domingo, 4 de marzo de 2012

La migración es la búsqueda de la dignidad.


José Leal, de 61 años, nunca pregunta a nadie de dónde es. Esa pregunta se la ha prohibido. Él mismo, especialista en migración y salud mental, no lo tiene muy claro. Nació en Andalucía, vive en Cataluña y se siente un poquito de cada país que ha visitado.


¿En qué momento la añoranza se convierte en una patología?

—Siempre hay un sufrimiento psíquico por el abandono y alejamiento del hogar. El problema aparece no tanto por el dolor del pasado sino por el dolor del futuro. Salvo que haya una patología previa emigrar no tiene que generar ningún conflicto. Es humano y normal. Desde la expulsión de Adán y Eva del paraíso estamos emigrando. El momento en que decimos que hay una patología psíquica es cuando el duelo es muy intenso y está ocasionado por el cierre del futuro.

—¿Cuándo hay un problema?
—La desilusión, el retraimiento, la falta de estímulos y de relación están relacionados con la pérdida del pasado. Luego están los brotes psicóticos graves, que son muy evidentes, pero para que se produzcan hace falta una fragilidad y una alta vulnerabilidad.

—¿Duele más no tener un futuro claro que dejar el hogar?
—Sí, es en lo que trabajo. Muchos somos inmigrantes y claro que añoras lo que dejas atrás, pero si puedes ofrecer a aquellos que has dejado recursos, apoyo, éxito, que puedan decir que has triunfado, eso resuelve el duelo. Por eso hablamos de identidad, que no es solo el pasado, también es el futuro. Somos como árboles. Tenemos raíces, tallo y hojas. Las raíces las echamos en un sitio, pero luego nos vamos trasplantando. Corredor Matheos, un poeta, dice que es un árbol en busca de raíces. La identidad también nos la da el futuro, cuando vas imaginando que vas a llegar a un país, ganar dinero, tener tu casa, casarte y volver a tu país con un coche y que la familia valore el esfuerzo. Migrar implica fortaleza. Hay que ser muy fuerte para tomar esa decisión.

—Parece una cuestión de éxito o fracaso.
—Sí, de éxito o fracaso de un proyecto. La migración es un proyecto desencadenado porque las circunstancias en las que uno está le parecen insoportables. La migración es la búsqueda de la dignidad. Si no tienes trabajo ni cómo vivir es normal que lo busques. Hablamos de éxito en el sentido de vivir mejor. Con la globalización todo el mundo sabe cómo se vive en otros lugares. En Marruecos, en los años 80, acampado en una playa del Rif, los marroquíes veían por la noche en la tele ‘El precio justo’. Alucinaban al ver que regalaban un coche solo por acertar cuánto valía. Emigrar es un proceso creativo.

—¿Hace falta imaginación?
—La imaginación, la ilusión, es un motor. Otra cosa es lo ilusorio. Los procesos migratorios son proyectos familiares. Hay familias que pagan a sus hijos para que emigren.

—¿Qué problemas mentales desencadena una migración mal resuelta?
—Más que una migración mal resuelta deberíamos hablar de una acogida mal planteada. La migración es un proceso bidireccional. El que llega a un sitio debe ser acogido, pero él también debe acoger a los otros. Si uno está anclado al pasado, no puede encontrarse con el otro. El riesgo de patologías puede deberse tanto a las condiciones difíciles de soportar como al rechazo o la falta de vivienda y de trabajo, como a que uno no esté dispuesto a recibir del otro. Es más interesante la interculturalidad que la multiculturalidad, porque inplica intercambio y mezcla.

—¿Pero en qué problemas deriva?
—El sufrimiento psíquico no es una enfermedad mental. Puedo estar triste porque me acuerdo de mi madre o de mal humor porque el vecino me ha dicho que soy un suramericano inaceptable. Hablamos de patología cuando eso limita la capacidad de desarrollo. Pueden ser problemas menores: pérdida de la ilusión, decaimiento y trastornos psicosomáticos como dolor de estómago o problemas respiratorios. También mayores, trastornos psicóticos, delirios y alucinaciones.

—¿Suelen acudir al médico?
—No. Muchas veces temen no ser entendidos y otras no van porque no tienen papeles y esa población es especialmente vulnerable. Tienen miedo de que los detengan y los expulsen.

—Muchas comunidades están retirando la atención sanitaria no urgente a los inmigrantes sin recursos.
—Eso es atentar contra los derechos humanos y la dignidad. Están aquí y hay que atenderlos. Y los niños tienen que ir a la escuela. Está reconocido por la ley. No sé qué pretenden con esas medidas porque la gente no se va a ir porque allá donde vayan estarán peor que aquí. No son tiempos buenos para la solidaridad. También hay un rechazo de la población cuando hay una concentración de inmigrantes. Se les suponen todos los males. Es más fácil ver el enemigo fuera que pensar que está entre nosotros.

