jueves, 16 de diciembre de 2010

Detras del velo no hay extremismo.


Jóvenes pakistaníes profesionales a las que les gusta frecuentar cafés, comprar en tiendas de moda e ir a clases de yoga deben soportar burlas y críticas por llevar alguno de los tradicionales atuendos islámicos, incluso en este país de mayoría musulmana.


La burqa, de las prendas más conservadores del Islam que cubre el cuerpo de la mujer de la cabeza a los pies y a veces hasta el rostro, se usa en este país desde hace siglos, pero las personas más modernas consideran que el velo es el atuendo que mejor se ajusta a la cultura árabe.

Ambos tienen el mismo fin, preservar a las mujeres de la mirada de extraños.

Pero la prenda elegida por muchas mujeres para expresar su decisión de ser humildes y modestas ha sido asociada al extremismo, pese a que, para ellas, cubrir su cuerpo y ser modernas no es necesariamente una contradicción.

Las mujeres con velo o "abaya", vestido negro que cubre el cuerpo del cuello hasta los pies, han sido tildadas de "ninjas", "talibán" o "mullani", versión femenina del mulá.

Ellas saben que a muchas personas les incomoda su atuendo.

A una periodista musulmana que usa velo le preguntaron en una entrevista de trabajo si sería capaz de acostumbrarse al entorno "liberal" de la empresa.

Ansa Jan, de 40 años, no pudo abrir una cuenta bancaria porque llevaba el rostro cubierto y la política de la institución exige al titular que lo tenga descubierto, pero no había ninguna mujer en el local en ese momento.

"La gente es más conciente y prudente delante mío", señaló Farahnaz Moazzam, quien lleva una abaya. "Se ríen menos y susurran más", apuntó. La miran con seriedad, a menos que ella se ría.

"Con los años me han preguntado si me río a carcajadas de los chistes y si me equivoco", relató Moazzam, quien enseña a mujeres el Corán, libro sagrado del Islam. "También me han preguntado de qué habla mi familia, si me enojo o si veo la televisión", añadió.

Para muchas mujeres es irónico lo que generan sus prendas en un país donde se supone que el atuendo femenino debe ser modesto. Jan considera que es posible que esa vestimenta recuerde a la gente episodios desagradables como el de 2007

Unas 6.500 mujeres con velo y abaya de Jamia Hafsa, un seminario vinculado a la mezquita de Lal Masjid, participaron ese año en una protesta contra el gobierno, que respondió con una brutal represión en la que murieron muchas personas.

Además, las imágenes comunes en los medios de comunicación de mujeres con esas ropas en sociedades conservadoras como la de Arabia Saudita y Afganistán durante el régimen del movimiento islamista Talibán, hacen que la vestimenta se asocie a visiones ultraconservadoras.

Lo menos que se espera de quien viste el tradicional atuendo islámico es que sea "tan perfecta como un ángel", señaló la periodista.

"Tienen una visión tan elevada de mí porque respeto un mandamiento visible de mi religión", coincidió Moazzam.

Touba Naeem, quien usa velo desde hace ocho años, señaló que la gente mira su atuendo y asume que "no es divertida". "Atenta contra buenas propuestas de matrimonio", señaló la muchacha de 27 años.

Las que optan por llevar vestimenta islámica son cuestionadas por personas extrañas, pero también por sus familiares. Una mujer relató que su padre y su hermano mayor "al principio, se opusieron" a su decisión de usar velo.

Otra relató que cuando comenzó a usarlo, su hermano se lo sacaba en las reuniones.

Una joven que comenzó a usar velo después de casarse contó cómo le costó a su esposo aceptarlo. Y fue peor cuando decidió llevar abaya.

"No quería presentarme a sus amigos ni sentarse conmigo en las reuniones sociales, como si estuviera avergonzado", recordó. Con los años los aceptó, añadió.

Para las dificultades que les acarrea, las mujeres se mantienen firmes en su decisión. Además de considerar que es una ofrenda a Alá, dicen que las libera de tener que preocuparse por su aspecto y les permite concentrarse en cosas más importantes.

"Ya no me siento un producto ni un objeto", señaló Moazzam. "Ahora la gente nota mi sonrisa, mi discurso y me toman más en serio", apuntó.

Pero las mujeres que se cubren el cuerpo también deben cuidarse, advirtió.

"Debes lucir muy bien y mantenerte bien para tu familia, pero sobre todo, para ti misma", señaló.

"A la moda, ¿por qué no?", señaló Moazzam. "Soy tan normal como cualquier mujer. Ahora me cubro la ropa, las joyas, el corte de pelo frente a la gente. Pero no por eso dejo de prestarle atención y lo sigo disfrutando", añadió
By Zofeen Ebrahim
IPS Noticias
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias


miércoles, 15 de diciembre de 2010

Ni en Oslo ni en Berlin.

