sábado, 18 de diciembre de 2010

18 de Diciembre: Dia Internacional del Emigrante.

Los movimientos migratorios a gran escala han crecido mucho en los últimos años. Actualmente, alrededor de 150 millones de personas viven y trabajan fuera de sus países de origen. España, de donde no hace mucho tiempo salían migrantes hacia Europa del Norte y América, se ha convertido, hoy en día en un país receptor para un gran numero de personas migrantes.
Entre ellas encontramos trabajadores y trabajadoras migrantes, población refugiada, demandantes de asilo, e inmigrantes permanentes. Las razones que tienen para abandonar su país de origen son muy distintas y cambian de una persona a otra. Sin embargo, podemos identificar una serie de circunstancias que llevan a la gente a abandonar su hogar y buscar un mejor futuro en otro lugar. La exclusión social y económica, la atracción que ejercen los países más desarrollados, la necesidad que tienen esos países de contar con la migración, los conflictos armados internos y los desastres naturales, todas ellas son causas que provocan migración.
Dificultades y retos
Nunca es fácil abandonar nuestro país de origen, nuestro hogar, nuestra gente; pero, aún lo es menos cuando encontramos dificultades en el país receptor a causa de nuestras diferencias de idioma, costumbres y cultura, así como dificultades económicas y sociales. Y por si esto fuera poco, a todo ello se añaden las cada vez más habituales manifestaciones de racismo, xenofobia y otras formas de discriminación y trato inhumano y degradante hacia la población inmigrante. La proclamación del día 18 de diciembre como Día Internacional de la población migrante se debe entre otros al creciente número de migrantes que existe en el mundo y a la preocupación internacional por asegurar su protección y el respeto de sus derechos y libertades fundamentales.
Según la Declaración Universal de los Derechos Humanos, todos los seres humanos nacemos libres e iguales en dignidad y derechos, y toda persona disfruta de los derechos y libertades proclamados en ella, sin distinción de ningún tipo, en particular de raza, color u origen nacional. Con la celebración de este día, se pretende además reconocer y valorar la enorme contribución de todas estas personas en el avance económico, social y cultural de los países en todo el mundo.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Un mundo sin peces. The end of the line.

La Película

The End of the Line – Un Mundo sin Peces

El primer documental del mundo que trata sobre el efecto devastador de la sobrepesca, estrenado mundialmente en Sundance.
Imagina un océano sin peces.
Imagina una alimentación sin pescado.
Imagina las consecuencias globales.
Éste será nuestro futuro si no nos detenemos, pensamos y actuamos.


