miércoles, 2 de mayo de 2018

Detener inmigrantes en Portugal: romper el silencio.



En los últimos años, los centros de detención de migrantes han proliferado en Europa y en el mundo, de forma paralela a la proliferación de fronteras, internas y externas, y de dispositivos para gestionar la movilidad humana, filtrarla y seleccionar quién va a ser excluido o excluida, en ocasiones de forma temporal, en otras de forma permanente, de nuestras sociedades. Sin embargo, el que es incluido o incluida, frecuentemente es expuesto a la violencia y la explotación, sin garantía de derecho.
En Portugal, la práctica de confinar a las personas debido a su estatus de migración es relativamente reciente. La inauguración del primer centro de detención —denominado Unidade Habitacional de Santo António (UHSA – Unidad Habitacional de San Antonio)—, en la ciudad de Porto, se remonta a 2006. Desde entonces, fueron inaugurados otros cinco centros de instalação temporária (CIT – centros de instalación temporal) dentro de los principales aeropuertos nacionales, como Porto, Lisboa, Faro, Funchal y Ponta Delgada.
En estos centros, se encuentran personas con historias y recorridos diversos: solicitantes de asilo —incluyendo aquellos que piden asilo en los aeropuertos, que pueden ser retenidos mientras se resuelve el proceso por un periodo máximo de 60 días—, mujeres huyendo de situaciones de violencia doméstica —pueden requerir el permiso de residencia siempre que el Ministerio Público interponga una demanda de acusación contra el agresor—, personas que vienen de una prisión —condenados con la pena de ser expulsados, aunque, con las últimas alteraciones de la Ley de Inmigración realizadas en septiembre de 2017, fueron reestablecidos los límites a la expulsión administrativa— y otras que estuvieron viviendo y trabajando en Portugal durante muchos años.
Muchas de las personas detenidas vienen de excolonias portuguesas como Brasil y Cabo Verde, lo que demuestra como estas instituciones incorporan y reproducen un poder colonial —además de ser racista y heteropatriarcal—. Al contrario de otros países europeos, en Portugal los niños y niñas pueden quedarse retenidos con sus progenitores durante los 60 días que prevé la ley en vigor.
La mayoría de los presos se quedan mentalmente perturbados, algunos de ellos se intentaron suicidar y otros intentaron huir de aquel infierno, pero no había cómo escapar
Hussaini, refugiado de Pakistán que huyó de la guerra de los talibanes, nos cuenta su historia. A través de ella se perciben las condiciones a las que son sometidas las personas de los centros de detención y la forma violenta y represiva con la que son tratadas por las autoridades: “La policía nos golpeó en Porto. Pedimos asilo y un policía nos dijo que ‘no había asilo en Portugal’. Yo dije: ‘Déjenme ir a cualquier otro sitio, porque necesito protección internacional’. Me llevaron esposado a la prisión, como si fuese un criminal. Me pusieron en una celda pequeña y allí pasé una noche, sin ningún tipo de comodidad o comida. A la mañana siguiente me llevaron al tribunal, pero el juez decidió ponerme en el centro de detención de Porto durante dos meses, sin haber cometido ningún crimen, solo porque no tenía los documentos en regla. Nunca hice nada malo, era solo un refugiado. Me trataron muy mal en el centro de detención”.
“No había condiciones, ni comida decente, no conseguíamos dormir bien, no había cómo lavar nuestra ropa, ninguna actividad en la que participar para pasar el tiempo y sobrevivir de alguna manera —continúa Hussaini—. No había forma de salir, no podíamos contactar con abogados, amigos o familiares que nos apoyasen, para que pudiéramos salir de aquel infierno. Me quedé completamente desorientado, perdí mis esperanzas y deseos. No había futuro frente a mí, parecía que estaba ciego. No podía oír nada, no conseguía decir apenas nada, no tenía cómo luchar por nuestros derechos. La mayoría de los presos se quedan mentalmente perturbados, algunos de ellos se intentaron suicidar y otros intentaron huir de aquel infierno, pero no había cómo escapar. Estaban afligidos mentalmente, la mayoría de los detenidos estaban completamente perdidos. Nunca había visto refugiados tratados de esta manera. Asilo quiere decir protección, no ser puesto en un infierno. No hay ley que legitime retener a los refugiados en un ambiente de prisión como aquel. Pues, toda la gente quiere vivir con sus propias aspiraciones, deseos y esperanzas. Nadie tiene el derecho de arrebatarle los objetivos y las esperanzas a quien quiera que sea”.
Las estadísticas nacionales a cerca de las personas detenidas en Portugal son poco claras. El último Informe de Inmigración, Fronteras y Asilo dice que, en el año 2016, aumentaron significativamente las actividades de identificación de ciudadanos extranjeros en situación irregular —a través de un incremento en las acciones de inspección y de fiscalización—, lo que llevó a establecer 835 procesos de alejamiento coercitivo del país.
En 2016 fueron deportadas 375 personas de Portugal, según el Informe de Inmigración, Fronteras y Asilo
Trescientas setenta y cinco personas fueron efectivamente alejadas, es decir, deportadas —un 3,3 % más que en 2015—, teniendo a la mayoría de ellas detenidas (solo en la UHSA fueron detenidas 187 personas a lo largo del 2016). Es significativo señalar que, en muchos casos, estas personas habían sido previamente encarceladas en instituciones penitenciarias o, como dice el mismo informe, “asociadas a criminalidad grave y/o violenta en todo el territorio nacional”, confirmando el fuerte vínculo entre los dos sistemas, penitenciario y la detención administrativa.