—A veces al inmigrante le cuesta integrarse.
—Siempre recuerdo la letra de la canción ‘El inmigrante’, de Juanito Valderrama: soy un pobre inmigrante y traigo a esta tierra extraña en mi pecho un estandarte. Eso no es una declaración de paz. El inmigrante violenta la cultura.

—¿Volver al lugar de origen genera un problema de identidad?
—Cuando uno ha emigrado, ya no es del todo de ningún sitio. Cuando voy a Andalucía, con todo el cariño del mundo, me dicen «ya está aquí el catalán». Cuando vuelves tienes otras claves, has incorporado cosas y hay otras del lugar de origen que ya no las sientes. Una vez que has emigrado eres otro.

—¿Migrar no tiene vuelta atrás?
—No. Una vez que te has imaginado de otro modo ya no eres el mismo. Migrar es precisamente ser otro. Es importante integrar lo antiguo, porque hay inmigrantes que desprecian el origen. En Cataluña he visto gente, por ejemplo, que rechazaba el pueblo. Luego vi que lo que rechazaban era la humillación. Muchos inmigrantes andaluces encontraron la libertad en Cataluña. El señorito catalán era más fino que el andaluz, era empresario, ofrecía trabajo y tenía otro trato.

—España se está convirtiendo en un país de emigrantes.
—En Europa de las décadas pasadas hay países que han sido generosos: Dinamarca, Suecia, Noruega, Holanda. Eran tiempos de opulencia. En este momento todos controlan y cuidan sus fronteras.

—Programas como ‘Españoles en el mundo’ pintan la emigración como algo fácil.
—A mí me fascinan, me alucinan las aventuras de la gente. El otro día vi que un español había montado un bar en Laponia. Me hace pensar en las ilusiones de la gente. Mis hijos a veces me lo plantean. El mundo se queda pequeño para los jóvenes.

José Leal ofrece una conferencia sobre migración e identidad organizada por Adisamef.
http://www.diariodeibiza.es/pitiuses-balears/2012/02/25/migracion-busqueda-dignidad/539676.html

Efectos Biológicos de los Campos Electromagnéticos.


Fue hasta más o menos en el año 1900 cuando el campo electromagnético de la Tierra consistía en forma sencilla en su propio campo y algunas otras micropulsaciones asociadas a él. Tal es el caso de las descargas fortuitas de relámpagos y la luz visible. En cambio, en la actualidad estamos sumergidos en un mar de energía que es casi totalmente hecho por el hombre.

Si percibimos y derivamos información del campo geomagnético natural, es muy lógico que todo este campo electromagnético no natural esté produciendo efectos biológicos que pueden ser dañinos.

Las instalaciones y las aplicaciones de la electricidad y la electrónica están incrementándose continuamente. Sus efectos sobre la salud son ahora indiscutibles y ampliamente conocidos dentro del ambiente científico, aunque en lo que se refiere al público, la mayoría de la gente desconoce lo que puede hacer para protegerse de los efectos nocivos de algunos campos electromagnéticos. Ahora se sabe que la estimulación eléctrica influye en el crecimiento celular y ayuda a promover la consolidación de los huesos rotos.

Pero también se sabe que las intensidades de los campos electromagnéticos necesarios para que suceda este fenómeno, son mucho más grandes que las intensidades de la contaminación de los campos electromagnéticos.
Desde 1975 se conoce el efecto magnetotrópico de las bacterias hacia el polo norte.
Esto es muy importante cuando se habla del smog electromagnético.

Todos sabemos que en la sociedad actual en que vivimos, no estamos libres de riesgos, pero que debemos tomar nuestras precauciones para que estos riesgos sean menores.

La mayoría de las personas creen que los riesgos de la salud relacionados con los campos electromagnéticos, son de origen externo, en el medio ambiente. La verdad es que el mayor riesgo está asociado con el uso de muchos aparatos electrodomésticos que usamos a diario en nuestras casas y oficinas.

Actualmente, la energía electromagnética abarca todo el mundo, es decir, no hay lugar donde esconderse de ella. En los lugares más remotos del planeta también estaríamos expuestos a un nivel de frecuencias corrientes ubicuas de 50 o 60 Hz, igual que las ondas de radio reflejadas en la ionósfera. Con esto, fácilmente podemos percatarnos de que el problema de la electropolución es mundial y para resolverlo se requeriría de un inmenso esfuerzo y coordinación internacional. Por otro lado, como individuos, sí tenemos algo de control sobre nuestros aparatos electromagnéticos que ordinariamente utilizamos en nuestra vida diaria. El único concepto básico que debemos de aplicar es la tasa de riesgo-dosificacion. Por ejemplo, sabemos que una razuradora eléctrica produce un campo electromagnético extremadamente alto en potencia, si está conectada a la corriente eléctrica.