Con el apoyo de las fundaciones Marviva, Waitt Family y Channel 4 Britdoc, y producida por Arcane Pictures, Calm Productions y Darmouth Films, The End of the Line – Un Mundo sin Peces se basa en un libro del periodista de investigación Charles Clover.
Este film, el primero en hablar seriamente sobre el efecto devastador de la sobrepesca, tuvo su premiere mundial en el prestigioso Festival Internacional de Cine de Sundance, compitiendo en la sección "World Cinema", en Park City, Utah, EEUU, el 15 de enero de 2009.
Productores Ejecutivos: Christopher Hird y Jess Search; Ted Waitt y Erica Knie (MarViva).
Productores: Claire Lewis y George Duffield.
Montaje: Claire Ferguson.
Dirección: Rupert Murray.
Narración: Ted Danson (inglés) y Miguel Bosé (castellano).
The End of the Line – Un Mundo sin Peces
Durante dos años de rodaje, The End of the Line – Un Mundo sin Peces sigue al infatigable periodista de investigación Charles Clover en sus enfrentamientos con políticos y dueños de restaurantes de renombre a quienes parece importarles poco que el futuro de su profesión esté igualmente en peligro. Lo acompaña uno de sus aliados, Roberto Mielgo, ex pescador ahora dedicado a desenmascarar casos de pesca ilegal.
Rodada en todo el mundo – desde el Estrecho de Gibraltar, pasando por las costas de Senegal y de Alaska, hasta la lonja de pescado de Tokio – con la participación de científicos de primer orden y pescadores locales, The End of the Line – Un Mundo sin Peces es una señal de alarma al mundo.
El final de los alimentos del mar para 2048Los científicos prevén que si continuamos pescando al ritmo actual, los peces y los crustáceos se habrán agotado en 2048. The End of the Line – Un Mundo sin Peces revela:
la aniquilación de la población de bacalao más abundante del mundo en las costas de Terranova y sus impactos sociales;
la inminente extinción del atún rojo, provocada por la creciente demanda en el mundo occidental de sushi;
las actividades de un número minoritario de empresas que, con una flota de pesqueros equipados con la última tecnología, están ganando cantidades ingentes de dinero y saquean nuestros recursos;
la destrucción de la forma de vida de comunidades de pescadores locales;
los desequilibrios que causa la desaparición de especies y el impacto de la superpoblación de medusas sobre la vida marina;
el despilfarro que supone devolver anualmente al mar siete millones de toneladas de peces muertos, capturados con redes de arrastre, al no tener salida comercial;
la incongruencia de establecer unas cuotas pesqueras muy por encima del nivel de regeneración, y muy por debajo de los niveles de pesca ilegal que se dan en la realidad;
y el mito de cierto tipo de piscifactorías como solución al problema.
La película señala como responsables a los pescadores que violan las cuotas pesqueras y pescan de forma ilegal, a la industria pesquera mundial que no reacciona ante el desastre que se avecina, a los políticos que hacen caso omiso a las advertencias de los científicos, y a los consumidores que compran especies amenazadas.
The End of the Line – Un Mundo sin Peces
"Hemos de dejar de pensar que nuestros océanos son una fábrica ilimitada de alimentos y ser conscientes de que se trata de entornos marinos enormes y complejos. Debemos actuar ahora para proteger el mar de la sobrepesca desenfrenada e incontrolada a fin de que haya pescado en el mar para nuestros nietos y biznietos"
"La sobrepesca es el gran desastre medioambiental del que la gente no ha oído hablar", comenta el productor George Duffield. "Esperamos que este documental realmente haga saltar la alarma. Podemos solucionar este problema si empezamos ya mismo".
"Leer el libro The End of the Line – Un Mundo sin Peces me ha cambiado la vida y lo que como. Espero que la película tenga el mismo efecto sobre los demás", declara la productora Claire Lewis.
El estreno mundial de The End of the Line – Un Mundo sin Peces, primer documental que revela el impacto de la sobrepesca sobre nuestros mares, tuvo lugar en el Festival de Cine de Sundance 2009.
DURACIÓN: 83 Minutos
Para datos sobre próximas proyecciones, contactar con:Andrés Rozo (MarViva) andres.rozo@marviva.net, tel. (0571) 6100903 (Colombia)
Para más información y solicitud de entrevistas, contactar con:
Miren Gutiérrez (MarViva) miren.gutierrez@marviva.net, +34 628355800
Campaña GlobalLa Premiere mundial de The End of the Line – Un Mundo sin Peces en Sundance dio el puntapié inicial a la campaaña global para que los ciudadanos exijamos mejores políticas marinas. Las organizaciones ambientales más importantes a nivel internacional están dando su mayor apoyo al film.
El objetivo es que el film sea lanzado utilizando múltiples formatos incluyendo pantallas de cine, televisión por aire, televisión por cable, festivales de cine, campañas online, acuarios, museos y proyecciones especiales para organizaciones ambientales y educativas.
"No hay mejor lugar que Sundance para que The End of the Line – Un Mundo sin Peces tuviera su premiere mundial" dijo su director, Rupert Murray.
"Sundance tiene una larga trayectoria en lograr que los documentales innovadores, de temas de actualidad tengan la importancia que merecen." El primer film de Murray, "Unknown White Male" tuvo su premiere en el festival del año 2005.
Cómo fue financiado el filmThe End of the Line – Un Mundo sin Peces
Es un film que hace campaña con el objetivo de cambiar el mundo logrando el compromiso de audiencias masivas en un tema político. Y es un proyecto que está integrado al trabajo de ONGs y compañías progresistas para lograr este cambio.
La financiación del film es un ejemplo de un nuevo modelo de obtención de fondos: con un fondo inicial de la fundación Channel 4 BRITDOC (perteneciente al Canal 4 del Reino Unido), la mayor parte provino de fundaciones sin fines de lucro del Reino Unido y de Estados Unidos.
En Inglaterra su lanzamiento cinematográfico fue financiado por Waitrose – un importante minorista de ese país.
La película ha recibido apoyo financiero de: The Waitt Family Foundation, Marviva, The Oak Foundation, Channel 4 BRITDOC Foundation, WWF, The Weston Foundation, The Clore Foundation, The Marine Conservation Society, AD Charitable Trust, GD Charitable Trust, Waterloo Foundation y Oceana.
es un ejemplo destacado de la nueva corriente de documentales. Es un film independiente – hecho fuera de las estructuras establecidas de transmisión.