Las políticas de inmigración promueven la criminalización de quien denuncia, mediante su subordinación, las desigualdades sociales promovidas por los Estados. Queriendo dirigir la atención para las cuestiones de género, las estadísticas europeas, así como varios estudios, demuestran una mayor criminalización y encarcelamiento de ciudadanas extranjeras por los sistemas judiciales.
Además, como se verifica en Portugal, las penas aplicadas a los ciudadanos y ciudadanas extranjeros son mayores de las aplicadas a quienes tienen la nacionalidad portuguesa, a pesar de que varios estudios comprobaron la matriz racista de este fenómeno verificando que las personas con nacionalidad extranjera cometen menos crímenes.
Es importante destacar cómo los nacionalismos se alzan en una base patriarcal, otorgando especificidades en la construcción social de la mujer inmigrante. La interseccionalidad sobre esta cuestión se interpone para que sea posible percibir cómo las diferentes formas de opresión con base en el género, clase, raza, etnia, lugar de origen, sexualidad, entre otras categorías de identidad, definen las experiencias de las mujeres de nacionalidad extranjera.
Portugal sea uno de los países de Europa con mayor número de mujeres de nacionalidad extranjera en las prisiones
En Portugal, y especificando las mujeres de terceros países en las prisiones, la tasa de encarcelamiento, desde 2000, ha crecido considerablemente, situándose en los últimos años entre el 24 y el 25%. De ahí que Portugal sea uno de los países de Europa con mayor número de mujeres de nacionalidad extranjera en las prisiones. Según las estadísticas más recientes de la Dirección General de los Servicios Penitenciarios, correspondientes al tercer trimestre de 2016, el 24,74% de las mujeres presas son de nacionalidad extranjera, siendo, de esta cifra, un 53,8% de países africanos, principalmente de Cabo Verde, que es el país con mayor representación, con un 29,9%. Alrededor de un 20% provienen de países de América Latina, de entre las cuales un 15,4% son brasileñas. La tasa de mujeres extranjeras en prisión preventiva es altísima, situándose en un 41,5% y constituyendo más del doble, comparándola con la tasa de mujeres portuguesas en prisión preventiva, que es de un 18,1%.
Varios estudios demuestran, además, que la tendencia es aplicar penas mayores a las mujeres en comparación con las penas aplicadas a hombres de nacionalidad extranjera, ante el mismo tipo de crimen
Dentro de las prisiones femeninas, los dispositivos de control y castigo son sesgados por las nociones de género, sexualidad, etnia, lugar de origen, entre otras marcas de identidad, particularizando la experiencia de las mujeres de nacionalidad extranjera encarceladas. El sistema judicial, de la misma manera, reproduce nociones hegemónicas de femenino y feminidad en la forma de castigar a las mujeres. La tendencia es hacia una mayor exclusión y discriminación, reproduciendo así el racismo institucional. Por ejemplo, la aplicación de la prisión preventiva, la dificultad o casi imposibilidad de obtener salidas precarias, para algunas mujeres aumenta por la dificultad de la lengua, el desconocer las leyes y la desconfianza del sistema judicial que normalmente las persigue, la falta de visitas y el extremo aislamiento. Varios estudios demuestran, además, que la tendencia es aplicar penas mayores a las mujeres en comparación con las penas aplicadas a hombres de nacionalidad extranjera, ante el mismo tipo de crimen.
Las políticas de control de fronteras y de inmigración nos lleva a cuestionarnos los discursos y prácticas anclados en nociones de nación, identidad nacional, territorio nacional, frontera, ciudadanía. La idea de nación, esa comunidad imaginada, se construye y se (re)produce a través de narrativas que intentan llevar la idea de pertenecer a un determinado territorio por determinado grupo de población regulado por un aparato de estado.
Estas lecturas se basan en una noción de cultura monolítica y de ficción, que subyace a los procesos de construcción de identidad nacional y sirven a los propósitos de legitimar el poder del estado, especialmente en lo que le concierne a la libre entrada, circulación y permanencia de personas en lo que es definido como territorio nacional. De esta manera, el control de las fronteras y de la población que hay dentro de ellas es una necesidad intrínseca a la existencia de esta formación político-ideológica de estado-nación.
La construcción de identidad nacional se establece a través de procesos de alteridad excluyente que derivan en racismo y xenofobia muy necesarios para mantener el orden político económico, pues naturalizan las desigualdades sociales eximiendo a las autoridades políticas y legitimando la represión y violencia del estado. La diversidad cultural intrínseca a cualquier sociedad es ignorada.
La producción de la diferencia como negativa y la construcción del otro hostil se refleja en las políticas de inmigración y de control de las fronteras, en los media y en las instituciones. Producir de forma simbólica personas de segunda, deshumanizar a determinados grupos y personas, sirve para sustentar la jerarquía necesaria y mantener el orden político y económico capitalista, colonialista y heteropatriarcal.



