jueves, 4 de septiembre de 2014
ONU critica penalización de personas sin techo en EEUU.
Una comisión de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que investiga el historial de discriminación racial de Estados Unido manifestó una fuerte inquietud ante la nueva serie de leyes que penalizan a las personas sin techo en este país.
El número de estas personas se disparó desde que estalló la crisis financiera en 2008 y afectó sobremanera a las minorías raciales. En muchos lugares las autoridades adoptaron medidas enérgicas contra actividades como el dormir o incluso comer en público, a la vez que desfinanciaban los servicios sociales.
La crítica es producto de una comisión de expertos que analizan el avance en la aplicación de Estados Unidos de las obligaciones que asumió en la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (CERD, en inglés).
"El Comité está preocupado por el elevado número de personas sin hogar, que proceden de manera desproporcionada de las minorías raciales y étnicas", y por su penalización "mediante leyes que prohíben actividades como la vagancia, el camping, la mendicidad y el estar acostado en espacios públicos", señaló en uninforme difundido el 29 de agosto.
En la historia de Estados Unidos, esta es apenas la segunda vez que los antecedentes de discriminación racial del país, y en particular las acciones del gobierno federal, se examinan formalmente frente al derecho internacional.
La comisión le pidió al gobierno que "suprima" las leyes y políticas que facilitan la penalización de las personas sin vivienda y, a la vez, que genere incentivos para que las autoridades apliquen estrategias políticas alternativas.
En marzo, el Comité de Derechos Humanos de la ONU había advertido que la penalización de las personas sin techo equivale a un tratamiento "cruel, inhumano y degradante".
"Estos son expertos en derechos humanos que vieron abusos… en todo el mundo, pero aun así cuando escuchan hablar de estos temas en Estados Unidos quedan anonadados", según dijo a IPS el abogado Eric S. Tars, del Centro Nacional de Derecho sobre la Pobreza y las Personas sin Hogar .
El comité de la CERD solicitó información adicional del gobierno de Estados Unidos antes del próximo examen del país, en 2017. Otros asuntos destacados por la delegación de la ONU son los llamados perfiles raciales, práctica por la cual la policía interroga a las personas según su origen étnico, y la violencia armada, dos temas que suelen recibir mucha más atención de los responsables políticos y los medios de comunicación.
Progreso cuestionable
El examen del progreso de Estados Unidos en la aplicación de la CERD se realizó durante dos días a mediados de agosto, con la asistencia de unos 30 funcionarios y decenas de grupos de la sociedad civil.
Para algunos observadores, el mero hecho de que el gobierno de Barack Obama comparezca ante un órgano internacional para discutir estas cuestiones ya es importante, lo cual quedó de manifiesto por el tamaño considerable de la delegación y la extensa respuesta oficial a los cuestionamientos de la ONU.
"En muchos aspectos, socava la idea de la excepcionalidad de Estados Unidos, que no tenemos violaciones de los derechos humanos aquí", afirmó a IPS directora ejecutiva de la Red de Derechos Humanos de Estados Unidos, Ejim Dike.
"De hecho, tenemos muchas violaciones de derechos humanos, y nuestro pasado racial y lamentable presente racial son indicios de estas preocupaciones. A veces los titulares recuerdan tanto a lo que sucedió en los años 50 y 60 que se plantea la pregunta de cuánto hemos progresado", destacó.
Según algunos indicadores, la discriminación racial es peor ahora que décadas atrás.
El resumen oficial de la discusión entre los expertos de la ONU y los representantes de la sociedad civil registró el asombro de un miembro del comité "al darse cuenta de que, a pesar de varias décadas de acción afirmativa en Estados Unidos para mejorar" la diversidad "de colores y razas en las escuelas… la segregación es hoy en día mucho peor de lo que era en los años 70".
Del mismo modo, en los últimos años la disparidad étnica siguió caracterizando a las personas sin hogar en este país, algo que se reforzó a raíz de la crisis financiera de 2007 y 2008.
En 2010, por ejemplo, los afroestadounidenses tenían siete veces más probabilidades que la población blanca de necesitar una vivienda de emergencia, según estadísticas del Instituto de la Infancia, la Pobreza y la Falta de Vivienda, una organización de investigación. Discrepancias similares se pueden ver en el caso de los hispanos y otros grupos minoritarios.
Esto es importante porque, a diferencia de la legislación interna, la CERD prohíbe las políticas discriminatorias, independientemente de si su intención era discriminar o no.
dormir y comer
También es importante la forma en que las autoridades responden a la falta de vivienda. Aunque la crisis financiera en los últimos años redujo los presupuestos estatales y provocó pérdida de empleos y hogares, la respuesta oficial fue la de fortalecer la represión para que esa situación sea más difícil aún.
En los últimos tres años, por ejemplo, el número de ciudades que prohibieron dormir en vehículos creció 119 por ciento, según datos publicados en julio. La prohibición de dormir o acampar en público también creció 60 por ciento en ese lapso.
"Estos números, en general, están subiendo y, en algunos casos, de manera importante", sostuvo el abogado Tars.
"Los únicos casos en los que esos números bajan es en algunas ciudades que eliminaron las ordenanzas que prohíben la mendicidad y el dormir en ciertas áreas, y en su lugar las reemplazaron con prohibiciones que abarcan a toda la ciudad", añadió.
Mientras tanto, la recesión económica agravó la pobreza en lugares donde antes no se veían estos problemas, en las comunidades suburbanas y rurales. Los servicios sociales ya eran limitados en esas zonas, y los problemas de la economía nacional hicieron que las autoridades redujeran aun más los presupuestos públicos.
"Primero las comunidades y los gobiernos recortan los recursos para los refugios y las organizaciones afines y dicen que eso no es responsabilidad del Estado. Y algunos hasta dificultan la labor de las organizaciones benéficas que se ocupan de la cuestión, por ejemplo, al castigar a aquellos que comen alimentos donados en público ", explicó Tars.
"De hecho, hay evidencia significativa de que la penalización es más cara y menos eficaz que el proporcionar viviendas de bajo costo", añadió.
Por Carey L. Biron
http://www.ipsnoticias.net/2014/09/onu-critica-penalizacion-de-personas-sin-techo-en-eeuu/
jueves, 28 de agosto de 2014
"I have a dream": la frase que aconsejaron no decir a Martin Luther King.