Daniel Rolleri (MarViva) daniel.rolleri@marviva.net, tel: +34 686555081
, dice el autor del libro Charles Clover.
propone soluciones viables, pero la voluntad política y el activismo resultan fundamentales a la hora de resolver este problema internacional. Debemos controlar la pesca reduciendo el número de barcos pesqueros en el mundo, protegiendo grandes áreas de los océanos a través de una red de reservas marinas en las que esté prohibida la pesca, y educando al consumidor para que compre pescado de pesquerías certificadas como sostenibles.
nos muestra los efectos de la demanda desmedida de pescado. La película explora la inminente extinción del atún rojo, ocasionada por la creciente demanda occidental de sushi; el impacto en la vida marina que resulta en una gran sobrepoblación de medusas; y las profundas implicaciones de un mundo futuro sin peces, que desembocaría, con toda seguridad, en una hambruna a gran escala.

Trailer Un Mundo sin Peces | The End of the line

jueves, 16 de diciembre de 2010

Detras del velo no hay extremismo.


Jóvenes pakistaníes profesionales a las que les gusta frecuentar cafés, comprar en tiendas de moda e ir a clases de yoga deben soportar burlas y críticas por llevar alguno de los tradicionales atuendos islámicos, incluso en este país de mayoría musulmana.


La burqa, de las prendas más conservadores del Islam que cubre el cuerpo de la mujer de la cabeza a los pies y a veces hasta el rostro, se usa en este país desde hace siglos, pero las personas más modernas consideran que el velo es el atuendo que mejor se ajusta a la cultura árabe.

Ambos tienen el mismo fin, preservar a las mujeres de la mirada de extraños.

Pero la prenda elegida por muchas mujeres para expresar su decisión de ser humildes y modestas ha sido asociada al extremismo, pese a que, para ellas, cubrir su cuerpo y ser modernas no es necesariamente una contradicción.

Las mujeres con velo o "abaya", vestido negro que cubre el cuerpo del cuello hasta los pies, han sido tildadas de "ninjas", "talibán" o "mullani", versión femenina del mulá.

Ellas saben que a muchas personas les incomoda su atuendo.

A una periodista musulmana que usa velo le preguntaron en una entrevista de trabajo si sería capaz de acostumbrarse al entorno "liberal" de la empresa.

Ansa Jan, de 40 años, no pudo abrir una cuenta bancaria porque llevaba el rostro cubierto y la política de la institución exige al titular que lo tenga descubierto, pero no había ninguna mujer en el local en ese momento.

"La gente es más conciente y prudente delante mío", señaló Farahnaz Moazzam, quien lleva una abaya. "Se ríen menos y susurran más", apuntó. La miran con seriedad, a menos que ella se ría.

"Con los años me han preguntado si me río a carcajadas de los chistes y si me equivoco", relató Moazzam, quien enseña a mujeres el Corán, libro sagrado del Islam. "También me han preguntado de qué habla mi familia, si me enojo o si veo la televisión", añadió.

Para muchas mujeres es irónico lo que generan sus prendas en un país donde se supone que el atuendo femenino debe ser modesto. Jan considera que es posible que esa vestimenta recuerde a la gente episodios desagradables como el de 2007

Unas 6.500 mujeres con velo y abaya de Jamia Hafsa, un seminario vinculado a la mezquita de Lal Masjid, participaron ese año en una protesta contra el gobierno, que respondió con una brutal represión en la que murieron muchas personas.

Además, las imágenes comunes en los medios de comunicación de mujeres con esas ropas en sociedades conservadoras como la de Arabia Saudita y Afganistán durante el régimen del movimiento islamista Talibán, hacen que la vestimenta se asocie a visiones ultraconservadoras.

Lo menos que se espera de quien viste el tradicional atuendo islámico es que sea "tan perfecta como un ángel", señaló la periodista.