Hemos medido con diferentes aparatos, campos electromagnéticos de 60 Hz, de hasta 400 miligauss a un centímetro del filo de la navaja. Estos campos penetran la piel del operador. Existe evidencia científica de que los campos de 60 Hz de tan sólo 3 miligauss, están relacionados con el aumento de la incidencia de cáncer. Esto entonces nos dice que estos campos electromagnéticos emitidos por la razuradora eléctrica (conectada a la línea eléctrica) son 100 veces más potentes del máximo considerado como seguro.

Por lo anterior, es muy importante no olvidar el concepto de tasa-dosificación, ya que la razuradora eléctrica se usa durante unos minutos nada más. Por lo cual, la exposición es mínima. En cambio, por ejemplo, la fuerza del campo magnético de una sábana eléctrica es de 50 a 100 miligauss, estando todavía dentro de la zona de peligro. Además, hay que tomar en cuenta que el uso de la sábana es de varias horas diarias, por lo que la dosis total administrada es mucho más alta.

Hay grandes estudios epidemiológicos sobre los efectos de los campos electromagnéticos. La asociación más consistente se encuentra en los trabajadores eléctricos, los niños (particularmente para cáncer del cerebro y leucemia) y en la tasa de aborto, la cual, es más alta entre las usuarias de sábanas eléctricas.

El campo electromagnético ambiental hecho por el hombre, está producido principalmente por la transmisión local de la potencia eléctrica y la red de distribución y es el nivel de la fuerza del campo al que estamos expuestos constantemente. Este campo está presente dentro y fuera de nuestras casas y es casi imposible evitarlo.

A través de diferentes investigaciones, se ha visto que los niveles del campo electromagnético ambiental, en la zona urbana, casi siempre exceden de los 3 miligauss. El rango en la zona suburbana va de 1 a 3 miligauss. Estas lecturas pueden variar mucho de acuerdo a la proximidad con las líneas de transmisión de potencia eléctrica y transformadores de línea de potencia.

La Dra. Nancy Wertheimer de la Universidad de Colorado quien publicó el primer estudio epidemiológico sobre cambios de frecuencia de poder, ha hecho similares estudios en usuarios de sábanas eléctricas.

Algunos otros estudios, indican que la exposición residencial a campos electromagnéticos ambientales superiores a 3 miligauss, están estrechamente relacionados con aumentos en la incidencia de cáncer en los niños. La mayoría de los investigadores están de acuerdo en que un nivel seguro es de máximo 0.3 miligauss. Wertheimer y Leeper reportaron que los niños que vivían en casas cerca de líneas eléctricas de poder tuvieron 2 o 3 veces mayor posibilidad de desarrollar cáncer, particularmente leucemia, linfomas y tumores del sistema nervioso que los niños que viven en casas más alejadas de estas configuraciones de alta corriente. Estos resultados fueron confirmados en general por estudios subsecuentes controlados hechos por Savitz et al. En 1989 la Oficina de Evaluación Tecnológica (OTA) publicó un descubrimiento clave que indica que los campos electromagnéticos de 60 Hz y otras bajas frecuencias pueden interactuar con los órganos y las células individuales produciendo cambios biológicos.

Nosotros recomendamos que para disminuir nuestro nivel de fuerza de nuestro campo electromagnético interior, desconectemos todos nuestros aparatos eléctricos, cuando no los estemos utilizando, ya que, muchos de ellos, a pesar de estar apagados, siguen produciendo un campo electromagnético si permanecen conectados a la línea eléctrica. Uno de los aparatos domésticos más comunes en nuestros días, es la televisión, la cual, además de producir una pequeña cantidad de radiación ionizante (como rayos X) también produce radiación no ionizante electromagnética que sale de todo el aparato. Aclaro esto porque muchas personas piensan que solamente se emiten campos electromagnéticos enfrente del aparato de televisión.

Nuestros televisores son una fuente radiante de amplia banda, de los 60 Hz hasta radio frecuencias dentro del rango de los MHz. Las radiaciones emitidas por la TV salen en todas direcciones. Podemos decir, de una manera general que entre más grande es la televisión, mayor es la fuerza del campo electromagnético que emite y por consiguiente se extenderá más lejos. Por todo esto, recomendamos que las personas (particularmente los niños) al ver la TV se sienten a una distancia donde el nivel de fuerza del campo electromagnético sea máximo de 1 miligauss

Con relación a las terminales de video de las computadoras, podemos decir que aquí el problema es mayor, ya que muchas computadoras tienen pegado el teclado a la pantalla, lo cual, aumenta la dosis de radiación. Además de estar exactamente al nivel de la cabeza. En estos casos, recomendamos que el operador esté al menos a un metro de distancia de la terminal de video para evitar riesgos y que el nivel electromagnético sea de aproximadamente 1 miligauss. En la actualidad, cada vez son más las compañías que producen computadoras que emiten un nivel bajo de radiación.