"I have a dream" (Tengo un sueño), la frase más recordada del discurso más famoso de Martin Luther King que ahora cumple 51 años estuvo a punto de quedarse en el tintero por temor a ser un "cliché" demasiado "trillado" y sólo un "brote de inspiración" del icónico reverendo la convirtió en historia. "I have a dream" era una frase que el líder de los derechos civiles había utilizado decenas de veces antes de la famosa "Marcha en Washington", la última hacía apenas una semana en Chicago. Quizá por eso, la víspera de aquel 28 de agosto de 1963, su asesor Wyatt Walker le dio un único consejo: "No uses la parte de 'tengo un sueño'. Está trillado, es un cliché. Ya lo has usado demasiadas veces".
Walker, como el propio King, era consciente de que el discurso, suponía la presentación del reverendo a escala nacional. Y después de horas de tachar y modificar párrafos en un hotel de Washington, dejaron listo un borrador que no incluía ninguna referencia al sueño. "El discurso preparado pretendía ser una evaluación sobre la importancia histórica de la lucha por la libertad de los afroamericanos, y tenía como modelo el discurso de Gettysburg de (el presidente Abraham) Lincoln", explicó recientemente el director del Instituto de Investigación Martin Luther King, Clayborne Carson. ¿Por qué lo dijo? Al día siguiente, a espaldas del icónico monumento a Lincoln y ante decenas de miles de personas, King comenzó a leer su "meditado y enérgico" trabajo, pero pronto comprendió "que necesitaba algo más para una ocasión tan extraordinaria", según Carson, profesor de historia en la Universidad de Stanford. Para el experto, que ha editado una autobiografía de King, fueron "años de desarrollo intelectual" los que permitieron que el activista "tuviera este repentino y oportuno brote de inspiración". Steve Klein, responsable de comunicación en el Centro King de Atlanta (Georgia), apunta otro factor que quizá influyó en la decisión: la insistencia de la cantante de "gospel" Mahalia Jackson, que, sentada cerca del orador en el podio, le instaba constantemente a "hablar del sueño". "Quizá ella le sacudió la memoria y le hizo pensar: eso funcionaría bien aquí", dijo Klein. Pero, en último término, King "decidió usar esa parte porque realmente le llegó la inspiración y sintió que quería compartir una visión de un Estados Unidos mejor con la audiencia", afirmó.
La referencia al sueño no sólo cambió el discurso, sino también la forma de pronunciarlo de King, que dejó de lado el borrador preparado y no volvió a recurrir a él. "Cuando leía el texto, parecía un ponente", recuerda Clarence Jones, uno de los asesores de King, en el libro sobre el discurso The Speech, del periodista británico Gary Younge. "Pero en cuanto dejó el texto de lado, volvió a convertirse en un predicador bautista", agregó Jones. Las inmediatas ovaciones y aplausos demostraron que King había acertado al ir más allá de un llamamiento a la justicia, al comprender "que no era suficiente sostener una lucha masiva por la libertad a no ser que los participantes pudieran imaginar un futuro que hiciera que los sacrificios merecieran la pena", apuntó Carson. El resto del discurso de King era un meticuloso análisis de la situación de millones de afroamericanos, y contenía poderosas metáforas, como la que describía un Gobierno que había incurrido en "impago con sus ciudadanos de color", otorgándoles "un cheque rechazado por fondos insuficientes". Pero, según Klein, el discurso "probablemente" no habría tenido el mismo impacto sin la mención al sueño. "Era el momento correcto para usar (la mención), la audiencia correcta para usarla. Necesitaba una idea grande", subrayó. Fuera o no gracias a la mención del sueño, los 16 minutos de discurso de King sirvieron para dar un impulso definitivo al movimiento por los derechos civiles y conseguir que el FBI, que ya le investigaba por los supuestos lazos comunistas de dos de sus ayudantes, le definiera como "el líder negro más peligroso y efectivo del país".
http://www.20minutos.es/noticia/1900724/0/martin-luther-king/i-have-a-dream/historia/
miércoles, 27 de agosto de 2014
La militarización policial de EEUU tiene tentáculos en América Latina.
La muerte a balazos de un adolescente afrodescendiente desarmado por los disparos de un policía blanco en el sur de Estados Unidos desató la indignación pública en este país en torno a cuestiones de raza, clase y brutalidad policial.
Parte de la discusión se centra en la magnitud alarmante de la fuerza y las armas de tipo militar que utilizó la policía frente a las manifestaciones públicas tras la muerte el 9 de agosto de Michael Brown, de 18 años, en Ferguson, en el sureño estado de Missouri.
Esta situación llevó tanto a legisladores progresistas como conservadores de este país a reclamar la modificación de una ley que, desde los años 90, proporciona pertrechos militares excedentes a las fuerzas policiales estadounidenses.
Pero ninguna discusión ha levantado el hecho de que esa militarización policial se exporte en forma creciente a países aliados, con el fin oficial de que luchen contra el terrorismo o el tráfico de drogas, en una política que en el caso de América Latina incluye a Colombia y México.
La ley, supervisada por el Departamento de Defensa y conocida como el "programa 1033″, surgió originalmente como un respaldo a los agentes del orden en la lucha contra el narcotráfico.
"Tenemos que desmilitarizar esta situación", afirmó Claire McCaskill, una de los dos senadores de Missouri. "Este tipo de respuesta de la policía se convirtió en el problema en lugar de la solución", añadió
En un artículo titulado "Debemos desmilitarizar a la policía", el senador conservador Rand Paul señaló que en la aplicación de la ley "debe haber una diferencia entre la respuesta policial y la respuesta militar".
Para la represión de las protestas públicas tras la muerte del joven Brown, la policía de Ferguson utilizó armas de alto poder, gas lacrimógeno, chalecos antibalas e incluso vehículos blindados similares a los que emplean las fuerzas armadas en situaciones de guerra.
El Congreso legislativo adoptó el programa 1033 debido a "la real inquietud de que las autoridades locales del orden público se vieran literalmente superadas en potencia de fuego por los criminales de la droga", declaró Carl Levin, presidente del poderoso Comité de Servicios Armados del senado, el 15 de agosto.
"Nuestra intención con estos equipos era mantener a los agentes de policía y sus comunidades a salvo de los narcotraficantes fuertemente armados y de incidentes terroristas", precisó.