Todo lo que pude leer sobre Liu Xiaobo me hace pensar que realmente es un tipo derecho, fiel a sus principios. Un académico chino que redactó y firmó un documento (el llamado "documento 08") reclamando la apertura democrática en China y por eso hoy debe estar tranquilo, pensando, meditando en su agujero-celda del penal de máxima seguridad de Liaoning, en el noreste de China.
Le dieron 11 años por su osadía subversiva y apenas pudo enterarse por una visita excepcional que se le concedió a su esposa, Liu Xia, que fue galardonado con el Nobel de la Paz 2010. El resto de los chinos, tampoco tienen muchas noticias sobre el Nobel o sobre el propio Xiaobo porque el régimen de Pekín se esfuerza, en vano, en esconder al mundo una realidad inocultable.
La silla vacía de Liu en las portadas de los medios del mundo entero es el salivazo en la cara para el régimen opresor de Pekín, que quiere tapar el sol con un dedo.
China impide que Liu participe en la ceremonia de Oslo y será la primera vez que no habrá nadie para aceptar el premio desde 1936, cuando le fue concedido a Carl von Ossietsky, un periodista alemán preso en un campo de concentración nazi.
Curiosamente, este mismo día, la Liga Internacional para los Derechos Humanos entrega su premio anual que, precisamente, lleva el nombre de Carl von Ossietsky.
Tras 18 años en una cárcel israelí, once de ellos en régimen de aislamiento, el técnico nuclear israelí Mordechai Vanunu tampoco puede ir a Berlín a recoger el premio a su lucha por los Derechos Humanos.
Vanunu, que trabajaba en el centro nuclear israelí de Dimona, fue condenado a 18 años de cárcel por revelar, en 1986, por convicciones pacifistas, a un diario británico, el secreto que todos sabemos: que Israel es una potencia nuclear con completos arsenales de destrucción masiva. Poco después fue secuestrado por el Mossad en Roma y encarcelado por "traición y espionaje". Cumplió su condena entera. De los 18 años pasó once en régimen de aislamiento.
El día de abril de 2004 en que salió en libertad, en Aschkelon, llamó a su gobierno a que renunciara al arsenal nuclear y permitiera inspecciones internacionales en el centro nuclear de Dimona, lo mismo que dijo en 1986, y lo mismo que hoy se exige con tanto ruido de Irán.
Desde entonces, Vanunu tiene prohibido abandonar Israel, moverse libremente por su país e incluso mantener contactos con la prensa, bajo pena de cárcel. Seis premios Nobel, entre ellos el escritor alemán Günter Grass, pidieron a Shimón Peres (otro Nobel de la paz) y a Benjamín Netanyahu (uno que jamás lo podría tener) que dejen viajar a Vanunu a Berlín a recoger el premio. Sin resultado.
Mordechai Vanunu en Israel, Liu Xiaobo en China, Aung San Suu Kyi, en Myanmar y la lista puede seguir de largo en Corea del Norte en Cuba, en Rusia, en la base estadounidense de Guantánamo y en decenas y decenas de países donde no se admite más que el discurso oficial y la moral única de quién ejerce el poder.

Martín Sarthou - http://blogs.montevideo.com.uy/sarthou

viernes, 10 de diciembre de 2010

Declaracion Internacional de Derechos Humanos.