https://www.elsaltodiario.com/mapas/cie-carceles-mujeres-portugal#

viernes, 23 de marzo de 2018

Dirigentes indígenas filipinos son víctimas de persecuciones.



El asesinato de Ricardo Mayumi, uno de los lideres indígenas del Movimiento de los Campesinos Ifugao ha generado zozobra y terror en la población así como grandes críticas a nivel internacional contra Filipinas, debido a la persecución constante a dirigentes contrarios al gobierno.

Mayumi, quien se desempeñaba como activista indígena supuestamente fue asesinado por oponerse a un proyecto de construcción de una presa eléctrica. Su muerte pone en evidencia la atmósfera cada vez  más hostil a la que tienen que enfrentarse a diario los activistas filipinos, informaron miembros del movimiento.

Indicaron además, a través de un comunicado, que Mayumi al igual que otros dirigentes recibieron amenazas de muerte. Sin embargo, las autoridades no han dado declaraciones acerca de las causas de su muerte y expresaron que están llevando a cabo las investigaciones.

De acuerdo a los parlamentarios de la Asociación de los Países del Sur de Asia (Asean) y la Asociación a favor de los Derechos Humanos (APHR), Mayumi fue encontrado el 2 de marzo en su vivienda, ubicada en la provincia de Ifugao con un disparo. Por ello, instaron a las autoridadesinvestigar el hecho.

Eva Kusuma Sundari, consejera de la Aphr manifestó su preocupación porque el Gobierno en Manila parece estar en contra de proteger los defensores de los derechos humanos.

Por su parte, Victoria Tauli-Corpuz, relatora de la Organización de Naciones Unidas de las comunidades indígenas, negó la acusación del gobierno de pertenecer al grupo miliciano maoísta y resaltó que teme por su seguridad y la de otros activistas de la nación.

La mayor tasa de mortalidad de los defensores del ambiente en 2017 es la de Filipinas. Según las estadísticas reseñadas por la ONG Británica Global Witness, de las casi 200 muertas en el mundo de activistas en 2016, una quinta parte ocurrió en suelo filipino.

El gobierno filipino declaró una medida administrativa contra 600 indígenas como terroristas por arriesgar su vida, a diario para defender sus derechos.

Contexto

Indígenas de la isla filipina de Mindanao exigen la desmilitarización de sus tierras ancestrales.

El pueblo Lumad, es la denominación o nombre colectivo de las 18 tribus que viven en las ricas áreas de Mindanao.

Debido a la presencia de grupos insurgentes, los Lumad luchan por su hogar en medio de un conflicto armado que ha llevado la muerte a sus habitantes.

La ONU ha documentado en los últimos años los asesinatos de líderes, activistas y pobladores, incluidos niños. También se reportaron ataques a escuelas tribales y maestros.

https://www.servindi.org/actualidad-noticias/13/03/2018/dirigentes-indigenas-filipinos-son-victimas-de-persecuciones

miércoles, 21 de marzo de 2018

Engaño y destrucción detrás de la definición de bosque de la FAO.



Durante décadas, el Movimiento por los Bosques Tropicales (WRM, por su sigla en inglés) ha exigido a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que revise urgentemente su definición de bosque, ya que esta en gran medida beneficia a los intereses de las empresas de plantaciones de monocultivos industriales de árboles.

La definición de la FAO reduce un bosque a cualquier área cubierta por árboles. Y, por tanto, esta definición descarta otras formas de vida, así como la diversidad biológica, cíclica y cultural que define a un bosque en una interconexión continua con las comunidades que dependen de los bosques.

Esta definición reduccionista también permite que las empresas responsables de decenas de millones de plantaciones industriales de rápido crecimiento cuenten sus monocultivos como “bosques plantados”. Las estadísticas forestales de los países cuentan estas plantaciones industriales como “bosques”, a pesar de todos sus impactos sociales y ambientales que han sido ampliamente documentados alrededor del mundo.