"Vamos a revisar este programa para determinar si el equipo proporcionado por el Departamento de Defensa se está utilizando como se debe", añadió.
Las drogas y el terrorismo
A pesar del extraordinario consenso que existe entre políticos conservadores y progresistas sobre los peligros que implica una policía militarizada, no parece que esa inquietud se extienda al creciente apoyo de Estados Unidos a la militarización de las fuerzas del orden en otros países.
Según los últimos datos disponibles, durante 2009 Washington brindó más de 3.500 millones de dólares en ayuda extranjera destinada a las actividades policiales, sobre todo en Afganistán, Colombia, Iraq, México, Pakistán y los territorios palestinos.
Un informe oficial de 2011 señala que "Estados Unidos incrementó el énfasis en la formación y el equipamiento de la policía extranjera como medio de apoyo a una amplia gama de objetivos de la política exterior estadounidense", en particular en el contexto de las guerras contra el narcotráfico y el terrorismo.
África es la mayor receptora de esa ayuda contra el terrorismo. Un informe de la organización de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) resalta los peligros implícitos en este enfoque en su análisis de la Unidad Policial Antiterrorista (ATPU, en inglés) de Kenia, que tiene el apoyo de Estados Unidos.
El informe, publicado el lunes 18, se basa en denuncias previas contra la ATPU por detenciones arbitrarias, desapariciones forzosas y ejecuciones extrajudiciales. Sin embargo, ni las autoridades keniatas ni los principales donantes de la unidad policial, Estados Unidos y Gran Bretaña, investigaron las acusaciones de larga data, según HRW.
En 2012, Washington ayudó a la ATPU por un valor de 19 millones de dólares. La legislación estadounidense impone la interrupción de la asistencia mientras se investigan denuncias creíbles, pero HRW asegura que Estados Unidos "no redujo la asistencia a la unidad" denunciada.
La ayuda de Washington se emplea "para socavar el imperio de la ley porque la ATPU está haciendo justicia por mano propia… solicitamos a los donantes que sean más inteligentes cuando presten este tipo de asistencia", recomendó Jehanne Henry, investigadora de la división africana de HRW, en diálogo con IPS.
Recuerdos de los años 80
En México y otros países de América Latina se incrementó la asistencia de Estados Unidos destinada a la represión del narcotráfico.
"Los gobiernos centroamericanos confían cada vez más en sus fuerzas armadas para lidiar con la reciente ola de violencia", señaló Adriana Beltrán, investigadora de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), una organización independiente con sede en la capital estadounidense.
"Estados Unidos dice que no proporciona asistencia alguna a estas fuerzas, pero existe una ayuda considerable que el Departamento de Defensa otorga a la lucha contra el narcotráfico, que se canaliza por las fuerzas armadas de esos países", explicó.
Un trabajo de Alexander Main, un académico del Centro para la Investigación Económica y Política (CEPR), un centro de investigación de este país, indica que la asistencia de seguridad de Estados Unidos a la región se fortaleció durante los últimos años del gobierno de George W. Bush (2001-2009).
"La financiación asignada a las fuerzas policiales y militares de la región subió de manera constante hasta niveles que no se veían desde las ‘guerras sucias’ de los años 80 respaldadas por Estados Unidos", escribió.
Colombia es un "modelo clave" de la asistencia bilateral, según Main. Desde 1999, un programa por 8.000 millones de dólares para ese país, permitió "el despliegue masivo de tropas militares y fuerzas policiales militarizadas para interceptar las drogas ilícitas y contrarrestar a los grupos guerrilleros de izquierda", añadió en referencia al llamado Plan Colombia.
Pero en 2013 unas 150 organizaciones no gubernamentales advirtieron que las políticas de Washington que "fomentan la militarización para lidiar con el crimen organizado" son ineficaces. Esta estrategia dio lugar al "aumento espectacular de los delitos violentos, a menudo perpetrados por las propias fuerzas de seguridad", señalaron.
México es un fuerte receptor de la ayuda de seguridad estadounidense contra el narcotráfico.
A partir de los años 90, "la tendencia ha sido la de alentar al gobierno mexicano para que incorpore a los militares a los operativos contra el narcotráfico y, en los últimos dos años, también a la seguridad pública", sostuvo Maureen Meyer, investigadora de WOLA.
En el proceso, la policía recibe cada vez más formación militar, lo que genera preocupación por las violaciones a los derechos humanos y el uso excesivo de la fuerza, así como falta de formación para enfrentar las protestas locales, algo similar a lo que sucede ahora en Ferguson, Missouri.
"Vemos lo preocupante que es esta tendencia en Estados Unidos, y estamos preocupados por una tendencia similar hacia la policía militarizada en los países latinoamericanos", subrayó Meyer.
"Tenemos muchos pertrechos y vehículos militares que tienen que terminar en alguna parte, y suelen ir a parar a la policía local", concluyó.
Por Carey L. Biron
http://www.ipsnoticias.net/2014/08/la-militarizacion-policial-de-eeuu-tiene-tentaculos-en-america-latina/
martes, 26 de agosto de 2014
Migrantes deportados de EEUU, sin protección en frontera mexicana.
Los bajo puentes del canal del río Tijuana, en la esquina más al norte de México, están convertidos en enormes retretes. Bultos de personas duermen en habitáculos de cartón y telas, hoyos hechos en la tierra, alcantarillas, puentes y laderas del canal, a lo largo de los dos kilómetros entre el este de la ciudad y la valla fronteriza con Estados Unidos.El olor marea.
A las 7:00 de la mañana, los consumidores de heroína, que aquí se consigue por dos dólares la dosis, agradecen el azúcar de unos chocolates.
"Esta es la ciudad de El Bordo", dice uno de ellos a IPS, con las manos extendidas y una sonrisa torcida.Es la ciudad de los sin nadie. El hogar bajo el puente fronterizo de decenas de indigentes y migrantes deportados que han decidido esperar mejores tiempos para cruzar esta frontera sellada, y que sobreviven de limpiar automóviles, cargar bultos en el mercado, hacer trabajos de albañilería, reciclar basura o pedir dinero en las calles de la ciudad fronteriza de Tijuana.