Antecedentes
La cuestión de los derechos humanos ha estado presente en las Naciones Unidas desde el inicio de su existencia. Desde la redacción de la "Carta de las Naciones Unidas", los Estados fundadores de la Organización han dado especial importancia a los derechos humanos. En la Conferencia de San Francisco, donde se estableció la ONU, 40 organizaciones no gubernamentales y varias delegaciones, especialmente de países pequeños aunaron esfuerzos para exigir una redacción de derechos humanos más específica que la de otros Estados que se encontraban en esa conferencia para lograr que se empleara un lenguaje más enérgico en relación con los derechos humanos.
En este documento se llegó a la conclusión de que los países estaban resueltos, entre otras cosas:
"A reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas".
Y tenían como uno de sus propósitos:
"Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión".
en 1946, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas estableció la Comisión de Derechos Humanos, la cual es el principal órgano de adopción de políticas en materia de derechos humanos en el sistema de las Naciones Unidas. Esta Comisión estuvo bajo la presidencia de la Sra. Eleanor Roosevelt, viuda del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, y contó con personalidades tales como René Cassin (Francia), Charles Malik (Líbano), Peng Chun Chang (China), Hernán Santa Cruz (Chile), Alexandre Bogomolov y Alexei Pavlov (Unión Soviética), Lord Dukeston y Geoffrey Wilson (Reino Unido), William Hodgson y John Humphrey (Canadá).
en esta Comisión se estableció un comité de redacción con el único fin de elaborar la "Declaración Universal de Derechos Humanos", la cual nació de la devastación, de los horrores y la violación sistemática de los derechos humanos durante la Segunda Guerra Mundial. Este Comité de Redacción fue presidido por la Sra. Eleanor Roosevelt y estuvo integrado por ocho miembros quienes fueron testigos del exterminio de pueblos por ideologías perversas y racistas. Estas personas estaban resueltas a poner fin a estas atrocidades porque sabían que los derechos humanos y la paz son indivisibles y que es imprescindible contar con principios universales de validez perdurable.
Después de un cuidadoso escrutinio y de 1,400 votaciones sobre prácticamente cada una de las cláusulas y palabras, la Asamblea General aprobó la "Declaración Universal de Derechos Humanos" el 10 de diciembre de 1948 en París, en el Palais de Chaillot, que acababa de construirse. Desde entonces ese día se celebra el Día de los Derechos humanos. Era la primera vez que una comunidad organizada de naciones se había puesto de acuerdo sobre las normas que permitirían evaluar el trato que recibirían sus ciudadanos.
Hasta el momento en que se aprobó la Declaración, los gobiernos habían sostenido que esos asuntos, los derechos humanos, eran de carácter interno y no era competencia de la comunidad internacional. Al aprobar la Declaración, los Estados Miembros de la ONU se comprometieron a reconocer y observar los 30 Artículos de la Declaración, en donde se enumeran los derechos civiles y políticos básicos, así como los derechos económicos y culturales a cuyo disfrute tienen derecho todos los seres humanos del mundo.
En la actualidad la Declaración Universal ha sido tan aceptada por los países del mundo que ha pasado a ser considerada la norma internacional que permite evaluar el comportamiento de los Estados. Este documento, en materia de derechos humanos, constituye la piedra fundamental del derecho internacional del siglo XX.
La Declaración Universal se basa en el principio de que los derechos humanos se fundamentan en la "dignidad intrínseca" de todas las personas. Esa dignidad y los derechos a la libertad y la igualdad que se derivan de ella son indisputables.
Aunque la Declaración carece del carácter vinculante de un tratado, ha adquirido aceptación universal. Muchos países han citado la Declaración o incluido sus disposiciones en sus leyes básicas o constituciones, y muchos pactos, convenios y tratados de derechos humanos concertados desde 1948 se han basado en sus principios.
Carta Internacional de Derechos Humanos
en 1948, se creó la base jurídica del siglo XX en materia de derechos humanos: la "Declaración Universal de Derechos Humanos", como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse. Esta Declaración se aprobó el 10 de diciembre e 1948 y desde entonces se observa este día como Día de los Derechos Humanos. La Declaración está compuesta por 30 artículos que no tienen obligatoriedad jurídica aunque por la aceptación que ha recibido por parte de los Estados Miembros, poseen gran fuerza moral. Esta "Declaración, junto con el "Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos", el "Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales" y sus respectivos protocolos opcionales, conforman la "Carta Internacional de los Derechos Humanos". Estos pactos fueron establecidos el 16 de diciembre de 1966 e imparten obligatoriedad jurídica a los derechos proclamados por la Declaración.
El "Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales" entró en vigor el 3 de enero de 1976 y tenía ya 143 Estados partes al 31 de diciembre de 2000. Estos Estados presentan anualmente un informe al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que depende del Consejo Económico y Social y está integrado por 18 expertos que tienen como finalidad hacer que se aplique el Pacto y dar recomendaciones al respecto.
Los derechos humanos que trata de promover este Pacto son de tres tipos:
  • El derecho al trabajo en condiciones justas y favorables
  • El derecho a la seguridad social, a un nivel de vida adecuado y a los niveles más altos posibles de bienestar físico y mental
  • El derecho a la educación y el disfrute de los beneficios de la libertad cultural y el progreso científico
El "Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos" cuenta con 147 Estados partes al 31 de diciembre de 2000 y entró en vigor el 23 de marzo de 1976. Este Pacto hace referencia a derechos tales como la libertad de circulación, la igualdad ante la ley, el derecho a un juicio imparcial y la presunción de inocencia, a la libertad de pensamiento, conciencia, religión, expresión y opinión, derecho de reunión pacífica, libertad de asociación y de participación en la vida pública, en las elecciones y la protección de los derechos de las minorías. Además prohibe la privación arbitraria de la vida, las torturas y los tratos o penas crueles o degradantes, la esclavitud o el trabajo forzado, el arresto o detención arbitrarios y la injerencia arbitraria en la vida privada, la propaganda bélica y la instigación al odio racial o religioso.
Este Pacto cuenta además con el "Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos", del 16 diciembre de 1966, el cual faculta al Comité de Derechos Humanos para recibir y considerar comunicaciones de individuos que aleguen ser víctimas de violaciones de cualquiera de los derechos enunciados en el Pacto. También cuenta con el "Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte", del 15 de diciembre de 1989.
Asimismo, el Consejo Económico y Social adoptó la resolución 1235 (XLII) que autorizaba a la Comisión de Derechos Humanos y a su Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección de las Minorías a examinar información pertinente relativa a violaciones graves de los derechos humanos y las libertades fundamentales. En 1970, el ECOSOC adoptó al resolución 1503 (XLVIII) que estableció el mecanismo para responder a las denuncias de los particulares. Este documento es conocido también como "procedimiento 1503" y establece que estas aseveraciones se resuman en documentos confidenciales que se envían para su examen a la Comisión de Derechos Humanos. Si se ve que hay un cuadro persistente de abusos graves y verificados de los derechos humanos, la Comisión puede investigar la situación mediante su sistema de procedimientos especiales