"Tienen una visión tan elevada de mí porque respeto un mandamiento visible de mi religión", coincidió Moazzam.

Touba Naeem, quien usa velo desde hace ocho años, señaló que la gente mira su atuendo y asume que "no es divertida". "Atenta contra buenas propuestas de matrimonio", señaló la muchacha de 27 años.

Las que optan por llevar vestimenta islámica son cuestionadas por personas extrañas, pero también por sus familiares. Una mujer relató que su padre y su hermano mayor "al principio, se opusieron" a su decisión de usar velo.

Otra relató que cuando comenzó a usarlo, su hermano se lo sacaba en las reuniones.

Una joven que comenzó a usar velo después de casarse contó cómo le costó a su esposo aceptarlo. Y fue peor cuando decidió llevar abaya.

"No quería presentarme a sus amigos ni sentarse conmigo en las reuniones sociales, como si estuviera avergonzado", recordó. Con los años los aceptó, añadió.

Para las dificultades que les acarrea, las mujeres se mantienen firmes en su decisión. Además de considerar que es una ofrenda a Alá, dicen que las libera de tener que preocuparse por su aspecto y les permite concentrarse en cosas más importantes.

"Ya no me siento un producto ni un objeto", señaló Moazzam. "Ahora la gente nota mi sonrisa, mi discurso y me toman más en serio", apuntó.

Pero las mujeres que se cubren el cuerpo también deben cuidarse, advirtió.

"Debes lucir muy bien y mantenerte bien para tu familia, pero sobre todo, para ti misma", señaló.

"A la moda, ¿por qué no?", señaló Moazzam. "Soy tan normal como cualquier mujer. Ahora me cubro la ropa, las joyas, el corte de pelo frente a la gente. Pero no por eso dejo de prestarle atención y lo sigo disfrutando", añadió
By Zofeen Ebrahim
IPS Noticias
UyPress - Agencia Uruguaya de Noticias


miércoles, 15 de diciembre de 2010

Ni en Oslo ni en Berlin.

Todo lo que pude leer sobre Liu Xiaobo me hace pensar que realmente es un tipo derecho, fiel a sus principios. Un académico chino que redactó y firmó un documento (el llamado "documento 08") reclamando la apertura democrática en China y por eso hoy debe estar tranquilo, pensando, meditando en su agujero-celda del penal de máxima seguridad de Liaoning, en el noreste de China.
Le dieron 11 años por su osadía subversiva y apenas pudo enterarse por una visita excepcional que se le concedió a su esposa, Liu Xia, que fue galardonado con el Nobel de la Paz 2010. El resto de los chinos, tampoco tienen muchas noticias sobre el Nobel o sobre el propio Xiaobo porque el régimen de Pekín se esfuerza, en vano, en esconder al mundo una realidad inocultable.
La silla vacía de Liu en las portadas de los medios del mundo entero es el salivazo en la cara para el régimen opresor de Pekín, que quiere tapar el sol con un dedo.
China impide que Liu participe en la ceremonia de Oslo y será la primera vez que no habrá nadie para aceptar el premio desde 1936, cuando le fue concedido a Carl von Ossietsky, un periodista alemán preso en un campo de concentración nazi.
Curiosamente, este mismo día, la Liga Internacional para los Derechos Humanos entrega su premio anual que, precisamente, lleva el nombre de Carl von Ossietsky.
Tras 18 años en una cárcel israelí, once de ellos en régimen de aislamiento, el técnico nuclear israelí Mordechai Vanunu tampoco puede ir a Berlín a recoger el premio a su lucha por los Derechos Humanos.
Vanunu, que trabajaba en el centro nuclear israelí de Dimona, fue condenado a 18 años de cárcel por revelar, en 1986, por convicciones pacifistas, a un diario británico, el secreto que todos sabemos: que Israel es una potencia nuclear con completos arsenales de destrucción masiva. Poco después fue secuestrado por el Mossad en Roma y encarcelado por "traición y espionaje". Cumplió su condena entera. De los 18 años pasó once en régimen de aislamiento.
El día de abril de 2004 en que salió en libertad, en Aschkelon, llamó a su gobierno a que renunciara al arsenal nuclear y permitiera inspecciones internacionales en el centro nuclear de Dimona, lo mismo que dijo en 1986, y lo mismo que hoy se exige con tanto ruido de Irán.
Desde entonces, Vanunu tiene prohibido abandonar Israel, moverse libremente por su país e incluso mantener contactos con la prensa, bajo pena de cárcel. Seis premios Nobel, entre ellos el escritor alemán Günter Grass, pidieron a Shimón Peres (otro Nobel de la paz) y a Benjamín Netanyahu (uno que jamás lo podría tener) que dejen viajar a Vanunu a Berlín a recoger el premio. Sin resultado.
Mordechai Vanunu en Israel, Liu Xiaobo en China, Aung San Suu Kyi, en Myanmar y la lista puede seguir de largo en Corea del Norte en Cuba, en Rusia, en la base estadounidense de Guantánamo y en decenas y decenas de países donde no se admite más que el discurso oficial y la moral única de quién ejerce el poder.