"La población que habita en el Bordo es una muestra de las condiciones extremas que pueden enfrentar los deportados más vulnerables en México", dice el estudio "Estimación y caracterización de la población residente en El Bordo del canal del río Tijuana".Elaborado por el Colegio de la Frontera Norte (Colef), el reporte contabilizó entre 700 y mil personas viviendo en este lugar durante agosto y septiembre de 2013.Añade que los pobladores del El Bordo son mayoritariamente hombres, de unos 40 años, deportados en los últimos cuatro años, adictos (algunos comenzaron a consumir drogas en este lugar) y sin documento alguno de identidad.Detalla que más de la mitad habla inglés, e incluso tienen niveles de escolaridad similares a los residentes de Tijuana, y solo seis por ciento piensa regresar a su lugar de origen, pese a que la mayoría tiene hijos.
"Estos resultados reflejan que las deportaciones de Estados Unidos a México están provocando separaciones familiares y, específicamente, la separación de los padres del ámbito doméstico, lo cual provoca la ruptura de proyectos individuales y familiares, y termina con la posibilidad de integración al país de residencia de los demás miembros de la familia", dice el estudio, coordinado por Laura Velasco, investigadora del Departamento de Estudios Culturales del Colef.A 2.780 kilómetros de Ciudad de México, Tijuana es la última punta al norte del país. Pertenece a la península del estado de Baja California y hace frontera con San Diego, en Estados Unidos. En 2012, esta ciudad recibió a 59.845 de las 409.849 personas deportadas por el gobierno de Barak Obama.
Es decir, unos siete deportados por hora.Desde que comenzó en 2009, el gobierno de Obama superó ya los dos millones de deportaciones y se convirtió la administración que realizó más expulsiones de personas indocumentadas.Con 1,7 millones de habitantes, Tijuana ocupa el primer lugar en porcentaje de narcodependientes de todo el país. Es asiento de carteles del narcotráfico, ahora debilitados, y se considera una de las ciudades más violentas de México.Durante décadas fue la principal puerta de entrada de migrantes a Estados Unidos.
Pero los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York dieron un vuelco a la política migratoria y la frontera mexicana fue sellada, forzando a los migrantes indocumentados a buscar rutas cada vez más peligrosas, mientras que la seguridad pasó de contar con 3.500 agentes de la estadounidense Patrulla Fronteriza en 2005, a 21.000 en 2013.México comparte con Estados Unidos 3.500 kilómetros de frontera. Baja California, que colinda con San Diego y Arizona, recibe un tercio de los deportados y es el estado con mayor número de residentes extranjeros.
A 177 kilómetros al este de Tijuana, está la capital del estado, Mexicali,en la que el calor de agosto puede matar a cualquiera –alcanza hasta 50 grados centígrados- y donde la gente que no tiene aire acondicionado duerme en las azoteasMexicali tiene su "mini Bordo": los edificios Montealbán, destruidos por un sismo en 2010, en el margen oriental del ahora inexistente río Nuevo, a unos metros del centro histórico de Mexicali.Aquí viven unas 80 personas, entre indigentes locales y migrantes deportados que tienen alguna adicción
.Entre las ruinas de los edificios se han encontrado cadáveres, el último el 15 de abril, y continuamente hay incendios y operativos policiales."Vivo aquí porque no hay otro lugar. En el albergue me ‘engento’ (agobio), hay mucha gente", dice a IPS un guatemalteco de 33 años llamado Josué, que fue deportado el 1 de agosto de 2013 y que solo tiene una cosa en mente: regresar a Estados Unidos.Ya lo intentó por Nogales, en el estado de Sonora, pero no pudo pasar. Le dijeron que por aquí es más fácil y solo espera a que "pase el calor" para volver a intentarlo.
"Llegué a California a los 10 años, en Guatemala ya no tengo nada", insiste.Otro estudio del Colef sobre la caracterización de las personas deportadas, que solo hace referencia a las mexicanas, alerta sobre su estado de salud."Existe una alarmante diferencia de síntomas emocionales entre los deportados, casi 20 veces más que los que presentan los de retorno voluntario", dice el estudio, con base en investigaciones sobre la salud de los deportados que realiza Letza Bojórquez, investigadora del Departamento de Estudios sobre Población del Colef.Con datos de la Encuesta sobre Migración de la Frontera Norte, la investigación detectó que 40 por ciento de la población migrante que sobrevive en la calle reporta tener problemas emocionales y 12 por ciento contesta afirmativamente ante la pregunta de si pensó quitarse la vida alguna vez.Además, en los últimos cinco años se incrementó la separación familiar como consecuencia de las deportaciones.
Un dato dimensiona el fenómeno: mientras en 2007, solo 20 por ciento de los repatriados fueron deportados sin sus familiares, en 2012 este porcentaje se elevó a 77 por ciento
."El problema aquí es que no hay ninguna política de atención a los deportados. Empezaron a llegar cientos de deportados y no había ninguna institución preparada para recibirlos", dijo a IPS el activista Sergio Tamai, director del Albergue Hotel Migrante, en Mexicali, y líder de la organización Ángeles sin Fronteras.Entre agosto y noviembre de 2013, Tamai encabezó una acampada de 800 personas en la Plaza Constitución de Tijuana, para exigir programas de atención a migrantes, deportados y en situación de calle.
El trabajo de las organizaciones de la sociedad civil y grupos religiosos para presionar a las autoridades ha dado algunos frutos.El 7 de agosto, el Congreso legislativo de Baja California aprobó la Ley para la Protección de los Derechos y Apoyo a los Migrantes del Estado, que establece la obligación del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia de proporcionar asistencia social a menores y adolescentes migrantes no acompañados, así como la creación del Registro Estatal de Migrantes.Es el primer estado que lo hace, luego de que en 2011 el Congreso legislativo mexicano aprobó la creación de una nueva Ley de Migración, que reemplazó a la de 1947 y que ampara jurídicamente a las personas en tránsito por México.
Por Daniela Pastrana
http://www.ipsnoticias.net/2014/08/migrantes-deportados-de-eeuu-sin-proteccion-en-frontera-mexicana/
lunes, 21 de julio de 2014
En busca de un sueño.
Guatemala ofrece sueños descoloridos y un tanto mustios. Hablando hace poco con una patoja (joven) de San Martín Jilotepeque me decía que cuando los jóvenes de su comunidad soñaban con un trabajo decente pensaban en ir a trabajar de meseros en el McDonalds o en el Pollo Campero de la cabecera departamental. El problema –me decía– es que para eso hay que haber estudiado, y además los puestos son muy pocos.