Texto íntegro de los documentos de la "Carta Internacional de Derechos Humanos"

sábado, 27 de noviembre de 2010

Victimas de apropiacion. Dignidad arrebatada.

 En la Argentina, faltan textos enteros del tejido social. Tejido roto porque hay nombres cuyos cuerpos faltan. Y también hay cuerpos adosados a nombres falsos, cuerpos expropiados de sus verdaderos nombres y de sus verdaderos lazos, y por tanto sin verdadero acceso a la vida, a estar en el mundo. Y esto no puede ser desconocido a la hora de intentar dar cuenta de lo que circula entre generaciones. Es difícil pensar que no vaya a tener efectos sociales y a producir catástrofes subjetivas el que haya todavía nietos circulando con nombres falsos, otrora niños expropiados de sus padres. Desalojados de deseos que no eran anónimos, los de sus padres, e incrustados en familias de apropiadores. Pero también tiene y tendrá poderosos efectos el deseo decidido de quienes buscan la restitución.
Tener un cuerpo incluye una dimensión jurídica que vuelva a anudarle un nombre, y la decisión cívica de restituir sujeto al religarlo a su historia, a la de quienes le dieron vida y existencia, y a sus familias. Pero también es fundante cómo ese sujeto devastado, expropiado de su historia, se decide o no a ligarse a lo verdadero. Ahí es donde se termina de efectuar la dimensión ética.
Dice Walter Benjamin: "El pasado contiene un índice temporal que lo remite a la salvación. Hay un secreto acuerdo entre las generaciones pasadas y la nuestra. Hemos sido esperados en la tierra. A noso-tros, como a las generaciones que nos precedieron, nos ha sido dada una débil fuerza mesiánica sobre la cual el pasado tiene un derecho". Es esa fuerza mesiánica, ese heliotropismo secreto, llámese confianza, valentía, humor, audacia –según términos de Benjamin–, o llámese deseo, fuerza inconsciente, decisión del sujeto, esa fuerza es el corazón de aquello que intentan atacar los apropiadores, cuando buscan reducir al sujeto a una posición de objeto del cual disponer.
Por eso la restitución se termina de efectuar verdaderamente cuando quien pudo salir y trasponer el límite del nombre ajeno y usurpatorio para acceder al propio, se encuentra con el deber ético, como sujeto de derecho, de dar testimonio. Ese testimonio es un renacimiento del sujeto que le permite volver a la vida y al mundo cuando lo que intentaban era reducirlo a lo in-mundo. Los testimonios de quienes salieron de los campos de extermino nazi –Robert Antelme, Primo Levi, Jorge Semprún–, cada uno con sus particularidades, dan cuenta de esto.
Quien ha sido víctima también tiene una responsabilidad, un deber cuyo cumplimiento le devuelve la dignidad que se le ha intentado arrebatar.
Sin embargo, la posición de algunos jóvenes apropiados es, por el momento, la de rechazar lo que entre generaciones se transmite; consienten, por el momento, en ser objeto de goce de otros, en ser usados como hijos de alguien que dispone de progenie ajena para su perversa satisfacción personal. Deso-yen y desmienten, por el momento, el heliotropismo secreto del que Benjamin hablara, lo que reprimido debería retornar, las risas, las palabras, los olores de sus padres. En cambio, por el momento, eligen permanecer en un tormento de culpas, como quien viste una ropa interior con mugre ajena.
El psicoanálisis de una niñita, que Alicia Lo Giúdice relata en "Lo que se restituye en un análisis" (en Psicoanálisis de los derechos de las personas, varios autores, ed. Tres Haches), da cuenta de cómo una de las primeras nietas restituidas asumió, aun en su primera infancia, la tremenda responsabilidad subjetiva de retomar decidida su historia, el secreto acuerdo entre generaciones que el terrorismo de Estado le había intentado birlar. La niña, con títeres que confeccionan con su analista, va armando el siguiente relato: "Una pollita se va a pasear con sus hermanos y su mamá, y se pierde, encuentra una casa en la que había gente grande y, como la invitan a pasar, entra y se queda y se olvida de volver. El papá gallo, la mamá gallina y sus hermanos salen a buscarla pero no la encuentran. La pollita, después de mucho tiempo, se da cuenta de que se había quedado en una casa que no era la suya y decide volver. No encuentra el camino, pero después de muchas cosas logra encontrar su casa. Tenía mucho miedo de que el papá estuviera enojado, pero el gallo primero la reta, luego la perdona y la pollita puede irse a jugar con sus hermanos, a los que les cuenta todo lo que había pasado cuando se había perdido".