Otro punto relacionado con los campos electromagnéticos son las luces fluorescentes. Todos sabemos que son más baratas y duran más que las incandescentes. Es muy importante recalcar que la luz fluorescente, además de producir una luz con espectro mucho más angosto (lo cual, no es bueno biológicamente), produce un campo electromagnético más fuerte. Por ejemplo, si medimos el campo magnético de un foco de 60 wats incandescente, encontraremos a 5 cm de distancia un nivel de 0.3 miligauss. Si valoramos el campo electromagnético a una distancia de 15 cm, veremos que es de .05 miligauss. En cambio, si hacemos lo mismo con un foco fluorescente, veremos que a 5 cm de distancia un foco de 10 wats produce un campo electromagnético de 6 miligauss y a 15 cm, el campo es de 2 miligauss; fuera del rango de seguridad desde el punto de vista biológico.

En los estudios que hicimos hace algunos años en el Programa de Estudios de Medicinas Alternativas de la Universidad de Guadalajara hemos corroborado que un reloj eléctrico produce un campo magnético sorprendentemente alto por el pequeño motor eléctrico que lo activa. Hemos visto que un reloj eléctrico común en la mesita de noche de la habitación produce un campo magnético de 5 a 10 miligauss a 70 cm de distancia, es decir, directamente sobre la cabeza del propietario. Por lo cual, recomendamos que se usen relojes de baterías.

Los secadores comunes de pelo, producen en general un campo magnético muy fuerte. Por ejemplo, uno de 1200 wats produce a 15 cm de distancia, un campo de 50 miligauss. Para una persona que lo usa diario sólo para secar su pelo, tal vez, la dosis no es muy alta, pero hay reportes preliminares de que las estilistas que los usan diario durante varias horas, tienen una incidencia de cáncer de senos más alta que la del público en general.

Con relación a los calentadores eléctricos, podemos decir que la mayoría de ellos producen un campo de 23 miligauss a 15 cm y algunos más modernos que se colocan en los techos llegan a producir un campo de 10 miligauss en el cuarto entero!

Los hornos de microondas ofrecen el mismo problema que las computadoras en lo que se refiere a la emisión de campos electromagnéticos. No existe un nivel seguro de exposición a las microondas determinado todavía, por lo cual, les recomendamos a los usuarios, revisarlos regularmente para evitar la liberación anormal de radiación y recalcamos que no deben acercarse al horno de microondas mientras esté funcionando.

En nuestros días, tenemos una gran variedad de aparatos radiotransmisores, los cuales, anteriormente sólo utilizaban gentes que los necesitaban para poder trabajar como la policía, bomberos, etc. Ahora, tenemos radio CB, teléfonos inalámbricos, teléfonos celulares, sistemas de seguridad de casas y oficinas, juguetes de control remoto y tantos otros aparatos. El Dr. Samuel Miham del Departamento de Salud del Estado de Washington ha reportado una incidencia de leucemia mucho mas alta entre los operadores amateur de radio que el público en general. Por lo cual, se recomienda que todos estos aparatos se utilicen únicamente cuando sea necesario y por el período más corto posible de tiempo.

Como todos sabemos, en la actualidad nos estamos enfrentando a enfermedades que eran desconocidas hace algunos años. También se ha visto que muchas enfermedades que consideraban erradicadas, están regresando. Los nuevos paradigmas de la ciencia nos pueden dar algunas claves para conocer el surgimiento de estas enfermedades y la reaparición de las consideradas erradicadas. En teoría, una enfermedad que aparece de ninguna parte, puede estar causada por un cambio genético en un microorganismo preexistente (una bacteria o un virus) que produce nuevas características patológicas.

Por otro lado, algunos investigadores consideramos que lo que sucede es que el debilitamiento del campo magnético de la Tierra y el exceso de otros campos electromagnéticos en otras frecuencias, está causando que la resistencia inmunológica de la humanidad disminuya gradualmente.

Se puede agregar al debate de los campos electromagnéticos y la salud, una relación interesante entre la enfermedad de Alzheimer y la exposición a los mismos. En un congreso reciente realizado en Minneapolis, el investigador Joseph Sobel de la Universidad del Sur de California reportó sobre tres estudios que demuestran lazos dramáticos entre la exposición en el lugar del trabajo a fuertes campos electromagnéticos y un riesgo posterior a la enfermedad degenerativa del cerebro. Los sujetos a exposiciones altas fueron 3 veces más propensos a desarrollar la enfermedad de Alzheimer que la gente que no trabajaba alrededor de campos eléctricos. Dos de estos estudios se realizaron en Finlandia, otro en Los Angeles. Se incluyeron 386 pacientes y 475 sujetos de control.