Las otras opciones de vida –que no sólo laborales– que hay alrededor son trabajar la tierra, cuidar los animales, trabajar de empleada doméstica o vender en el mercado. Por eso, tres de sus cuatro hermanos (una de ellas hermana) se fueron a Estados Unidos a buscar trabajo para “hacer sus cositas, su casa y mandarle dinero a mi mamá”. Todos se fueron siendo adultos según los cánones tradicionales, es decir, luego de cumplir 18. Sin embargo, el hecho de cumplirlos no lo hace a uno más responsable que cuando tenía 16 o 17 si sus condiciones no han variado significativamente. El corte de la edad es algo artificial y está sociológicamente más ligado al tránsito hacia la independencia como ser humano. “La juventud no tiene las mismas características ni duración en el campo que en la ciudad, en las clases altas que en los sectores marginados, en las sociedades modernas que en las tradicionales, ni entre hombres y mujeres”.
En Guatemala, los niños y los adolescentes inician sus vidas productivas a muy temprana edad. En realidad, según las Encuestas Nacionales de Empleo e Ingresos (ENEI), la tasa de ocupación de los niños de 7 a 14 años, se incrementó de 16.8 a 19.2 entre 2004 y 2012; así como se incrementó la de los adolescentes de 15 a 19 años de 44.7 a 47.4 en el mismo período de tiempo. Por supuesto que como se imaginan ya, este ingreso temprano al ámbito laboral es más pronunciado entre los niños (7 a 14) rurales (71%) e indígenas (59.6%). El caso de las niñas (28.9%) es distinto porque por las características de sus ocupaciones (hacer la comida, cuidar a sus hermanos o hermanas u otros oficios en la casa o en el campo) no quedan registradas en este tipo de encuestas.
¿A dónde quiero ir con esto? Quiero decir que el tema de la migración de niños y adolescentes es únicamente una extensión de la ausencia de posibilidades de soñar para ellos en este país. Como se ha dicho ya, la migración interna o internacional es una de las alternativas de vida para millones en este país. Medios de comunicación y familias extendidas (transnacionales) principalmente en Estados Unidos son fuentes de sueños más coloridos y atractivos. A veces, ni siquiera hay que imaginarse un sueño con juegos mecánicos ni luces de colores… para estos niños, el sueño es muchas veces dejar de ver a sus padres sufrir porque no pueden darles de comer a sus hijos a pesar de jornadas extenuantes… o que se levante de la cama su mamá, como le sucedió al niño de Chiantla que nos ha quebrado el corazón.
Hace unos años entrevisté por primera vez a uno de estos niños migrantes. El relato fue tan impactante que no sólo él lloró al contarlo, creo que todos los presentes tuvimos que apretar el corazón y a las más descuidadas se nos rodó más de una lágrima. Aún recuerdo a una de las compañeras tomar fuerte mi mano y hacerme un gesto reprobador por estar mostrando mis sentimientos ante la historia tan desgarradora. Lo desgarrador, no fue únicamente el viaje. Lo desgarrador fue el sentimiento de indefensión al haber sido aprehendido por la patrulla fronteriza, la sensación de fracaso que quedó en el chico por no haber logrado su sueño. Además, la vergüenza sufrida en la comunidad al regreso, la tristeza de sus padres, y la deuda que no pudieron pagar.
Ésa es la dura realidad. Estos niños no sólo tienen que reinsertarse en la escuela y ser productivos. Estos niños tienen que recuperar su capacidad de soñar. Al final del viaje está la esperanza, está lo que la gente se imagina como cercano al bienestar. ¿Y por qué no lograrlo?
Hay todo un entramado de instituciones públicas y privadas que pueden contribuir con ello. Es un tema de derechos humanos para atender la situación de emergencia, de asilo y refugio para quienes huyen de la violencia, es un tema de desarrollo para quienes la pobreza los ha expulsado, es un tema de interés superior del niño para quienes van en busca legítima de sus padres o madres.
Es un tema de país en realidad. Hoy son los niños migrantes, pero día con día son los niños lustrabotas, los jornaleros, los que pican piedra, son las niñas trabajando en casas particulares o cualquier otro pequeño que está fuera de las aulas por un tema de (in)justicias que se producen y reproducen.
Necesitamos proveer sueños dignos de imaginar para los y las niñas. Para los y las jóvenes. No hace falta hacer aquí un argumento ad misericordiam para pensar qué es lo justo.
Dejémonos de golpear el pecho y pensar ¿pero qué podemos hacer para ayudar?