Este relato le llevó varias sesiones, en las que pudo rearmar su historia y darse alguna explicación acerca de lo que le había pasado: era chiquita y sus papás no podían ayudarla porque estaban desaparecidos. Sí la pudo encontrar su abuela, "que es más famosa que yo", dice la nena.
Esta niña, en su tremenda dignidad, se hace responsable de sí, responde cómo es que se había perdido y vivido en una casa ajena en una época en que, dice, "era un poco tonta". Nombra así la desaparición forzada de sus padres y la voluntad poderosa de su abuela.
Responde, no porque se plantee culpable sino, por el contrario, porque no consiente en quedar en el lugar de objeto en que los captores la habían situado; decide restablecer su dignidad de sujeto y asumir, de manera dolorosa pero audaz, las consecuencias de su propia historia, armando con los pollitos el trayecto vital de la vuelta a casa.
Dice Benjamin: "Articular históricamente el pasado significa adueñarse de un recuerdo tal como éste relampaguea en un instante de peligro". No se trata de una reconstrucción histórica punto por punto, sino de destellos, pequeños latidos en que surge algo de lo verdadero, lo que sucedió (con su borde inexplicable, imposible e inadmisible). En este caso se trata, sobre todo, de cómo lo que sucedió hizo marca en esa niña. Y, a la vez, de lo que ella va pudiendo hacer con esas marcas: producir reescrituras sucesivas de su nombre, reclamar al juez que le restituya su documento de identidad, crecer acorde a su edad verdadera y no acorde a la edad que el captor le había asignado. Retomar las marcas que sus papás dejaron.
Hay un acto último, y a la vez inaugural, que esta niña realizó y contó luego a su analista; un acto que marca un antes y un después. En una ocasión en que el apropiador la espera frente a su casa y la llama por su nombre, ella sale corriendo, pero antes se da vuelta y le saca la lengua. "Fue lo único que se me ocurrió", dice.
La lengua es la patria y la memoria que destella y vuelve en pequeñas escenas. Dice Jacques Lacan: "El inconsciente es la manera que tuvo el sujeto de estar impregnado por el lenguaje (...), la manera en que le ha sido instilado un modo de hablar, que no puede sino llevar la marca del modo bajo el cual lo recibieron sus padres". Aquel gesto tiene una enorme significación; ese pequeño acto simbólico de sacarle la lengua al captor, evidencia en la niña su audacia de no haber consentido al intento de arrebatarle en lo real su lengua, su nombre, su filiación, su historia. Y ese acto le señala al apropiador que es él quien ya no podrá contar con la posibilidad de su propia lengua, ya que su acto lo deja excluido de la verdadera existencia.
Retomemos la idea de trama, donde lo singular no es sin lo colectivo. Esta niñita responde porque hay en ella rastros del deseo de sus padres; y porque hay en ella una decisión de no desoír esos rastros. Y, también, porque hubo abuelas decididas a encontrarla. E instancias jurídicas. Y civiles. Y una analista decidida a escucharla dejándose tomar por lo que la niña planteara. Es decir que hubo Otro con el que contar para no quedar en el mayor de los desamparos, bajo la presencia masiva de un otro intrusivo, abusivo.
Pero no se trata sólo de que hubo Otros con los cuales contar, sino, también, de que los hubo reclamado el acto civil y ético de la restitución que se completa con la decisión de la niña. Eso constituye país.
Un derecho es humano en tanto no es individual; en tanto no sólo compete a quien es víctima directa, sino también a toda la ciudadanía. La restitución es un acto que se le debe a cada víctima, pero también a toda la comunidad. Si no, nos quedamos todos perdidos como la pollita al principio del relato: viviendo sin enterarnos en una casa ajena, en un país ajeno; peor aún, expropiados de país, sin poder volver y reclamando que se nos respete el derecho... a ser rehén.
 