Martín Sarthou - http://blogs.montevideo.com.uy/sarthou

viernes, 10 de diciembre de 2010

Declaracion Internacional de Derechos Humanos.


Antecedentes
La cuestión de los derechos humanos ha estado presente en las Naciones Unidas desde el inicio de su existencia. Desde la redacción de la "Carta de las Naciones Unidas", los Estados fundadores de la Organización han dado especial importancia a los derechos humanos. En la Conferencia de San Francisco, donde se estableció la ONU, 40 organizaciones no gubernamentales y varias delegaciones, especialmente de países pequeños aunaron esfuerzos para exigir una redacción de derechos humanos más específica que la de otros Estados que se encontraban en esa conferencia para lograr que se empleara un lenguaje más enérgico en relación con los derechos humanos.
En este documento se llegó a la conclusión de que los países estaban resueltos, entre otras cosas:
"A reafirmar la fe en los derechos fundamentales del hombre, en la dignidad y el valor de la persona humana, en la igualdad de derechos de hombres y mujeres y de las naciones grandes y pequeñas".
Y tenían como uno de sus propósitos:
"Realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales de carácter económico, social, cultural o humanitario, y en el desarrollo y estímulo del respeto a los derechos humanos y a las libertades fundamentales de todos, sin hacer distinción por motivos de raza, sexo, idioma o religión".
en 1946, el Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas estableció la Comisión de Derechos Humanos, la cual es el principal órgano de adopción de políticas en materia de derechos humanos en el sistema de las Naciones Unidas. Esta Comisión estuvo bajo la presidencia de la Sra. Eleanor Roosevelt, viuda del presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, y contó con personalidades tales como René Cassin (Francia), Charles Malik (Líbano), Peng Chun Chang (China), Hernán Santa Cruz (Chile), Alexandre Bogomolov y Alexei Pavlov (Unión Soviética), Lord Dukeston y Geoffrey Wilson (Reino Unido), William Hodgson y John Humphrey (Canadá).
en esta Comisión se estableció un comité de redacción con el único fin de elaborar la "Declaración Universal de Derechos Humanos", la cual nació de la devastación, de los horrores y la violación sistemática de los derechos humanos durante la Segunda Guerra Mundial. Este Comité de Redacción fue presidido por la Sra. Eleanor Roosevelt y estuvo integrado por ocho miembros quienes fueron testigos del exterminio de pueblos por ideologías perversas y racistas. Estas personas estaban resueltas a poner fin a estas atrocidades porque sabían que los derechos humanos y la paz son indivisibles y que es imprescindible contar con principios universales de validez perdurable.
Después de un cuidadoso escrutinio y de 1,400 votaciones sobre prácticamente cada una de las cláusulas y palabras, la Asamblea General aprobó la "Declaración Universal de Derechos Humanos" el 10 de diciembre de 1948 en París, en el Palais de Chaillot, que acababa de construirse. Desde entonces ese día se celebra el Día de los Derechos humanos. Era la primera vez que una comunidad organizada de naciones se había puesto de acuerdo sobre las normas que permitirían evaluar el trato que recibirían sus ciudadanos.
Hasta el momento en que se aprobó la Declaración, los gobiernos habían sostenido que esos asuntos, los derechos humanos, eran de carácter interno y no era competencia de la comunidad internacional. Al aprobar la Declaración, los Estados Miembros de la ONU se comprometieron a reconocer y observar los 30 Artículos de la Declaración, en donde se enumeran los derechos civiles y políticos básicos, así como los derechos económicos y culturales a cuyo disfrute tienen derecho todos los seres humanos del mundo.
En la actualidad la Declaración Universal ha sido tan aceptada por los países del mundo que ha pasado a ser considerada la norma internacional que permite evaluar el comportamiento de los Estados. Este documento, en materia de derechos humanos, constituye la piedra fundamental del derecho internacional del siglo XX.
La Declaración Universal se basa en el principio de que los derechos humanos se fundamentan en la "dignidad intrínseca" de todas las personas. Esa dignidad y los derechos a la libertad y la igualdad que se derivan de ella son indisputables.