Por Claudia V. López
viernes, 18 de julio de 2014
1830 EL NACIMIENTO DEL URUGUAY MODERNO.
El Uruguay de 1830 apenas contaba con 70.000 habitantes. El de 1875 poseía ya 450.000 y el de 1900 un millón. El espectacular crecimiento - la población se multiplicó por 14 en 70 años - no tenía parangón en ningún país americano. La alta tasa de natalidad dominante hasta 1890 - 40/50 por mil habitantes - se había unido a una relativamente baja tasa de mortalidad - 20/30 por mil - para ambientar este hecho , pero el factor crucial de la revolución demográfica fue la inmigración europea. Franceses, italianos y españoles hasta 1850, italianos y españoles luego, llegaron en 4 o 5 oleadas durante el siglo XIX. La inmigración fue temprana en relación a la más tardía que arribó a la Argentina, y sobre todo fue cuantiosa en relación a la muy pequeña población existente en 1830. De 1840 a 1890, Montevideo poseyó de un 60 a un 50 % de población extranjera, casi toda europea. El Censo de 1860 mostró un 35% de extranjeros en todo el país, y el de 1908 redujo esa cifra al 17%. Los europeos - y brasileños - , con valores diferentes a los de la población criolla, sobre todo los primeros, más proclives al espíritu de empresa y al ahorro; protegidos por sus cónsules durante las guerras civiles y recompensados siempre por sus pérdidas por el estado uruguayo amenazado desde el exterior, se convirtieron hacia 1870-1880 en los principales propietarios rurales y urbanos, como poseían el 56% del total de la propiedad montevideana y el 58% del valor de la propiedad rural. Los inmigrantes europeos fueron también los iniciadores de la industria de bienes de consumo al grado que en 1889 controlaban el 80% de esos establecimientos. Los inmigrantes, hostiles por lo general a las disputas entre blancos y colorados, exigieron la paz interna. La estructura económica se modificó. El ovino se incorporó a la explotación del vacuno en la estancia de 1850-1870. De acuerdo al censo de 1852, la existencia ovina se reducía a 800.000 cabezas que daban de 400 a 500 gramos de lana criolla por cabeza, sólo apta para colchones. En 1868 la existencia se estimó en 17 millones que rendían 1,150 gramos de lana merino por cabeza, pues ya se había iniciado el mestizaje con ejemplares procedentes de Francia y Alemania. La lana suple al cuero como principal producto de la exportación uruguaya en 1884 de ahí en adelante, hasta que apareció con vigor la carne congelada en 1910-1920, la lana fue el principal rubro de ventas al exterior. Esta transformación fue ambientada por el alto precio de la lana en el mercado internacional, debido sobre todo a la desaparición de la fibra competitiva, el algodón, a raíz de la Guerra de Secesión en los Estados Unidos (1861-1865). El ovino que podía ser explotado en campos de pasturas de calidad inferior y exigía 5 veces menos tierra por unidad que el vacuno, sirvio de base al desarrollo de la clase media rural. También requería en los comienzos, un incremento de mano de obra. El estanciero poseía ahora además del vacuno criollo que casi solamente adquiria valor por su cuero, el lanar, que el mercado europeo siempre compraba a buen precio. El Uruguay de fines del siglo XIX tuvo así características económicas que lo singularizaron en el contexto latinoamericano. Producía alimentos - la carne - y satisfacía otras dos necesidades básicas del hombre, su calzado, con el cuero, y su vestimenta con la lana. Sus mercados externos se habían diversificados en vez de tender a la dependencia de un solo comprador. Brasil y Cuba consumían su tasajo; Francia, Alemania y Bélgica, sus lanas; y Gran Bretaña y Estados Unidos, sus cueros. Al comprarle Europa mercaderías que ella también producía, el Uruguay gozó de una renta diferencial elevada, por cuanto Europa mantenía sus ganados con más altos costos de explotación. Estimaciones recientes del ingreso per cápita en el siglo XIX, realizadas en base al 15% de las exportaciones, permiten sospechar un elevado ingreso en el Uruguay de 1870-1900 - 317 dólares per cápita en 1881-1885, por ejemplo comparable y superior al de los Estados Unidos y muy superior al atribuído al Brasil. Debemos anotar también que el librecambio británico - y europeo en general - fue una pieza esencial de este sistema económico en el cual el Uruguay vendía a Europa mercaderías que competían con su producción agraria. Mientras ese libre cambio duró - y lo hizo hasta la crisis mundial de 1929 - Uruguay tuvo un lugar económico seguro y rentable en el mundo. Al ovino siguió el acercamiento de las estancias. Estas fueron alambradas entre 1870 y 1890 tanto para asegurar al propietario el uso exclusivo para sus ganados de las pasturas, como para permitir el mestizaje del ovino y el vacuno con razas europeas. El cerco dejó desocupada a la mano de obra que antes custodiaba el ganado y generó un problema insólito de hambre y miseria rural. Esta desocupación tecnológica se convirtió paradojalmente en un buen caldo de cultivo para las últimas guerras civiles de fines del siglo XIX y principios del XX. Ovino y cercamiento, dos enormes inversiones aumentaron la necesidad de orden interno que tenían los estancieros. Los terratenientes protagonistas de estos cambios se agremiaron y fundaron la Asociación Rural en 1871, con el fin de imponer la paz interna a toda costa. Paralelamente ocurrieron transformaciones en el medio urbano. A partir de 1860 comenzaron las primeras inversiones extranjeras, sobre todo británicas. Fueron los avanzados entre 1863 y 1865, la fábrica Liebig en la industria de carnes, y en las finanzas el Banco de Londres y Río de la Plata y el primer empréstito del gobierno uruguayo de los inversores en la City Londinense. En 1884 se estimó en 6,5 millones de libras el total de las inversiones británicas; en 1900 ya eran 40. Los ingleses ya habían construído los ferrocarriles - la primera línea fue inaugurada en 1869 y en 1905, el kilometraje total alcanzaba los 2000 - invertido en los servicios públicos de Montevideo (agua corriente, gas, teléfonos, tranvías) e incrementando sus empréstitos al gobierno y su intervención casi monopólica en el mercado de los seguros. En el caso de los ferrocarriles, los capitalistas ingleses obtuvieron importantes concesiones del gobierno uruguayo que deseaba ese medio de transporte a cualquier costo con tal de poder utilizarlo para doblegar las revueltas rurales. La mayoría de las líneas gozaron de un interés garantido del 7% del capital ficto de 5.000 liras por kilómetro de vía férrea, lo que ocasionó la construcción de inútiles curvas y tal vez de un 10 a un 5% de kilometraje superfluo. El Estado solo podía intervenir en la fijación de las tarifas si las ganancias de las empresas superaban el 12%, cifra a la que naturalmente nunca llegaron. El ferrocarril fue esencial para que el gobierno central pudiera controlar el interior. Cuando en 1886 el Río Negro fue cruzado por un puente ferroviario, el Uruguay, que siempre había estado dividido en dos mitades en invierno, se unificó. Este medio de transporte, así como las otras compañías inglesas instaladas en Montevideo, generaron una corriente de antipatía popular por sus elevadas tarifas y deficientes