Por Jacquie Lejbowicz *
 
Políticas de la Memoria "Recordando a Walter Benjamin. Justicia, Historia y Verdad. Escrituras de la Memoria", Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, octubre de 2010.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Historia del Dia de Accion de gracias..

Junto con el Día de la Independencia, el Día de Acción de Gracias es considerado por muchos como el día festivo favorito de los Estados Unidos, en su mayoría porque reúne a todos alrededor de la mesa para la cena; es en sí un tributo al origen del día festivo.
Un grupo de marinos en busca de fortunas partieron en el "Mayflower" desde Plymouth, Inglaterra, el día 6 de septiembre de 1620, junto con dos grupos de pasajeros. Estos pasajeros, hombres, mujeres y niños, fueron considerados "separatistas". Sesenta y seis días más tarde, se descubrió tierra cerca del Cabo Cod, Massachusetts, que también sería bautizado "Plymouth" por el Capitán John Smith.
El grupo se decidió por el área de Plymouth porque la tierra era rica en recursos y porque ofrecía un atractivo puerto. Pero el primer año fue desastroso, ya que no pudieron contar con muchos de esos recursos, y en consecuencia no les fue posible sobrellevar el primer invierno en el "Nuevo Mundo". Un grupo de Indoamericanos locales llegó para ayudar a los Peregrinos. Les enseñaron a los nuevos habitantes a plantar y cosechar comida y cultivos. Una vez llegado el invierno, los Peregrinos habían cultivado y preservado maíz, el cultivo más abundante, así como frutas y vegetales. Además, habían aprendido a empaquetar pescado en sal y curar carne ahumándola sobre las brasas.
Sabiendo que habían superado tantos infortunios, los Peregrinos encontraron una razón para celebrar el haber sobrevivido y las lecciones que se les habían enseñado. En 1621, el Gobernador William Bradford proclamó que el Día de Gracias se compartiera entre los Peregrinos y los Indoamericanos. Según la obra de Edward Winslow, "Diario de los Peregrinos de Plymouth" (del inglés "A Journal of the Pilgrims at Plymouth"), el festejo incluía en su mayoría aves de corral (pavo salvaje), reunidas por los colonos, y ciervos que fueron traídos por los Indios.
El Presidente Abraham Lincoln designó el último jueves de noviembre para conmemorar el Día de Acción de Gracias. Pero en 1939, debido a que el comercio y la Navidad se volvieron una combinación muy popular, el Presidente Franklin Roosevelt cambió el día festivo al cuarto jueves de noviembre, para ampliar la distancia entre ambos día festivos. El Congreso lo aprobó en 1941.

martes, 23 de noviembre de 2010

Manuela Saenz musa inspiradora del libertador..