Cada vez son más los gobiernos que toman acción concreta en informar a la ciudadanía sobre los efectos de los campos magnéticos. Por ejemplo, el Departamento de Servicios de Salud del Estado de California publicó un estudio llamado Los campos magnéticos y eléctricos: mediciones y posibles efectos en la salud humana. También existe un protocolo para la medición de los campos magnéticos de 60 Hertz en las casas.

Por el Dr. Héctor E. Solórzano del Río.
Presidente de la Sociedad Médica de Investigaciones Enzimáticas, A.C. y Coordinador de los Diplomados en Medicinas Alternativas de la Universidad de Guadalajara


http://elnuevodespertar.wordpress.com/2012/03/02/efectos-biologicos-de-los-campos-electromagneticos/

viernes, 2 de marzo de 2012

¿Conoces la tradición rumana de celebrar el Martisor?


Celebrar la llegada de la primavera y el renacimiento de los campos, de los animales y del amor. Así se podría resumir la razón de ser del Martisor, una celebración tradicional de Rumanía que tiene lugar cada 1 de marzo.

Su nombre viene de la palabra ‘martie’, que en rumano significa marzo y se trata de una tradición muy antigua, milenaria según han demostrado algunas investigaciones arquelógicas.

Cada primer día de marzo, los rumanos se regalan amuletos que elaboran ellos mismos o bien compran en el comercio establecido. Los amuletos consisten en enlazar dos cordoncios rojo y blanco, que simbolizan el invierno y la primavera, y que protegen de los malos espíritus. Algunos tienen pequeñas figuras en forma de sol, estrella, flores, hojas, abejas, corazones, herraduras, entre otros.

El intercambio de estos amuletos es una muestra de cariño, amistad y respeto. Habitualmente los hombres compran flores y se las regalan, con el amuleto, a las mujeres y a los niños, que portan los amuletos en la solapa o en el lado izquierdo del cuerpo durante varios días. Una hermosa tradición que han traído los inmigrantes rumanos que viven en España para festejar la alegría de la llegada de la primavera cada mes de marzo. www.redinmigrante.es

martes, 28 de febrero de 2012

Caza de migrantes y gestión del clasismo.


Mensualmente, miles de personas que han sido utilizadas, por quienes se han enriquecido, como mano de obra barata están pasando por los espacios oscuros del estado: comisarías, centros de internamiento para extranjeros, etcétera. Para que esto ocurra, las policías locales, autonómicas y estatales han recibido instrucciones para dedicarse no solo a recaudar más dinero con las multas, sino que también, tal y como se ha constatado por diversos organismos internacionales, a establecer controles racistas deteniendo a las personas por tener determinados rasgos étnicos o idiomáticos. Para que esto ocurra, las instituciones ponen cada vez más trabas para extender el derecho a la ciudadanía a quienes en otro momento nos interesó que formaran parte, siempre en condiciones de inferioridad, de nuestra sociedad.

Esta actividad o, mejor dicho, esta política de caza y captura del inmigrante para su expulsión no es nueva y responde a un racismo institucional bien organizado. Es simplemente una de las formas de gestionar el clasismo en nuestra sociedad. Las política de persecución, reclusión y expulsión se endurece no con toda la población migrante, sino con aquella masa de migrantes que antes reclamó el mercantilismo como fuerza de trabajo precaria y, ahora, es tan solo excedentaria. Pero además, estas políticas policiales se complementan con políticas informativas para inculcar en quienes llegaron los últimos y han conseguido «asentarse» la idea de que «todo está muy mal» para que sirvan de canal de formación de opinión en sus países y eviten la tentación de que sus connacionales emigren hacia aquí.

Las consecuencias de estas políticas son nefastas para quienes las padecen y son, sobre todo, un factor de quiebra definitivo de los derechos básicos que habrían de asistir a toda persona. Uno de los muchos ejemplos que hemos de denunciar hasta que se cierren es la existencia de auténticos Guantánamos o «Centros de Internamiento para Extranjeros» (CIE), concretamente nueve, en ciudades como Madrid, Barcelona o Málaga, donde cada año miles de hombres, mujeres y menores son recluidos para ser expulsados, viviendo durante largos periodos de tiempo en condiciones similares a una cárcel (sin haber perpetrado delito alguno), solo que sin las infraestructuras adecuadas por ser de «estancia temporal», enfrentándose a abusos, falta de asistencia médica y desamparo legal.

Estos centros cada vez están más hacinados y en ellos se han dado situaciones muy dramáticas como fruto de las condiciones de reclusión en las que se encuentran las personas en ellos confinadas: muertes, malos tratos y tortura, motines, etcétera. Pero estas personas no interesan a nadie. Les pase lo que les pase, el racismo institucional tendrá mecanismos para invisibilizarlo e incluso para perseguir a quienes lo denunciemos. Para el estado son basura social que hay que eliminar, expulsar o simplemente exterminar. No están registradas, no son reciclables, son prescindibles, hay que hacerlas desaparecer como sea.