Aunque la Declaración carece del carácter vinculante de un tratado, ha adquirido aceptación universal. Muchos países han citado la Declaración o incluido sus disposiciones en sus leyes básicas o constituciones, y muchos pactos, convenios y tratados de derechos humanos concertados desde 1948 se han basado en sus principios.
Carta Internacional de Derechos Humanos
en 1948, se creó la base jurídica del siglo XX en materia de derechos humanos: la "Declaración Universal de Derechos Humanos", como ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse. Esta Declaración se aprobó el 10 de diciembre e 1948 y desde entonces se observa este día como Día de los Derechos Humanos. La Declaración está compuesta por 30 artículos que no tienen obligatoriedad jurídica aunque por la aceptación que ha recibido por parte de los Estados Miembros, poseen gran fuerza moral. Esta "Declaración, junto con el "Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos", el "Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales" y sus respectivos protocolos opcionales, conforman la "Carta Internacional de los Derechos Humanos". Estos pactos fueron establecidos el 16 de diciembre de 1966 e imparten obligatoriedad jurídica a los derechos proclamados por la Declaración.
El "Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales" entró en vigor el 3 de enero de 1976 y tenía ya 143 Estados partes al 31 de diciembre de 2000. Estos Estados presentan anualmente un informe al Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que depende del Consejo Económico y Social y está integrado por 18 expertos que tienen como finalidad hacer que se aplique el Pacto y dar recomendaciones al respecto.
Los derechos humanos que trata de promover este Pacto son de tres tipos:
  • El derecho al trabajo en condiciones justas y favorables
  • El derecho a la seguridad social, a un nivel de vida adecuado y a los niveles más altos posibles de bienestar físico y mental
  • El derecho a la educación y el disfrute de los beneficios de la libertad cultural y el progreso científico
El "Pacto Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos" cuenta con 147 Estados partes al 31 de diciembre de 2000 y entró en vigor el 23 de marzo de 1976. Este Pacto hace referencia a derechos tales como la libertad de circulación, la igualdad ante la ley, el derecho a un juicio imparcial y la presunción de inocencia, a la libertad de pensamiento, conciencia, religión, expresión y opinión, derecho de reunión pacífica, libertad de asociación y de participación en la vida pública, en las elecciones y la protección de los derechos de las minorías. Además prohibe la privación arbitraria de la vida, las torturas y los tratos o penas crueles o degradantes, la esclavitud o el trabajo forzado, el arresto o detención arbitrarios y la injerencia arbitraria en la vida privada, la propaganda bélica y la instigación al odio racial o religioso.
Este Pacto cuenta además con el "Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos", del 16 diciembre de 1966, el cual faculta al Comité de Derechos Humanos para recibir y considerar comunicaciones de individuos que aleguen ser víctimas de violaciones de cualquiera de los derechos enunciados en el Pacto. También cuenta con el "Segundo Protocolo Facultativo del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, destinado a abolir la pena de muerte", del 15 de diciembre de 1989.
Asimismo, el Consejo Económico y Social adoptó la resolución 1235 (XLII) que autorizaba a la Comisión de Derechos Humanos y a su Subcomisión de Prevención de Discriminaciones y Protección de las Minorías a examinar información pertinente relativa a violaciones graves de los derechos humanos y las libertades fundamentales. En 1970, el ECOSOC adoptó al resolución 1503 (XLVIII) que estableció el mecanismo para responder a las denuncias de los particulares. Este documento es conocido también como "procedimiento 1503" y establece que estas aseveraciones se resuman en documentos confidenciales que se envían para su examen a la Comisión de Derechos Humanos. Si se ve que hay un cuadro persistente de abusos graves y verificados de los derechos humanos, la Comisión puede investigar la situación mediante su sistema de procedimientos especiales

Texto íntegro de los documentos de la "Carta Internacional de Derechos Humanos"

sábado, 27 de noviembre de 2010

Victimas de apropiacion. Dignidad arrebatada.