La organización de las Naciones Unidas (ONU) declaró el 21 de marzo como el Día Internacional de los Bosques en 2013. Para el WRM, este día ha sido una oportunidad más para denunciar la engañosa definición de bosques de la FAO.

Ya en 2009, el WRM denunció en su Boletín 141 que:

“la definición de bosque no es un tema académico o lingüístico: es un tema político que en los hechos tiene graves consecuencias sociales y ambientales. Definir las plantaciones como bosques otorga poder al sector empresarial –particularmente a las empresas de plantaciones– y debilita a las comunidades locales que se les oponen para proteger sus medios de vida. Al no aceptar un cambio en su definición, la FAO continúa contribuyendo a esto”.

Actualmente, la definición de la FAO sigue siendo la definición de bosque más utilizada. Sirve como guía para las definiciones nacionales de bosques en todo el mundo -como lo denunciamos en una Carta Abierta en 2017. También es la referencia en los ámbitos internacionales, tal como las negociaciones sobre el clima de la ONU.

Debido a que el Acuerdo de París adopta la definición de bosques de la FAO, la promoción de las plantaciones industriales se está encubriendo con la imagen positiva que tienen los bosques
El Acuerdo de París de 2016, de las Naciones Unidas, promueve la expansión de las plantaciones de monocultivos de árboles a través de diferentes medios. Las plantaciones de árboles están siendo promovidas para los denominados sumideros de carbono, dudosos programas de reforestación o restauración están siendo introducidos y la madera está siendo promocionada como fuente de energía para reemplazar a los combustibles fósiles. Debido a que el Acuerdo de París adopta la definición de bosques de la FAO, la promoción de las plantaciones industriales se está encubriendo con la imagen positiva que tienen los bosques.

Tal como lo afirmó el WRM, junto con La Vía Campesina, Amigos de la Tierra Internacional y Focus on the Global South, en una Carta Abierta a la FAO en 2014,

“(La definición) no toma en cuenta a los por lo menos 300 millones de mujeres y hombres del mundo entero que, según la FAO, dependen directamente de los bosques para su subsistencia”.

La FAO debería asumir plena responsabilidad por la fuerte influencia que su definición de bosque tiene sobre las políticas económicas, ecológicas y sociales mundiales.



¡Las plantaciones no son bosques!

https://www.servindi.org/actualidad-noticias/21/03/2018/engano-y-destruccion-detras-de-la-definicion-de-bosque-de-la-fao
https://wrm.org.uy/es/files/2018/03/Compilaci%C3%B3n-21-de-Marzo-2018-ES.pdf

martes, 20 de marzo de 2018

Un experimento contamina el mar para saber cómo salvar a los corales.


La acidificación del océano por las emisiones de dióxido de carbono frena el crecimiento .
Los corales están en peligro. A la amenaza que sufren por la subida de temperatura de las aguas por el cambio climático, se suma la acidificación de los océanos. Estos últimos capturan parte de las emisiones de dióxido de carbono que generan los humanos. La acumulación de este gas se traduce en un aumento del pH de los mares que frena el crecimiento de los corales. Así lo confirma el primer estudio de acidificación oceánica realizado en el ecosistema natural de los arrecifes y publicado en la revista Nature.
Hasta ahora todas las investigaciones se habían desarrollado dentro de un laboratorio. En esta ocasión, los científicos han escogido como lugar del experimento una zona de arrecifes en la isla de One Tree, en el sur de la Gran Barrera de Coral. "Si haces el experimento en un laboratorio siempre estás sujeto a la crítica por hacerlo en unas condiciones determinadas y controladas. En el medio natural, no. Hay muchos factores que intervienen como la luz o los organismos", afirma el científico del Instituto de Investigaciones Marinas del CSIC, Xosé Antón Álvarez Salgado.

Para realizar la investigación, se acidificó artificialmente el agua del mar mediante la adición de dióxido de carbono. El objetivo era reflejar las proyecciones que existen para fin de siglo si no se reducen las emisiones de este gas. Los expertos observaron que la calcificación se redujo un 34%, lo que compromete la supervivencia de este tipo de ecosistemas.

Los arrecifes construyen sus esqueletos a partir de la adición de carbonato cálcico. Este proceso se hace más difícil a medida que aumenta la acidez del agua. Xosé Antón Álvarez Salgado señala que el océano está sobresaturado de carbonato cálcico. "Pero a consecuencia de la acidificación esta sobresaturación está disminuyendo. Si sigue bajando, puede que estos organismos no sean capaz de calcificar y lleguen a deaparecer", sostiene.