" Estas personas no interesan a nadie. Les pase lo que les pase, el racismo institucional tendrá mecanismos para invisibilizarlo e incluso para perseguir a quienes lo denunciemos".

César Manzanos Bilbao, profesor de Sociología de la Universidad del País Vasco.
http://maes.blogfree.net/?t=3956275

lunes, 27 de febrero de 2012

Racismo, más allá de lo coyuntural.


El racismo es una vulneración de los derechos humanos

El racismo crece en Europa. Italia y Hungría son dos ejemplos de cómo una ola de odio y xenofobia se ha instalado en el viejo continente. La crisis exacerba el recelo contra quienes vienen a "quitarles los suyo." En Italia, hace unas semanas, un florentino de la extrema derecha mató a dos vendedores ambulantes de origen senegalés e hirió a otros tres. Después se quitó la vida. Dos días antes, en Turín, medio centenar de personas arrasaron un campamento de gitanos. Los recortes, el futuro incierto, el miedo, el odio y una crueldad inhumana se mezclan en una coctelera de consecuencias trágicas.

"Se difunde la idea según la cual la inmigración no es sostenible, que un extranjero nos quita el trabajo, la cita en el médico o la plaza en la guardería", explica Grazia Naletto, autora de Crónicas del racismo cotidiano, una investigación sobre el racismo en Italia entre los años 2009 y 2011. "Sólo el 2 ,3% de los extranjeros que residen en Italia han alcanzado la edad de jubilación. Esto significa que pagan impuestos y cotizan. Dan más de lo que reciben", concluye Grazia. En Francia, Sarkozy seduce al electorado de extrema derecha con medidas que dificultan a los inmigrantes extracomunitarios acceder a la educación. La intención es arrancar votos al partido xenófobo de ultraderecha, Frente Nacional, al que Jean-Marie Le Pen ha puesto de nuevo en la parrilla electoral, con un lavado de cara aunque no de fondo ni de conciencia.

Pero no hay que irse al país de "la libertad, la igualdad y la fraternidad" para ver cómo se mira al inmigrante por encima del hombro. En España hay quienes se niegan a llevar a su hijo al colegio público porque "está lleno de inmigrantes", o que con los inmigrantes en las aulas "el nivel de la educación es muy bajo." Con estos argumentos, la sociedad española excluye a un sector social que ha contribuido al crecimiento del país, además de marginar y demonizar a la educación pública, uno de los pilares del estado social de estos últimos 30 años. Otra de las formas de más de fomentar la educación privada y concertada.

Pero el racismo es una vulneración de los derechos humanos que no sólo se da en países donde el color de la piel predominante sea el blanco. En una campaña contra el racismo que se ha difundido en la televisión mexicana, y que se puede ver a través de internet, unos niños, a los que se les pone frente a dos muñecos, uno de ellos es de color blanco y otro de color negro, asocian al blanco con lo guapo y lo bueno, mientras que el muñeco de color negro es señalado como el feo, el peligroso y el que menos gusta a los niños, a pesar de que muchos de ellos tienen un color de piel oscura. Cometarios como: "no me da confianza", "ese muñeco es malo porque está café" o "me gusta el blanco porque sus ojos están bonitos y su raza también", son algunos de los razonamientos a los que llegan estos niños que apenas superan los 6 o 7 años.

Esto da una idea de cómo los estereotipos culturales creados a partir del color de la piel son determinantes en la percepción que los niños tienen de los muñecos y por extensión de las personas. No cabe duda que estos patrones de pensamiento se extienden al resto de la sociedad. Esta campaña no es más que un claro ejemplo de cuánto trabajo queda por hacer con respecto al racismo y a la xenofobia. Aunque la coyuntura ha intensificado el racismo en algunos lugares, la cultura y la educación influyen aún más en el rechazo a personas de otros orígenes o etnias, lo que perpetúa estereotipos y desigualdades sociales que algunos justifican con una supuesta superioridad "racial", aunque la única raza es la humana.

 David García Martín

jueves, 23 de febrero de 2012

África, condición global.


Sostiene Nancy Fraser que la justicia es la virtud fundamental de toda sociedad, aquella que debe garantizar las condiciones para el correcto desarrollo de todas las demás. Según la autora de Escalas de justicia, una sociedad es justa cuando no hay explotación y existe un buen equilibrio entre razón, coraje y moderación. La justicia también implica reconocer a todos los ciudadanos como miembros de un único universo moral, otorgarles un idéntico trato de igualdad y ofrecerles los mismos canales de expresión en la esfera pública. Si es cierta, pues, esta superioridad de la justicia en el panteón de las virtudes públicas, la pregunta ante toda acción política o social debería ser, en primer lugar, "¿es justa?".