 En la Argentina, faltan textos enteros del tejido social. Tejido roto porque hay nombres cuyos cuerpos faltan. Y también hay cuerpos adosados a nombres falsos, cuerpos expropiados de sus verdaderos nombres y de sus verdaderos lazos, y por tanto sin verdadero acceso a la vida, a estar en el mundo. Y esto no puede ser desconocido a la hora de intentar dar cuenta de lo que circula entre generaciones. Es difícil pensar que no vaya a tener efectos sociales y a producir catástrofes subjetivas el que haya todavía nietos circulando con nombres falsos, otrora niños expropiados de sus padres. Desalojados de deseos que no eran anónimos, los de sus padres, e incrustados en familias de apropiadores. Pero también tiene y tendrá poderosos efectos el deseo decidido de quienes buscan la restitución.
Tener un cuerpo incluye una dimensión jurídica que vuelva a anudarle un nombre, y la decisión cívica de restituir sujeto al religarlo a su historia, a la de quienes le dieron vida y existencia, y a sus familias. Pero también es fundante cómo ese sujeto devastado, expropiado de su historia, se decide o no a ligarse a lo verdadero. Ahí es donde se termina de efectuar la dimensión ética.
Dice Walter Benjamin: "El pasado contiene un índice temporal que lo remite a la salvación. Hay un secreto acuerdo entre las generaciones pasadas y la nuestra. Hemos sido esperados en la tierra. A noso-tros, como a las generaciones que nos precedieron, nos ha sido dada una débil fuerza mesiánica sobre la cual el pasado tiene un derecho". Es esa fuerza mesiánica, ese heliotropismo secreto, llámese confianza, valentía, humor, audacia –según términos de Benjamin–, o llámese deseo, fuerza inconsciente, decisión del sujeto, esa fuerza es el corazón de aquello que intentan atacar los apropiadores, cuando buscan reducir al sujeto a una posición de objeto del cual disponer.
Por eso la restitución se termina de efectuar verdaderamente cuando quien pudo salir y trasponer el límite del nombre ajeno y usurpatorio para acceder al propio, se encuentra con el deber ético, como sujeto de derecho, de dar testimonio. Ese testimonio es un renacimiento del sujeto que le permite volver a la vida y al mundo cuando lo que intentaban era reducirlo a lo in-mundo. Los testimonios de quienes salieron de los campos de extermino nazi –Robert Antelme, Primo Levi, Jorge Semprún–, cada uno con sus particularidades, dan cuenta de esto.
Quien ha sido víctima también tiene una responsabilidad, un deber cuyo cumplimiento le devuelve la dignidad que se le ha intentado arrebatar.
Sin embargo, la posición de algunos jóvenes apropiados es, por el momento, la de rechazar lo que entre generaciones se transmite; consienten, por el momento, en ser objeto de goce de otros, en ser usados como hijos de alguien que dispone de progenie ajena para su perversa satisfacción personal. Deso-yen y desmienten, por el momento, el heliotropismo secreto del que Benjamin hablara, lo que reprimido debería retornar, las risas, las palabras, los olores de sus padres. En cambio, por el momento, eligen permanecer en un tormento de culpas, como quien viste una ropa interior con mugre ajena.
El psicoanálisis de una niñita, que Alicia Lo Giúdice relata en "Lo que se restituye en un análisis" (en Psicoanálisis de los derechos de las personas, varios autores, ed. Tres Haches), da cuenta de cómo una de las primeras nietas restituidas asumió, aun en su primera infancia, la tremenda responsabilidad subjetiva de retomar decidida su historia, el secreto acuerdo entre generaciones que el terrorismo de Estado le había intentado birlar. La niña, con títeres que confeccionan con su analista, va armando el siguiente relato: "Una pollita se va a pasear con sus hermanos y su mamá, y se pierde, encuentra una casa en la que había gente grande y, como la invitan a pasar, entra y se queda y se olvida de volver. El papá gallo, la mamá gallina y sus hermanos salen a buscarla pero no la encuentran. La pollita, después de mucho tiempo, se da cuenta de que se había quedado en una casa que no era la suya y decide volver. No encuentra el camino, pero después de muchas cosas logra encontrar su casa. Tenía mucho miedo de que el papá estuviera enojado, pero el gallo primero la reta, luego la perdona y la pollita puede irse a jugar con sus hermanos, a los que les cuenta todo lo que había pasado cuando se había perdido".