servicios. El monopolio que usufructuaba el ferrocarril, la empresa de aguas corrientes, la del gas y el oligopolio de las compañías de seguros, contribuyeron a fomentar dudas en la clase política ya en 1890 acerca de los beneficios que acarreaba al Uruguay el capital extranjero no vigilado por el Estado. Por eso la ley de 1888 instituyó un control estricto de la contabilidad de las empresas ferroviarias y en 1896 se fundó el primer banco del Estado: " Banco de la República Oriental del Uruguay". Todos estos inversores, como es casi obvio, exigían la pacificación interna del Uruguay, pues las utilidades de la empresas extranjeras y el cobro de los intereses de la deuda del gobierno uruguayo, por ejemplo, estaban ligados a la marcha pacífica y próspera del país. La inversión británica en el Uruguay, aunque pequeña comparada con la totalidad de las imperiales en el mundo, era cuantiosa comparada con el capital industrial uruguayo. El Uruguay ocupaba el quinto lugar en la cuantía del capital inglés invertido en América Latina, teniendo los primeros puestos Argentina, México, Brasil y Chile. Pero si dividimos la inversión extranjera por el número de los habitantes del país latinoamericano receptor, el quinto lugar se transforma en segundo, sólo detrás de Argentina. Luego en 1875, el crecimiento demográfico y la legislación aduanera proteccionista ambientaron el nacimiento de la industria moderna. Incipiente y desarrollada sólo en la provisión de bienes de consumo (alimentos, bebidas, muebles, tejidos, cueros), generó tanto un patronato deseoso de orden como un proletariado, numericamente exiguo, pero hostil al enganche en las filas de los ejércitos blancos y colorados. La sociedad uruguaya, resultante y promotora a la vez de estos cambios, fue muy distinta a la de la primera mitad del siglo XIX. Las clases se diferenciaron con claridad, la dueña de la tierra era compleja, pues al lado del latifundio se consolidó la propiedad mediana con la explotación del ovino. El censo de 1908 permite deducir que los predios de 100 a 2.500 hectáreas, asimilables a estancias de la clase media rural, ocupaban el 52% de la superficie apta, y que 1391 predios de más de 2501 hectáreas - los latifundios - ocupaban el 43% de esa superficie. Este era el fruto de una larga evolución histórica que salvo a la gran propiedad pero la obligó a cohabitar con una importante clase media rural. Las guerras de la independencia y las civiles con su cortejo de ruina ganadera, robos de haciendas e interrupción de la producción, tuvieron otra consecuencia importante: la titularidad de la propiedad cambio de manos velozmente en el siglo XIX. El latifundio existía en 1900 pero los latifundistas ya no eran los mismos del período colonial o de los primeros años del Uruguay independiente. La clase alta olía a nuevos ricos. Eso disminuyó su poder y su prestigio en el seno de la sociedad. Los estancieros gozaban en 1900 de la posesión de dos monopolios: la tierra y la carne, valorizadas ambas con los avances de la industria saladeril y sobre todo con la fundación en 1905 del primer frigorífico exportador de carnes congeladas a Europa. El proletariado rural ya no podía optar entre la vagancia y la labor en las estancias, ahora debía trabajar para alimentarse. Los desocupados miserablemente en los llamados "pueblos de ratas", cambiando su anterior dieta carnívora por ensopados de escaso valor nutritivo. El servicio doméstico o la prostitución para las mujeres; el peonaje, la esquila, el contrabando y el robo de ganado para los hombres, fueron las actividades del gaucho moderno. Pero, ya empezó a emigrar a las ciudades. En Montevideo, la aparición de la "cuestión social" fue la novedad. Aunque el ascenso social aún era posible, las condiciones de vida del proletariado industrial eran duras. Las jornadas de 11 o 15 horas ambientaron la prédica anarquista y la fundación de los primeros sindicatos hacia 1875. El viejo temor de la clase empresaria a la subversión blanca, fue poco a poco sustituído por su nuevo miedo a la revolución social. Ocurrieron cambios también en el orden cultural y mental. La Universidad abrió sus puertas a los estudios de abogacía en 1849, a los de Medicina en 1876 y a los de Matemáticas en 1888. En 1877, el gobierno del coronel Latorre, inspirado por José Pedro Varela, decretó una importante reforma en la enseñanza primaria, volviéndola obligatoria y gratuita y otorgándole recursos para su desarrollo. La tasa de analfabetismo que era elevadísima, comenzó a descender. El deseo de incrementar la actividad política de los habitantes y a la vez prepararlos mejor para el nuevo orden económico estuvo detrás de esta transformación. El Uruguay también secularizó sus costumbres y su cultura. En 1861 la Iglesia Católica comenzó a perder su jurisdicción sobre los cementerios; en 1879 el estado decidió llevar los Registros del Estado Civil aunque admitió que el casamiento religioso precediera al civil. En 1885 se instituyó el matrimonio civil obligatorio y este debió celebrarse antes que la ceremonia religiosa. En 1907 se aprobó la primera ley de divorcio. A pesar de que en las escuelas del Estado, aún se aprendía el catecismo, la hostilidad de las autoridades y muchos maestros, redujo esa educación al mero aprendizaje de memoria del Catecismo, sin ninguna explicación previa. En 1909 fue suprimido por completo este resto de enseñanza religiosa. La juventud universitaria, hecho tal vez más significativo que los anteriores, se embarcó primero en el espiritualismo ecléctico (1850-1975) y luego de esa fecha en el positivismo y el agnosticismo, cuando no el ateismo. La Iglesia Católica se sintió perseguida y reaccionó, pero el grueso de las clases dirigentes y buena parte de la población o siguieron hostilizándola o la miraron con indiferencia. De acuerdo al censo de 1908, los católicos ya no eran la mayoría absoluta entre los hombres nativos de Montevideo. Su 44% era seguido muy de cerca por un 40% de hombres nativos que se habían declarado liberales. Otro signo de la modernidad fue la aparición de un nuevo modelo demográfico. La natalidad comenzó a decrecer ya en 1890, la edad promedio del matrimonio femenino ascendió de 20 a 25 años, y comenzaron a aparecer las primeras formas de control artificial de la natalidad, denunciadas con vigor por el clero católico. De este modo llegó al siglo XX el país mas tempranamente europeizado de América Latina.
documento elaborado por: José Pedro Barrán
http://www.rau.edu.uy/uruguay/historia/Uy.hist3.htm
miércoles, 16 de julio de 2014
Nómades de la era digital.
La libertad de comunicarse y compartir ha ingresado a una nueva era. El poder prometido por esta libertad, por la Internet, es tan inmenso que las instituciones del poder establecido le tienen miedo. Gobiernos, ejércitos, compañías, bancos: todos se resisten a perder el control que ejercen sobre la sociedad cuando la información que mantienen en secreto circula libremente. Y algunos de los más fervientes defensores de esta nueva era de libertad de información se convierten en blanco de ataque de estas mismas instituciones, y se ven obligados a vivir huyendo, en el exilio o, en algunos casos, a pasar años en prisión.
