria para mantener el sistema de autopistas. Por otro lado, seguro que a mucha gente que trabaja en ese tema también les gustaría ser agricultores, o muchos de ellos que cultivan alimentos de forma parcial podrían dedicarse enteramente a ello.

En resumen, no creo que podamos lograr ningún sistema "razonable" en términos de consumo energético mientras mantengamos esta segregación mundial del sistema alimentario. La producción de alimentos debe integrarse, lo que implica que nuestros jardines deben transformarse en paisajes comestibles; nuestras cocinas necesitan tener las granjas de pollos integradas a ellas; las zonas soleadas deben contar con solarios. Entonces podremos comenzar con los retretes de compost, y arreglar los sistemas sanitarios, integrar los flujos de alimentos, de energía y de desechos. Esta es la única forma de acortar la cadena alimentaria, reducir al mínimo el consumo energético de la misma y hacer que se cierre el círculo y forme parte del biociclo local.

Joel Salatin es ganadero, conferenciante y autor de diversos libros sobre agricultura y autosuficiencia alimentaria. En el duodécimo capítulo de la serie "Peak Oil and a Changing Climate" (El cenit del petróleo y el cambio climático), de la revista especializada The Nation y la productora On The Earth, el autor destacaba los principales retos a los que se enfrentan los ciudadanos de EEUU, cada vez más dependientes de la ganadería industrial, que requiere energía barata para ser económicamente viable. El autor denuncia las normativas que benefician a la ganadería industrial e impiden que los individuos mantengan granjas sostenibles.

http://www.ladyverd.com/index.htm