Recolocar la justicia en el centro del debate público es útil para analizar los efectos de una política económica que tiene en la austeridad su único principio político, porque una sociedad puede ser eficiente pero terriblemente injusta. La centralidad de la justicia para el orden social también debe servir para denunciar un sistema judicial que en las últimas semanas, sino meses, ha dado claras muestras de arbitrariedad en el juicio de la corrupción y los abusos de poder, intensificando el descrédito de las instituciones y hundiendo aún más a los ciudadanos, principales pagadores de la crisis, en la impotencia y la desolación.

En el interesante ensayo Theory from the South, or How Euro-America is evolving toward Africa, Jean y John Comaroff defienden la tesis de que Europa y Estados Unidos se están africanizando. Lejos de constituir un rasgo coyuntural relacionado con el actual contexto económico, el aumento de la pobreza, la proliferación de la corrupción política y la creciente imprevisibilidad de las estructuras sociales y económicas en Europa serían síntomas de una tendencia más de fondo hacia una cierta africanización del mundo, que tendría sus raíces en la colonización y, más recientemente, en la liberalización de los mercados y la globalización.

Históricamente, Europa ha mirado a África con desdén y bajo el prisma unívoco de la violencia, el racismo, la pobreza o las economías informales, ignorando las formas alternativas de modernidad que en África asumían el legado europeo y lo reinterpretaban junto a muchas otras influencias, dando lugar a sus propias cosmovisiones y a una rica producción literaria, científica y cultural. A pesar de la constante interrelación con Europa, la negación de África como actor propio en el mundo, es la que no ha permitido ver que, en muchos aspectos, el continente africano está anticipando las formas políticas y económicas que marcarán el futuro de Occidente. Existen muchos ejemplos: desde la creciente diversidad de las sociedades europeas que nos aproxima a la larga trayectoria multicultural de las poscolonias, hasta unas periferias urbanas que, sumidas en la segregación social o el simple abandono fruto de la especulación, empiezan a mostrar preocupantes similitudes con grandes urbes africanas. El aumento de la xenofobia es una muestra más del creciente "deseo de apartheid" en el mundo, como lo denomina Achille Mbembe.

Pero si en algo África está siendo verdaderamente premonitoria es en los efectos políticos, sociales y morales del capitalismo contemporáneo. El continente africano es el campo de pruebas privilegiado de nuevas formas de la economía global, guiadas por la desregularización y la flexibilidad ilimitada, fruto de una historia en la que el mercado nunca ha coexistido con un sistema democrático fuerte. Mientras en el resto del mundo la entrada de capital global disminuía en el 20% en 2008, en África aumentaba en el 16%, encontrando vía libre para realizar sus operaciones sin ningún tipo de control. La rampante corrupción en todas las esferas de gobierno y sistemas legales poco fiables han dejado un vacío que ha permitido experimentar con todo tipo de formas de explotación. El resultado es la exclusión de una gran parte de la población del mercado de trabajo que hace que, para muchos, el problema ya no sea el ser explotado, sino el no tener ni siquiera la posibilidad de serlo. La incertidumbre de jóvenes y clases medias, la inseguridad y la forzada movilidad de muchos ciudadanos ya no son patrimonio exclusivamente africano y confirman el abandono de la preocupación por la justicia. La música empieza a resultar extraordinariamente familiar.

Judit Carrera es politóloga.
http://ccaa.elpais.com/ccaa/2012/02/22/catalunya/1329937788_761256.html

lunes, 20 de febrero de 2012

El ex esclavo que envió una carta a su antiguo amo.


Tras el fin de la Guerra Civil americana, miles de esclavos fueron liberados por sus amos y les ofrecieron la oportunidad de empezar una nueva vida como hombres y mujeres libres.

Después de ello, muchos terratenientes se habían encontrado en la dificultad de hallar personal adecuado para atender sus tierras y casas, lo que les hacía recurrir a sus sirvientes ya libres para ofrecerles de nuevo su puesto de trabajo en unas mejores y más dignas condiciones. El antiguo amo de Jourdon Anderson era uno de ellos y había escrito a este solicitándole que volviese a prestar servicios para él.

Pero Jourdon ya era un hombre libre y vivía como tal. Se había trasladado junto a su mujer, Mandy, y sus hijos hasta la población de Dayton (Ohio), un lugar en donde les llamaban 'Señores Anderson', sus pequeños podían acudir a la escuela y, además, cobraba un sueldo de 25 dólares mensuales por realizar su trabajo.

Todo ello se conoce gracias a una carta que remitió el 7 de agosto de 1865 a su antiguo amo, el Coronel P.H. Anderson, como contestación a la oferta para que volviese a trabajar bajo sus órdenes.