 Una comunidad saludable de arrecifes de coral en la Gran Barrera.ampliar foto
Una comunidad saludable de arrecifes de coral en la Gran Barrera. DAVID KLINE DKLINE
Los investigadores alertan de que para evitar que los corales desaparezcan solo hay una solución: reducir drásticamente las emisiones de dióxido de carbono. "Nuestros hallazgos proporcionan una evidencia sólida de que la acidificación del océano frenará notablemente el crecimiento de los arrecifes de coral en el futuro a menos que reduzcamos rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero", asegura Rebecca Albright, coautora del estudio e investigadora de la Academia de Ciencias de California.
importante frente a fenómenos naturales: protegen el litoral de los efectos de ciclones y huracanes.
Para Enric Sala, director ejecutivo de Mares Prístinos, un proyecto de National Geographic para proteger los lugares todavía inmaculados de los océanos, la solución pasa por desarrollar una sociedad basada casi en sus totalidad en energías renovables. "Si no lo hacemos, estaremos firmando la sentencia de muerte de los arrecifes de coral tal y como los conocemos y de muchos otras especies y ecosistemas en el planeta", señala el ecólogo marino.

LOS CORALES, FUENTE DE ALIMENTO Y DE INGRESOS TURÍSTICOS

El incremento de la temperatura y de la acidez de las aguas ya han provocado el blanqueamiento y la muerte de más de la mitad de corales de la Gran Barrera de Australia o del mayor arrecife de Japón. Los arrecifes de coral alimentan a millones de personas en todo el mundo, brindan protección costera y generan miles de millones de dólares anuales en ingresos turísticos. La muerte de estos animales supondría una pérdida importante de biodiversidad. Más del 25% de las especies marinas dependen de los arrecifes de coral durante al menos una parte de su vida. Pero la muerte de todos los corales no solo tendría consecuencias graves para la vida marina. Más de 500 millones de personas dependen de los arrecifes de coral para obtener alimentos y protección de la costa. Además, los arrecifes son una barrera

Por: 
https://elpais.com/elpais/2018/03/15/ciencia/

viernes, 16 de febrero de 2018

El rechazo a los inmigrantes une a las derechas en Italia.



Italia acude a las urnas el 4 de marzo en un momento política y socialmente complicado. La crisis migratoria viene a añadirse a la larga lista de problemas estructurales que afectan a la península, desde la frágil situación económica a la inestabilidad institucional. En el mejor de los casos, la cuestión migratoria actúa como un apósito para la eterna fractura norte-sur. Como en tantos países europeos, la inmigración ha protagonizado la campaña electoral. Y como en otros miembros de la Unión Europea —en especial el Grupo de Visegrado, formado por República Checa, Hungría, Polonia y Eslovaquia— el populismo y la xenofobia ganan la partida, echando leña a la hoguera del miedo y la inseguridad de un electorado ya de por sí dispuesto a dejarse arrastrar por el fantasma de la intolerancia. En Italia, es un espectro del pasado que viste camisa negra. Quizá la diferencia clave y no menor es que, a diferencia de los países del centro y este de Europa, donde hierve un sentimiento antinmigración sin inmigrantes, en Italia residen 5,9 millones de inmigrantes, el 10 por ciento de su población.

Italia tiene una tradición compleja y secular de emigración en la que el emigrante es un arquetipo nacional. Sin embargo, en el siglo XXI, la política de inmigración está dominada por una lógica de seguridad casi sin matices. El Gobierno cesante del Partido Democrático ha levantado una muralla legal contra la inmigración mediante el Decreto de Minniti de abril de 2017 que distingue a los demandantes de asilo de los inmigrantes irregulares, prohíbe la apelación a los demandantes rechazados, aumenta los centros de detención e introduce el trabajo voluntario para los solicitantes. En 2017, el número de llegadas a Italia se redujo un 35 por ciento respecto a 2016, en gran parte por la política de externalización de fronteras con Libia (y recientemente con Sudán), fuertemente contestada por defensores de los derechos humanos. El informe 2016/2017 de Amnistía Internacional sobre Italia denuncia el uso de la fuerza, detenciones arbitrarias, expulsiones colectivas y falta de formación adecuada de las autoridades italianas en la aplicación del “enfoque de puntos críticos/hotspots” de la UE que busca la identificación y separación entre refugiados y migrantes irregulares.


Italia sigue siendo miembro del G8 y tercera economía de la zona euro, pero la deuda pública y el lento crecimiento económico preocupan a Bruselas. Los índices de pobreza de 2016 señalan un aumento generalizado del riesgo de pobreza o exclusión social (30 por ciento frente a una media comunitaria del 23,5 por ciento). Si los referendos de Lombardía y Véneto de octubre de 2017 parecen indicar un deseo de mayor autonomía, el cambio hacia un modelo de Estado más federalista no es una prioridad en esta campaña, mientras la Liga Norte extiende sus redes al sur de los Apeninos. Algo une a las dos Italias, y según una encuesta de Swg podría podría ser la “línea dura contra los inmigrantes”, apoyada por un 30 por ciento del cuerpo electoral. De ahí el endurecimiento de la campaña con declaraciones racistas como la de Attilio Fontana a favor de la supremacía blanca supuestamente amenazada o las del líder de la Liga Norte, Matteo Salvini, justificando el atentado racista de Macerata perpetrado por Luca Traini, antiguo candidato local de la Liga, como subproducto del conflicto social creado por la inmigración.