Julian Assange es tal vez una de las personalidades más reconocidas de la lucha por la transparencia y la apertura de la comunicación. Assange fundó el sitio web WikiLeaks en el año 2007, a fin de brindar un medio seguro para filtrar documentos electrónicos. En el año 2010, WikiLeaks publicó un impactante video filmado desde un helicóptero de ataque militar estadounidense, en el que se ve cómo los comandantes de la nave disparan sistemáticamente a muerte a al menos doce civiles en Nuevo Bagdad, un barrio de Bagdad, en Irak. Dos de las personas asesinadas eran periodistas de Reuters. Sobre las imágenes de la masacre, se oyen las transmisiones de radio del ejército: una combinación de crudas órdenes asépticas de “entrar en combate” con las víctimas y de una serie de intercambios jocosos entre los soldados, con expresiones de desprecio hacia las víctimas y de festejo por la matanza.
Inmediatamente después de la publicación del video, WikiLeaks realizó tres grandes difusiones de documentación, posibilitando el acceso a cientos de miles de documentos secretos, entre otros, comunicaciones oficiales del ejército estadounidense relativas a las guerras en Afganistán e Irak, las cuales permitieron realizar investigaciones directas, por ejemplo, acerca de la cantidad de víctimas civiles en dichas guerras. WikiLeaks reveló además cientos de miles de cables del Departamento de Estado de Estados Unidos que expusieron la oscura y cínica realidad de la diplomacia estadounidense. Se cree que los cables secretos de alguna manera impulsaron la Primavera Árabe, especialmente en lo que respecta al derrocamiento del corrupto régimen de Túnez, que contaba con apoyo de Estados Unidos.
Si bien el sitio web WikiLeaks logró proteger la identidad de la fuente de estas excepcionales filtraciones, un informante del FBI señaló a un soldado estadounidense, el Soldado Bradley Manning. Mientras trabajaba en inteligencia militar estadounidense en Irak, Manning se sintió frustrado ante los abusos cometidos por el ejército de Estados Unidos. Presuntamente, habría copiado la vasta cantidad de archivos y se los habría entregado a WikiLeaks. Manning fue arrestado y recluido en aislamiento, en condiciones que Naciones Unidas ha calificado como "tortura". Manning fue juzgado por una corte marcial. Tras ser declarado culpable y sentenciado a 35 años de reclusión en una prisión militar, Manning anunció su intención de transformarse en mujer y formalmente cambió su nombre a Chelsea Manning. Hace un mes, Manning escribió en un artículo de opinión publicado por el periódico New York Times: “Creo que las actuales limitaciones a la libertad de prensa y el excesivo secreto por parte del gobierno hacen que resulte imposible para los estadounidenses comprender cabalmente lo que está sucediendo en las guerras que financiamos”.
La editora de investigación de WikiLeaks, Sarah Harrison, es británica pero vive en Berlín. Cuando Edward Snowden filtró los documentos de la Agencia de Seguridad Nacional en Hong Kong, Harrison viajó hasta allí. Ella y WikiLeaks brindaron asistencia clave a Snowden en el proceso que culminó con la solicitud de asilo político en Rusia. Harrison teme ser arrestada si vuelve a su Inglaterra natal. Me encontré con ella en Bonn, Alemania, donde me dijo: “Inglaterra tiene una Ley Antiterrorista que contiene una sección titulada Declaración Complementaria 7, que es bastante singular y que otorga a los funcionarios la facultad de detener personas en la frontera al ingresar o abandonar el país, o incluso si están en tránsito. Ello les permite interrogar a la gente por meras sospechas, sin que les correspondan ciertos derechos fundamentales, como el derecho a guardar silencio o el derecho a contar con un abogado".
También en Berlín se encuentra la ciudadana estadounidense Laura Poitras, la primera periodista que respondió a Snowden en sus esfuerzos por filtrar los documentos de la NSA. Fue ella quien convenció a Glenn Greenwald de acompañarla a Hong Kong, dando así inicio a la era Snowden de la cobertura sobre seguridad nacional estadounidense. Poitras ya ha sido detenida e interrogada de manera agresiva en muchas oportunidades al ingresar a Estados Unidos, muy probablemente por sus resueltas exposiciones sobre el sistema de seguridad nacional estadounidense.
Por su parte, Greenwald, también ciudadano estadounidense, ha elegido vivir en Brasil. Desde las revelaciones de Snowden, y por consejo de sus abogados, había evitado visitar su país natal. Poitras y Greenwald finalmente regresaron a Estados Unidos para recibir el prestigioso premio George Polk Award por su labor periodística. Tres días después, figuraban en los equipos de los periódicos The Guardian y The Washington Post que recibieron el Premio Pulitzer.
Y también está Edward Snowden, contra quien se han presentado cargos por espionaje, por efectuar una de las mayores y más significativas filtraciones de la historia de Estados Unidos. Las filtraciones de Snowden han desatado un debateç a nivel mundial acerca de la vigilancia, la privacidad y la seguridad nacional de los Estados. Este fin de semana, The Guardian publicó una entrevista mantenida con Hillary Clinton. Clinton expresó que Snowden debería retornar a Estados Unidos, donde podría desarrollar una enérgica defensa legal y pública de sus actos. Al día siguiente, le pregunté a Julian Assange cuál era su opinión al respecto. Me respondió: “El gobierno de Estados Unidos decidió destrozar a Chelsea Manning, destrozarla totalmente, para enviar un mensaje a todos: ni se les ocurra contarle a la gente lo que pasa en realidad dentro del ejército de Estados Unidos, ni los abusos que comete. Y luego trataron de destrozar también a la persona y organización más visibles, que era WikiLeaks, para tener atados a los dos extremos, la fuente y el medio de publicación".
Entrevisté a Assange en la Embajada de Ecuador en Londres, donde se ha refugiado durante los últimos dos años. Ecuador le otorgó asilo político, pero Assange teme que si pone un pie fuera de la embajada, será finalmente extraditado a Estados Unidos y encerrado durante años en una prisión estadounidense por su labor con WikiLeaks.
En el centro de su caso, como en el de tantos otros, está la cuestión de si Internet continuará siendo una plataforma libre y abierta de comunicación, o una mercancía controlada por unas pocas compañías, censurada y vigilada por el aparato de seguridad nacional de Estados Unidos.
Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan
http://www.democracynow.org/es/blog/2014/7/11/nomades_de_la_era_digital
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