Este relato le llevó varias sesiones, en las que pudo rearmar su historia y darse alguna explicación acerca de lo que le había pasado: era chiquita y sus papás no podían ayudarla porque estaban desaparecidos. Sí la pudo encontrar su abuela, "que es más famosa que yo", dice la nena.
Esta niña, en su tremenda dignidad, se hace responsable de sí, responde cómo es que se había perdido y vivido en una casa ajena en una época en que, dice, "era un poco tonta". Nombra así la desaparición forzada de sus padres y la voluntad poderosa de su abuela.
Responde, no porque se plantee culpable sino, por el contrario, porque no consiente en quedar en el lugar de objeto en que los captores la habían situado; decide restablecer su dignidad de sujeto y asumir, de manera dolorosa pero audaz, las consecuencias de su propia historia, armando con los pollitos el trayecto vital de la vuelta a casa.
Dice Benjamin: "Articular históricamente el pasado significa adueñarse de un recuerdo tal como éste relampaguea en un instante de peligro". No se trata de una reconstrucción histórica punto por punto, sino de destellos, pequeños latidos en que surge algo de lo verdadero, lo que sucedió (con su borde inexplicable, imposible e inadmisible). En este caso se trata, sobre todo, de cómo lo que sucedió hizo marca en esa niña. Y, a la vez, de lo que ella va pudiendo hacer con esas marcas: producir reescrituras sucesivas de su nombre, reclamar al juez que le restituya su documento de identidad, crecer acorde a su edad verdadera y no acorde a la edad que el captor le había asignado. Retomar las marcas que sus papás dejaron.
Hay un acto último, y a la vez inaugural, que esta niña realizó y contó luego a su analista; un acto que marca un antes y un después. En una ocasión en que el apropiador la espera frente a su casa y la llama por su nombre, ella sale corriendo, pero antes se da vuelta y le saca la lengua. "Fue lo único que se me ocurrió", dice.
La lengua es la patria y la memoria que destella y vuelve en pequeñas escenas. Dice Jacques Lacan: "El inconsciente es la manera que tuvo el sujeto de estar impregnado por el lenguaje (...), la manera en que le ha sido instilado un modo de hablar, que no puede sino llevar la marca del modo bajo el cual lo recibieron sus padres". Aquel gesto tiene una enorme significación; ese pequeño acto simbólico de sacarle la lengua al captor, evidencia en la niña su audacia de no haber consentido al intento de arrebatarle en lo real su lengua, su nombre, su filiación, su historia. Y ese acto le señala al apropiador que es él quien ya no podrá contar con la posibilidad de su propia lengua, ya que su acto lo deja excluido de la verdadera existencia.
Retomemos la idea de trama, donde lo singular no es sin lo colectivo. Esta niñita responde porque hay en ella rastros del deseo de sus padres; y porque hay en ella una decisión de no desoír esos rastros. Y, también, porque hubo abuelas decididas a encontrarla. E instancias jurídicas. Y civiles. Y una analista decidida a escucharla dejándose tomar por lo que la niña planteara. Es decir que hubo Otro con el que contar para no quedar en el mayor de los desamparos, bajo la presencia masiva de un otro intrusivo, abusivo.
Pero no se trata sólo de que hubo Otros con los cuales contar, sino, también, de que los hubo reclamado el acto civil y ético de la restitución que se completa con la decisión de la niña. Eso constituye país.
Un derecho es humano en tanto no es individual; en tanto no sólo compete a quien es víctima directa, sino también a toda la ciudadanía. La restitución es un acto que se le debe a cada víctima, pero también a toda la comunidad. Si no, nos quedamos todos perdidos como la pollita al principio del relato: viviendo sin enterarnos en una casa ajena, en un país ajeno; peor aún, expropiados de país, sin poder volver y reclamando que se nos respete el derecho... a ser rehén.
 
Por Jacquie Lejbowicz *
 
Políticas de la Memoria "Recordando a Walter Benjamin. Justicia, Historia y Verdad. Escrituras de la Memoria", Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, octubre de 2010.