Un estudio de la London School of Economics explica la buena salud del populismo xenófobo: la inmigración es la segunda preocupación de los italianos tras el desempleo y el terrorismo es la tercera. Esta actitud favorece claramente a los partidos antinmigración mientras que el Partido Democrático de Renzi, como el conjunto de la socialdemocracia europea, saldrá claramente perjudicado al quedar atrapado entre la toxicidad del debate migratorio y la falta de alternativas creíbles. El propio Papa Francisco, en su mensaje del 1 de enero se refirió a la invasiva retórica de “los que fomentan el miedo hacia los migrantes, en ocasiones con fines políticos, en lugar de construir la paz siembran violencia, discriminación racial y xenofobia”. Su propuesta de aplicar el ius soli a los hijos de inmigrantes nacidos en Italia, fue denunciada por la Liga Norte como una intromisión en la política italiana.

Según la encuesta de EMG del 11 de febrero, el partido ganador sería el Movimiento 5 Estrellas (27,3 por ciento) que ha aprovechado su transversalidad ideológica para superar los tradicionales clivajes campo-ciudad, norte-sur o derecha-izquierda. Además, se ha sumado al argumentario antinmigración y a las teorías conspiranoicas sobre connivencias entre trabajadores humanitarios, oenegés en el terreno y traficantes de personas para desestabilizar Europa.

Sin embargo, con la nueva ley electoral de 2017 (Rosatellum Bis), que favorece las coaliciones electorales, será la de centroderecha —Liga Norte, Forza Italia, Hermanos de Italia-Alianza Nacional (FdI-AN) y Nosotros con Italia (NcL)— la que obtendrá mayor apoyo (37,4 por ciento). El incombustible Berlusconi lidera la coalición con la refundida Forza Italia (16,1 por ciento), vendiendo una imagen de gobernabilidad y estabilidad proeuropea que no casa con sus socios del norte. Pero su programa migratorio no engaña y es consecuente con el legado político que ya inició hace una década, al firmar con el propio Gadafi en 2008 un acuerdo migratorio de externalización de fronteras, asociando de esta manera inmigración y seguridad.

La Liga Norte de Matteo Salvini (14,3 por ciento en las encuestas), reinventada como partido “nacionalista italiano”, se concentra en su ideario de extrema derecha xenófoba, racista e islamófobo, recurriendo a los tradicionales tópicos sobre la depredación migratoria del trabajo, bienestar social y seguridad de los italianos. La Liga no tiene ya que moderar sus ideas radicales porque el ambiente de impunidad social lo permite casi todo. Los movimientos neofascistas, desde Fuerza Nuova a Casa Pound (inspiración para Hogar Social Madrid), crecen y se expanden en las redes promoviendo el miedo, noticias falsas y alarmismo, justificando, cuando no instigando, actos violentos como el tiroteo de Macerata.

La Alianza de Centroizquierda, liderada por Matteo Renzi, se desploma en las encuestas (27,9 por ciento) y ante el inquietante precedente de sus correligionarios socialdemócratas europeos, Renzi conjura el infortunio, acercándose a Macron y a Albert Rivera con la idea de formar un grupo independiente en el Parlamento Europeo que le salve del naufragio. Tan solo los independientes de izquierdas de Libres e Iguales parecen subir algo en las encuestas (5,2 por ciento) con una narrativa proinmigración.

Ante la imposibilidad de una mayoría suficiente para gobernar, se abren varios frentes: una gran coalición bastante improbable por las diferencias ideológicas; una coalición antieuropea entre el M5S, la Liga y los Hermanos de Italia, lo cual sería el escenario más incierto y desestabilizador para Bruselas; una coalición débil o un Gobierno minoritario que probablemente no vería el fin de la legislatura. Hay una última opción: una nueva convocatoria electoral, que supondría mayor incertidumbre y un panorama parecido al que vivió España recientemente, lo que podría alterar las coaliciones para una nueva campaña y radicalizar los mensajes a la caza del voto.