 Mujer de ímpetu, pasión, inteligencia y carisma, idolatrada y musa inspiradora del Libertador. Aunado a ello, mereció honores por el Mesías de la América en aquellos tiempos de guerras por el temple y la valentía que asumió al incorporarse a la división de Húzares y luego a la de Vencedores, organizando y proporcionando el avituallamiento de las tropas, atendió a los soldados heridos y batió fuego a la par de los enemigos para rescatar heridos, por esto y más Sucre la postula al General Bolívar como la Coronela del Ejercito Colombiano.
Mujer de fina intuición, aún en estos tiempos se sienten y se huelen sus magnánimas ideas de Libertad, hoy despiertas del letargo en las venas y la conciencia de la latinidad rebelde con ansias de justicia social. Mujeres con esta cognición resultan necesarias y precisas para enrumbar el destino de nuestra historia, otorgando un mejor legado humano y social, librando a todos los continentes de la mezquindad, de los prejuicios egoístas e inicuos de la inconciencia.
El alma de Manuelita retó el despotismo, el egoísmo y la envidia de quienes adversaron el ideal independentista que prosiguió Bolívar del Generalísimo Miranda. Patriota ecuatoriana, "Caballeresa del Sol" fue el nombre que recibió Manuela Sáenz al recibir la más alta condecoración que el Perú revolucionario concedía a los militantes de la causa patriota, la Orden del Sol. "La Sáenz" termino despectivo de los enemigos de Bolívar que reconocían la astucia de esta mujer para alertarlo, del mismo modo que ella se nombraba para demostrar su desprecio ante la hostilidad de éstos.
Ante la partida del Libertador de la presidencia, el 20 de enero de 1830 y de estas tierras que le abrigaron con la misma fuerza con la que le traicionaron, el 17 de diciembre de ese mismo año fallece, generando la desgracia humana y política de sus fieles entre estos su fiel amada y amiga Manuela, quien fue azuzada de la manera más cobarde por Santander, Vicente Azuero, quienes se encargaron de incitar a la gente al repudio absurdo y macabro, mediante carteles alusivos a su integridad y la de su amado amigo el General, y actos como la quema de dos muñecos en la fiesta de la semana mayor (Corpus Christi), en los que personificaron a Manuela y a Bolívar bajo los nombres de Tiranía y Despotismo. La reacción de la Señora Manuela, embargada por la muerte del Libertador S. E. Bolívar, fue obvia; pues destruyó las figuras y todo el andamiaje que las sostenía. El resentimiento santafereño cedió a las acciones viles de Azuero.
Sin embargo, Manuela recibió el apoyo de las mujeres, quienes en consigna pronunciaron «Nosotras, las mujeres de Bogotá, protestamos de esos provocativos libelos contra esta señora que aparecen en los muros de todas las calles. La señora Sáenz, a la que nos referimos, no es una delincuente». El gobierno estuvo a punto de considerar éste y otros llamados de "las mujeres liberales", como ellas mismas se llamaron, pero un folleto, "La Torre de Babel", escrito por Manuela Sáenz, en el que no sólo ponía de manifiesto la ineficacia e ineptitud de los rectores del gobierno que se impusieron como sanguijuelas al poder.
Un manifiesto público de la Coronela en defensa de la calumnia y las facinerosas acciones, expresa: "…Pueden calificar de crimen mi exaltación; pueden vituperarme; sacien, pues, su sed; más no han conseguido desesperarme; mi quietud descansa en la tranquilidad de mi conciencia y no en la malignidad de mis enemigos, en la de los enemigos de S. E. El Libertador. Si aún habiéndose alejado este señor de los negocios públicos no ha bastado para saciar la cólera de éstos, y me han colocado por blanco, yo les digo: que todo pueden hacer, pueden disponer alevosamente de mi existencia, menos hacerme retrogradar ni una línea en el respeto, amistad y gratitud al General Bolívar; y los que suponen ser esto un delito, no hacen sino demostrar la pobreza de su alma, y yo la firmeza de mi genio, protestando que jamás me harán ni vacilar, ni temer. El odio y la venganza no son las armas con que yo combato; antes si desafío al público de todos los lugares en donde he existido a que digan si he cometido algunas bajezas; por el contrario, he hecho todo el bien que ha estado a mi alcance… ¿Por qué llama hermanos a los del sur y a mi forastera?... Seré todo lo que quiera: lo que sé es que mi país es el continente de la América y he nacido bajo la línea del Ecuador". [1]
Estas palabras muestran la sensatez de la Coronela para defenderse de la injuria pública y de los adversarios del Presidente y General Simón Bolívar. Hasta ahora, la injuria histórica nos plasma a Manuela como la amante indigna, pues, la mezquindad, el machismo de los sucesores y aquellos eruditos de la élite que escribieron la historia tergiversaron la realidad de los hechos que se suscitaron en la época, tanto que 179 años después de la fecha de muerte del Libertador, los escritores e historiadores contemporáneos basaron sus escritos en estos lúgubres textos. Sin embargo, la verdad es un verbo tan genuino y absoluto que siempre nace un quisquilloso para despertar a la mayoría del letargo con el mismo ímpetu con el que se dieron estos apasionados escenarios.
 