Había estado a su servicio a lo largo de 32 años, a los que debían sumarse los 20 que estuvo su esposa Mandy. Fueron años de despotismo y malos tratos por parte del amo, pero en esta nueva etapa prometía la mejora de condiciones laborales.

La misiva de Jourdon estaba hábilmente redactada, lo que ha hecho sospechar que no fue escrita directamente por él, sino por otra persona con unas bases de cultura superiores a las que se le suponía a un ex esclavo de raza negra en pleno siglo XIX.

En la carta agradecía el ofrecimiento que le realizaba su antiguo amo, pero le indicaba lo bien que le iban las cosas desde que había recuperado la libertad un año atrás, y recordaba algunos pasajes vividos durante los años que sirvió como esclavo, recordando que en todo ese tiempo no había percibido pago alguno por sus servicios.

(…) Me interesa especialmente saber cuál es su oferta. Me va razonablemente bien aquí: gano 25 dólares al mes, con provisiones y comida; tengo un hogar cómodo para Mandy (la gente le llama Señora Anderson) y los niños, Milly, Jane y Grundy, van a la escuela y aprenden mucho; el profesor dice que Grundy tiene cabeza para ser predicador. Van a la escuela dominical, y Mandy y yo vamos a la iglesia con regularidad. Nos tratan amablemente; a veces oímos a otros decir: "Esa gente de color era esclava en Tennessee". Los niños se sienten heridos cuando lo oyen, pero yo les digo que no era ninguna desgracia en Tennessee pertenecer al coronel Anderson. Muchos negritos hubieran estado orgullosos, como yo lo estaba, de llamarle amo. Ahora, si quisiera escribirme para decirme la paga que me daría, podría hacerme mejor a la idea de si me conviene volver. (…)

Uno de los momentos más impactantes de la carta es cuando le solicita que le abone todo lo adeudado por tantos años de trabajo sin recompensa:

(… ) Le serví fielmente durante treinta y dos años, Mandy durante veinte. A 25$ al mes para mí, y 2$ por semana para Mandy, nuestras ganancias ascenderían a 11.680 dólares. Sume a esto los intereses por el tiempo que ha tenido retenidas nuestras pagas y reste los gastos de vestirnos y las tres visitas del médico para mí, además de sacar un diente a Mandy, y el resultado mostrará lo que en justicia merecemos. Por favor, envíe el dinero a través de Adams Express, a la atención de V. Winter, esq, Dayton, Ohio. Si no nos paga por el trabajo que desempeñamos fielmente en el pasado, poca fe podemos tener en sus promesas para el futuro. Confiamos en que el buen Dios haya abierto sus ojos para ver los males que usted y sus padres nos han causado a mí y a los míos, haciéndoles trabajar duramente durante generaciones sin recompensa. Aquí cobro mi paga todos los sábados por la noche, pero en Tennessee no había más día de paga para los negros del que había para vacas y caballos. Seguramente, algún día, aquellos que privaron a los jornaleros de sus pagas tengan que devolvérselas. (…)

Hacia el final de la carta habla de las violaciones que sufrieron dos mujeres por parte de los "jóvenes amos" y de su temor a que se repitiese lo mismo con sus otras dos descendientes.

(…) Cuando responda esta carta, por favor explíquenos si habría alguna seguridad para mis hijas Milly y Jane, que han crecido y son dos jóvenes bien parecidas. Sabe lo que ocurrió con Matilda y Catherine. Preferiría quedarme aquí y pasar hambre - incluso morir, si fuera preciso - que llevar la vergüenza a mis hijas por la violencia y vileza de sus jóvenes amos. Por favor, aclárenos también si se han abierto escuelas para niños de color en su vecindario; mi mayor deseo es dar a mis hijos una educación, y lograr que sean jóvenes virtuosos. (…)

Para acabar la carta, manda un saludo para George Carter y le insta a que le dé las gracias de su parte por haberle quitado la pistola al Coronel Anderson cuando este le estaba disparando.

Nada se sabe de si llegó a percibir el pago de sus honorarios como esclavo con carácter retroactivo, pero lo que sí es seguro es que Jourdon Anderson no aceptó la oferta de volver a trabajar para su antiguo amo, ya que sus restos permanecen enterrados en el Woodland Cemetery en Dayton.

A pesar de que la carta lleva circulando por la red desde hace varios años (hay publicaciones de 2004), hasta ahora no ha llegado a ser ampliamente conocida por los internautas. Numerosas son las webs que señalan que se trata de un fake (bulo), pero los defensores de la veracidad de dicha carta aportan la publicación que realizó el New York Daily Tribune, el 22 de agosto de 1865, en el que se hizo eco de dicha carta.


http://es.noticias.yahoo.com/blogs/cuaderno-historias/el-ex-esclavo-que-envi%C3%B3-una-carta-su-124851717.html