A pesar del complicado panorama de gobernabilidad, la única certeza respecto a estos comicios es que el sentimiento antinmigración saldrá reforzado. El atentado racista de Macerata del 3 de febrero y su justificación por varios políticos, como resultado del “conflicto social” generado por los propios inmigrantes y refugiados, demuestra la impunidad con la que el discurso del odio y del fascismo se ha instalado en la campaña. La periodista italo-palestina, Rula Jebreal, amenazada de muerte en su país de adopción, señala que el fascismo en Italia está vivo, confortable y creciendo fuerte como demuestran las reacciones al atentado ocurrido en Macerata, tratando de ocultar el fracaso para ofrecer a los italianos perspectivas económicas decentes. Como decía Umberto Eco después de definir el Fascismo eterno: “debemos mantenernos alerta, para que el sentido de estas palabras no se olvide de nuevo… puede regresar bajo el más inocente de los disfraces. Nuestro deber es descubrirlo y señalar nuestro dedo en cualquiera de sus nuevas instancias, todos los días, en todas partes del mundo”.

http://www.eldiario.es/tribunaabierta/rechazo-inmigrantes-une-derechas-Italia_6_740585967.html?id=740585967

martes, 13 de febrero de 2018

EL “PLOGGING” O CÓMO CORRER RECOGIENDO RESIDUOS, LA NUEVA TENDENCIA SUECA.



El plogging es un movimiento de activismo cívico que nació hace sólo dos años en Suecia y que este 2018 se ha consolidado como fenómeno. La gente se reúne para hacer deporte y limpiar la ciudad: cuerpo sano, ambiente sano. En diferentes ciudades suecas, la ciudadanía sale a correr con bolsas de basura para recoger los residuos urbanos.
Desde que se empezó a practicar el plogging se han realizado más de 80 eventos por todo el país, concienciando sobre la importancia de cuidar el medio ambiente y el reciclaje de los residuos.

El plan es simple: correr mientras se recoge toda la basura que encuentras a tu paso.

¿Qué es el plogging?

La palabra plogging combina las palabras en inglés correr y recoger y se trata de la acción de recoger basura mientras corres. Lo único que necesitas para sumarte a este movimiento es salir de casa con tus zapatillas, tu pantalón de correr y coger una bolsa o dos e intentar llenarlas con toda la basura que te encuentres a tu paso mientras te entrenas. Esta iniciativa demuestra que podemos ser fit y salvar al medio ambiente al mismo tiempo.
¿Necesitas más motivos para unirte a este movimiento?
Si aún no tenías un buen motivo para salir a correr, este puede ser el tuyo. Y si ya lo haces, podrías completar tu ejercicio con sentadillas e intervalos de tiempo cada vez que tengas que recoger un residuo. Además de mejorar tu barrio, no vas a tener que preocuparte por evitar pisar latas, botellas o bolsas de plástico que solo te estorban.

¿Plogging en España? ¡Pongámoslo de moda!

Por desgracia, esta saludable moda aún no ha llegado a España. Lo más parecido que hemos visto por aquí son grupos organizados de corredores o senderistas que en ocasiones salen a limpiar el campo o los caminos por su propia cuenta. Quizás estemos en el momento ideal para empezar a hacerlo y darle una segunda oportunidad a nuestro medio ambiente.
Crea o encuentra tu grupo de plogging a través de redes sociales
Las redes sociales se han convertido en una herramienta esencial para la difusión de esta nueva tendencia. Puedes seguirla a través del hashtag #plogging.

https://muhimu.es/comunidad/plogging/

viernes, 9 de febrero de 2018

Uber y Lyft conducen a los choferes a la pobreza y la desesperanza.



El lunes pasado por la mañana, un taxista y conductor de limusinas profesional de la ciudad de Nueva York llamado Douglas Schifter hizo un último viaje al área del Bajo Manhattan. Varias horas antes había publicado en Facebook una acusación contra las autoridades políticas por permitir que empresas de servicios de transporte en línea como Uber y Lyft desmantelen la industria del taxi de la ciudad y dejen sumidos en la pobreza a miles de conductores de taxi, entre ellos él mismo. Estacionado frente al edificio del Ayuntamiento en un sedán negro alquilado se suicidó de un disparo en la cabeza.

Schifter escribió en su publicación de Facebook: “Debido a la gran cantidad de coches disponibles, con conductores desesperados por intentar llevar el pan a sus hogares, [las empresas] reducen las tarifas a un nivel inferior a los costos operativos y los profesionales como yo nos quedamos fuera del negocio. [Las empresas] cuentan su dinero y nosotros quedamos tirados en las calles por las que antes conducíamos, sin hogar y con hambre. No trabajaré como un esclavo por unas monedas. Prefiero estar muerto”.

La mayoría de las principales ciudades tienen un servicio de taxi regulado desde hace mucho tiempo, lo que limita el número de taxis con licencia y exige un estricto cumplimiento de las normas de seguridad y de cobertura de seguros. Uber y Lyft, las principales plataformas de servicio de transporte en línea o “empresas de redes de transporte”, han logrado eludir esas leyes y multiplicar la cantidad de coches en las calles.

Bhairavi Desai, directora ejecutiva de la Alianza de Trabajadores del Taxi de Nueva York, un sindicato sin fines de lucro con más de 19.000 miembros, declaró en una entrevista para Democracy Now!: “Antes solía ​​haber solo unos 13.000 taxis amarillos y otros 40.000 de otras compañías y coches negros, en total. Ahora hay más de 130.000. Nadie puede ganarse la vida así”.