Muchos en sus prejuicios la señalan de infiel porque estaba casada, pues si le fue infiel a un negocio legalizado y amparado por la iglesia, sin embargo, no le fue infiel a sus sentimientos, pensamientos e ideales, más aún fue la única persona literalmente de confianza de Bolívar. No obstante, es necesario considerar que en esa época a las Señoritas se les arreglaba los matricidios con señores que enaltecieran la casta de la familia y supuestamente dignificaran la pureza del linaje. Mis apreciados lectores, esta Dama burló estos prejuicios y demostró en esa época como cuan mujer de este siglo XXI, que los mismos privan al ser de esta libertad plena, y se arriesgo a ser peligrosamente feliz.
A continuación, se plasma extractos de una carta que le escribió al doctor James Thorme, con la finalidad de que se reflexione el digno sentir de nuestra Libertadora. "…Y cree usted que yo, después de ser la predilecta de este general por siete años y con la seguridad de poseer su corazón prefiera ser la mujer del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, o de la Santísima Trinidad? Si algo siento yo es que no haya sido usted mejor para haberlo dejado. Yo sé muy bien que nada puede unirme a él bajo los auspicios de lo que usted llama honor. Me cree usted más o menos honrada por ser él mi amante y no mi esposo?¡Ah! Yo no vivo de las preocupaciones sociales inventadas para atormentarme mutuamente…El amor les acomoda sin placeres, la conversación sin gracia y el caminar despacio, el saludar con reverencia, el levantarse y sentarse con cuidado, la chanza sin risa; estas son formalidades divinas, pero yo, miserable mortal que me río de mi misma, de usted y de otras seriedades inglesas, etc., ¡qué mal me iría en el cielo! Tan malo como si fuera a vivir en Inglaterra o Constantinopla, pues los ingleses me deben el concepto de tiranos con las mujeres, aunque no lo fuese usted conmigo…" [2]
Atajo la continuación del mismo para compartir una anécdota que viví con un estimado y bien recordado profesor de la cátedra "Desarrollo Sociopolítico del Estado", la cual cursé en la universidad, a quien le expresé un día de esos tantos, mi simpatía por lo que implicó la vida de esta gran mujer que revolucionó con rebeldía el alma libertaria de la época y el corazón de Bolívar. En ese mismo instante miró mis ojos con cierta picardía y me preguntó: ¿realmente te gustaría ser como ella, te gustaría ser como Manuela Sáenz? Sinceramente, guardé silencio y no respondí, pues no supe como justificar este sentir rebelde y feminista que me identifica con el mismo sentir de justicia humana y tal afán por cambiar los sistemas políticos y el modo profundo para nutrir la conciencia de la mayoría, si apenas se puede con la nuestra. Asimismo, la complejidad en la que constantemente se debate una mujer ante el prejuicio y la inconciencia por parte de la mayoría de lo que implica el amor y la sexualidad. En este sentido, disculpen tal subjetividad que expreso con alma y pensamiento, pero me dignifica identificarme con esta Señora y se que son muchas las damas y jovencitas que les honra coincidir con estos pensamientos y sentires que dejó plasmados la idolatrada Manuelita en sus cartas y diarios.
En consecuencia, no sólo admiro su temple humanista sino su valentía para encarar sus ideales, quien se enfrentó con poesía y pasión a la Guerra y a las estrategias políticas, pues, esta señora profundizó con sabiduría cada texto que implicara nutrir sus conocimientos; relacionados con la política, las sociedades, los sistemas y estrategias geopolíticas, las artes, las literaturas, las tácticas militares y mejor aún llevó en su vena de la justicia benévola, tal y como expresó Bolívar a Santander, quien se irritó por la presencia de la fiel amiga en el Ejercito de Colombia como la Coronela, pues ella tenía una clara intuición de lo bueno y lo malo.
Tal y como expresó la Señora Sáenz en su diario, la historia absolverá su ser en reposo de la crueldad y la desgracia que se abatió en su contra y en contra de su gran amor Bolívar y la Independencia de los pueblos latinoamericanos. En conclusión, la musa que inspira ahora estas líneas son las cartas que Manuela y Bolívar se escribieron en aquellos tiempos de luchas internas, de conciencia, de luchas sociales y políticas ante la premura necesaria del cambio ideológico de la sociedad que yacía en el yugo español y embargada en los prejuicios de la fatua elite que aplastaba la dignidad de nuestros pueblos del caribe, de la línea del Ecuador y debajo de ella. Sin más invito a ustedes a regocijarse en la poesía literaria que destacó a estos dignos héroes amantes de la libertad plena y a evaluar exhaustivamente los modelos de formación histórica que aún se les imparte a nuestra generación de relevo de la verdad de nuestra patria y sus fundadores.
Manifiesto de Manuela Sáenz que circuló en Bogotá en una hoja impresa. Bogotá, 30 de junio de 1830. Las más hermosas Cartas de Amor entre Manuela y Simón. Fundación Editorial El Perro y La Rana, 2006.
Manuela Sáenz le responde una carta al doctor James Thorne, su esposo. Sin fecha. Las más hermosas Cartas de Amor entre Manuela y Simón. Fundación Editorial El Perro y La Rana, 2006.
 
Por: Erika Calanche Ramos
Ya camino a Santa Marta (Colombia), cuando se aproxima a sus últimos días, el Libertador le escribe: "Tu amor da una vida que está expirando. Yo no puedo estar sin ti, no puedo privarme voluntariamente de mi Manuela. No tengo tanta fuerza como tú para no verte: Apenas basta una inmensa distancia. Te veo, aunque lejos de ti. Ven, ven, ven luego. Tuyo de alma".