Un nuevo informe elaborado en conjunto por el Proyecto de Ley Nacional de Empleo (NELP, por sus siglas en ingés) y la Asociación para Familias Trabajadoras, titulado “Interferencia estatal por parte de Uber: cómo las empresas de redes de transporte compran, intimidan y engañan para lograr su desregulación”, señala: “Las [empresas de redes de transporte], principalmente Uber y Lyft, convencieron a legisladores de la gran mayoría de los estados a anular y pasar por encima de las regulaciones locales y despojar a los choferes de sus derechos. La velocidad y la efectividad del uso de esta estrategia por parte de la industria, conocida como interferencia (o apropiación) estatal, no tiene precedentes”, indica el informe. El estudio también compara las tácticas de lobby utilizadas por Uber y Lyft con las de los grupos de presión de la industria del tabaco y las armas de fuego, e identifica 41 estados donde este cabildeo agresivo ha reducido o eliminado los derechos de las ciudades para regular las empresas de servicios de transporte en línea.

Nuevamente, estas son palabras de la portavoz de la Alianza de Trabajadores del Taxi, Bhairave Desai: “Es una carrera hacia el abismo. En 2016, Uber y Lyft gastaron en lobby más que Amazon, Walmart y Microsoft juntos. Recurren a su poder político para lograr la aprobación de leyes de desregulación de los servicios de transporte. La mayoría de sus lobbystas, por cierto, provienen del Partido Demócrata. Muchos de ellos pasaron directamente desde la Casa Blanca de [Barack] Obama a trabajar para Uber”.

La muerte de Douglas Schifter fue precedida por otro suicidio, unas semanas antes. Danilo Corporan Castillo se precipitó a su muerte desde lo alto de un edificio el 20 de diciembre, tras una audiencia ante la Comisión de Taxis y Limusinas de la Ciudad de Nueva York (TLC, por su sigla en inglés), en la que lo amenazaron con revocarle la licencia de conductor. Corporan Castillo escribió su nota de suicidio al dorso de la citación de la TLC.

En abril del año pasado, Bhairavi Desai testificó ante la TLC (acrónimo extraño para una comisión conocida por no brindarles a los taxistas de la ciudad una “atención amable”, sino, más bien, por imponer drásticas multas por incontables infracciones menores). Desai declaró:

“En mis 21 años de activismo en esta industria, jamás había visto personas en tal crisis: las bancarrotas, las ejecuciones hipotecarias, los avisos de desalojo. Ahora recibo llamadas telefónicas con pedidos de información sobre servicios para personas sin hogar, gente que quiere saber sobre líneas directas de prevención del suicidio. Hay un nivel de crisis muy arraigado entre los conductores de taxis. Debo decirles desde el fondo de mi corazón que, como defensora, algunos días simplemente no sé qué hacer. Esta es una crisis humana grave debido a la plaga financiera que existe en esta industria desde hace tres años. Esto me lleva a preocuparme seriamente por cómo será el futuro de las personas y, sin duda, por el nivel de crisis al que se enfrentan hoy en su vida cotidiana. Es una violenta carrera hacia el abismo. Para matar de hambre al taxista, Uber mata de hambre al chofer de Uber. Ese es el núcleo de la cuestión. Reducen las tarifas, lo que deja a los conductores en una pobreza abrumadora. Y lo hacen para poder reducir las tarifas de los otros sectores. Ningún chofer puede ganar en esta carrera hacia el abismo”.

La dirigente de la Alianza de Trabajadores del Taxi Bhairavi Desai lucha por fijar un límite en la cantidad de taxis y otros servicios de transporte privado, el uso de taxímetros en los diversos servicios de automóviles para garantizar un salario digno para los conductores y acceso a beneficios, principalmente atención médica para los conductores. Además, el Proyecto de Ley Nacional de Empleo y la Asociación para Familias Trabajadoras afirman que las legislaturas estatales deben dejar de hacer lo que exigen las empresas Uber y Lyft.

Douglas Schifter expresó en su publicación final en Facebook: “El propósito de la vida es aprender, enseñar y amar”. Además de conducir taxis durante cuatro décadas, fue un prolífico columnista de la revista especializada en limusinas Black Car News. Schifter escribió: “No sé de qué otra forma tratar de marcar la diferencia si no es con una exhibición pública de un asunto muy privado. Espero que, con el sacrificio público que hago ahora, se preste algo de atención a la difícil situación de los conductores, que la gente quiera salvarlos y que esto no haya sido en vano”.

Amy Goodman y Denis Moynihan
https://www.democracynow.org/es/2018/2/9/uber_y_lyft_conducen_a_los